Capítulo 2. Metodología
2.1. Principios del Análisis de Descomposición
El Análisis de Descomposición (AD) permite determinar y calibrar los distintos factores socioeconómicos, energéticos o ambientales que explican los cambios en algún parámetro, en nuestro caso el consumo de energía en un periodo de tiempo. El aspecto determinante es lograr una descomposición en diferentes factores que permitan explicar el comportamiento del parámetro analizado. La realización de un AD conlleva una serie de etapas:
1. Definición de los datos disponibles para el análisis y su grado de desagregación. En esta primera etapa también se puede conseguir un grado mayor de desagregación, a través de su procesado matemático.
2. Definición del periodo de tiempo a estudiar, este en primer lugar viene determinado por la disponibilidad de datos. El periodo de tiempo puede ser una serie de años encadenados o bien un intervalo de tiempo (inicial y final).
3. Definición del indicador que va a ser investigado. Este puede ser absoluto (por ejemplo consumo de energía, nuestro caso), una intensidad (por ejemplo la intensidad energética medida como el consumo de energía por unidad económica de output) o de elasticidad (por ejemplo el cambio relativo en el indicador dividido por el cambio relativo en el output) (Cellura et al., 2012). 4. Selección del método AD a seguir, esto además conlleva elegir los factores de la
descomposición y la forma de presentar los resultados (descomposición aditiva o multiplicativa). En la forma aditiva se descomponen los cambios absolutos del indicador, mientras que en la multiplicativa se descompone los cambios relativos. En la selección del método AD la existencia de “residuo” es una
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cuestión fundamental a ser considerada, al objeto de obtener una descomposición completa.
5. Aplicación del método matemático y, a partir de los datos disponibles, obtención de resultados.
En cuanto a los métodos AD existentes estos se engloban en el Análisis de Descomposición Estructural (Structural Decomposition Analysis en inglés, SDA) y Análisis de Índices de Descomposición (Index Decomposition Analysis en inglés, IDA). En términos generales, podemos señalar que el SDA utiliza como base el modelo económico input-output (IO) (Tablas input-output TIO), pudiendo determinar los efectos directos e indirectos asociados a los cambios en la variable estudiada. De esta forma, el efecto directo mide el cambio en el consumo de energía de un sector, mientras que el efecto indirecto mide la variación del consumo de energía que se produce sobre el resto de sectores a partir del cambio en el consumo de energía directo de un sector. El efecto indirecto se produce debido a la interrelación existente entre los sectores. Por otro lado, el método IDA utiliza información sectorial agregada, sólo pudiendo medir el efecto directo. Existen otras muchas diferencias entre ambos métodos, en la tabla 2.1 se indican las principales.
Tabla 2. 1 Principales diferencias entre los métodos IDA y SDA
IDA SDA
Tipo de impacto obtenido Directo Directo/Indirecto
Disponibilidad de datos Agregados TIO
Requerimiento de datos Bajo Alto
Cálculos matemáticos Básico Medio
Actualidad datos Alto Medio/bajo
Nivel de detalle en el análisis de una
estructura económica Baja Alta
Efecto demanda No Si
Efecto producción Si Si
Efecto tecnológico (Leontief) No Si
Efecto intensidad Si Si
Efecto estructura Si No
Tipo análisis más común Sectorial Toda la economía Fuente: Elaboración propia a partir de Hoekstra y Van der Berg (2003), Hatzigeorgiou et al. (2010) y Cellura et al. (2012).
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Ambos métodos pueden ser utilizados en forma aditiva o multiplicativa, aunque el análisis SDA multiplicativo es poco usado por los investigadores (Su y Ang, 2012).
La cantidad y tipo de datos necesarios para cada uno de los métodos determina el método de cálculo matemático y la temporalidad de los análisis efectuados. En concreto, la utilización del método SDA está condicionado por la temporalidad con la que se publican las tablas TIO necesarias para su implementación. De esta forma, en el caso de España y Andalucía la última tabla disponible es la de 2010 respectivamente (INE, 2016 e IECA, 2016).
Por otra parte, otro factor importante que condiciona el método de descomposición es la desagregación con la que es posible analizar los datos de consumo de energía. Para el caso español, los datos de consumo de energía proceden del balance de energía final publicado por el Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), los cuales están disponibles para 24 ramas de actividad (ver tabla 2.2). Por este motivo, la utilización del método SDA queda condicionado por la necesidad de vincular los datos de consumo de energía (disponibles para 24 sectores) con los datos disponibles en las tablas TIO (desagregados para 73 ramas de actividad). Esta tesis ha desarrollado una metodología que permite ampliar la desagregación de los datos de consumo de energía a las 73 ramas de actividad disponibles en las TIO para así lograr el máximo nivel de información disponible (ver anexo B).
Tabla 2. 2 Ramas de actividad con datos de energía final en España
INDUSTRIA
Extractivas (no energéticas) Alimentación, bebidas y tabaco Textil, Cuero y Calzado
Pasta, Papel e Impresión Química Minerales No Metálicos Siderurgia y Fundición Metalurgia no férrea Transformados Metálicos Equipo Transporte
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INDUSTRIA
Construcción Resto Industria
Madera, Corcho y Muebles Otras TRANSPORTES Carretera Ferrocarril Marítimo Aéreo Oleoductos Otros no especificados USOS DIVERSOS Agricultura Pesca
Comercio, Servicios y Administración Pública Residencial
Otros no especificados
Fuente: IDAE (2014)
Existe una literatura extensa sobre la metodología IDA y SDA, siendo cada vez más frecuente su utilización en los últimos años en el ámbito del análisis de las emisiones de CO2 y del consumo de energía. En relación a la metodología SDA, para el periodo
1972-2001, Hoekstra (2002) identificó un total de 16 trabajos relacionados con la energía y 9 sobre emisiones. Posteriormente, para el periodo 1999-2010, Su y Ang (2012) identificaron 16 trabajos sobre energía y 27 de emisiones. En cuanto a la metodología IDA, Ang y Zhang (2000) contabilizaron que se habían publicado hasta entonces, 90 trabajos sobre energía y 33 sobre emisiones. Por último, Xu y Ang (2013) centraron sus investigaciones únicamente en el análisis de emisiones, identificando 53 trabajos publicados en el periodo 1999-2009. Desde 2014 hasta la actualidad, se han publicado más de 600 trabajos que emplean metodología de análisis de descomposición.
Los trabajos que emplean la metodología AD analizan el consumo de energía, primaria o final, para una economía determinada (país, región o grupo de países - OCDE, Unión Europea, Asia, etc.). También el análisis puede radicar sobre distintos
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tipos de energía: consumo de electricidad, petróleo, carbón, gas natural, energías renovables, etc. En cuanto a su alcance, en el caso de IDA se realizan trabajos intersectoriales o bien centrados en un único sector, mientras la metodología SDA aborda el conjunto de ramas de actividad que forman una economía con un mayor o menor grado de desagregación, dependiendo de la disponibilidad de los datos.