situación actual y
perspectivas
Eduardo Pérez Eguía1
ResuMen
El estado de Chihuahua se caracterizó durante mucho tiempo por ser un excelente productor de algodón, incluso su fibra llegó a ser considerada entre las primeras del mundo en razón de su calidad. Sin embargo, diversos factores entre los que se puede considerar la introducción de las fibras sintéticas, han impactado en la rentabilidad de esta actividad, la que ha sido reempla- zada por la producción de cultivos forrajeros, granos y cereales. de acuerdo a información proporcionada por el InEGI, durante 1999 y 2000, 174 165 ha se dedicaron al cultivo de avena forrajera, 82 871 ha al cultivo de avena de grano, 53 601 ha al cultivo de alfalfa y solamente 32 880 ha al cultivo de algodón. En lo que se refiere a producción pecuaria, el estado también ha visto mermada su rentabilidad. Esto se debe en gran parte al incremento en los
1 Adscrito al Programa de Medicina veterinaria y zootecnia, departamento de Ciencias veterinarias, Instituto de Ciencias Biomédicas, Universidad Autó- noma de Ciudad Juárez. Anillo Envolvente y Estocolmo s/n, Col. Progresista, C.P. 32310 Ciudad Juárez, Chihuahua, Tel. y Fax (656) 688 1825, Correo Elec. [email protected]
costos de los insumos y a la apertura de la frontera a la importación de carne. Estábamos acostumbrados a ver los corrales, praderas y agostaderos a su capacidad en lo que se refiere a carga animal, pero esta actividad se ha visto también disminuida en los últimos años ya que a los factores antes mencionados se suma la sequía que por más de 13 años afectó severamente al estado de Chihu- ahua. durante este tiempo se han realizado diferentes acciones en busca de alternativas de producción que le permitan al sector agropecuario de la entidad recuperar un poco las pérdidas sufridas durante la época mencionada. dentro de esas acciones se incluye la búsqueda de apoyos por parte de Fundaciones como la W.K. Kellogg (1995-1999), Produce y recientemente Heifer.
En el primero de los casos las acciones se concentraron en el valle de Juárez mientras que en el segundo los apoyos han llegado a diferentes partes del Estado. de acuerdo al censo reali- zado por el INEGI durante el periodo comprendido entre 1995 y 2000, el sacrificio de ganado bovino disminuyó 24.37% y el de ganado porcino 5.78%, aunque el de ganado ovino se incrementó casi el 24%, lo que refleja que la ovino cultura puede ser conside- rada una actividad redituable en el estado. Información obtenida del InEGI indica que la cantidad de carne de ovino producida en Chihuahua de 1997 a 1999 aumentó casi un 30%. Algunos factores que son considerados por el productor para decidir incursionar en esta actividad incluyen aspectos tales como: a) El manejo de los ovinos es mucho más sencillo que el de los bovinos y su costo es menor en lo que se refiere a infraestructura e instalaciones, b) Una unidad animal (una vaca con su becerro) es equivalente a 10 ovejas, por lo que si consideramos que una vaca produce un becerro anual (250 kg) y diez ovejas bajo un programa de empadre cada 8 meses (dos años) pueden producir 40 corderos (2400 kg). Es por esto importante que las actividades que realizan las instituciones en la búsqueda de alternativas para el sector agropecuario del país continúen y los resultados sean difundidos entre los productores a través de la función de asesoría y extensionismo.
IntRoduCCIón
de acuerdo a información presentada en el noveno encuentro nacional de legisladores del sector agropecuario, actualmente hay más de 1.5 millones de unidades de producción y ranchos ganaderos en el país. Esta actividad utiliza el 53.7% de los 200 millones de hectáreas del país. Asimismo, se señala que los principales estados productores de carne de bovino son Jalisco, veracruz, Chiapas y Chihuahua (osuna Soto, 2005).
Debido a las circunstancias que ha enfrentado nuestra entidad, que incluyen la tremenda sequía que padeció durante 15 años, el campo y las actividades agropecuarias resultaron muy afectados. Una de las más graves consecuencias fue el desgaste excesivo de praderas y pastizales de los ranchos de pobre valor nutricional, lo que a su vez redundó en una escasa disponibilidad de nutrientes para la producción animal, con las secuelas de retardo en el creci- miento y desarrollo y finalmente de características productivas disminuidas. Esto consecuentemente resulta en un incremento en los costos de producción ya que aumenta a su vez el gasto por kilogramo ganado en sus animales. Y, por otro lado, la reducida disponibilidad de alimento de calidad resulta en producción de canales de baja calidad, lo que merma su valor y se refleja en un menor retorno económico derivado de su venta. Ha sido ampliamente demostrado por numerosos estudios que la nutrición es uno de los principales factores que impactan en los parámetros productivos de nuestros animales. Es por esto que los especialistas en producción animal enfatizan la importancia que tiene el asegu- rarse de disponer de alimento de buena calidad durante las etapas críticas del crecimiento y desarrollo de los animales que son desti- nados a engorda. En el caso de los sistemas de producción cuya finalidad es la producción de animales para reproducción, esto se vuelve todavía más significativo ya que características importantes para este tipo de explotaciones, incluyendo pubertad y eficiencia reproductiva, están directamente influenciados por el buen estado
nutricional en que se mantengan vientres y sementales. Además, los productores agropecuarios se han visto afectados por otros factores tales como limitadas políticas de apoyo al campo por parte de instituciones gubernamentales, que derivan en restringido acceso a créditos para la actividad agropecuaria, apertura de las fronteras a la importación de carne, precios bajos de los productos y escasa transferencia de tecnología. Es por todo esto que la actividad ganadera es cada vez menos redituable en el estado de Chihuahua. reportes indican que la producción de carne en nuestro estado se ha visto mermada hasta en un 60%. Los pocos productores que han podido subsistir son aquellos que cuentan con recursos suficientes como para rentar o comprar ranchos en los Estados Unidos y engordar su ganado en aquel país (a un menor costo) y posteriormente importarlo, o porque poseen infraestructura sufi- ciente en sus ranchos para cultivar forrajes y granos y abaratar un poco sus costos de producción, de tal suerte que les permitan competir en los mercados nacional y extranjero.
ganado de expoRtaCIón
Una de las alternativas actuales que pueden aun reportar un ingreso para el ganadero es la producción de becerros y vaquillas para exportación, mas este mercado está sujeto a diversos meca- nismos internacionales que en ocasiones no coinciden con las expectativas de los productores. Un estudio realizado por investi- gadores de new Mexico State University (nMSU) y la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) indican que la producción de becerros para exportación se realiza principalmente bajo el sistema de producción extensiva (Carmona et al., 2007). No obstante que también esta actividad se ha visto mermada por la sequía, los productores han hecho esfuerzos que incluyen la adquisición de sementales de registro que son adquiridos en los Estados Unidos o incluso en otras regiones del país. Aquí también han servido de apoyo los programas que han establecido los gobiernos de ambos
países. El incremento en las regulaciones sanitarias establecidas por el departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USdA) ha obligado a los productores nacionales a cuidar la calidad de los animales destinados a este mercado (Carmona et al., 2007). Información proveniente del Instituto nacional de Estadística, Geografía e Informática (InEGI) indica que México exporta 96 384.78 toneladas de carne de bovino, 13 759.55 toneladas de carne de porcino, 1 455.51 toneladas de carne ovina y solamente 3.18 toneladas de carne caprina. Esto se debe tal vez a que el prin- cipal mercado de esta especie es interno en el país.
InventaRIo ganadeRo en MéxICo y en ChIhuahua
de acuerdo a información reportada por el InEGI, en México hay 23 316 942 cabezas de ganado bovino, de las que 2 966 117 pertenecen a razas productoras de leche y 3 328 922 a razas productoras de carne. Sin embargo, la calidad genética de la mayoría de ellas es mínima (15 922 564 son animales cruzados o corrientes y 6 187 065 de ganado fino, y de este solamente hay 1 121 336 reses de registro).
En lo que respecta a ganado porcino, el InEGI reporta en el censo realizado en el 2007 que hay en México 9 021 192 cantidad de la que solamente 4 288 404 corresponde a animales finos. Los productores de esta especie se preocupan por mantener sus hatos en buenas condiciones sanitarias motivo por el que se contabilizan en una cantidad superior a los cinco millones los animales que son vacunados y desparasitados. Por lo que respecta a ovinos, el inventario ganadero realizado por el InEGI reporta que hay 7 306 600 en México, y que 2 724 496 pertenecen a razas productoras de lana. En este tipo de ganado se informa que aproximadamente el 45% pertenece a explotaciones que llevan a cabo programas de vacunación y desparasitación. Finalmente, en relación al ganado caprino el inventario indica que hay 4 124 201
animales y solamente una pequeña parte de ellos (323 034) son de ordeña y similarmente al caso de los ovinos, solamente un 35% de ellos reciben vacunación y desparasitación.
Para el estado de Chihuahua, el inventario elaborado por el INEGI establece que en el 2007 había 1 708 887 cabezas de ganado bovino de las cuales solamente 180 216 pertenecen a razas produc- toras de leche y 363 336 son productoras de carne. desafortunada- mente, una gran mayoría (1 139 818) son animales de limitado valor genético (cruzas /corrientes) y solamente 540 131 pertenece a razas mejoradas. En lo que se refiere a ganado porcino, se reporta para el estado un inventario de 79 050 cabezas, que registra también solo una pequeña cantidad (16 800) de animales finos. De estos, casi el 50% pertenecen a explotaciones donde se desarrollan programas de vacunación y desparasitación. En el caso de ovinos en el estado, el INEGI revela un inventario de 206 732 con predominio de los animales de pelo ya que solamente 14 994 son productores de lana y aproximadamente la mitad de ellos reciben vacunación y desparasitación. No obstante que el censo revela una cantidad superior para caprinos (209 725), solamente el 20% recibe un manejo adecuado que incluye vacunación y desparasitación.
Costos de pRoduCCIón
Ha sido demostrado que del costo total de producción, aproximadamente el 70% deriva de los gastos de alimenta- ción, por lo que el establecimiento de praderas con pastos apropiados para las características de la región (clima y suelo) abarataría estos costos. El doctor Lee Rinehart, especialista en agricultura del Centro nacional para tecnología Apropiada (nCAt por sus siglas en inglés) señala que para propiciar la ingesta en praderas se necesita que estas se establezcan con una variedad de especies de pastos que favorezcan su diver- sidad. Además, este especialista recomienda poner especial atención a la implementación de un buen sistema de pastoreo y,
desde luego, que tratemos de asegurar una densidad apropiada de la pradera (tierra Fértil, 2010). Es importante asegurar una ingesta suficiente de energía para que el animal pueda realizar en forma adecuada las funciones requeridas por el organismo. Es por esto fundamental que en el tiempo en que las praderas se encuentran en condiciones de baja calidad (tiempo de secas), se proporcione un suplemento alimenticio con alimentos que aporten energía, incluyendo maíz, semilla de algodón, granos secos, harina de pescado, cebada, etcétera, con el fin de garan- tizar la disponibilidad suficiente de nutrientes.
La introducción de nuevas variedades de pastos con el fin de favorecer la ganancia diaria de peso es una actividad reco- mendable en el estado. Esqueda y Carrillo (2001) reportaron un aumento de hasta 300% en producción de forraje en pastizales que contenían dos variedades de pastos introducidos (llorón y garrapata) al compararlo con la producción en pastizales con pastos nativos. Este incremento se reflejó a su vez en un agregado en la ganancia diaria de peso de los animales de hasta un 30-40%, lo que a su vez se reflejó al finalizar el periodo de engorda cuando se obtuvo un incremento de hasta 80% en lo que se refiere a la producción de carne. Ganancias similares también se vieron en hembras lactantes y en sus crías.
estado de ChIhuahua
El estado de Chihuahua cuenta con 18 millones de hectáreas de agostadero, las cuales representan casi el 72% de la super- ficie estatal. Información obtenida en un estudio realizado por la Oficina de Desarrollo Ganadero de la Dirección General de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado de Chihuahua, indica que la producción pecuaria en el estado tenía un valor superior a los $1 500 000 000.00. El estudio indica que de tal cantidad, aproximadamente el 54.28% proviene de ganado bovino productor de carne y el 30.66% de ganado productor de leche.
Por otro lado, se ha demostrado que aproximadamente el 70% de los costos totales de producción provienen de la alimenta- ción. Es por esto que se torna imprescindible la búsqueda de alternativas con respecto a la disponibilidad de alimento de buena calidad para abaratar los costos de producción, de tal suerte que al ganadero le resulte rentable mantenerse en esta actividad.
eL vaLLe de juáRez
El Valle de Juárez es una región que por su ubicación tiene características que agravan el panorama agropecuario en relación con el resto del estado, ya que los suelos son extremadamente salinos y el agua destinada para riego contiene demasiada materia orgánica, limitando de esta manera los tipos de cultivo que se pueden lograr en esta región. El inventario ganadero reportado a mediados de los noventa por el distrito de desarrollo rural 004 de Gobierno del Estado, indica un número superior a 40 000 cabezas de ganado de carne y 18 000 bovinos produc- tores de leche para el Valle de Juárez. La situación obliga a los productores de la región a buscar alternativas con respecto a la disponibilidad de alimento de buena calidad, considerando de vital importancia la preparación de raciones utilizando los cultivos disponibles, las que deberán garantizar la satisfacción de los requerimientos nutricionales durante las diferentes etapas de producción.
Por lo tanto, es importante que las IES en el Estado que tienen programas relacionados con el área agropecuaria impulsen la investigación para explorar alternativas de producción, porque como se mencionó antes la situación de la ganadería en nuestra entidad se encuentra inmersa en una crisis derivada de las condi- ciones de sequía que han prevalecido durante los últimos 15 años y de la apertura de nuestras fronteras a la importación de canales, que en ocasiones hace imposible competir en precio y calidad con ellas.
peRspeCtIvas de pRoduCCIón
Las condiciones que vive la producción agropecuaria en nuestro país han obligado a un número importante de productores a buscar nuevas alternativas de producción o de plano, a dedicarse a otra actividad que pueda ser más remunerativa. No obstante que esta situación adversa para el campo se ha presentado en el ámbito nacional, Chihuahua ha sido uno de los estados más afectados, en razón de condiciones adversas como la sequía, la inaccesibilidad a créditos agropecuarios, los elevados costos de producción, la lejanía de los centros de producción de insumos, la apertura de nuestras fronteras a la importación de canales o ganado en pie, etcétera. La situación ha provocado que la actividad ganadera sea cada vez menos rentable. Los pocos productores que han podido subsistir son aquellos que cuentan con recursos suficientes para rentar o comprar ranchos en los Estados Unidos y engordar su ganado allá a un menor costo y posteriormente importarlo nueva- mente a México. En casos excepcionales, hay productores que poseen infraestructura suficiente en sus ranchos para producir alimento a bajo costo, lo que les permite reducir un poco los costos de producción, de tal suerte que pueden competir en el mercado nacional y extranjero.
Una de las opciones que aparentemente tienen todavía algunos ganaderos ante la crisis es la producción de becerros y vaquillas para exportación, pero este mercado está sujeto a diversos factores externos (normatividad internacional) que incluyen mecanismos administrativos, de mercado (costo por libra) y sobre todo los relacionados con sanidad animal, que de alguna manera pueden influir en el éxito de la operación. Todo esto ha llevado a los productores agropecuarios a abandonar esta actividad para dedicarse a otra más remunerativa. Medianos y pequeños productores se han visto en ocasiones en la necesidad de abandonar su tierra para incorporarse como empleados en otro tipo de empresas, como las de la industria maquiladora, o
migrar al extranjero para laborar como ilegales en grandes ranchos productores. El abandono de la tierra trae como consecuencia una serie de problemas relacionados con la desintegración familiar incluyendo la pérdida de valores y el elevado índice de pobreza y marginación de la población. Por eso es importante la búsqueda de alternativas económicamente viables que les permitan a los productores agropecuarios continuar con su actividad, que hace no muchos años era precisamente una de las características del estado de Chihuahua.
Información obtenida en un estudio realizado por la Oficina de desarrollo Ganadero de la dirección General de desarrollo Rural del Gobierno del Estado de Chihuahua, indica que la producción pecuaria en el Estado tenía un valor superior a los $1 500 000 000.00. Además, este estudio indica que de esta cantidad, aproximadamente el 54.28% proviene de ganado bovino productor de carne y el 30.66% de ganado productor de leche. Por otro lado, se ha demostrado que aproximadamente el 70% de los costos totales de producción provienen de la alimentación. Esta situación obliga a los productores del Estado a intensificar la búsqueda de mejores opciones para disponer de alimento de buena calidad. No obstante se considera de vital importancia la prepara- ción de raciones utilizando alimentos producidos localmente, estas raciones deberán garantizar que satisfacen los requerimientos nutricionales durante las diferentes etapas de producción.
Actualmente existen en el mercado diferentes programas computacionales utilizados para el balanceo de raciones, sin embargo, es importante considerar que la mayoría de ellos se basan en el contenido nutricional de los forrajes y granos de buena calidad que se producen en otras partes del país, por lo que es importante la elaboración de un modelo que se adapte a las condiciones y variedades de los insumos producidos en el estado de Chihuahua.
Como ya se mencionó, en décadas pasadas Chihuahua era reconocido por su producción de carne, aunque hoy, por lo antes
expuesto, se ha visto afectado severamente. definitivamente una de las causas es el incremento en los costos de producción, lo que plantea la necesidad de buscar alternativas que permitan sobre todo al mediano y pequeño productor mantenerse en esta actividad. Entre estas podemos incluir a la producción de ovinos. Esta actividad presenta dos opciones con respecto a la comercia- lización de sus subproductos, producción de lana y producción de carne. El menor costo al compararla con la crianza de bovinos, y el hecho de que año con año tenemos que importar carne de ovino para satisfacer la demanda nacional, la pudieran ubicar como una actividad rentable para el estado.
Lamentablemente, la producción de ovinos no ha tenido entre los productores agropecuarios chihuahuenses, la misma aceptación de que goza en el centro y el sur de la república. Algunos factores que pueden estar relacionados con el bajo interés de los produc- tores de Chihuahua para dedicarse a la crianza de ovinos son la falta de cultura entre la población chihuahuense para consumir carne de ovino y el desplazamiento que el algodón y las fibras sintéticas han hecho de la lana. No obstante, al considerar las características particulares de esta especie animal y las condiciones actuales que enfrenta el agro nacional, conviene considerarla como una alternativa de producción para la región.
Información proveniente del Instituto nacional de Estadística, Geografía e Informática (InEGI) indica que en Chihuahua hay un número aproximado a los 80 000 animales, y en el inventario