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3.1. Principios del entrenamiento deportivo

3.1.1. Principios biológicos

3.1.1.6. Principio de individualización

“El principio de individualización exige que los objetivos y tareas de la preparación del deportista, es decir, los ejercicios físicos, su forma, carácter, intensidad y duración, los métodos de realización y muchos otros aspectos de la preparación que debe realizar el deportista, se seleccionen de correspondencia con el sexo y la edad de los practicantes del nivel de sus posibilidades funcionales de su preparación deportiva y estado de salud teniendo en cuenta las peculiaridades del carácter, las cualidades síquicas, etcétera. Sin esto, es inconcebible alcanzar una elevada maestría deportiva.”33

33 OZOLIN, N. G. Sistema contemporáneo de Entrenamiento Deportivo, Aspectos Principales del Sistema de Entrenamiento Deportivo, Buenos Aires, pág 111

Es importante, entonces, que los ajedrecistas posean su propia planificación de su entrenamiento por lo menos del macrociclo en el que se hallan, ya sea que lo confeccionen por si mismos o con la guía o supervisión de un entrenador. Para lo cual se debe estar al corriente de todas las particularidades y situaciones del individuo y quien mejor para conocerlas que el propio sujeto.

“En relación con el entrenamiento individualizado tiene gran interés la cuestión de las capacidades naturales para el deporte, el problema del talento deportivo. Existe la opinión de que en el deporte moderno es imposible alcanzar importantes éxitos sin talento, esto es justo. Lo mismo que existen inclinaciones personales hacia la música, la poesía y la pintura, también existen cualidades naturales para la velocidad en los movimientos, la resistencia, la agilidad, la precisión, etcétera. Pero todo esto no excluye la posibilidad de que una elevada maestría pueda ser alcanzada por millones de jóvenes deportistas. Se trata de que casi todo el mundo tiene talento deportivo, por lo que se puede obtener considerables éxitos en el deporte cuando se selecciona aquella modalidad donde, cual puede desplegar su talento natural con brillantez.”34

Esto nos habla de que cualquier ajedrecista con capacidades intelectuales dentro de lo ordinario que siga un proceso de entrenamiento correctamente planificado en forma continua y sostenida durante varios años llegará a beneficiarse del éxito deportivo que merece.

3.1.1.7. Principio de repetición

“Este principio, en gran medida, determina el proceso del entrenamiento deportivo. Todas las diversas tareas para la preparación del deportista se resuelven mediante la repetida realización de ejercicios, acciones, tareas,

34 OZOLIN, N. G. Sistema contemporáneo de Entrenamiento Deportivo, Aspectos Principales del Sistema de Entrenamiento Deportivo, Buenos Aires, pág 112

cargas competitivas y de entrenamiento.”35 Sin duda la experiencia en el ajedrez es aplicable a lo que nos señala este principio con una diferencia fundamental: por ejemplo, mientras para un atleta, ejecutar 100 abdominales en un determinado tiempo le reportará los beneficios deseados para un ajedrecista resolver un mismo problema de ajedrez 100 veces seguidas no le reportará más beneficio que si lo hiciera una sola vez. Pero el principio de la repetición se puede se aplicar haciendo que el jugador resuelva 100 diferentes ejercicios de la misma temática y solo después de un período de tiempo, cuando el olvido pueda haber aparecido, se podría repetir un mismo ejercicio en otra sesión de entrenamiento.

“El principio de repetición esta basado, en la importante proposición fisiológica, sobre la necesidad de acciones repetidas para la formación de relaciones reflejo-condicionadas para producir los cambios correspondientes, así como la reorganización y perfeccionamiento de los órganos y sistemas y de sus funciones bajo la influencia del entrenamiento. Solo la repetición garantiza la fijación de los hábitos y conocimientos, la estabilidad de la técnica y los resultados deportivos, y la adquisición de experiencia.”36 El cerebro no hace una excepción para esta norma puesto que es conocido que las destrezas para resolver problemas se desarrollan mientras ejecutamos estas mismas acciones, por lo tanto, en cada sesión diaria, del entrenamiento durante varios años se debe acostumbrar al pensamiento a la resolución de ejercicios de una determinada índole ajedrecística.

3.1.2. Principios pedagógicos

En el entrenamiento deportivo suele cometerse el error de considerar solo los principios que tienen relación con la evolución de las características fisiológicas del organismo humano. Los deportistas que son sometidos a rigurosos

35 OZOLIN, N. G. Sistema contemporáneo de Entrenamiento Deportivo, Aspectos Principales del Sistema de Entrenamiento Deportivo, Buenos Aires, pág 107

36 OZOLIN, N. G. Sistema contemporáneo de Entrenamiento Deportivo, Aspectos Principales del Sistema de Entrenamiento Deportivo, Buenos Aires, pág 107

entrenamientos y no le encuentran sentido al duro trabajo que realizan pueden ser víctimas de la deserción. También puede resultar muy difícil que un deportista explote todo su potencial si el no está conciente de los objetivos de la labor que está realizando o no se siente identificado con ella. O podría suceder que los objetivos planteados son inalcanzables, provocando igualmente, su desmotivación. Por tal motivo y sobre todo en el caso del trabajo con ajedrecistas es de vital importancia dar énfasis a estos principios pedagógicos que son los que organizan y orientan el entrenamiento tomando en cuenta factores individuales como son: cultura, idiosincrasia, religión, sexo, costumbres, creencias, condiciones económicas, etc.

3.1.2.1. Principio de lo conciente

El principio de lo conciente “contempla una preparación y conducción del entrenamiento y una actividad tal entre el entrenador y sus alumnos que posibiliten a cada deportista saber porque y para que actúa. Una clara y concienzuda comprensión de los fines, las tareas del entrenamiento, sus medios y métodos, etcétera, garantiza no solo un exitoso aprendizaje de la técnica y la táctica deportiva, sino un mas efectivo desarrollo de la fuerza, la rapidez, la resistencia, la educación de las cualidades volitivas y morales, y una participación mas exitosa en las competencias.”37 Este principio es de vital importancia en la preparación del ajedrecista debido a que gran parte del trabajo se realiza en su casa, bajo su responsabilidad y si no está convencido de la necesidad de cumplir con su tarea para conseguir los objetivos deseados es muy posible que no lo efectúe con la paciencia y la rigurosidad requerida. Así mismo en cada sesión de entrenamiento el jugador debe no solo conocer los ejercicios que se le pide realizar, sino también el por qué y el para qué de los mismos, de tal manera que se esfuerce en concebirlo y ejecutarlo de forma correcta. Luego de ello debe estar al tanto del resultado y evaluar lo que hizo, afianzar sus virtudes y encontrar sus errores para superarlos.

37 OZOLIN, N. G. Sistema contemporáneo de Entrenamiento Deportivo, Aspectos Principales del Sistema de Entrenamiento Deportivo, Buenos Aires, pág 97

“El objetivo más lejano de los jóvenes deportistas es alcanzar la maestría deportiva después de varios años de entrenamiento. Sin embargo, un objetivo lejano puede influir, positivamente, sobre el proceso de entrenamiento solo a condición de un interés deportivo muy estable del deportista. Es por ello que a ese objetivo perspectivo se le plantea al deportista, otros mas cercanos. El más frecuente es el logro de un determinado resultado deportivo durante la temporada deportiva en curso.”38 Igualmente en ajedrez puede resultar desmotivante el entrenamiento diario si no se consigue a mediano plazo determinados logros deportivos, más aún si consideramos que algunas áreas de estudio de esta disciplina pueden llegar a ser áridas y poco emocionantes para algunos jugadores, por lo cual es esencial estar conciente de la necesidad de cumplir con el compromiso de prepararse con optimismo y constancia. “El gran papel del principio de lo conciente se manifiesta en la educación de las cualidades morales y volitivas de los deportistas en el dominio de la técnica y la táctica deportiva y en su perfeccionamiento.”39

3.1.2.2. Principio de la evidencia

Este principio está íntimamente relacionado al anterior, “Se trata de una doctrina que se construye sobre imágenes concretas y no sobre representaciones y palabras abstractas.”40 En otras palabras, es conveniente que el deportista tenga la posibilidad de observar, varias veces, como ejecutó un determinado ejercicio con la ayuda tecnológica que brinda, por ejemplo, una grabación de video. Esta evidencia le da gran ventaja a la hora de estimar y evaluar los resultados alcanzados frente a otro deportista que solo cuenta con una explicación verbal de su entrenador.

38 OZOLIN, N. G. Sistema contemporáneo de Entrenamiento Deportivo, Aspectos Principales del Sistema de Entrenamiento Deportivo, Buenos Aires, pág 98

39 OZOLIN, N. G. Sistema contemporáneo de Entrenamiento Deportivo, Aspectos Principales del Sistema de Entrenamiento Deportivo, Buenos Aires, pág 109

40 OZOLIN, N. G. Sistema contemporáneo de Entrenamiento Deportivo, Aspectos Principales del Sistema de Entrenamiento Deportivo, Buenos Aires, pág 109

“La comparación de lo propuesto con lo realizado es uno de los factores más importantes de la enseñanza, la educación y el desarrollo de las cualidades motoras.”41 En el ajedrez resulta tan factible aplicar este principio gracias a la exigencia de que los jugadores en una competencia oficial tienen la obligación de anotar las jugadas realizadas en sus partidas con un sistema de nomenclatura estandarizado que es de dominio de todos los ajedrecistas. Consecuentemente, para ellos, es sumamente ventajoso para perfeccionar su técnica de juego, el analizar y estudiar a fondo, no solo las partidas propias, sino también, las de sus rivales con el objetivo significativo de sacar conclusiones útiles aplicables en futuras competencias.

3.1.2.3. Principio de la accesibilidad

“Hay que ser realista a la hora de la selección de los objetivos, ya que si son excesivamente exigentes provocarán frustración, abandono del deporte y problemas físicos (lesiones, alteraciones hormonales, etc.) y psicológicos (baja autoestima, ansiedad, etc.)”42 podemos ver que este principio también está íntimamente ligado al principio de lo conciente ya que nos habla de la participación activa y consciente en el entrenamiento relacionándola con la posibilidad concreta de lograr objetivos razonables.

Si le preguntamos a un niño talentoso pero sin una excesiva experiencia en la práctica del juego ciencia, si al cabo de un año de entrenamiento le gustaría ser campeón nacional de su categoría, es muy probable que nos diga que sí. Con lo que hemos seleccionado el objetivo conjuntamente, lo veremos trabajar ardorosamente (lo cual respeta el principio de lo conciente), pero... ¿es una meta accesible? Lo más factible es que en el torneo nacional se encuentre expuesto a un fracaso al enfrentar a jugadores con una trayectoria de varios

41 OZOLIN, N. G. Sistema contemporáneo de Entrenamiento Deportivo, Aspectos Principales del Sistema de Entrenamiento Deportivo, Buenos Aires, pág 110

42 GARCÍA, J.; Navarro, M.; Ruiz, J.A. Bases teóricas del entrenamiento deportivo. Los principios del entrenamiento deportivo, Madrid, pág 81

años de preparación y participación en competencias no solo nacionales sino también internacionales. Pero si, al mismo niño, le explicamos cual es su ubicación real en la palestra ajedrecística y le anticipamos que entrenando responsablemente durante un año es probable que se ubique entre los tres primeros jugadores en el torneo provincial, con lo cual se ganaría el derecho a intervenir en el torneo nacional. Esta participación, de por sí, ya debe ser considerado un triunfo, sin importar demasiado la ubicación final en el mismo, ya habrá tiempo el siguiente año para fijarse objetivos concretos y reales, basándose ya, en su primera intervención a nivel nacional. Por esto, para proteger al deportista de la deserción, la claudicación, la desmotivación y bajo interés en su preparación, debemos tener en cuenta, al momento de seleccionar objetivos, que debemos ser optimistas y hasta ambiciosos pero manteniendo siempre los pies sobre la tierra.