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PROBLEMAS DE SEGURIDAD ALIMENTARIA

In document DE MANEJO DE POLLO DE ENGORDE ROSS (página 61-63)

Patógenos

La contaminación de los productos avícolas con ciertas bacterias de los géneros Salmonella y Campylobacter se ha asociado con brotes de enfermedades alimentarias en humanos. La prevención de estos brotes asegura la producción de pollos libres de estos patógenos.

Cada vez es más importante el control de Salmonella en las operaciones de producción de pollos de asar. El programa de control de Salmonella se puede diseñar consultando a las empresas dedicadas a la venta de pollo. Aviagen surte sus reproductoras libres de Salmonella, por lo que la bioseguridad estricta puede mantener esta condición a lo largo del proceso de producción del pollo de engorde y hasta su sacrificio.

El alimento de las aves puede ser una importante fuente de patógenos. Es posible encontrar contami- nación con Salmonella no sólo en los ingredientes de origen animal sino también –por ejemplo– en la soya y sus derivados, por lo que es indispensable monitorear la posible contaminación con Salmonella en todas las materias primas o insumos.

El programa más confiable de control de la contaminación de los ingredientes con Salmonella impli- ca su tratamiento térmico en combinación con medidas de bioseguridad para el alimento de las aves. Una temperatura de 86°C (187°F) durante 5 minutos reduce la contaminación con Salmonella a niveles ínfimos, bajo las prácticas normales de producción de alimentos balanceados; no obstante, se pueden requerir modificaciones en la formulación, para tomar en cuenta la degradación de las vitaminas que puede ocurrir como consecuencia del tratamiento con calor. Los análisis de laborato- rio deben indicar conteos de menos de 10 bacterias de la familia Enterobacteriaceae por gramo de alimento, al momento de su descarga.

Los programas de reducción de Salmonella pueden implicar el hecho de no utilizar harina de carne y hueso en las dietas para los pollos de engorde, el peleteado o la extrusión ya sea del alimento o de los ingredientes contaminados y la adición de ácidos orgánicos para prevenir la recontaminación. La vacunación de las reproductoras contra Salmonella puede ser de gran valor en el control de la incidencia de Salmonella enteriditis y/o S. typhimurium (SE y/o ST) en las reproductoras y en su progenie de engorde. También puede ser de utilidad la vacunación de los pollos productores de carne contra Salmonella. La exclusión competitiva mediante preparaciones disponibles comercial- mente de bacterias intestinales apatógenas, también puede desempeñar un papel en la prevención de la infección con Salmonella.

Algunas empresas dedicadas a la producción comercial de pollos de engorde están intentando con- trolar al Campylobacter. A diferencia de Salmonella, la transmisión vertical de este germen (de las reproductoras a la progenie) no es significativa, pero se puede introducir a los galpones de engorde mediante los zapatos del personal o mediante el equipo, si no se practican buenas medidas de higiene. Es necesario que las personas cambien de calzado al entrar al galpón de pollos de engorde para controlar con éxito al Campylobacter. La aplicación de la exclusión competitiva también puede prevenir la infección con este germen.

Residuos de Compuestos Químicos

Los residuos de fármacos (coccidiostatos, medicamentos, plaguicidas, etc.) en los productos avícolas se pueden evitar inspeccionando la calidad y los tratamientos de los insumos (ingredientes alimenti- cios, agua, cama, etc.) y controlando el uso de plaguicidas. Se debe tener especial cuidado de cumplir con los tiempos de retiro de medicamentos y coccidiostatos.

Puntos Clave

El control de calidad de los ingredientes debe incluir pruebas para detectar Salmonella.

Reducir el riesgo de infección con bacterias patógenas monitoreando y controlando la movilización del alimento, el equipo y el personal y su ingreso a la granja.

Seguir las instrucciones de los fabricantes con respecto a los períodos recomendados de retiro, para evitar la presencia de residuos de fármacos en los productos avícolas.

BIOSEGURIDAD

El aspecto más importante de la bioseguridad es el aislamiento del pollo de engorde de otras aves y animales domésticos.

Se deberá controlar la entrada de personas, alimento, equipo o animales al sitio donde se encuentre la granja de engorde, para prevenir la introducción de patógenos. Es preferible que existan sólo pollos de una misma edad en cada sitio, con el objeto de minimizar el reciclaje de los patógenos. Las granjas deben estar cercadas y se debe restringir todo acceso. Es necesario que exista una barrera para impedir la entrada de personas no autorizadas, contando además con un área claramente defi- nida para el cambio de ropa tanto de los empleados como de las personas que sea necesario que visiten la granja, ubicando dicha área en el perímetro de la misma. Empleados y visitantes deberán recibir ropa protectora limpia en cada granja y se deberá exigir que la utilicen apropiadamente. Todos ellos deberán lavarse las manos y sumergir las botas antes de entrar a cada galpón. Si se visita más de una granja el mismo día, deberán comenzar por las aves más jóvenes.

Todos los puntos de entrada de personas, alimento, materiales o equipos a la granja, durante toda la vida de la parvada, representan riesgos para la bioseguridad. Los programas de capacitación y adiestra- miento en materia de bioseguridad para el personal y su implementación, ayudarán a asegurar su efectividad. Los siguientes son algunos ejemplos que se deben sopesar contra sus ventajas económicas: • Salida parcial de la parvada. Cuando sea necesario que ingresen los vehículos para cargar sólo a las aves de un determinado peso, será necesario limpiarlos perfectamente, lavando y desinfec- tando además las ruedas.

• Diluir el alimento con trigo entero.

• Entregas de alimento. El método más higiénico de entrega del alimento a granel es utilizando tubos elevadores desde el vehículo estacionado en el perímetro de la granja. Si el alimento viene en sacos, la reutilización de los mismos representa un riesgo de bioseguridad.

• El control de plagas es de gran importancia. Si esta operación la realiza alguna firma comercial contratada, dicho personal deberá estudiar los protocolos de bioseguridad y darles cumplimiento. • Entrega y almacenamiento del material de cama. La cama se debe proteger de las inclemencias

del clima, impidiendo el acceso de plagas a ella durante su entrega y almacenaje.

El agua debe ser de buena calidad (véase el Cuadro 26, Galpones y Medio Ambiente, Sección 6, página 97) y no debe proceder de presas o estanques, sin tratarla previamente. Si se sospecha de problemas de higiene en el agua, su tratamiento en el punto de entrada a la granja con luz ultravioleta o cloro puede reducir la contaminación bacteriana. El tratamiento del agua con cloro a un nivel que permita lograr de 1 a 3 partes por millón (ppm) al nivel del bebedero puede reducir el conteo de bacterias, especialmente si se utilizan sistemas de bebederos que presentan superficies expuestas de agua.

Puntos Clave

Adoptar una política de una sola edad por sitio para limitar la movilización de aves y reducir la diseminación de enfermedades entre animales de edades distintas.

Admitir en el sitio sólo a los visitantes esenciales, los cuales deberán utilizar ropa protectora.

Lavarse las manos y sumergir las botas en desinfectante entre visitas a cada galpón.

Impedir la entrada de aves silvestres y roedores.

Asperjar las ruedas de todos los vehículos que entren al sitio.

HIGIENE

Es necesario que los galpones de engorde estén diseñados para permitir su fácil limpieza y desinfec- ción. A la salida de cada parvada los galpones se deben limpiar, procedimiento que se debe planear cuidadosamente, siguiendo los procedimientos correctos (véase el Ross Tech 00/38, Procedimientos de Limpieza de Galpones Aviares).

In document DE MANEJO DE POLLO DE ENGORDE ROSS (página 61-63)