II.1. VALORACIÓN ECONÓMICA DEL PATRIMONIO CULTURAL
1. En relación a la cuestión de la asignación de valor al patrimonio cultural nos encontramos con un primer problema, como es la necesidad de distinguir dos acepciones mensurables: valor cultural y valor económico. El primero es susceptible, a lo sumo, de rango ordinal, pues tiene un carácter cualitativo asociado a su significado artístico, simbólico o histórico. Además no existen relaciones de valor estables en el terreno de las elecciones personales, ya que la asignación de valor cultural por parte de un individuo depende de los gustos, el capital humano y las experiencias de consumo cultural acumuladas. En el terreno de las elecciones colectivas el asunto está más o menos resuelto a través de la potestad normativa de la administración, que determina qué bienes son de mayor interés cultural y cómo se protegen. Por lo que se refiere al valor económico, las dificultades no son menores ya que la mayor parte de los elementos del patrimonio histórico reúnen la condición de bienes públicos (carácter no exclusivo y no rival), de manera que resulta complicada su provi- sión a través del mercado. Además, en la conformación del valor no sólo interfiere la utilidad de- rivada del consumo directo del propio bien (valor de uso directo), sino también la valoración que emana de su significado simbólico o de prestigio, que hace que los individuos estén dispuestos a pagar por la posibilidad de realizar el consumo en otro momento (valor de opción), por el deseo de garantizar el consumo a futuras generaciones (valor de legado) o simplemente por la preten- sión de que el bien exista con independencia de que se use o no (valor de existencia) Este tipo de valores (valores de uso pasivo) no se registran generalmente en las transacciones de mercado y, por tanto, tampoco se expresan adecuadamente a través de los precios.
2. Frente a este problema surgen distintas técnicas de valoración de bienes de no mercado que tratan de resolver el problema de asignación de valor al patrimonio cultural, acudiendo a mercados indi- rectos (coste del viaje, precios hedónicos), o bien mediante la construcción de mercados hipotéti-
cos (valoración contingente, choice experiments) donde simular las transacciones que se produci- rían en la realidad y conseguir, de esta forma, estimar los cambios de bienestar de los individuos y la valoración asignada a los bienes del patrimonio cultural. Los resultados de estas aplicaciones se concretan en la obtención de una jerarquía consistente de preferencias individuales basadas en la soberanía del consumidor, lo cual puede ser una pauta para las decisiones sociales y un referente para la elección de alternativas en un contexto de recursos limitados y costosos. Estos métodos son blanco de numerosas críticas, aunque hemos de reconocer el gran predicamento que tienen para la valoración de bienes públicos, tanto en el campo medioambiental, como recientemente en el ámbito del patrimonio cultural. La eficiencia de las aplicaciones y la utilidad de sus resultados dependen, en gran medida, de la escrupulosidad en el procedimiento científico y las mejoras metodológicas. Sin embargo, pueden constituir una herramienta muy útil para los responsables públicos del patrimonio cultural, ya que sus resultados pueden servir de pauta coherente para los criterios de provisión de fondos o para la evaluación de acciones normativas.
3. Temas de interés para la investigación en este campo:
• Aplicación de técnicas de valoración de bienes no mercado a distintos prototipos de patri- monio cultural.
• Mejoras en los aspectos metodológicos de las distintas técnicas, sobre todo en temas abier- tos como el tratamiento de los distintos sesgos de valoración, fiabilidad de los resultados de valoración en el tiempo y protocolos en la recopilación empírica de bases de datos.
• Integración de resultados de estas técnicas de valoración en otros procesos metodológicos como la evaluación y análisis de viabilidad de proyectos culturales.
• Investigación en las implicaciones de política económica y cultural de estos resultados: estimaciones de precios sombra, efectos sobre mecenazgo, tipificación de la demanda, im- plicaciones sobre gestión de entidades culturales, etc.
II.2. EVALUACIÓN DE LA EfICIENCIA DE INSTITUCIONES CULTURALES 1. La gestión y el mantenimiento del patrimonio cultural constituyen un caso típico de estudio de
asignación de bienes públicos, pero que hasta ahora no ha recibido demasiada atención en compa- ración con otros sectores como la salud, la educación, etc. La razón probablemente resida en la sin- gularidad del patrimonio cultural debido a su carga simbólica e intangible, la dificultad de recolec- tar datos fiables y representativos, o incluso por la escasa costumbre de analizar el patrimonio y las instituciones culturales desde el punto de vista económico. Sin embargo, hemos de reconocer que éste constituye un terreno propicio para estos estudios, ya que la mayor parte de las instituciones culturales manejan una serie de inputs particulares (capital, trabajo y colección histórico artística)
para producir una serie de outputs, no todos tangibles ni de carácter mercantil, como pueden ser las funciones de exhibición, investigación, educación y preservación del patrimonio cultural.
2. Sobre esta relación entre inputs y outputs de una entidad cultural se puede definir una función de producción, susceptible de ser evaluada en términos de productividad y eficiencia a través de la estimación econométrica de funciones de coste, o bien mediante métodos matemáticos de frontera como el Análisis Envolvente de Datos (DEA) y sus extensiones. La utilidad de estas técnicas se concreta en el logro de rangos de eficiencia entre la muestra de entidades analizadas, la obtención de pautas de buenas prácticas (determinadas por las unidades eficientes) y el análisis de los factores y causas que motivan la ineficiencia en la gestión.
3. Temas de interés para la investigación en este campo:
• Aplicación de técnicas de evaluación de la eficiencia de entidades culturales. Ampliación del espectro de prototipos institucionales, hasta ahora prácticamente limitado al estudio de la eficiencia de museos.
• Avances en los aspectos metodológicos, como el uso de distancias no radiales en los modelos de optimización (técnica FDH), el estudio de la eficiencia asignativa, que supone un pro- ceso de imputación de costes a las distintas tareas de una entidad cultural, la introducción de juicios de valor y el uso de variables no discrecionales por parte del sujeto decisor, etc. • Los resultados de estas aplicaciones pueden constituir una herramienta de gestión inesti-
mable, pues en última instancia se pretende que los rangos y ganancias de eficiencia puedan concertarse en pautas de buenas prácticas, establecimiento de primas de eficiencia y crite- rios racionales de provisión de fondos en el ámbito institucional del patrimonio cultural. II.3. DIMENSIÓN E IMPACTO ECONÓMICO DEL PATRIMONIO CULTURAL 1. El conjunto de actividades relacionadas con el patrimonio cultural conforma un sector que atrae
poderosamente la atención de especialistas e instituciones involucradas en el análisis del desarrollo económico. La razón radica en que constituye una rama de actividad en crecimiento y entronca con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, de suerte que muchas de sus actividades son un terreno propicio para la innovación, la creatividad y las mejoras de productividad. El patri- monio cultural y las industrias culturales y creativas, se han convertido, de este modo, en un nuevo vértice de desarrollo que puede modificar las ventajas comparativas de territorios y enclaves. De ahí el interés de programadores y responsables de la política cultural y la política económica, por conocer las tendencias fuertes del sector de patrimonio cultural y los factores determinantes en la confección de estrategias espaciales de desarrollo, donde el factor cultural se ha convertido en una parte integral.
2. No obstante, esta relación entre crecimiento económico y factor cultural ha de contemplarse desde una doble perspectiva: primero, cuánto y de qué modo contribuye el patrimonio cultural al desarrollo económico urbano y regional; y segundo y no menos importante, cómo afecta el creci- miento económico a la transformación del sector cultural de las ciudades y las regiones. Derivado del primer argumento se derivan los estudios de dimensión del sector cultural y de estimación del impacto económico a corto y medio plazo de las actividades culturales. En relación al segundo argumento existe la intuición de que los niveles de desarrollo afectan a las tasas de participación cultural de los ciudadanos y probablemente también a las condiciones de provisión de bienes cul- turales. ¿Cabe suponer, entonces, que las regiones ricas poseen un sector cultural potente, mien- tras que las regiones pobres adolecen de un sector cultural débil? Por esta razón resulta también de interés entender cuál es la lógica espacial de asentamiento y localización de las actividades culturales y creativas y sus influencias en el desarrollo económico local y regional.
3. Temas de interés para la investigación en este campo:
• Estudios de dimensión del patrimonio cultural: estimación de la contribución al crecimiento económico y cuentas satélites del sector de patrimonio cultural.
• Estudios de impacto económico a corto y medio plazo del patrimonio cultural: casos com- parados, mejoras procedimentales, avances en el estudio de multiplicadores.
• Estudios de impacto económico y social a largo plazo: estimación de externalidades, análisis coste beneficio de proyectos de inversión en patrimonio cultural.
• Estudio de lógica espacial de las actividades culturales: clusters y distritos culturales, spillo- vers culturales, etc.