• No se han encontrado resultados

Principales tendencias en la utilización de las TIC como factor

La actividad laboral en la actualidad está influenciada por una serie de profundos cambios que están propiciando una profunda transformación de los procesos, las estrategias y las estructuras organizativas (Chiavenato, 2011). Sin duda alguna, uno de los mayores catalizadores de esta transformación lo constituyen las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), por lo que alcanzar beneficios derivados de su utilización supone uno de los retos más importantes en la gestión de los recursos humanos. (Vilaseca y Torrent, 2005).

En la actualidad las TIC constituyen unos de los factores de innovación más importantes en cualquier empresa dada la elevada complejidad de las condiciones del entorno.

Indudablemente la influencia de las TIC, puede decidir a una empresa obtener ventajas competitivas, tal como plantea Vilaseca y Torrente (2005), cuando señalan en sus diversos artículos sobre el papel de los recursos humanos en este proceso.

La aplicación de las TIC está estrechamente asociado al desarrollo de las innovaciones en la gestión empresarial al uso, las innovaciones, las cuales pueden ser tecnológicas o administrativas (Becerra y Álvarez, 2010).

Las primeras se dan por la nueva utilización de una herramienta, técnica o sistema y la segunda propicia modificaciones en la estructura de la empresa. De acuerdo con el grado de innovación se encuentran las radicales y las incrementales (Becerra y Álvarez, 2010).

Se considera Innovación Incremental cuando se crea un valor sobre un producto que ya existe, agregándoles nuevas mejoras. En esta se comienza a trabajar sobre una base conceptual. Generalmente las innovaciones incrementales devienen de esfuerzos orientados con procesos creativos enfocados a determinados fines, es común que la creatividad muy enfocada solo puede ofrecer diminutas innovaciones. Brainstorming, scampers, sinéctica, palabras al azar, mindmapping componen un abanico para hallar posibilidades innovativas. La creatividad está delimitada en un tiempo y espacio. (Sánchez Ruiz, Blanco Rojo, Pérez Labajos y Serrano, 2003).

Es importante destacar que concentrase solo en las innovaciones incrementales fortalecen el negocio siempre y cuando no aparezca una innovación radical que rompa con todo lo anterior.

La Innovación Radical/Disruptiva se produce cuando se incorpora al mercado un producto o servicio que en sí mismo es capaz de generar una categoría que no se conocía antes provocando cambios revolucionarios en la tecnología y que representan puntos de inflexión para las prácticas existentes, esta se enfoca en la base de un concepto absolutamente nuevo (Castillo Téllez , 2013). En este caso,

se hace vital contar con una fuerza de trabajo cualificada que pueda asumir los retos de las tecnologías.

Estas innovaciones crean un alto grado de incertidumbre, modifican severamente la estructura de los sectores en qué surgen, alteran las posiciones competitivas de las empresas establecidas y, en algunos casos, llegan a provocar la aparición de nuevas industrias. (Castillo Téllez ,2013)

Asimismo, través de la utilización de las TIC, la empresa puede conseguir incrementar la productividad, sobre todo al favorecer el establecimiento y fortalecimiento de las relaciones que mantiene con el exterior.

Una de las aplicaciones más importantes de las TIC en los puntos de venta minorista consiste en la automatización de todos los procesos implicados en la venta al consumidor final. La utilidad más importante de esta aplicación radica en el tratamiento de la información que posibilita, ya que permite recopilar los datos de las ventas y tratarlos adecuadamente con objeto de facilitar las decisiones en las empresas de distribución minorista (Jiménez Zarco, Martínez Ruiz, 2006).

En el sector comercial minorista se hace imprescindible aparte de los conocimientos y experiencia generada por años de labor, dar respuesta a los cambios en los hábitos de consumo y estructura de la población demandante de sus servicios, por ejemplo, al edad media de los residentes en la ciudad de Santo Domingo, es de 27 años, por lo que las demandas de este segmento está muy asociada a las nuevas tecnologías y la actividades on line. (Jiménez Zarco, Martínez Ruiz, 2006).

El acceso y generación de los datos gracias a la introducción de diversos sistemas y tecnologías de TIC en los establecimientos minoristas, ha modificado el equilibrio entre ofertante y demandante de productos y servicios. Ante un mercado cada vez más cambiante y con alta competencia de competidores colombianos y chinos en el mercado local, el comerciante minorista tiene que tomar decisiones en poco tiempo y para ello requiere de una base de datos

informatizada y contar con información on line sobre cambios de procedimientos y normas de comercio (Paniagua Freyle, 2010) .

Para operar las empresas en el sector comercial minorista deben aglutinar recursos materiales, financieros, humanos, administrativos, y cada uno a cargo de una especialidad de la administración.

Autores como Chiavenato, 2002) y Chan Kim y Mauborgne (2005) identifican cambios que imponen desafíos a las organizaciones y que el autor del presente estudio, señala que también se dan en el sector comercial minorista en el logro de transformar el capital en talento humano, estos cambios son los siguientes:

a. Desarrollo acelerado de la innovación tecnológica. Surge empresas, tipo high- tech, nuevos sistema de procesamiento de datos

b. Cambios en los hábitos de consumo. Define demanda de nuevos productos y menos fidelidad a las marcas.

c. Cambios en la cultura empresaria- Se generan sistemas de comercialización vía on lie, como la moneda electrónica y la eliminación paulatina de las facturas en soporte papel.

d. Cambios en los estilos de dirección. Se pasa a organizaciones planas, al uso del dowsizing, rightsizing y/o al rethinking al existir servicios on line que modifican a los servicios físicos.

Varios autores coinciden en resaltar que uno de los principales condicionantes a la hora de la implantación de las TIC es el diseño organizativo interno, el grado de gestión participativa de la empresa y las habilidades de los trabajadores (Salas Fumás, 2001).

Indudablemente el uso de las TIC en la gestión empresarial, como es el denominado internet de las cosas, ha generado drásticos cambios no solo en los hábitos de consumo sino también en la oferta de los productos, cada vez más el cliente participa en la creación del producto, por lo que el empresario debe cada

vez más conocer más sobre el consumidor, por lo que cada vez más debe ser capaz de administrar el conocimiento.

Así, por ejemplo, se considera que la implantación de las TIC, permite una diseminación de la información por toda la empresa y, de este modo, se favorece la descentralización o el empowerment (tomar determinadas decisiones en las niveles más bajos de la jerarquía) (García Ruiz, 2005; Iribar Bilbao, 2003).

Los cambios producidos pueden alterar el comportamiento del trabajador y por ende su desinterés en elevar su nivel de conocimiento para desarrollar una mejor labor productiva.

De tal modo las nuevas tecnologías de la información y la comunicación modifican la organización del trabajo, tal y como apuntan los especialistas Huerta Arribas y Larraza Kintana (2001), cambiando el contenido, el diseño, el control y las responsabilidades de los puestos de trabajo.

Pero para poder hacer uso de las TIC como fuente generadora de talento humano es importante como apunta Becerra Rodríguez y Álvarez Giraldo (2013), considerar dos dimensiones: la selección de los empleados más adecuados al puesto y, por mejorar el potencial motivador de los puestos.

El potencial motivador de un puesto de trabajo, se ve afectado por la variedad de habilidades empleadas, la importancia de las tareas para otras personas, la identidad con el producto o servicio, la percepción de autonomía, la información recibida sobre la calidad del resultado y el contacto social en el trabajo (Cabrera y Cabrera, 2001; Fuertes Martínez et al., 1996; González, 1997; Marin-Garcia et al., 2008; Oldham y Hackman, 2005).

A este respecto, con el uso de las TIC se debería fomentar la autonomía, ya que se descentralizan las decisiones y los empleados disponen de información para evaluar las contingencias y elegir las posibles alternativas de actuación (Huerta Arribas y Larraza Kintana, 2001; Iribar Bilbao, 2003; Klein, 1991; Salas Fumás,

2001). Paralelamente, al implicar a los operarios en las decisiones, se les obliga a poner en juego un mayor conjunto de habilidades y conocimientos (Huerta Arribas y Larraza Kintana, 2001). Además, se fomenta el compromiso con la decisión, el flujo de información que permite comprender la importancia de la tarea realizada y la identificación con la misma (Cabrera y Cabrera, 2001; Huerta Arribas y Larraza Kintana, 2001). La identificación con las tareas, viene fomentada por la eliminación de tareas rutinarias, que hace más interesante el trabajo (García Ruiz, 2005; Salas Fumás, 2001). Además las TIC facilitan el flujo de información de modo que se mejora el feedback de los resultados, que es más preciso y más rápido.

Un factor importante que genera el uso de las TIC en la conversión del capital en talento humano está asociado a la administración del conocimiento, tal y como ya se ha mencionado anteriormente.

Especialistas como Chiavenato ( 2011) y Chan Kim y Maugorgne (2005) coinciden en señalar que existen dos posiciones respecto de la administración del conocimiento y ambas se relacionan con dos categorías de profesionales, una considera que la administración del conocimiento es administrar la información y la otra que se trata de administrar a las personas:

1. En la primera categoría, los profesionales tiene gran experiencia en las ciencias, en la computación o en la teoría de sistemas. Para ello el conocimiento adopta la forma de objeto identificable y procesable en los sistemas de información. Se aporta en las TI y se basa en banco de datos, en los cuales se encuentra nuevos conocimientos por medio de la minería de datos. El problema radica en que los datos almacenados no constituyen todo el conocimiento de la organización. Las personas que forman la organización tienen mucho más conocimiento en sí mismas y es necesario tomar esto en cuenta (Chiavenato, 2011).

2. En la segunda categoría están los profesionales del campo de la administración o teoría organizacional. Éstos piensan que el conocimiento

equivale a los procesos compuestos por capacidades humanas dinámicas y complejas, por competencias individuales y por conductas que cambian constantemente. Para influir en el aprendizaje es necesario administra a las personas (Chiavenato, 2011). El desafío está en lograr crear sistemas de información que permitan la toma de decisiones a las personas involucradas en el proceso.

El autor del presente proyecto de investigación es de la opinión de que en el sector comercial minorista ecuatoriano debe primar los sistemas que apoyan las competencias en el uso de las ITC de modo tal de que se contribuya a lograr el desarrollo de los siguientes elementos: redes de comunicación, redes de aprendizaje en el trabajo, redes que conectan a las personas y estructuras que permitan el intercambio de experiencias. Indudablemente en el caso que se estudia, la Cámara de Comercio de Santo Domingo jugaría un rol vital al ser el ente conector de estas redes.

Autores como Becerra Rodríguez y Álvarez Giraldo (2013), reconocen el papel que juega el talento humano en la innovación de las empresas, donde el conocimiento adquirido e incorporado en las personas contribuye a la obtención y uso de habilidades nuevas y existentes y en la introducción de nuevas formas de administración de las empresas.

El nivel de formación de los empleados dentro de las empresas impulsa el uso de nuevas habilidades para la innovación (Becerra Rodríguez y Álvarez Giraldo, 2013). La formación también incrementa el nivel de especialización en el conocimiento de los empleados, dicho conocimiento, dicho conocimiento adquirido dentro o fuera de la empresa promueve la innovación empresarial (Becerra Rodríguez y Álvarez Giraldo, 2013).

Los empleados con alto grado de educación son los principales contribuyentes al know-how debido a los niveles de conocimiento incorporado en estas personas, lo cual implica que estarán en mejor posición para reconocer y valorar el nuevo conocimiento externo (Vinding, 2006).

Como respuesta a la necesidad de enfrentar los cambios generados por el desarrollo de las TIC, se desarrolla las denominadas redes empresariales que no son más que grupo de empresas que colaboran en un proyecto de desarrollo conjunto, complementándose unas con otras y especializándose con el propósito de resolver problemas comunes, lograr eficiencia colectiva y conquistar mercados a los que no pueden acceder de manera individual (UNIDO, 2001)

2.5 Medición de la competencia laboral asociada a la innovación