4. La enseñanza de la historia reciente en el Colegio Gerardo Molina Ramírez.
4.2 El proceso de intervención.
4.2.1 Primer acercamiento con los estudiantes.
Para el desarrollo de las sesiones se planteó en un primer momento una actividad, con el fin no solo conocer a los estudiantes, sus gustos y sus rangos de edad, sino también algunas de las opiniones alrededor del conflicto armado, la forma como lo perciben (ver anexo # 3, planeación 1). Se desarrolló así un acróstico con los nombres de todos los que allí nos encontrábamos, iniciando por los docentes en formación y siguiendo cada uno de los estudiantes, los cuales señalaron gustos por la música y la lectura; a pesar de la participación de todos se notó la falta de disposición de algunos estudiantes por hacerse partícipes de la actividad.
Seguido de ello fueron abordadas dos crónicas propias de dos casos anecdóticos sobre lo que se catalogó como una visión de la cotidianidad del conflicto. Retomados de documentos periodísticos como El Caso Klein de Olga Behar8 y Bateman: misterio sin final9 de Gabriel
García Márquez, estos abarcan vivencias de algunas personas al margen del conflicto, que destacan situaciones más allá de los acontecimientos comunes en torno a su papel combativo o protagónico. A partir de allí los estudiantes manifestaron la rareza de encontrarse con factores como la celebración de los cumpleaños o la obediencia tonta de campesinos, quienes hacían parte de un entrenamiento en los relatos, resaltando la normalidad y aparente legalidad supuesta por Klein frente al porte de armas y los entrenamientos dados a los grupos paramilitares.
8Ver Behar, O. y Ardila, C. (2012). El Caso Klein. El Origen Del Paramilitarismo En Colombia. Bogotá: Icono.
9 Ver García, G. (1983). Bateman: misterio sin final. En: Revista Semana. Recuperado el 1 de febrero de 2016 de http://www.semana.com/nacion/articulo/bateman-un-misterio-sin-final/3695-3.
Para finalizar, se relataron dos anécdotas por parte de los docentes en formación sobre la cercanía del conflicto al contexto próximo de estudiantes y docentes, a partir de casos de limpieza social en el colegio, y la relación de los discursos del paramilitarismo y el cómo este afecta a estudiantes tanto de colegio como universidad. Finalmente, se preguntó a los estudiantes ¿por qué la paz?, a fin de problematizar los diálogos que se desarrollaban entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP; de las respuestas se identificaron varias posturas que dan cuenta de las diferentes concepciones de los estudiantes, su entorno y su devenir: por un lado, quienes indican cierta afinidad o ven necesaria la idea de paz, por otra parte quienes reflexionan de manera escéptica sobre el tema, y finalmente una mirada reflexiva sobre el conflicto (ver anexos # 4, taller ¿Por qué hablar de paz?).
Para responder a la pregunta los estudiantes se dividieron en grupos. Algunos grupos indicaron la necesidad de hablar de paz para la solución de conflictos por los que pasa el país, otros reconocen la importancia para la sociedad y una garantía de mejora para la misma, unos reflexionan sobre las “vidas perdidas [y una sociedad donde] la gente vive con miedo y no tenemos libertad” (Estudiantes 1004, Colegio GMR, 2016), también indican que “además sería bueno vivir sin temor el día a día; nosotros somos el futuro del país y aprender sobre la paz [y] es necesario para nuestras vidas”(Estudiantes 1004, Colegio GMR, 2016).
Dichas perspectivas encuentran importancia en el discurso sobre la paz, no obstante, un grupo indica que la paz es “una forma de comprar votos. Es la forma de mantener al país contento” (Estudiantes 1004, Colegio GMR, 2016). Estas perspectivas corresponden a comentarios y disputas dadas en la sociedad, por ello, dicho cuestionamiento permite adentrarse en los fenómenos históricos que han posibilitado el desarrollo de dichas posturas y discursos sobre la paz/guerra, establecidos por los gobiernos o bien por actores que configuran las dinámicas de conflicto y violencia.
Por último, un grupo plantea una postura que apuntó al reconocimiento del conflicto, como un factor del cual se puede aprender y buscar maneras de prevenirlo; respuesta que se diferencia de las demás ya que no asume una postura (favorable o negativa) de los hechos acontecidos en su contexto, pero sí la necesidad de aprender de los momentos que han marcado y determinado de alguna manera la sociedad colombiana y como deben ser guía para la construcción de la sociedad.
Estas ideas no solo denotaron las diferentes concepciones de los estudiantes sobre la realidad en la que se encuentran inmersos, sino también de las concepciones de quienes se
presentan como sus “protagonistas”, destacándose en un primer momento a dirigentes y líderes del gobierno, quienes se asumen como personajes que solo buscan un botín electoral y el control de la sociedad; por otra parte se asume la sociedad en general que ha sufrido los flagelos del conflicto, perdiendo vidas y restringiéndose su libertad, y finalmente los mismos estudiantes que asumen la necesidad de una vida más tranquila, en la que ellos son parte del futuro del país.
Estas reflexiones que permiten un análisis de la pertinencia de la enseñanza de la historia reciente en el aula, pues permite un diálogo de las nuevas generaciones con el pasado cercano, así mismo la importancia de este proceso en el que se contrastan y constituyen subjetividades políticas de estudiantes y docentes, mediante la construcción de una memoria colectiva de los hechos recientes que han perfilado el contexto en el que los estudiantes están inmersos, así como su discusión y su significado.