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4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

4.2 Prevalencia de las dermatofitosis de acuerdo al género

Al hacer un análisis por géneros, no se encontró diferencias en cuanto a la frecuencia de dermatofitosis para el nivel de significancia estadística preestablecido de P < 0,05 (Gráfico 2). A pesar de esto, se debe notar que la probabilidad de error tipo I al desechar que las frecuencias se deban al azar y que sí existe relación entre género y dermatofitosis, es menor de un 7 % (P = 0,066), lo que es bastante bajo como para no considerar una posible relación entre ambas variables.

Gráfico 2. Prevalencia de dermatofitosis por género (Chi-cuadrado= 3,378; g.l. = 1; P = 0,066).

Los trabajos consultados son controversiales en cuanto a la influencia del sexo en la presencia de dermatofitosis. En este sentido, Hernández Tavera et al. (2011) encontraron un ligero predominio de estos microorganismos en el sexo masculino en infantes dominicanos, similar a lo reportado por Dias et al. (2003) en brasileños y por Dike-Ndudim et al. (2013) en niños nigerianos. A pesar de ello, Romero Gavilán y Guevara Montero (2011) no encontraron tal asociación, aunque presumiblemente por el pequeño tamaño muestral empleado. Por su parte, y en consonancia con lo planteado en el presente estudio, Cortes et al. (2012) mostraron que estos hongos pueden predominar en el sexo femenino, dependiendo de su localización corporal.

Los resultados obtenidos en este trabajo no concuerdan con la mayoría de las observaciones previas, puesto que aparenta una mayor proporción de niñas afectadas, sin embargo, existe un gran número de variables no controladas que no permiten generalizar dicho planteamiento, puesto que se trata de poblaciones con grandes diferencias socioculturales y económicas que pudieran sesgar cualquier valoración sobre el tema.

4.3 Prevalencia de las dermatofitosis de acuerdo a la edad.

70,7 59,7 0,0 10,0 20,0 30,0 40,0 50,0 60,0 70,0 80,0 F M PORCE N TAJ E GÉNERO

bastante pequeña (P = 0,065), lo que sugiere que esta variable también debe ser tomada en consideración (Gráfico 3).

Gráfico 3. Prevalencia de dermatofitosis por grupos de edad (Chi-cuadrado = 8,850; g.l.=4; P = 0,065).

La edad puede ser uno de los factores cruciales para la infección por dermatofitos según la región geográfica de análisis. Esto queda demostrado por investigaciones en población general en la que tanto el tipo de micosis como el agente causal dependen de los años del paciente. Así, García-Martos et al. (2011) indican en un estudio de más de 2000 personas de entre 5 meses a 87 años en España, que la edad predominante fue de 20 a 30 años. A pesar de esto, la mayoría de los autores consultados sugieren que la mayor proporción de estas infecciones se localiza en pacientes menores de 15 años, Nogueira et al. (2000), Rebollo et al. (2008), Arenas y Ruiz-Esmenjaud (2004), Hernández Taveras et al., 2011). Aún dentro de los grupos de edad escolar suelen presentarse diferencias notables predominando en los 4 a 6 años (Hernández Taveras et al., 2011).

La adherencia e invasión de los dermatofitos a la piel, uñas o cabello depende de múltiples condiciones concomitantes. Por una parte de la fisiología propia del sistema inmune hospedero y por otra de las condiciones fisiopatológicas del hongo y su relación con el medio ambiente. Su unión a las zonas ricas en queratina depende por ejemplo de la expresión de adhesinas específicas del agente causal que se unen a receptores de la piel, así como de proteasas y de otras enzimas y proteínas. Es por

69,0 50,8 65,6 76,8 66,0 0,0 10,0 20,0 30,0 40,0 50,0 60,0 70,0 80,0 90,0

3 a 4 años 5 a 6 años 7 a 8 años 9 a 10 años más de 10 años PORCE N TAJ E GRUPOS DE EDAD

ello que el desarrollo de los niños a una etapa pre-púber o superior implica un cambio hormonal y fisiológico que puede influir sobre la expresión de dichos receptores de la piel y por ende limitar la patogenicidad de muchos dermatofitos (Uribe y Cardona- Castro, 2013; Aguiar Peres, Alburquerque Maranhao, Rossi, Martinez-Rossi, 2010).

Otro de los elementos importantes a considerar es la convivencia con animales y el uso de calzado sintético, variables que se asociaron significativamente con la presencia de dermatofitosis (Tabla 2). En el primero de los casos, aproximadamente tres de cada cuatro estudiantes que conviven con animales domésticos presentaron dermatofitosis, mientras que en el segundo, un poco más del 80% de los que emplean calzado sintético poseen este tipo de infecciones. No obstante se debe notar la elevada prevalencia de dermatofitosis en cualquiera de los grupos analizados, superando el 50% de la población conviviente o no con animales y que usa o no calzado sintético.

Tabla 2. Prevalencia de dermatofitosis según la convivencia con animales y el uso del calzado sintético.

Variable Dimensión N Con Dermatofitosis Prevalencia

(%) P Convivencia con animales No 114 59 51,8 <0,001 Si 138 105 76,1 Uso de calzado sintético No 149 80 53,7 <0,001 Si 103 84 81,6

En el caso del tipo de zapatos a emplear, Cortes et al. (2012) y Dike-Ndudim et al. (2013), sugieren que este es un factor favorecedor de condiciones de humedad y temperatura propicias para que se desarrollen dermatofitosis en los pies, especialmente en regiones húmedas y cálidas.

mascotas caninas, mostró que aproximadamente el 40 % estaba afectado por una gran variedad de dermatofitos, ocupando los microorganismos mencionados el 38% de todas las dermatofitosis (Nweze, 2011). El mismo autor había hecho con anterioridad un estudio complementario sobre niños con lesiones sugestivas de dermatofitosis y encontró evidencias de que en dicho país existe una elevada trasmisión de estos microorganismos desde animales al hombre (Nweze, 2010).

Los dermatofitos zoofílicos afectaron a más de un tercio (Tabla 3) de las muestras que resultaron positivas en este estudio, lo que puede justificar en parte la elevada prevalencia de dermatofitosis entre los que poseen mascotas domésticas. No obstante se debe considerar que la prevalencia de dermatofitosis entre los que poseen animales es dos veces la presencia de los hongos zoofílicos encontrados en las muestras positivas analizadas, lo que indica la presencia concomitante de otros microorganismos antropofílicos ya que no se detectaron hongos geofílicos. Estos últimos se considera solo infectan esporádicamente a los humanos, siendo los antropofílicos y zoofílicos los más importantes aunque con grandes diferencias por zonas geográficas (Havlickova, Czaika, Friedrich, 2008).

Tabla 3. Clasificación de los dermatofitos encontrados y su frecuencia relativa en la muestra de estudio.

Microorganismo N % P

Antropofílicos 146 61,6

<0,05 Zoofílicos 91 38,4

4.4 Prevalencia de las dermatofitosis de acuerdo al piso de la vivienda

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