2. PANORAMA ACTUAL
2.1. EFECTOS NEGATIVOS DE LA GUERRA A „LAS DROGAS‟
2.1.8. Problemas Agrarios
En primer lugar, los constantes enfrentamientos por obtener el control de las zonas donde hay cultivos ilícitos, nos han llevado a ser uno de los países con mayor cantidad de desplazados en el mundo, la mayoría de las víctimas del conflicto son campesinos.
En segundo lugar, „la droga‟ es el único producto tropical que cuenta con mercados estables y precios rentables, mientras que por su parte los cultivos legales, si no se hacen a gran escala prácticamente no generan beneficio alguno. Mientras esta situación no se solucione, todos los programas de sustitución de cultivos estarán destinados al fracaso y todas las extinciones de dominio practicadas a campesinos serán injustas.
Finalmente, la inversión del narcotráfico en tierras es uno de los elementos que impide la realización de una reforma agraria efectiva. Según un estudio del INCORA mencionado por Enrique Gómez Hurtado72, hacia mediados de los años 90, las posesiones de tierra del narcotráfico ya eran equivalentes a la extensión de países como Holanda o Bélgica, es decir 30.000 kilómetros cuadrados de tierras productivas. Esta circunstancia termina es produciendo una contra-reforma tal y como lo señala Álvaro Camacho73.
72 GÓMEZ HURTADO. Op. cit., p. 57. 73 CAMACHO. Op. cit., p. 69.
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A pesar de que Colombia es el país de toda la región que más esfuerzos, dinero y vidas ha sacrificado en la lucha contra el narcotráfico, sigue siendo el mayor cultivador de cocaína como puede apreciarse en la siguiente gráfica.
Gráfica 2. Cultivo de coca en la Región Andina (ha) 1997-2007
Fuente: Coca Cultivation in the Andean Region: A Surrey of Bolivia, Colombia and Peru, June 2008, United Nations Office on Drugs and Crimen (www.unodc.org/brazil/pt/pressrelease_20080619.html)74.
2.1.9. Problemas Ambientales.
Según estimaciones de la Dirección Nacional de Estupefacientes, se destruyen 2,5 hectáreas de bosque tropical para establecer sólo una hectárea de cultivo de amapola, mientras que por Ha de cultivo de coca, se destruyen 4 Ha de bosque.
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Tabla 3. Estimación de Área de Bosques Destruidos por Cultivos Ilícitos de coca 1987 - 1998.
Fuente: Las cifras anuales estimadas por el Gobierno de Estados Unidos son reportadas por la Agencia CNC/CIA, oficina que reporta al Departamento de Estado75.
Nota: Las cifras de área estimada de bosque destruido se presentan en forma acumulada.
Años atrás este impacto no se consideraba tan trascendente, sin embargo, la actual situación de calentamiento global, nos ha llevado a replantear la forma en que valoramos los recursos naturales. Acá nos referimos especialmente a los
bosques, que al producir oxígeno a cambio de CO2, se convierten en los „pulmones del planeta‟.
Pero los impactos ambientales no son sólo cortesía del narcotráfico. El Estado dentro de sus estrategias de erradicación de cultivos, incluye fumigaciones con
75 Tomado de: DIRECCIÓN NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES, SUBDIRECCIÓN ESTRATÉGICA Y DE
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herbicidas gentilmente proveídos por Estados Unidos, dentro de los que se destaca el glifosato. El uso de éstos químicos genera varios problemas, a saber: destruyen cultivos lícitos e ilícitos indiscriminadamente echando a perder las tierras fumigadas; al hacerse desde el aire, en las zonas fronterizas hemos afectado también las tierras de los países vecinos (principalmente de Ecuador), lo que ha generado tensiones internacionales; finalmente, se trata de sustancias peligrosas para la salud humana, por lo que generan problemas de salud a nuestros campesinos. Quizás sea por estas razones que en el suelo de nuestros proveedores está prohibido el uso de dichos químicos.
2.1.10. Salud Pública.
Sobre este tema profundizaremos en el siguiente capítulo, por el momento basta
con señalar que los efectos negativos para la salud de „las drogas‟, han sido
incrementado por la política guerrerista en dos formas.
En primer lugar, recordamos los graves problemas de salud que sufren quiénes viven en zonas de cultivos como consecuencia de las fumigaciones. Y en segundo, que la mayor cantidad de muertes derivadas del consumo, generalmente responden o a un problema de calidad del producto, o a la falta de atención médica inmediata. Esta última, habitualmente sucede porque de la investigación que allí surge puede acarrearle problemas llevar a un hospital
2.1.11. Penas ejemplares.
Como ya se ha explicado, la represión ha hecho que para contrarrestarla el
negocio „evolucione‟ en un sub-mundo que ha probado ser efectivo. Como ya vimos, esto quiere decir que por más incautaciones que se hagan el volumen movilizado siempre va a ser mayor. En otras palabras, las posibilidades de ser atrapado son muy bajas. Esto, ha llevado a que en algunos países las sanciones
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sean tan „ejemplarizantes‟, que incluso se prevea la pena capital. Esto último sucede en Indonesia, donde ocurrió el publicitado caso de Schapelle Corby, una australiana capturada mientras entraba a ése país con 4,2 kg de marihuana. Fue
sentenciada a „sólo‟ 20 años, a pesar de haber indicios que apuntan a que la bolsa fue plantada en su equipaje76.
2.1.12. Dinero Fácil.
Quizás la explicación más clara sea la que García Márquez hace en „Noticia de un Secuestro‟: “una droga más dañina que las mal llamadas heroicas se introdujo en
la cultura nacional: el dinero fácil. Prosperó la idea de que la ley es el mayor obstáculo para la felicidad, que de nada sirve aprender a leer y a escribir, que se
vive mejor y más seguro como delincuente que como gente de bien”.
Al respecto, sólo resta decir que pasará mucho tiempo antes de que nos demos cuenta de los verdaderos efectos que producirá esta falta de respeto a la ley77.
2.2. INCONVENIENCIA DE LA GUERRA
Recordemos que hace sólo un siglo, el consumo era visto como un acto propio de la esfera privada del individuo y por tanto ajeno a la intervención estatal. Sin embargo, hoy en día se le ve como un delito que debe ser castigado por el bien del propio consumidor y de la comunidad en general.
El „adoctrinamiento‟ al que hemos sido sometidos, nos hace ver el asunto de una
forma pastoral y teológica, impidiendo que podamos vislumbrar las verdaderas
76 Cfr. HOSKING, Janine. (direct.). Ganja Queen. [Documental televisivo]. HBO. 16, Julio, 2009. 77 HUSAK. Op. cit., p. 94.
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dimensiones e implicaciones del problema. Esto ha generado una resistencia inercial a la despenalización, similar a la que en su momento existió frente a los derechos de las mujeres o los negros y que aún hoy en día se mantiene frente a los derechos de los homosexuales.
Sólo así se explica que diariamente sea desestimada la realidad que refuta la eficacia del modelo represivo. Y es que la rígida actitud prohibicionista no ha logrado sino proveer las condiciones propicias para que los imperios criminales continúen financiando sus actividades. Mientras tanto, en detrimento de la inversión social, se malgastan dineros públicos en una guerra que no ha dado ninguno de los resultados esperados, antes por el contrario, ha ocasionado más problemas de los que pretendía resolver. Sobre el particular, coincido con Sazs, quien es enfático al señalar que:
El abuso de drogas, como el abuso de alimentos o de sexo, sólo puede herir o matar a la persona que abusa; y, por supuesto, raramente lo hace. Sin embargo el abuso de las leyes contra las drogas –la criminalización del libre mercado de las drogas- hiere y mata tanto a usuarios como a las llamadas personas que abusan. Muchos han muerto ya por usar drogas impuras, adulteración de un producto criminalizado; por balas disparadas en el curso de guerras entre bandas; por personas comprometidas en el comercio ilegal de drogas („camellos‟, „traficantes‟); y por el sida, debido a la ausencia de un libre mercado de jeringas y agujas exentas de gérmenes (accesorios para las drogas). Muchos más morirán, seguro, en nombre de esa guerra santa que promete purificar el mundo y convertirlo en un territorio libre de drogas78.
A esto mismo se refiere Serres79 cuando afirma que, por escandalosa que parezca una actitud permisiva del Estado frente a un vicio mortal, esta conducta es preferible a la de seguir llenando el planeta de sangre, mafiosos y dineros ilícitos.
78 SAZS, Thomas. Nuestro derecho a las drogas. Op. cit., p. 67. Citado por SALAZAR. Op.cit., p. 31 – 32.
79 SERRES, Michel. Drogas. En: ¿Legalizar la droga? -Seis escritos sobre el tema-. 1° ed. Medellín:
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De todas formas, la despenalización no sólo puede argumentarse desde la perspectiva de la conveniencia social. Como veremos en el siguiente capítulo, castigar el mero consumo de una sustancia implica una violación a los derechos morales y contraría preceptos básicos de un ESD moderno.
2.3. DOCUMENTO DE LA COMISIÓN LATINOAMERICANA SOBRE DROGAS Y