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CAPITULO III: PROPUESTA DE LA INVESTIGACIÓN

3.5. ETAPA III: INNOVACIÓN

3.5.1. INNOVACION DE LOS PROCESOS EDUCATIVOS

3.5.1.3. Proceso de Acompañamiento

De la relación de mediación Docente – Estudiante nacen los procesos de acompañamiento que permiten la Tutorización del educando y el trabajo con padres de familia y comunidad.

ETAPAS DEL PROCESO DE ACOMPAÑAMIENTO

Se han adoptado cuatro etapas dentro de los procesos de Acompañamiento, establecidos por el Ministerio de Educación en el Manual de Tutoria y Orientación Educativa: Diagnóstico, Programación, Ejecución y Evaluación. (Ministerio de Educación Peruano, 2007)

a) Diagnostico:

Se hace necesario un abordaje de los agentes involucrados en los procesos de mediación, sea educandos, padres de familia o comunidad en general. “Se debe conocer los recursos y necesidades de las personas con quienes vamos a trabajar, tanto participantes como organizadores. Para ello podemos utilizar la información que hay en el PEI, en las fichas de matrícula o realizar algunas entrevistas a personas claves”. (Ministerio de Educación Peruano, 2007)

En tal sentido se debe recoger, recopilar, sistematizar y valorar la información obtenida al aplicar instrumentos de recojo de datos. De encontrar serias dificultades o deficiencias en los agentes educativos diagnosticados será necesario un estudio más profundo del entorno educativo, familiar y social, así como incluir estudios de diferentes variables: sociales, económicas, culturales, demográficas que permitan abordar de manera integral la mediación.

b) Programación:

De acuerdo a lo diagnosticado en la etapa de anterior, se debe planificar los recursos, tiempo y actividades de seguimiento y Tutorización que se realizará a los agentes educativos. Se hace

necesario identificar el nivel de complejidad de las actividades de Tutorización, pudiendo requerir la ayuda de otros agentes educativos como por ejemplo el tutor del aula, el psicólogo de la Institución Educativa, miembros del Área de Salud de la comunidad.

Así mismo, en esta etapa se debe de prever el financiamiento de las actividades de Tutorización a realizar, sobre todo cuando se necesita la intervención de otros especialistas ajenos a la Institución Educativa para tomar abordajes en situaciones difíciles como por ejemplo maltrato infantil, acoso sexual, Bullying y otros tipos de problemas sociales que pueden estar afectando a los agentes educativos

En esta etapa también se prevé el llenado de fichas a manera de expediente donde se documentará el estado actual del agente tutorizado.

“También se debe diseñar un plan o programa de tutorización, que puede constar de diversas sesiones. Supone principalmente:” (Ministerio de Educación Peruano, 2007):

 Priorizar y hacer una secuencia de los temas a tratar.

 Diseñar las sesiones de trabajo.

 Coordinar con las instituciones o personas de apoyo necesarias (si fuera el caso).

 Establecer las acciones para la difusión y propaganda. c) Ejecución

En esta etapa se pone en práctica todo lo planificado. “Constituye la puesta en marcha del programa elaborado. Comprende el desarrollo de las sesiones, considerando las acciones metodológicas propuestas”. (Ministerio de Educación Peruano, 2007).

“Se debe tener en cuenta cuatro momentos básicos en la ejecución de un programa de orientación” (Ministerio de Educación Peruano, 2007):

 Presentación – sensibilización: Esta primera parte está destinada a generar curiosidad, expectativa y motivación para iniciar la reflexión sobre el tema escogido para la orientación. Puede incluir una breve introducción, una presentación de las actividades, una explicación acerca de lo que se busca lograr y su importancia, cuando se considere necesario. Es importante, en este momento, que se considere el recojo de las vivencias y percepciones de los estudiantes. Para el desarrollo, se pueden utilizar: dinámicas, cuentos, canciones, videos, títeres, testimonios, imágenes, lecturas y demás, con el propósito de sensibilizar al grupo.

 Desarrollo de la sesión: Es el momento propicio para alentar y guiar el diálogo, para que los y las estudiantes profundicen la reflexión sobre el tema escogido. Es conveniente realizar alguna actividad o elaborar un producto (afiche, folleto, historieta, pancarta, canción, poema, periódico, entre otros), y usar estrategias de discusión grupal, preguntas dirigidas, plenarias y otras similares. En este proceso es importante prestar atención al tipo de interacciones que establecen, y a los sentimientos y emociones que experimentan las y los estudiantes frente a las actividades que se plantean, para poder orientar y dar apoyo. También se requiere identificar las ideas y opiniones que se van expresando y ayudar a organizarlas.

 Cierre: Es el momento de identificar las ideas centrales sobre las acciones realizadas, para reforzarlas. Es también la oportunidad para la autoevaluación de los educandos:

cómo se sintieron, qué les interesó más, qué descubrieron y otros aspectos que nos permitirán conocer lo que se necesita mejorar con relación a los temas abordados, las técnicas y estrategias, así como respecto a las actitudes y formas de relación que se promueven. Según la orientación, ocasionalmente se puede realizar una actividad complementaria que refuerce la experiencia vivida.

 Después de la Orientación: Para actualizar los temas trabajados y reforzar mensajes en diversos momentos y espacios se pueden plantear reuniones de grado o establecer acuerdos con los profesores del aula, para así fortalecer lo trabajado en la sesión de tutoría (pero sin saturar a las y los estudiantes). Podemos proponer o definir con nuestros estudiantes una acción concreta, que derive de lo trabajado, que exprese una práctica o compromiso (con la familia, amigos, etc.). Esto se realizará sólo cuando estimemos que sea pertinente y conveniente. No siempre es posible llegar a establecer compromisos dentro de la orientación; en algunas oportunidades será necesario utilizar varias reuniones para alcanzar una acción concreta de cambio o mejora. En cualquiera caso, el establecimiento de compromisos por parte de los estudiantes requerirá un seguimiento que retroalimente y refuerce la práctica. d) Evaluación

“Etapa que permite verificar si el programa se está desarrollando óptimamente, así como detectar las modificaciones que se requieren. Comprende dos niveles: Evaluación de la organización y el desarrollo del programa. Evaluación de los resultados y cambios esperados” (Ministerio de Educación Peruano, 2007).

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Gráfico 20: Innovación de los Procesos Institucionales -