III. Sustento Pedagógico
3.4. Principios psicopedagógicos que sustentan la sesión de aprendizaje
El Diseño curricular Nacional (2009) recoge el aporte de los teóricos sobre el sustento pedagógico la propuesta educativa actual, basado en los principios psicopedagógicos, que son los que orientan la práctica educativa, en tal sentido, referiré aquellos que se relacionan directamente con la estructura de la sesión. a. Principio de construcción de los propios aprendizajes: El aprendizaje es un
proceso de construcción: interno, activo, individual e interactivo con el medio social y natural. Los estudiantes, para aprender, utilizan estructuras lógicas que dependen de variables como los aprendizajes adquiridos anteriormente y el contexto socio cultural, geográfico, lingüístico y económico - productivo. Por su parte Coll (1990) La concepción constructivista se organiza entorno a: “El alumno es el responsable último de su propio proceso de aprendizaje. Él es quien construye (o más bien reconstruye). Los saberes de su grupo cultural y este puede ser un sujeto activo cuando manipula, explora, descubre o inventa, incluso cuando lee o escucha la exposición de los otros”. De acuerdo a lo mencionado, cuando se realice la sesión de aprendizaje el estudiante a partir de la matriz de trabajo podrá, por un lado, experimentar este proceso constructivo de su aprendizaje y por otro será capaz de
compartir e interaccionar con sus compañeros respecto a la experiencia d e aprendizaje vivenciada.
b. Principio de significatividad de los aprendizajes: El aprendizaje significativo es posible si se relacionan los nuevos conocimientos con los que ya se poseen, pero además si se tienen en cuenta los contextos, la realidad misma, la diversidad en la cual está inmerso el estudiante. Los aprendizajes deben estar interconectados con la vida real y las prácticas sociales de cada cultura. Si el docente logra hacer que el aprendizaje sea significativo para los estudiantes, hará posible el desarrollo de la motivación para aprender y la capacidad para desarrollar nuevos aprendizajes y promover la reflexión sobre la construcción de los mismos. Díaz (2002) según opina Maruny (1989): “El docente debe tener un bu en conocimiento de sus alumnos: cuáles son sus ideas previas, qué son capaces de aprender en un momento determinado, su estilo de aprendizaje, los motivos intrínsecos y extrínsecos que los anima o desalienta, las actitudes y valores que manifiestan frente al estudio concreto de cada tema, etc. la clase no puede ser ya una situación unidireccional, sino interactiva, donde el manejo de la relación con el alumno y de los alumnos entre sí forme parte de la calidad de la docencia misma”.
La aplicación de este principio recae básicamente en el análisis que se hará del problema pedagógico con los estudiantes a partir de ello podrán comprender la relevancia del tema, su utilidad para su vida y de cómo puede contribuir a su desarrollo personal.
c. Principio de organización de los aprendizajes:
Las relaciones que se establecen entre los diferentes conocimientos se amplían a través del tiempo y de la oportunidad de aplicarlos en la vida, lo que permite establecer nuevas relaciones con otros conocimientos y desarrollar la capacidad para evidenciarlas. Los aprendizajes se dan en los procesos pedagógicos, entendidos como las interacciones en las sesiones de enseñanza y aprendizaje; en estos procesos hay que considerar que tanto el docente como los estudiantes portan en sí la influencia y los condicionamientos de su salud, de su herencia, de su propia historia, de su entorno escolar, sociocultural, ecológico, ambiental y mediático;
estos aspectos intervienen en el proceso e inciden en los resultados de aprendizaje, por ello la importancia de considerarlos en la organización de los aprendizajes. La operativización de este principio recae básicamente cuando en la etapa de proceso de la sesión, los alumnos tendrán que adaptar y acomodar a sus esquemas mentales las nuevas ideas que se van adquiriendo producto del aprendizaje, así mismo desarrollarán su capacidad organizativa durante la estructuración del mapa mental, en la cual deberán realizar asociaciones y reconocimientos para lograr la capacidad prevista.
d. Principio de integralidad de los aprendizajes:
Los aprendizajes deben abarcar el desarrollo integral de los estudiantes, de acuerdo con las características individuales de cada persona. Por ello, se debe propiciar la consolidación de las capacidades adquiridas por los estudiantes en su vida cotidiana y el desarrollo de nuevas capacidades a través de todas las áreas del currículo. En este contexto, es imprescindible también el respeto de los ritmos individuales, estilos de aprendizaje y necesidades educativas especiales de los estudiantes, según sea el caso.
Este principio es fundamental en el sentido de que la práctica educativa debe orientarse a formar al estudiante en el desarrollo de capacidades y actitudes, coherentes con esto se plantean en la sesión reflexionar sobre la responsabilidad la forma como ellos lo manifestarán durante la sesión. e. Principio de evaluación de los aprendizajes:
La metacognición y la evaluación en sus diferentes formas; sea por el docente, el estudiante u otro agente educativo; son necesarias para promover la reflexión sobre los propios procesos de enseñanza y aprendizaje. Los estudiantes requieren actividades pedagógicas que les permitan reconocer sus avances y dificultades; acercarse al conocimiento de sí mismos; autoevaluarse analizando sus ritmos, características personales, estilos; aceptarse y superarse permanentemente, para seguir aprendiendo de sus aciertos y errores. Aprenden a ser y aprenden a hacer. Sobre esto en el diseño se planifica realizar la reflexión sobre lo aprendido, utilizando para ello la guía metacognitiva denominada: “la ruta de mi aprendizaje”, la cual permitirá que el estudiante sea consciente de que procesos
realiza cuando se enfrenta a una tarea de aprendizaje, así como las estrategias y resultados que va consiguiendo, Esto es fundamental pues se desarrolla un aprendizaje autorregulado.