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2.3. Embarazo en la adolescencia

2.3.4. Prevención del embarazo en la adolescencia

La Organización Mundial de la Salud define el concepto de prevención como: “las

medidas destinadas no solamente a prevenir la aparición de la enfermedad, tales como la reducción de factores de riesgo, sino también a detener su avance y atenuar sus consecuencias una vez establecida” (OMS, 1998, citado en Redondo, 2004, p. 7). Como se puede apreciar en este concepto, el enfoque de prevención que la mayoría de veces se encuentra está orientado a evitar o detener alguna enfermedad. Sin embargo, este término comprende muchas cosas más y a esto se debe su complejidad.

Cuando se habla de prevención, no solo se habla de evitar una enfermedad, sino también de los procesos pensados en función de algún problema social, que directa o indirectamente afectan la salud, como expone el siguiente enunciado, el cual señala que: prevenir “implica realizar acciones anticipatorias frente a situaciones indeseables, con el fin de promover el bienestar” (Grupo CTO, 2011, p. s/n). Concepto que permite mostrar que el

tema de prevención no solo puede ser operado como “las medidas para reducir o eliminar la

aparición, causas, complicaciones o reaparición de la enfermedad” (Partnership, 2006, p. s/n), sino, que también puede ser utilizado cuando en aspectos que atenta contra el bienestar social y personal de los individuos.

35 Por lo tanto, el embarazo adolescente es una problemática que cabe perfectamente en el tema de prevención, ya que como se ha mencionado anteriormente, es un problema social y de salud pública, debido, a que sus consecuencias la mayoría de veces son devastadoras, y afectan la vida de las/los adolescentes y la sociedad. Frente a esta situación surgen algunas acciones macro realizadas por diferentes entidades estatales o privadas, quienes intentan contribuir a la prevención del embarazo adolescente.

En el tema de prevención, se ha utilizado diferentes categorías las cuales “están en íntima relación con las fases de la historia natural de las enfermedades” (Grupo CTO, 2011, p. s/n), que se mencionan a continuación: 1) periodo pre patogénico, que “comienza con la

exposición a factores de riesgo o etiológicos” (Grupo CTO, 2011, p. s/n); 2) el patogénico, se da cuando la persona se encuentra frente a la enfermedad, los resultados de esta y es “la fase final donde se evidencian las consecuencias que deja” (Grupo CTO, 2011, p. s/n). Tomando como referencia esta categorización, específicamente del desarrollo de una enfermedad, se ha distinguido también varios tipos de prevención, que son:

Prevención primaria o frente a las causas: son “medidas orientadas a evitar la aparición de una enfermedad o problema de salud mediante el control de los factores causales y los factores predisponentes o condicio-nantes” (OMS, 1998, citado en Julio, Vacarezza, Álvarez, & Sosa, 2011, p. 12). Desde una mirada más amplia y saludable, también incluye las actividades que buscan el desarrollo de las potencialidades físicas, psíquicas

y sociales en individuos y comunidades” (Grupo CTO, 2011, s/n). El objetivo de la

prevención primaria es “disminuir la incidencia de la enfermedad”, para lo cual utiliza como estrategia “prohibir o disminuir la exposición del individuo al factor nocivo, hasta

niveles no dañinos para la salud. Me-didas orientadas a evitar la aparición de una enfermedad o problema de salud, mediante el control de los factores cau-sales y los factores predisponentes o condicionantes” (OMS, 1998, citando en Julio, Vacarezza, Álvarez, & Sosa, 2011, p. 12).

Por lo tanto, la prevención primaria “se entiende que va dirigida a grupos o poblaciones que no manifiestan signos evidentes de enfermedad o problema social; sólo existe la consideración de que algunos de sus miembros (o todos) pueden estar en situación de riesgo” (Domínguez, 2001, p. 142).

Prevención secundaria o prevención frente a la enfermedad en sus fases precoces: desde el punto de vista netamente médico, esta se da cuando la enfermedad ya está presente en

36 enfermedad incipiente” (Julio, Vacarezza, Alvarez , & Sosa , 2011, p. 12), a realizar acciones acorde al diagnóstico y emitir un tratamiento oportuno; medidas que son esenciales para el control de la enfermedad. Este tipo de prevención actúa cuando la prevención primaria no ha dado los resultados esperados o cuando previamente no hubo una prevención primaria y el factor de riesgo ya está actuando en el individuo.

Saliendo del contexto de enfermedad, pero tomando en cuenta el concepto anterior, dentro de las problemáticas sociales, la prevención secundaria se denomina a todas aquellas acciones destinadas a “la identificación de individuos portadores de factores de riesgo, es decir, vulnerables” (Dominguez, 2001, p. 142), por lo que este tipo de prevención actuará deteniendo el progreso de factores de riesgo ya existentes.

Prevención terciaria o rehabilitación: se refiere a “acciones relativas a la recuperación ad inte-grum de la enfermedad clínicamente manifiesta” (Julio, Vacarezza, Alvarez , & Sosa , 2011, p. 13). “En la prevención tercia-ria son fundamentales el control y seguimiento del paciente, para aplicar el tratamiento y las medidas de rehabilitación oportunamente” (Julio, Vacarezza, Alvarez , & Sosa , 2011, p. 13).

En el campo social la definición de este tipo de prevención tiene un enfoque diferente,

y se define como el “seguimiento posterior a la intervención” (Domínguez, 2001, p. 143). Medida que no solo es trascendente para un trabajo de prevención estricto, sino, que también es “crucial para una correcta evaluación a medio y largo plazo de las consecuencias” (Domínguez, 2001, p. 143) que ha tenido un trabajo preventivo.

Para poder diferenciar estas tres categorías de prevención se debe tomar en cuenta algunos elementos, como: “la secuencia temporal del problema; las actividades preventivas

realizadas antes del comienzo del problema son prevención primaria; las realizadas durante la afectación del problema, prevención secundaria; las realizadas después de la cesación del

problema, prevención terciaria” (Domínguez, 2001, p. 143). De esta forma, los tres tipos de prevención mencionados anteriormente, forman un procedimiento continuo, los cuales toman un enfoque diferente cuando se habla desde un contexto social, más que desde la enfermedad en sí. Por lo tanto, los lineamientos que se plantean para desarrollar una intervención primaria frente a la problemática del embarazo adolescente, es evidentemente desde el campo social.

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