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El proceso de atención del paciente con PCI y PBO

Capítulo 1 Introducción

1.4.1. El proceso de atención del paciente con PCI y PBO

El proceso de atención del paciente con PCI es un caso específico dentro del proceso de atención de la parálisis cerebral y por tanto, el proceso de atención se engloba dentro del proceso de parálisis cerebral descrito anteriormente en la sección 1.3.1.

En relación a la PBO, el proceso de rehabilitación de estos pacientes se realiza también desde un abordaje multidisciplinario, donde el paciente diagnóstico de PBO es evaluado integralmente por rehabilitadores que marcan los objetivos de rehabilitación de estos pacientes. Con dichos objetivos los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales definen un plan personalizado de entrenamiento que se inician de forma inmediata con la estimulación de los tejidos afectos. La función del movimiento pasivo es prevenir las contracturas articulares, que surgen secundariamente del desbalance muscular que ocurre por no estar afectados o recuperarse ciertos músculos.

La rehabilitación debe iniciarse de forma temprana, de ello dependerá el resultado final y el grado de recuperación neurológica. Los padres y/o cuidadores deben comprender el motivo del tratamiento y adquirir nociones de cómo se realiza, ya que es muy importante que continúen los ejercicios en casa. Para ello, los profesionales del área de rehabilitación facilitan a las familias una serie de guías para el movimiento articular del miembro superior en el niño. El objetivo fundamental de este tratamiento es asegurar las condiciones necesarias para la recuperación funcional tan pronto como se produzca la regeneración nerviosa, lo que implica prevención de acortamientos musculares, tejidos blandos y deformidades articulares. Para ello es preciso entrenar el control motor con la práctica de actividades de desarrollo motor. Las sesiones deben ser regulares, varias veces por semana.

La rehabilitación comienza con movimientos articulares suaves y una estimulación senso perceptiva. Para la recuperación de la motricidad de estos pacientes es necesario mantener la amplitud del movimiento articular y estimular el movimiento activo. Finalmente, se debe recuperar la fuerza muscular mediante ejercicios fortalecedores, tratando de alcanzar el máximo desarrollo de actividades, aun en presencia de una función neural y muscular incompletas. Asimismo, los pacientes reciben un tratamiento conservador, mediante la rehabilitación con terapia física. Yanet et al (Yanes et al, 2014) describe el tratamiento rehabilitador en las primeras tres semanas del paciente nacido de la siguiente forma:

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 No movilizar para evitar dolor (posible fractura de clavícula), o estiramientos excesivos a nivel de la zona de cicatrización.

 Orientaciones sobre el manejo adecuado del niño. Se instruye a los padres y/o cuidadores para realizar los movimientos posibles en cada una de las articulaciones (hombro, codo, muñeca y dedos) de forma delicada, no menos de tres veces al día.

Desde la cuarta semana y hasta el tercer mes, el tratamiento de rehabilitación se centra en:

 Observar evolución de la recuperación.  Indicación de la electromiografía.

 Valorar la escápula, para evitar su fijación al húmero.

 Movilizaciones pasivas: movilizaciones suaves, con ligera tracción y dentro de la amplitud fisiológica de la articulación, evitando estiramiento excesivo de los tendones y músculos tratando las diferentes partes del cuerpo con los siguientes ejercicios motores:

a) Articulación glenohumeral fijando la escápula: flexión, extensión, abducción, aducción, rotación externa del hombro con el brazo pegado al cuerpo para alargar el músculo subescapular.

b) Codo: flexión, extensión y supinación.

c) Muñeca: Flexión extensión, inclinación cubital, inclinación radial. d) Mano: movilizar las articulaciones.

 Entrenamiento motor: con el propósito de acelerar la actividad de los músculos que sólo estén afectados temporalmente.

 Estimulación sensitiva: La pérdida sensitiva suele ser menor que la afectación motriz, pero hay pérdida total de la sensibilidad cuando la parálisis es total. Se debe tener en cuenta la etapa de desarrollo motor del niño.

 Tratamiento postural: Alternar durante el día varias posiciones para complementar las movilizaciones pasivas. Evitar las posturas viciosas. Debe mantenerse el brazo en abducción, la rotación externa, el codo flexionado y la mano abierta.

 Férulas: De material termoplástico, para mantener la muñeca en ligera flexión dorsal y el pulgar ligeramente separado.

Desde el cuarto mes en adelante, el tratamiento rehabilitador se centra en:

 Valorar la actividad del bíceps: si puede llevarse la mano a la boca, quiere decir que hay buena recuperación. De lo contrario se debe valorar la posibilidad quirúrgica reparadora del plexo braquial.

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33  Movilizaciones pasivas teniendo en cuenta la etapa de desarrollo psicomotriz del paciente; evitar la aducción con rotación interna del hombro, la flexión de codo, pronación de antebrazo y flexión de la muñeca.

 Cambios posturales: En decúbito prono, estimular el apoyo en las manos para activar las cadenas musculares.

 Uso de férulas para evitar posturas viciosas.

 Entrenamiento motor dirigido según la etapa de desarrollo: a) Actividades de manipulación o alcance.

b) Ejercicios activos.

c) Evitar alteraciones del esquema corporal. Aunque ya tengan movilidad y cierta función en el brazo afectado, tienden a olvidarlo provocando coordinación insuficiente de los patrones funcionales. d) Trabajar en cambios de posiciones y equilibrio.

Cuando el niño sea mayor el tratamiento rehabilitador se centra en:

 Mejorar la conciencia sensitiva del brazo, estimulando la localización por el tacto.

 Ejecutar actividades de la vida diaria siguiendo el desarrollo del esquema motor.

 Realizar ejercicios motores que persiguen estabilizar movimientos a nivel funcional de la mano y rodilla, hombro, codo y antebrazo, muñeca y dedos. A medida que crecen, sigue siendo importante la rehabilitación, pues corresponde lograr incorporar el miembro al esquema corporal mediante actividades de integración y a reeducar la posición del miembro superior y del tronco.

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