A continuación se presentan los principales resultados que dan cuenta de la influencia de la construcción de la identidad laboral en mujeres profesionales exitosas, en su decisión de postergar indefinidamente la maternidad.
La información obtenida en las entrevista se saturó, de tal manera de cautelar el principio. La estructura de presentación está dividida en tres categorías: Construcción de identidad a través del itinerario laboral, Estrategias de consecución de metas en el ámbito laboral e Imaginarios y representaciones de género. La categoría está acompañada de viñetas de entrevista.
Este capítulo de resultados permite comprender como la construcción de la identidad, enmarcadas en mandatos sociales, ha influido en la decisión de mujeres profesionales con trayectorias laborales exitosa, sobre la decisión de postergar indefinidamente la maternidad.
7.1.- CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDAD A TRAVÉS DEL ITINERARIO LABORAL
Las representaciones sociales son imágenes mentales que evocan emociones, valoraciones y maneras de organizar el mundo, este conocimiento cotidiano de características particulares
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se definen como una construcción socio cultural (Wagner, Elejabarrieta, 1994) cuyos contenidos son influenciados por procesos emergentes desde lo social, influyendo a su vez sobre dicha realidad. Las representaciones laborales de las personas están articuladas de acuerdo a las características que la cultura produce y atribuye a cada sexo, determinando roles y conductas propias de acuerdo al género que la persona ostente, al interrelacionarse estos constructos en escenarios laborales, la masculinidad y la feminidad son susceptibles de cambio y las exigencias de rol atribuidas tienden adaptarse a las nuevas condiciones de la realidad circundante.
Diversos estudios realizados en torno a la temática, han establecido la segregación laboral por género, que afecta a las mujeres cuando procuran ejercer cargos de dirección. Estas dificultades se acrecientan cuando el campo profesional es tradicionalmente dominado por el sexo masculino, en esta situación las mujeres se ven enfrentadas a la necesidad constante de demostrar las capacidades, donde no solo es necesario exponer y validar sus competencias profesionales , sino que deben asumir ciertos rasgos, asociados tradicionalmente a los hombres para ser aceptadas como líderes.
En la presente investigación, a través de esta categoría de análisis de información nos acercamos a reconocer como se traducen los discursos sociales en relación a la visión que tienen las entrevistadas sobre el mundo del trabajo, como han flexibilizado estos significados para poder manejar la ambigüedad que suponen determinados comportamientos en sus esferas laborales y como han organizado su identidad, siguiendo la línea planteada por Bajoit, dentro de la atipicidad de roles que proveen e imponen los discursos sociales en relación a la mujer en el ámbito laboral.
7.1.1.- Representaciones del trabajo y éxito
Las entrevistadas desarrollan un relato donde la existencia de una asociación entre trabajo y éxito es evidente, siempre fueron buenas alumnas, destacándose sobre el resto de su cohorte, obtuvieron buenos puntajes en la prueba de selección universitaria, por lo cual la elección de carrera no fue sesgada por este indicador, en la universidad se destacaron académicamente y el relato asociado a esta etapa está más bien vinculado a establecer estrategias, no necesariamente explícitas, que finalmente les permitieron insertarse rápidamente en el mundo laboral. Son mujeres que lograron reinterpretar y cuestionar lo
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definido socialmente como femenino, sus destrezas posibilitaron elecciones y sus actitudes lograron concretarlas.
A partir de esta mirada de realidad social, no se autoimpusieron frenos en términos de desarrollo de carrera. Impulsadas por un entorno que favorecía el estudio, el destacarse en el ejercicio de las acciones que se realizarán y donde no existía el cuestionamiento de la educación superior, permitió que las entrevistadas, que desde las fases iniciales de desarrollo de trayectoria académica, su norte laboral estuviese asociado a desempeñarse en ámbitos donde pudiesen ejercer cargos de alta dirección.
“Yo creo que esta es una generación en que uno entró al colegio y sin cuestionárselo mucho, tenía las posibilidades, sabía que venía la enseñanza media, después la universidad y después trabajar, era el camino lógico. Nunca me lo cuestioné. Si bien yo no decía quiero ser economista, sabía que podía lograr lo que me propusiera, de hecho estuve dándole harta vuelta al tema de ingeniería genética, pero no estaba en Chile, con un poco más de madurez me hubiese ido afuera. (Economista, 39 años) “Desde el primer día que entré al colegio era claro que a mí me resultaba fácil y entretenido para mí, el tema de las matemáticas. Porque en general, el colegio para mí, me resultó fácil casi todos los temas, pero lo que me resultaba entretenido, era las matemáticas, y después más grande, la física me resultaba muy entretenida, en la universidad me pasó lo mismo; ciencias básicas eran mi pasión y sin proponérmelo fui ayudante en casi todas las cátedras esa línea, me encantaba, los profes cachaban y me pedían todos los semestres”. (Ingeniero Civil, 44 años)
Desde esta asociación entre trabajo y éxito, emergen lógicas de cómo desarrollar estrategias que les permitan relacionarse con los otros y con las estructuras del proceso de inserción laboral, manera diferenciada. Desde ahí l, las mujeres entrevistadas las plantean más bien como etapas de transición, con tintes de desafíos para los cuales ya están entrenadas y con certezas de logros basadas en sus experiencias previas, no perciben fuente de angustia o incertidumbre que las haga dudar de los resultados obtenidos y si bien establecen que sus redes relacionales han incidido en la obtención de su primer trabajo, creen fuertemente en la meritocracia y en la autopromoción y por tanto en la posibilidad real de establecerse en un mercado que en general recluta a las mujeres en posiciones por debajo de las capacidades adquiridas.
“Yo empecé a trabajar en el Tribunal en segundo año de universidad, siii en segundo año. Lo que pasa es que mi vecina era Juez en el juzgado de letras de “XX”, en el segundo juzgado, y yo estaba de vacaciones y decía papa, papá yo quiero trabajar, porque yo no quiero salir de la Universidad y no cachar na´ ;Entonces me dijo: yo voy a hablar con “X” a ver si te da pega, y a pesar de que me daba lata porque sabía que no cachaba mucho, igual me tiré, yo pendeja po, de 17, 18 años, 17 años; yo entré a los 17 a la Universidad… y hablé con ella y me dice: bueno ¿quieres trabajar?, le digo yo ¡ sí!, entonces me dice: sabes voy a ver si te puedes ir a trabajar allá .Al otro día me llama y me dice
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ándate a trabajar conmigo. Y yo Feliz po. Y llegué al tribunal, sin cachar nada , pero estando allá súper aperrá , súper responsable, pero claro, pasa por eso, porque yo soy responsable, porque yo nunca he dejado las pegas botadas, si hay que quedarse hasta las 3 de la mañana, me quedo trabajando hasta las tres de la mañana, si hay que levantarse a las 5, me levanto a las 5, y lo hago, cachai. (Abogada ,40 años)
“En ese tiempo trabajé en una consulta particular compartiendo con otro colega. Alcancé a trabajar como nueve meses. Pero me estaba inquietando porque no estaba haciendo lo que me interesaba, así que empecé a vincularme con lo que quería hacer y donde lo quería hacer y en ese proceso apareció, este hospital”” XX” – yo tenía todo un cuento emocional, mis papás se habían conocido ahí, los dos trabajan ahí, fueron pacientes del Hospital “XX” -, me gustaba como todo este cuento y estaba este servicio de sicología y siquiatría para los funcionarios que era incipiente, me tinco, comencé a movilizarme, a hablar con gente, y entré .Pero no creas que fue fácil mantenerse, cada día es una prueba constante para mí y mis pacientes, trabajar en salud mental con equipos que todos los días lidian con esa realidad no es fácil, no es fácil, ..Pero me encanta. (Médico Psiquiatra, 45 años)”
En la reconstrucción de las trayectorias laborales de las mujeres entrevistadas y la percepción que tienen ellas del mundo del trabajo, es factible reconocer factores que confluyen y se cristalizan en destrezas y habilidades que les permiten desenvolverse fluidamente en el ámbito público, marcando diferencias sustanciales en un mercado laboral que tienden a establecer desigualdades notorias con la fuerza laboral femenina. Las entrevistadas son mujeres que han accedido a recursos educativos que les permitieron cursar estudios sin cuestionamiento, provienen de un medio sociocultural que las dotó de competencias para representarse a sí mismas como una trabajadora que ha adoptado las promesas de recompensa y que no duda en exigirlas; han conformado una identidad y una dignidad laboral que las impele a ser reconocidas y destacadas en esferas productivas, ámbito que ha sido develado incipientemente para las mujeres con su incorporación al mundo del trabajo.
“Bueno primero soy periodista buena y yo me creo el cuento soy re buena ,soy luchadora y persuasiva a mi no se me caen los temas, como decimos en periodismo, o sea yo hasta el final ,jamás no llego con un tema, escribo bien ,además tengo ideas y pautas propias, soy inquieta, estoy constantemente hambrienta como decía Steve Job, yo no me proyecto a futuro, vivo y aprovecho el presente.,¿ y cuando decido cambiarme de pega? Cuando no me dejen hacer lo que quiero hacer me voy”. O cuando me ofrezcan más plata jajjaja, o sea igual más lucas me voy siempre que la pega me interese”. (Periodista, 36 años)
“Cuando estaba en la universidad me di cuenta que me encantaba la economía, así que vine a la Católica para tratar de cambiarme, yo estudiaba en la Adolfo Ibáñez, eso era como en tercero o cuarto año, pero justo en tercero yo podía postular al intercambio en Alemania, entonces la alternativa era Alemania o entrar en cuarto acá, y acá no era escuela de economía, por lo cual básicamente tenía que hacer todo de nuevo. Entonces mejor termino, me queda un año y medio, saco
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el grado y hago un magíster. Así que eso fue lo que hice, yo quería hacer el magíster en Londres, así que me lo tome súper en serio, sabía que si quería ser buena en esto tenía que cumplir algunos hitos, y sí, los he cumplido en su mayoría.” (Economista, 39 años)
Desde la percepción del éxito laboral, las entrevistadas pertenecientes al grupo de elite estudiado, tienen una clara orientación al logro, la consecución de las metas en eficacia y eficiencia, es una constante en sus relatos biográficos asociados al desarrollo de carrera. Están conscientes de que un mercado competitivo impele a que los sujetos se diferencien en el ámbito del trabajo, por tanto para lograr destacarse, hacen uso de habilidades y capital social que disponen. El desarrollo y empoderamiento de estas destrezas contribuye en sus mapas interpretativos de la realidad laboral, saben que cuentan con una competencia diferenciadora y no dudan en intencionarla cuando éstas contribuyen a su movilidad y trayectoria.
Esta conciencia no es la que habitualmente se espera en los roles laborales atribuidos para el género. La diferenciación establece que las mujeres trabajan más bien desde puestos que tienden a invisibilizarse en la dinámica organizacional, y cuando se destacan es a costa de un doble esfuerzo para demostrar sus competencias. En este grupo esta situación no se manifiesta, por el contrario, ellas se posicionan desde una mirada triunfalista donde no han cuestionado el rol que deben cumplir para alcanzar las metas que se han propuesto.
“En el estudio somos 4 socios, yo soy la única mujer, yo soy súper sociable y buena para escuchar, no solo porque se supone que las minas somos así, sino porque creo que sobre todo en los juicios de familia, uno tiene que conocer el contexto, saber que pasó o, que influyó para que hoy día peleen como el perro y el gato, entonces mis colegas al principio decían bueno tú que eres mujer y más “sensible” toma estos casos; cuento corto “esos casos” son los que más aportan financieramente, porque nuestra clientela es de muy buena situación económica y la gente hoy día se separa más que se casa, entonces quien corta más a final de mes ¿adivina? mamita mono pues jajajjaj.(Abogada, 40 años)
“Yo nunca tuve ninguna diferencia de género, ni ser tratada distinta. Lo único que yo sentía que a mí me hacían hacer más pega administrativa. Entonces, me decían ’no, es que eres ordenada’, típica cosa de mujer y a mí me daba lata porque yo quería hacer investigación. Entonces me di cuenta de que no iba a tener ningún apoyo de mi jefe porque cuando le manifesté mi malestar me dijo que como yo era ordenada y meticulosa me tenía que preocupar de esa temáticas, entonces me apoderé del área y me convertí en la editora de la revista financiera, encargada del informe semanal, de las columnas de diario, contestar foros y atender a los periodistas y con eso logré vincularme con un montón de gente que después me sirvieron para cambiarme rápidamente de pega”. (Economista, 39 años)
El develamiento del poder oculto que configura las relaciones de género en el mundo del trabajo, se ha encontrado con un factor que estructura y define de manera diferente
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algunos ámbitos en esta esfera, y es aquel relacionado con los contenidos de la performance de trabajadores ideales, en éste, las mujeres tradicionalmente ocupan cargos, movilizan sus trayectorias y perciben sus remuneraciones de acuerdo a la percepción cultural de lo que es propio para el género. Las mujeres que conforman la muestra de estudio, se han hecho parte del quiebre de este mandato social rompiendo estereotipos que establecen las políticas implícitas de desarrollo y movilidad en las trayectorias profesionales ,tanto en orden vertical como horizontal, han incorporado la compensación económica con un fuerte contenido simbólico en la configuración de la identidad y por ende su consecución de metas es a corto plazo y con lógicas funcionales que permiten que estas mujeres sean protagonistas en su toma de decisiones.
“Yo tengo re claro mi cuento y de hecho el dedicarme de manera independiente al ejercicio profesional es una “estrategia” para poder cumplir mis metas, ¿cuáles son? bueno, plata, plata , plata jajajaj, no de verdad lo que puedo hacer con esa plata, vivo bien, el departamento es mío, cambio el auto cada vez que quiero, viajo cuando quiero y adonde quiero, tengo mucha libertad económica y eso me gusta, pero planifico mi platita no creas que ando tirando la plata por ahí, de hecho ya tengo mi colchón para cuando este vieja y sola jajajaj.”(Abogada, 40 años)
“yo nunca cuelgo los guantes siempre voy escalando, siempre voy buscando por más , estoy alerta, despierta ,si yo voy a una reunión de colegio, si soy la más exitosa, a pesar de que en mi curso más del 80% ingreso a la universidad, yo ejerzo hago lo que me gusta, y gano lo que quiero, no es fácil porque este ambiente es súper competitivo, así que hay que saber destacarse que la máquina no te coma, sabí hay que saber moverse , cuando uno quiere algo no para , yo no paro hasta que lo consigo.”(Periodista, 36 años)
7.1.2.- Lógicas de resolución de conflicto. Señales de desempeño en ámbitos públicos y privados
Las mujeres trabajadoras entrevistadas, aunque con distintos matices, siguen considerando el ejercicio del trabajo y los logros alcanzados como una superposición de sacrificios y concesiones, sin embargo a diferencia de otros trabajadores, las entrevistadas no expresan el agobio como marca indiscutible de las percepciones cotidianas. Al parecer siguen una lógica de resolución de conflictos propias de la vida laboral, ejerciendo un afrontamiento desde el problema y no desde la emoción hace que sus lógicas de estrategia sean más bien masculinas y por ende mucho más validadas en el concierto laboral.
Esta forma de interactuar y reconocer el espacio del trabajo de manera diferenciada a lo atribuido como femenino, establece dinámicas laborales que dan espacio al reconocimiento de la oportunidad y al desafío como una táctica que les permite desarrollar y avanzar vertical o radialmente en su puesto de trabajo. El reflejo de esta lógica de toma de
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decisiones también se visualiza en escenarios de la vida privada, cuando se proponen una meta u objetivo el raciocinio es el que prima, más que el análisis desde las implicancias emocionales que este pudiese tener, esto implica que “calendarizan” su toma de decisiones focalizándose en el control y gestión de lo programado, los vaivenes que pudiesen ocurrir están más bien relacionados con la optimización del logro de objetivos.
“sabes que, por mis características: este cuento de buen rendimiento, de exigencia, es una cuestión que tengo bien internalizada… no sé si hablar de desafío, de tozudez… no sé me era atractivo. Era como: ‘no poh, no bajo los brazos’. Este trabajo me gusta y lo que necesito es demostrar que puedo”. (Médico Psiquiatra,45 años)
“yo en general cuando empiezo algo lo termino, por mucho que fuera pesado nunca, nunca me cuestioné si quería seguir haciéndolo o no, si ya estaba en esto tenía que terminarlo y había que terminarlo bien. Si había que estudiar, me quedaba estudiando, si no tenía vacaciones no tenía, entonces como que eso nunca fue cuestionamiento, desde chica he sido así, me fijo una meta y no me bajo hasta que la alcanzo, aunque muchas veces otros me digan que no es necesario tanto sacrificio, que puedo dejarlo o que no lo necesito, yo no lo comparto si uno empieza algo es porque lo quiere y si lo quiere lo termina”. (Economista, 39 años)
“Si uno mira este cuento piensa este no es mundo de minas, pero yo no me muevo con esas lógicas, estudié con hombres, mis profes eran hombres y nunca me sentí discriminada, yo no tengo que ser hombre, ¡yo soy mina! en la U éramos todos iguales, el que sabía, sabia y el que no pa” la casa, independiente de tu sexo, entonces yo en la pega lo veo igual, no me lo cuestiono, cuando me preguntan¿ cómo es trabajar con 30 “hueones”?, les digo lo mismo que con 30 “hueonas”, lo que me interesa es que hagan la pega bien. Y ¿cómo me ven ellos? ,no tengo idea, no lo necesito saber, si les complica mi sexo problema de ellos, yo soy la jefa al que le gusta le gusta y el que no que vea a un psicólogo, es su problema no el mío.” (Ingeniero Civil, 44 años)
7.1.3.- Trabajo e implicancias. La construcción de identidad
El significado del trabajo para estas mujeres entrevistadas y el itinerario laboral que han seguido, se constituyen en una poderosa herramienta de construcción de identidad existe un empoderamiento de los roles profesionales que trasuntan de la esfera laboral inundando otros ámbitos de la vida de las entrevistadas.
La multiplicidad de roles y las exigencias propias de estos suele ser una demanda permanente de las mujeres que trabajan, siglos de enclaustramiento en el ámbito privado predisponen a las mujeres a privilegiar todo aquello que esté relacionado con esta esfera, eso implica que la priorización de sus actividades este dado hacia los demás, ya sea a través del cuidado o preferencia de las demandas de otros. Este aparente equilibrio establece que las mujeres deben articular armoniosamente la vida familiar y el desarrollo de su carrera, sin embargo frente a cualquier tensión que atente contra su ser central, entendido como
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opción hacia necesidades de otros, debe privilegiar el escenario privado. A través de esta investigación se aprecia una erosión del fenómeno socialmente esperado pues las entrevistadas se mueven desde otras lógicas de construcción de identidad, sin transformarse en mujeres masculinizadas, han centrado el itinerario laboral, como referente