LA PERSONALIDAD JURÍDICO INTERNACIONAL DE KUWAIT
1. LAS PRETENSIONES DE IRAK SOBRE KUWAIT
Desde su formación, Irak siempre ha tenido pretensiones territoriales sobre Kuwait; sin embargo "Irak se remonta sólo a 1920 y no englobaba de ninguna manera... a Kuwait, que era cien años más antiguo"9. Aun cuando es cierto que desde el punto de vista jurídico-internacional tal afirmación no es del todo exacta, gráficamente sirve como punto de partida para establecer el estado de la situación y afirmar que Kuwait jamás fue territorio otomano10 ni, por extensión, iraquí.
Si bien las aspiraciones iraquíes de incorporarse el territorio kuwaití se remontan a 1939 cuando reinaba GHAZI, hijo de FAISAL, las reclamaciones formales de Irak sobre el territorio del emirato son relativamente recientes, pues la primera se remonta a 1961, pocos días después de que el Reino Unido renunciara a su situación de Estado protector sobre el emirato. En dicho año, el general ABDUL KARIM KASSEM reclamó sin éxito el territorio de Kuwait como
9 JOHNSON, P: Kuwait jamás fue iraquí, en La Vanguardia, 14 de febrero de 1991.
10 En sentido contrario se pronuncia TALAAT, M: The legal status of the saudi-kuwaiti neutral zone, en ICLQ, 1966, núm. 15, pág. 690.
parte integrante de Irak, ya que no consiguió el apoyo de la Liga Arabe.
El mes de junio de 1990 el ministro de Asuntos Exteriores de Irak, TAREQ AZIZ, envió un comunicado a su homologo de Kuwait en el que se afirmaba que Irak no intentaba ampliar su territorio, sino "restablecer una situación que merecemos históricamente y que permite defender la seguridad nacional árabe en la región del Golfo Pérsico". El 16 de julio de ese mismo año, el régimen de Bagdad envió un mensaje a la Liga Arabe en el que acusaba a Kuwait de robar petróleo iraquí al extraerlo de los campos petrolíferos de Rumaíla. Tres días después, Kuwait negó las acusaciones de Irak y se remitió a la Liga Arabe para dirimir el conflicto territorial. Una vez fracasadas las negociaciones, el 2 de agosto de 1990 las tropas iraquíes cruzaron la frontera internacional de Kuwait y tomaron posiciones en la capital del emirato.
Pocos días después de esta acción militar, el 28 de ese mismo mes, el rais iraquí firmaba el decreto de anexión y según tal disposición el territorio kuwaití se dividió en dos zonas: por una parte, se creaba la decimonovena provincia de la República de Irak que incluía la ciudad de Al Kuwait y las regiones de Kazima, Jahrah y Nida; y, por otra, se añadía a la provincia iraquí de Basora las tierras de Al Mitla, Al Abdali y las islas de Bubiyán y Warba. Así, con la acción de Irak sobre Kuwait, en palabras del rais iraquí, se había "corregido una vergüenza de la historia colonial"11 e Irak cumplió su tan anhelado deseo a costa de iniciar un nuevo conflicto en la región12.
Una vez plasmadas grosso modo las pretensiones iraquíes sobre Kuwait, en el presente apartado se centrará la atención en varios aspectos que permitirán comprender la situación general existente en la región y la acción iraquí sobre Kuwait y tienen claras implicaciones jurídicas para determinar las pretensiones opuestas de cada unos de los Estados. Por ello, en las páginas que siguen se trazará, en primer lugar, la situación de Kuwait respecto al Imperio Otomano13, ya
11 Discurso retransmitido por Radio Bagdad el 8 de agosto de 1990.
12 Para una visión de la evolución de la situación en la región y la incidencia de Irak en la misma pueden consultarse FILLON, F: De la guerre froide à la guerre des sables, en RPP, 1991, núm. especial, pág. 23 a 27; KELLY, J: L'après Saddam Hussein, en PI, 1990, núm. 49, pág. 85 a 100; TAHERI, A: Golfe Persique: tempete sur l'Eldorado, en PI, 1990, núm. 49, pág. 63 a 83 y ZORGBIBE, Ch: La guerre du Golfe: constats et perspectives, en RPT, 1991, núm. especial, pág. 11 a 22. Una visión cronológica del desarrollo de la crisis y posterior guerra del Golfo puede contemplarse en AGENCIA EFE: La guerra en directo, Madrid, 1991, pág. 249 y ss; AROCA, S: El gran engaño, Barcelona, 1991, pág. 235 y ss; GRESH, A y VIDAL, D: Golfe. Clefs pour une guerre annoncée, París, 1991, pág. 270 y ss; KODMANI-DARWISH, B y CHARTOUNI-DUBARRY, M: Golfe et moyen orient. Les conflits, París, 1991, pág. 34 y ss; OID: Invasión irakí de Kuwait, Madrid, 1991, pág. 7 y ss; SMITH, A: Las claves de la guerra del Golfo, Barcelona, 1991, pág. 107 y ss; y VVAA: Después de la tormenta. Las claves de la posguerra , Barcelona, 1991, pág. 487 y ss.
13 Para una visión historica de la evolución del Imperio Otomano FERNANDEZ, A: Historia contemporánea, Madrid, 1977, pág. 220 y ss.; GOTTSCHALK, L, MACKINNEY, L y PRITCHARD, E: El mundo moderno, en "Historia de la Humanidad", Barcelona, 1979, tomo 5, pag., 42 y ss.; MANTRAN, R: Histoire de l'Empire ottoman,
que Mesopotamia, cuyas tierras acogen los actuales Estados de Irak y Kuwait, fue territorio de dicho Imperio. En segundo lugar, se pasa a examinar brevemente la historia colonial de la región. En este contexto se podrá apreciar de qué modo los intereses de Francia y Reino Unido han llevado a la creación de unos Estados artificiales, con fronteras arbitrarias e ilógicas, fruto de una historia plagada de intrigas y repartos coloniales ajenos a la realidad del lugar14.
Una vez contemplados los puntos indicados, se va a examinar posteriormente la situación de Kuwait en la región para poder afirmar que este Estado nunca fue territorio otomano ni tampoco iraquí. Para ello, se fundamentará tal postura en razones de carácter histórico-geográficas, por una parte, y jurídico-internacionales, por otra. Especial relevancia merecen estas últimas, puesto que tras demostrar la subjetividad internacional del pequeño emirato, y su reconocimiento internacional por terceros Estados, se podrá analizar las distintas razones alegadas por el régimen de Irak para llevar a cabo su actuación armada en Kuwait.
1.1. El Imperio Otomano y su relación con Kuwait (1717-1920)
En el presente apartado se intenta establecer sumariamente las relaciones existentes entre el Imperio Otomano y Kuwait15, así como el marco geo-histórico de la región en orden al establecimiento de Kuwait como realidad histórica, jurídica y política.
La determinación de las relaciones existentes entre el Imperio Otomano y Kuwait es fundamental para afirmar o negar posteriormente las pretensiones iraquíes sobre el territorio kuwaití, pues se fundamentan en que dicho territorio era una parte del territorio otomano. Hay que pronunciarse por una de las siguientes dos posibilidades: que Kuwait era un Estado soberano e independiente o, por el contrario, que Kuwait era una parte integrante del territorio otomano y, por
París, 1983; MAZAHERI, a: El siglo XIX, en "Historia...", cít., tomo 9, pag., 60 y ss.; MORAZE, C: El siglo XIX, en "Historia...", cít., tomo 7, pág. 61 y ss.; y ROIG, J y ORTEGA, R: Historia moderna y contemporánea, Barcelona, 1974, pág. 400 y ss.
14 Los intereses coloniales derivados del desmembramiento del Imperio Otomano cambiaron el panorama de la región y los intereses británicos se centraron en afirmar la ruta hacia la India, ocupando los territorios de Egipto, Sudán, Somalia y Adén, que le permitían una salida al Mar Rojo hacia el Océano Indico. Además, a todo ello, hay que sumar la riqueza de recursos naturales -petróleo y gas - de la región a la que las potencias occidentales no estaban dispuestas a renunciar.
15 Sobre las relaciones existentes entre Kuwait y el Imperio Otomano, AZZAM, I: The international status of the Persian Gulf States, en Egyptian Review of International Law, 1959; y PILLAI, R y KUMAR, M: The political and legal status of Kuwait, en ICLQ, 1962, núm. 2, pág. 108 y ss.
tanto, se encontraba sometido al control de este último. Como puede observarse, la cuestión es de vital importancia en orden a determinar el desarrollo posterior de la crisis desatada por el régimen de Bagdad al invadir Kuwait, pues de la posibilidad afirmada dependerá en gran medida el analísis jurídico de la conducta iraquí.
Geográficamente, Mesopotamia es una región fisiográfica de Asia, al Sur de las montañas del Kurdistán, que se extiende entre el Eufrates y el Tigris hasta su confluencia16 y, por extensión, territorio comprendido entre las últimas sierras del Zagros y el desierto de Siria17. A partir del siglo XVI esta región pasó a ser territorio del Imperio Otomano18 hasta la Primera Guerra Mundial, el cual la dividió en tres provincias independientes entre sí: Mosul, Bagdad y Basora. La última provincia citada se encuentra situada en los confines del actual Irán y de la Península Arábiga, siendo la única que tiene salida a las aguas del Golfo Pérsico. Pues bien, en este marco geográfico se encuentra Kuwait, situado en la extremidad norte del Golfo Arábigo, entre los 28º y 30º Norte de latitud y entre los 46º y 48º de longitud.
Una vez situado geográficamente el territorio de Kuwait, hay que dilucidar las siguientes cuestiones: ¿fue Kuwait territorio de la provincia otomana de Basora?; ¿se encontraba el territorio kuwaití bajo el control y la administración del wali de Basora?; ¿qué tipo de relación existía entre el wali de Basora y el emir de Kuwait?
Alrededor del año 1714, después de una larga migración desde la región de Al- Aflaj en Najid actual Arabia Saudí19, la tribu de los Al-Utoub se estableció en las tierras del actual
16 Históricamente las llanuras de Mesopotamia son la cuna de las civilizaciones más antiguas de Oriente y, en este sentido, la expansión de los pueblos ribereños del Tigris y del Eufrates provocó a su vez las invasiones de los hititas, romanos, griegos, persas, árabes y, finalmente, otomanos. Las tierras de Mesopotamia son la encrucijada de tres continentes (Asia, Africa y Europa), por una parte, y el punto de encuentro terrestre que une el mar Mediterráneo y el Océano Indico, por otra. Por tanto, decisivo para la historia de la humanidad fue el auge paulatino de esta región; allí se trasladó el centro de gravedad político tras la fusión de los sumerios con los pueblos vecinos y se formaron las primeras grandes ciudades (Ur, Nínive, etc.), especialmente Babilonia, como se llama al país de los dos ríos (Mesopotamia) y a las fajas ribereñas limítrofes.
17 GRAN ENCICLOPEDIA LAROUSSE, Barcelona, 1972, tomo séptimo (marti-ozu), pág. 189.
18 Los otomanos tomaron Mosul y el Kurdistan en 1516, y Basora y Bagdad en 1555.
19 La tribu de los Al-Utoub, hasta ahora conocida por Bani Utba, estaba integrada por varias familias de la gran tribu de los Anaza (p. ej. Al-Sabah, Al-Khalifa, Al-Zayid, Al-Jalahima y Al-Muawida). En aquellos tiempos la tribu dominante era la de Bani Khalid, pero su debilitamiento y fragmentación dio lugar a la elección de Sabah Bin Jaber como gobernante, llamándolo después Sabah I.
Kuwait20 y, a pesar del dominio otomano en la zona, fundaron en el siglo XVIII la ciudad de Kuwait21, ajena a todo control otomano, amén de llevar una vida independiente de los destinos del Imperio Otomano. En este caso concreto, al afirmar que dichos beduinos eran independientes, el término "independencia" debe ser entendido como aquella situación en que las autoridades otomanas no ejercían ningún tipo de poder -ni tenían ningún vínculo jurídico- sobre los mismos; esto es, los otomanos no interferían en modo alguno en el ámbito de las relaciones socio-políticas de los beduinos que ocupaban las tierras del actual emirato de Kuwait. Según el principio de la sura islámica (consulta) fue elegido el jeque SABAH I como emir de Kuwait en 175622, elección que nunca fue puesta en tela de juicio por las autoridades otomanas. Esta última afirmación viene apoyada en primer lugar por varias circunstancias, a saber: a) el wali (gobernador) de Basora nunca dirigió los destinos de Kuwait; b) las relaciones entre el emir de Kuwait y las autoridades otomanas se llevaron a cabo de forma directa y nunca a través del wali de Basora; y c) el emir de Kuwait y el
wali de Bagdad pactaron un acuerdo para garantizar la protección de las tribus árabes que transitaban por tierras otomanas; etc.
La elección del jeque en 1756 se presenta como un hecho básico a la hora de entender Kuwait como un ente independiente y ajeno a los designios del Imperio Otomano, pues ella demuestra que no existía ningún tipo de vasallaje de los beduinos kuwaitíes a las autoridades otomanas. En otras palabras, no cabe hablar de una sumisión jurídica de un Estado inferior o Estado vasallo (en este caso, Kuwait) a un Estado superior (en este caso concreto, el Imperio Otomano).
20 Sobre los origenes de Kuwait, ABU-HAKIMA, A: The modern history of Kuwait, Montreal, 1982; Id.: History of Eastern Arabia (1750-1800). The rise and development of Barharian and Kuwait, Beirut, 1965; LOCKHART, L: Outline of the History of kuwaiy, en Journal of the Royal Central Asian Society, 1947, núm. 34, pág. 262 y ss; WARDEN, F: Historical Sketch of the Uttoobee Tribe of Arabs from the year 1716 to the year 1817, in "Bombay Selections", 1856, pág. 361 y ss; y MOSCATO, A: Israele..., cít., pág. 46.
21 En todo caso, sobre este extremo hay que realizar la siguiente matización: la fecha exacta de la fundación de la citada ciudad, capital del actual emirato, no es de fácil determinación, pero 1716 parece la más correcta a partir de los documentos contenidos en los registros de la English East India Company (BOMBAY GOVERNMENT: Selections from the records of the Bombay Government, Bombay, 1856, núm. XXIV). Ahora bien, con anterioridad al nombre de Kuwait, en un mapa de principios de 1700 de la Ducht East India Company (Records of the Ducht East India Company, La Haya) aparece recogida la ciudad de Grane (ABU-HAKIMA, A: The modern..., cit. págs. 1, 3, 6, 22, 26 a 31, 34, 36, 37, 42, 74, 94, 161, 163 a 168 y 177 a 179) que, según todos los indicios históricos, era el antiguo nombre de la actual capital del emirato, que fue cambiado por el de Kuwait en el año 1716. Por tanto, cabe concluir que los orígenes de Kuwait se remontan a principios del siglo XVIII.
22 Los historiadores no se ponen de acuerdo en cuanto a la fecha concreta de la elección de Sabah I como gobernante de Kuwait, afirmando unos que tal fecha fue el año 1717, mientras que otros afirman que los años 1752 y 1756. Sin embargo, la fecha más probable es la de 1717, pues en este sentido se pronuncian la mayoría de historiadores a partir de la existencia de determinados documentos (BOMBAY GOVERNMENT: Selections..., cít., núm. XXIV, pág. 361). Desde la fecha indicada, han gobernado Kuwait trece miembros de la familia Al-Sabah.
A las circunstancias apuntadas cabe añadir que Kuwait nunca pagó de una forma regular impuestos ni tributos a las autoridades otomanas de Basora y estas últimas nunca realizaron transferencias de fondos de las arcas del Imperio para la administración de Kuwait. Sin embargo, esta afirmación debe ser matizada, pues entre los años 1756 y 1871, el emir de Kuwait pagó algunos tributos al Sultán del Imperio Otomano, pero el pago era tan irregular e insignificante23 que en ningún momento las autoridades otomanas se molestaban en reclamarlo ni exigirlo cuando no era satisfecho. Dicho de otro modo, el referido pago de tributos no parece implicar ningún tipo de poder o control de las autoridades otomanas sobre el emirato24.
En relación a la presencia de la citada tribu en este territorio de la región, la elección del emir de Kuwait y el no pago de los tributos al Sultán otomano cabe afirmar que jamás existió protesta de ninguna clase por parte de las autoridades del Imperio sobre estos hechos y, como es obvio, esta circunstancia posee una gran importancia jurídica.
En relación con la ausencia de protesta por parte de un Estado en un supuesto de ocupación territorial, hay que preguntarse con HARRISON25 si 1¿es normal que las autoridades de un país permitan a las de otros país que ocupen su territorio, construyan edificios, adopten medidas legislativas, etc., sin decir palabra alguna al respecto?
La respuesta a la cuestión planteada la ofrece GONZALEZ CAMPOS: "no, ésta no es la conducta normal de un Estado según la práctica internacional; pues el Derecho internacional, con relación a determinados hechos, exige respuestas inequívocas por parte de los Estados... la ausencia de protesta frente a una ocupación territorial implica la prueba de que no existía un previo título sobre el territorio"26.
23 PILLAI, R y KUMAR, M: The political..., cit., págs. 109 y 110.
24 En este sentido, GRAVES, P: The life of Sir Percy Cox, Londres, 1941, pág. 102, afirma que a pesar del pago de tributos, el Imperio Otomano nunca ejercitó una soberanía sobre el territorio de Kuwait.
25 Asunto de los Miniquiers y Ecréhous (CIJ, Mémoires, vol. II, pág. 176.
26 GONZALES CAMPOS, J: Intervención del representante de España, Sr. Gonzalez Campos, en la audiencia del 21 de julio de 1975. Tribunal Internacional de Justicia. Asunto del Sahara Occidental (Dictamen de 16 de octubre de 1975), (CIJ, CR/75/23, pág. 44 y ss.
¿Era el territorio del actual Kuwait, en el momento de la ocupación por parte de la tribu de los Al-Utoub, un territorio sin dueño?
En la época en que la tribu de los Al-Utoub ocupó el referido territorio, la ocupación de terra nullius era un modo originario y legítimo de adquirir pacíficamente la soberanía sobre un territorio. La ocupación se fundamentaba en tres requisistos esenciales: la consideración de terra nullius del territorio en cuestión, el animus occupandi y la ocupación efectiva.
Por lo que respecta a la cuestión de terra nullius, en el Dictamen del Sahara Occidental, el Tribunal Internacional de Justicia afirmó que "cualesquiera que hayan sido las diferencias de opinión entre los juristas, la práctica de los Estados en el período relevante indica que los territorios habitados por tribus o pueblos que tenían una organización social y política no eran considerados terra nullius"27. Pues bien, en el presente caso, desde la vertiente histórica se deriva que, en el momento de la ocupación el territorio del actual Kuwait no estaba habitado por poblaciones y, en consecuencia, no existía ninguna estructura social ni políticamente organizada. Así pues, por lo que respecta a la primera cuestión, en el momento de la ocupación por parte de la tribu Al-Utoub, aparece claro que el referido territorio era un territorio sin dueño o no sometido anteriormente a la soberanía de otro Estado (terra nullius). Por tanto, la primera de las condiciones esenciales para que una ocupación del territorio fuera válida se da en este caso concreto: en esa época, el referido territorio no pertenecía a nadie y podía ser adquirido por ocupación.
El segundo requisito de la ocupación era el animus occupandi o la voluntad de ejercer la soberanía estatal28. Al respecto debe señalarse la elección del jeque SABAH I como emir de Kuwait en 1756 y las consecuencias derivadas de tal elección, esto es, a partir de ese momento, como se verá en concreto al tratar de la soberanía de Kuwait y por todas las circunstancias apuntadas en estas páginas, quedó patente la voluntad de ejercer la soberanía del emirato.
A modo de ejemplo pueden señalarse varios hechos que refuerzan tal voluntad. En 1789, tras una disputa con el wali de Bagdad, MUSTAFA AGHA, wali de Basora, escapó a tierras de Kuwait y, pocos años después, el encargado de la Compañía de las Indias Orientales,
27 CIJ, Recueil, 1975, parr. 81.
siguió el mismo camino que el wali de Basora29; el emir kuwaití se negó a entregar a los refugiados a pesar de las amenazas formuladas por las autoridades otomanas de Basora. Esta última circunstancia demuestra el grado de independencia y soberanía del emirato, ya que, en caso contrario, los otomanos no hubieran solicitado la entrega de los perseguidos o, en su caso, éstos hubiesen sido entregados por el emir sin necesidad de mediar tal solicitud.
En los años 1793 y 1795 las actividades de la Compañía de las Indias Orientales se traslada a Kuwait. Esta circunstancia es de vital importancia a la hora de afirmar la independencia del emirato, pues el traslado de las actividades de la citada Compañía de un lugar a