La Infección Respiratoria Aguda IRA en menores de 5 años es una enfermedad prevenible que afecta mayoritariamente a aquellos expuestos a condiciones socioeconómicas y ambientales adversas, por lo que se considera una enfermedad trazadora de inequidades sociales, además de interés en salud pública. Las intervenciones sobre los determinantes sociales de la salud tanto en el sector salud como intersectoriales, son claves en la reducción de inequidades y en el éxito de las acciones de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.
Las recomendaciones de política aquí planteadas provienen de un estudio descriptivo, transversal que describe el comportamiento de los determinantes intermedios de la morbilidad por IRA en los menores de 5 años durante los años 2015 y 2016 en Bogotá, el cual abordó el análisis del sistema de salud en la población pediátrica. La desigualdad por IRA que ocurre entre Chapinero y Usme ha persistido en Bogotá a pesar de los avances en políticas públicas para la primera infancia y requiere de una reorientación de los servicios de salud en torno a sus requerimientos locales, que elimine segregaciones socioespaciales y asegure la provisión de servicios pediátricos con equidad en la ciudad.
I N T R O D U C C I O N
Bogotá es un territorio diverso de condiciones socio económicas heterogéneas y con
presencia de desigualdades que pueden ser vistas como normales en cualquier ciudad, pero cuando estas son injustas y evitables en una población vulnerable como la primera infancia, se transforman en inequidades que no deben ser toleradas ya que afectan al desarrollo humano y futuro de una sociedad. Desde 1990 una de las tres primeras causas de mortalidad de menores de 5 años en el mundo son las Infecciones Respiratorias Agudas IRA y aunque en Bogotá ha presentando una
tendencia significativa en el descenso de la mortalidad, eventualmente el indicador se incrementa (Figura 1). Por otra parte, altas cifras de morbilidad implican generalmente una sobre ocupación de los servicios de salud pediátricos de la ciudad.
La IRA es un trazador de inequidades sociales, lo que significa que afecta a los más
desaventajados socioeconómicamente y para contrarrestar esto, corresponde conocer, medir y actuar sobre los determinantes sociales, económicos y ambientales que la potencian, y entre ellos está el sistema de salud.
La proyección nacional a 2021 es lograr una tasa de mortalidad por IRA igual a cero, para lo cual Bogotá deberá actuar en el
mejoramiento de las condiciones materiales y sistema de salud de los menores tanto de sus territorios como de la prestación de servicios de salud en pro también de disminuír la morbilidad.
Este documento resume la evidencia obtenida de la investigación titulada "Determinantes sociales de la morbimortalidad por infección respiratoria aguda en Bogotá en 2015-2016", cuyo objetivo fue describir el comportamiento de algunos de los determinantes del sistema de salud y del entorno de condiciones en las que vive la primera infancia en Bogotá.
El estudio es descriptivo, transversal, a partir de datos secundarios requeridos al Ministerio de Salud y Protección Social, a la Secretaría Distrital de Salud y a otras entidades
administrativas distritales. El análisis incluyó una diferencia de tasas de mortalidad por IRA en las localidades, tomando como dato
socioeconómico el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM).
Se realizó un análisis descriptivo y gráfico de los determinantes del sistema de salud de los menores enfermos por IRA según afiliación al sistema de salud o localidad de residencia, evaluando el número de atenciones por IRA, el número de camas pediátricas, las actividades de crecimiento y desarrollo realizadas y la vacunación contra DPT y triple viral.
El conocimiento de las desigualdades en salud infantil permitirá a los tomadores de
decisiones intersectoriales, reaccionar a tiempo frente las inequidades mediante acciones fundamentadas en la evidencia, de manera que retroalimente el ciclo de políticas de infancia y elimine las inequidades.
H A L L A Z G O S
Quiénes viven y quienes mueren
* Según la edad, los que fallecieron por IRA en Bogotá eran menores de 1 año (86% en 2015 y 74% en 2016), en su mayoría pertenecían al régimen contributivo (61% y 52%).
*La diferencia de tasas ponderadas (Figura 2.) mostró que la mayor brecha de mortalidad según la población de menores que contienen las localidades, está entre Suba como la
localidad con mejores condiciones sanitarias y Ciudad Bolívar con las peores condiciones sanitarias.
* Usme es la localidad más desaventajada con un IPM de 10,9% de personas pobres con mayores carencias en educación, asistencia sanitaria y calidad de vida en la ciudad. En Usme mueren por IRA 6,6 veces más menores que en Chapinero que es la localidad más aventajada, con un IPM de 2,23%.
* Las acciones que eliminen esta diferencia equivaldrían a la reducción de la mortalidad por IRA en la ciudad de un 19.3% si se
eliminara esta brecha sanitaria entre ambas localidades.
*Si Usme lograra alcanzar las condiciones socioeconómicas de Chapinero se lograrían evitar al año 8,4 muertes por cada 100.000 menores de 5 años, es decir, la ciudad reduciría el 78,2% de las muertes por IRA. Figura 2.
D E C O R A T I O N S F U R N I T U R E S E L E C T R O N I C S
Los servicios de salud y las localidades
* La razón de atenciones por IRA al año indicó que la localidad de Chapinero atendió por IRA el equivalente a 7 veces toda la población de menores que contiene su localidad. El régimen contributivo atendió por IRA el equivalente al doble de los menores afiliados atendidos por régimen subsidiado.
* En contraste, 11 de las 19 localidades registraron atenciones al año equivalentes a menos de la mitad de la población de menores de 5 años que contienen, dentro de las cuales están La Candelaria, Ciudad Bolívar, Bosa y Usme.
*La efectividad del cumplimiento de
realización de actividades de crecimiento y desarrollo en cualquier régimen para los menores de 1 año no supera el 14,2%.
Figura 3. Mapa de la capacidad de camas pediátricas instaladas y el IPM por localidad en Bogotá 2015-2016
* Solamente Usaquén obtuvo cobertura útil en triple viral para ambos años y Ciudad Bolívar y Suba para DPT.
*El rango de número de camas pediátricas que tuvieron las localidades por cada 1.000
menores de 5 años en 2015 – 2016 contrastada con el IPM se muestra en la figura 3. Ocho localidades de las 19 cuentan con menos de 1 cama por cada 1.000 menores, dentro de las cuales están Bosa y Usme.
* A excepción de Ciudad Bolívar, se aprecia una tendencia de geográfica de las camas
pediátricas en localidades con bajos IPM como Chapinero, La Candelaria y Mártires. Las
localidades que tienen menos de 1 cama por 1.000 menores de 5 años como Usme y Bosa con IPM de 6.6 o más contrastan con
localidades como Chapinero y Mártires que tienen más de 36 camas por cada 1.000
menores y con IPM menores a 3.3. es decir con menores carencias.
Las desigualdades sociales en salud, como la expuesta en Usme, donde la mala salud se presenta en los más pobres, son el resultado de una distribución desigual de ingresos, bienes, servicios y del poder en la población. Evidentemente en Bogotá localidades como Chapinero cuentan con la mayor
concentración de oferta de servicios de salud mientras localidades como Usme no alcanzan a contar con una oportunidad de oferta de
servicios que se ocupe de atender a toda su población. Por tanto, la recomendación
principal es que teniendo en cuenta la división de la ciudad por localidades, sus necesidades en salud y socioeconómicas, resulta
conveniente equilibrar la oferta de servicios de salud de manera que sus habitantes tengan acceso geográfico a salud con equidad.
La necesidad de equilibrar la situación geográfica se fundamenta en que Usme, con respecto a Chapinero, quintuplica la población de primera infancia, su vulnerabilidad es mayor al ostentar el IPM más alto de las localidades analizadas y eliminar su desigualdad por IRA impactaría en los
términos ya descritos la reducción de muertes por IRA en la ciudad acatando la tendencia universal de eliminación de inequidades. La vacunación y controles de crecimiento y desarrollo tienen en Bogotá unas coberturas que requieren mejorar logrando la demanda espontánea de servicios por parte de los cuidadores y estudios sobre el área de
residencia demuestran que estas carencias son más marcadas en zonas más vulnerables y se relaciona con la distancia a la entidad de salud.
Una evidencia adicional que apoya esta recomendación se encuentra en un reciente informe de la veeduría distrital que analizó a corto plazo la implementación de las subredes en Bogotá que se realizó entre 2015 y 2017. Cita a las localidades de Ciudad bolívar y Usme como las localidades con mayor recurrencia de IRA, superando los promedios de la ciudad y detalla que la capacidad instalada crece en servicios de urgencias, pero disminuye en consultorios de consulta externa y camas de hospitalización. Adversamente esta subred mostró los mayores tiempos de espera en pediatría por lo que enfatiza enfocar la previsión de servicios de salud en la prevención.
La segunda recomendación afecta la política de provisión de servicios de salud que desde su formulación 2010 reconocía una
distribución inequitativa de los equipamientos de salud y rescataba como eje central del modelo de atención a las personas, en vez de las instituciones, por lo que los recursos deben disponerse según las dinámicas
poblacionales, las características territoriales, el análisis de determinantes y la identificación de desigualdades entre otros. Esta política de provisión de servicios dejó de ser vigente por el documento de reorganización de redes, ajuste necesario según la nueva Política de Atención Integral en Salud (PAIS), que se espera implique mejoras en la prestación del servicio de salud pediátrico.
La recomendación final como solución a la alta centralización de servicios pediátricos es ofrecer un acceso descentralizado por medio de consultas domiciliarias o teleconsultas, ambas opciones implican una reducción de costos sanitarios, costos familiares y
disminuyen las exposiciones a contagios.
C O N C L U S I O N E S Y
R E C O M E N D A C I O N E S
Tanto la promoción de habilitación de nuevos servicios de salud para la primera infancia en localidades como Usme, así como la limitante de que se sigan incrementando y concentrando los servicios en Chapinero está en manos de las autoridades distritales de salud.
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B I B L I O G R A F Í A
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