GRADO DE ESTERILIZACIÓN AUTOCLAVE VS FORMALINA
PREVIO A LA OBTENCIÓN DEL TÍTULO DE ODONTÓLOGA
II. PROBLEMA 1.1 Antecedentes
Entre los años 1906 y 1921 tiene lugar un período importante para los avances en la comprensión de la esterilización determinando que el calor era insuficiente para la eliminación de los microorganismos y descubren enfermedades como el botulismo causado por consumo de comida en lata contaminada. (Acosta, 2008).
Es fundamental que los agentes contaminantes biológicos no se diseminen por la atención del odontólogo en el consultorio dental, pues de acuerdo a la expresión del profesor Mario Roberto Leonardo, expuesto en su texto de Endodoncia: “No somos responsables de las infecciones con que llega el paciente al consultorio, pero sí de las que puede adquirir en él”. (Moya, 2008)
Esterilización es el conjunto de maniobras en capacidad de destruir todos los microorganismos patógenos y no patógenos, incluyendo a las esporas. Los métodos utilizados son químicos y físicos: ejemplos de esterilización química son el glutaraldehído, el formaldehído y el óxido de etileno, mientras que los físicos están representados por el autoclave, la estufa de calor seco, las radiaciones. (Chiapasco, 2015)
Cuando un paciente acude al dentista, debe ser atendido con instrumental estéril, debidamente procesado para su uso. La apariencia de un consultorio en orden no necesariamente es un indicador en la transmisión de las enfermedades infecciosas. La responsabilidad del asistente higienista dental, depende directamente de que el proceso de lavado, desinfección y esterilización del instrumental y equipo para proteger a las personas que están en el consultorio. (Moreno, 2012)
Los instrumentos dentales rotatorios se saben que han sido usados desde el principio de los 1700. El motor de pie vino a ser usado en odontología en 1871 y el motor eléctrico en 1872. El avance más importante, el cual ha hecho posible en la actualidad
el corte a alta velocidad, fue la fresa de carburo de tungsteno, la cual llegó a estar disponible en 1947.
El instrumental rotatorio aplicado a la Odontología es de suma importancia porque con ello se va a poder realizar múltiples procedimientos bien sea con fines restaurativos, quirúrgicos o de uso en el laboratorio, por tal motivo el conocimiento de estos instrumentos desde el punto de vista de composición, materiales, clasificación, usos y adicionalmente la forma en que interactúan con los diferentes materiales en donde se necesitan ser utilizados correctamente, es muy importante para el ejercicio profesional. Para darle claridad a este tópico mencionemos que se ha considerado fresa al instrumento rotatorio metálico de ¨CORTE¨ por tener hojas filosas como cuchillas y a los instrumentos rotatorios que actúan por ¨ABRASIÓN¨ se les llama piedras, ya tengan como abrasivo diamante en polvo u otro tipo de material. En ocasiones se mencionan indiferentemente a la forma en que retiran el tejido dental.
Según su composición las fresas se clasifican en: acero al carbono, carburo tungsteno y de diamantes. (Guzmán 2013)
El instrumental crítico es todo aquel que ha estado en contacto directo con tejidos o sangre del paciente (agujas de anestesia, bisturí, agujas de sutura, fresa de hueso, exploradores, espejos, fresas para operatoria dental, materiales quirúrgicos, instrumentos de periodoncia, cánulas de succión).
La esterilización es el procedimiento óptimo para este instrumental. (Tapia, 2013). La limpieza y desinfección de las fresas y limas en la práctica diaria pueden producir un deterioro en las superficies de corte durante su procesamiento y después de repetidos ciclos se generan fracturas potenciales que se hacen evidentes durante el tratamiento del paciente.
Sin embargo, en caso de ser reutilizadas, su estado físico debe ser verificado por el docente encargado antes de emplear nuevamente.
No debe olvidarse seguir las instrucciones del fabricante de las fresas dentales, con detalles específicos sobre su funcionamiento y mantenimiento. Teniendo en cuenta que el calor húmedo puede dañarlas; éstas podrán esterilizarse mediante sustancias químicas esterilizantes. (Ávila, 2012)
El autoclave es un recipiente de presión metálico de paredes gruesas con un cierre hermético que permite trabajar a alta presión para realizar una reacción industrial, una cocción o una esterilización con vapor de agua. Su construcción debe ser tal que resista la presión y temperatura desarrollada en su interior. La presión elevada permite que el agua alcance temperaturas superiores a los 100 °C. La acción conjunta de la temperatura y el vapor produce la coagulación de las proteínas de los microorganismos, entre ellas las esenciales para la vida y la reproducción de éstos, hecho que lleva a su destrucción.
El vapor de agua a presión o autoclave es el método preferido para esterilizar el instrumental dental por su eficacia y sencillez, siempre que no sea sensible al calor, la presión o la humedad. (Selva, 2012)
El formaldehído ha sido descrito como un compuesto orgánico incoloro, obtenido a partir del alcohol que ha sido utilizado como intermediario en la producción de resinas y químicos industriales, como bactericida, fungicida y como preservativo de tejidos biológicos, gracias a su propiedad de sublimación, característica que le permite pasar directamente del estado sólido al gaseoso sin pasar por el estado líquido. (Foronda, 2005)
Existen varios tipos de esterilizadores con formaldehído. Los más antiguos que emplean tabletas de paraformaldehído, las que se vaporizan con el calor; otros que emplean 60 cc de solución de formaldehído al 36% y los equipos aparecidos recientemente que utilizan aprox.1.300 cc de solución de formaldehído al 2%. El tiempo que demora el ciclo de esterilización, depende de la temperatura con la cual se esté esterilizando. Esta puede ir de 2 a 4 horas aproximadamente. (Sociedad de Enfermeras en Pabellones Quirúrgicos y Esterilización)
Para la desinfección de fresas se aconseja colocarlas en una caja de Petri o en una caja metálica pequeña con 4 o 5 pastillas de formalina durante 12 a 24 horas. Luego se lavan o esterilizan a seco o en autoclave envueltas con papel metálico. No se las debe mantener en los llamados “freseros”, sino dentro de una solución desinfectante de efectividad comprobada. (Barrancos, 2006)
1.2 Situación Problémica
No obstante estos antecedentes, donde se reconoce el alto grado de contaminación de las fresas dentales después de su uso en cada paciente y la importancia de su adecuado manejo de esterilización, encontramos que en la Unidad de Atención Odontológica Uniandes si bien el proceso de esterilización se ejecuta diariamente, no
existen alternativas de esterilización específico para fresas, por lo cual se propone la realización de este estudio in vitro para saber la eficacia de los mismos y así elegir el más eficaz para la esterilización de fresas
1.3 Formulación del problema
¿Cuál es la efectividad de las pastillas de formalina y el autoclave para esterilizar microorganismos presentes en fresas dentales la Unidad de Atención Odontológica Uniandes?
1.4 Delimitación del problema
2.4.1. Objeto de estudio y Campo de Acción: Objeto de estudio:
Bioseguridad, Microbiología en Odontología. Campo de acción:
Esterilización de fresas dentales usadas en la Unidad de Atención Odontológica Uniandes.
2.4.2. Lugar: Unidad de Atención Odontológica UNIANDES del cantón Ambato, provincia de Tungurahua
2.4.3. Tiempo: Enero – Junio 2017