Verdaderamente, dudo mucho si alguno de los novios indagó y averiguó cuáles son los motivos de todas las etapas de la ceremonia nupcial: ¿Por qué se casan bajo un palio? ¿Por qué el novio entra primero? ¿Por qué la novia viste de blanco con la cara cubierta por un velo? ¿Por qué el novio se pone talit? ¿Por qué se la casa con un anillo?, etc. etc. Simplemente el novio y la novia se mueven como dos marionetas siguiendo las instrucciones del rabino que les va diciendo “ubícate aquí, repite lo siguiente” y ellos hacen las cosas sin entender el por qué, lástima…. ya que hay tantos mensajes, secretos e insinuaciones en cada etapa y en cada detalle que si se hubieran informado antes para conocerlos, toda la boda adquiriría otra dimensión, otro significado.
Por lo tanto vamos a intentar profundizar en los secretos de la boda para así poder extraer bellas perlas que nos permitan adornar nuestro matrimonio.
Para entender el comienzo de la ceremonia, dónde el novio llega acompañado de su padre y de su suegro a la jupá y después llega la novia vestida de blanco, necesitamos conocer y saber cómo fue la primera boda en el mundo, la boda de Adám y Javá. Dicen nuestros sabios que después que D-os creó todos los animales machos y hembras, creó al ser humano solo, sin su pareja para que deseara ser acompañado por una mujer, que se sintiera incompleto, para que cuando D-os se la diera, la supiera valorar y apreciar. Solamente después que Adám se dio cuenta de su soledad y pidió a D-os pareja, D- os se la otorgó. Y ella fue creada de su mismo cuerpo y no por si sola como todas las hembras de los animales, para que se estableciera una relación especial entre marido y mujer, una unión que los convirtiera en un solo ser, a eso se refirió D-os al decir “y serán un solo cuerpo”.
Entonces llegaron dos ángeles, Mijael se paró a la derecha de Adám y Gabriel a la izquierda y lo acompañaron a la jupá bajo el árbol en Gan Eden –paraíso- y después D-os Bendito mismo trajo a Java, como dice la Torá “vayeviea el HaAdam” – (y la trajo D-os al hombre)- y bajo esa jupá los bendijo D-os Bendito.
Por lo tanto, cada pareja que se casa en el pueblo de Israel, rememora ese sublime y especial momento. Al principio se prepara una jupá bella y adornada que representa la belleza del paraíso, después llega el novio acompañado de su padre y de su suegro, como Adám que llegó primero acompañado de los dos ángeles, después llega la novia vestida de blanco, que simboliza la pureza, ya que D-os Bendito que es puro, la acompaña.
Ella llega con su cara tapada porque de esta manera el novio proclama a todos los presentes, que no la eligió por su belleza sino por sus cualidades, su pureza, su alma limpia. Como escribió el Rey Salomón: “Sheker hajen vehevel hayofi, isha yirat Hashem hi tithalal” – “(engañosa es la gracia y vana la hermosura, la mujer que venera al Eterno, esa será elogiada”). El mismo Rey Salomón escribió este versículo con mucha angustia ya que él se enamoró de muchas princesas no judías solamente por su belleza y, al final, ellas terminaron haciendo idolatría en su propio palacio y contaminando a todo el pueblo de Israel con sus actos idólatras.
Una mujer bella es un cero, su riqueza es otro cero, su poder otro cero, Pero si tiene buenas cualidades y es temerosa de D-os, entonces es un UNO que se antepone a todos estos ceros que incrementan su valor. Por eso cuando llega la novia a la jupá, el novio le levanta el velo diciendo: -“afortunado yo que recibí pureza y también belleza”.
Bajo la jupá ella se para a la derecha del novio y él a su izquierda, reconociendo la fuerza de la mano derecha y la debilidad de la mano izquierda, significando que ella, físicamente más débil, necesita de la derecha que la ayude, la proteja y le dé fuerzas para llevar un hogar y criar a los hijos. Él se para a su izquierda, cerca de su corazón, insinuando que necesita recibir de ella su sensibilidad, comprensión y amor para encarar cualquier situación por más difícil que sea.
La costumbre es que ella le regale el talit, ya que la mitzvah de tzitzit en la Torá aparece seguida de la mitzvah de casarse y la relación viene dada para que cuando veamos los tzitzit recordemos las leyes del Eterno para cumplirlas y no sigamos las inclinaciones de nuestro
corazón y la codicia de nuestros ojos, es decir: “no veas con tus ojos cosas no permitidas”, que es una de las bases y fundamentos de la vida en pareja. Por eso ella le da el talit, simbolizando el cuidado de mirar lo prohibido y se fije solamente en ella. Cada una de las puntas del talit tiene ocho cordones, por lo tanto en el tzitzit hay 32 fimbrias (8x4=32) que en hebreo forman la palabra- lev- (corazón).
Fíjense cuántos mensajes bellos e importantes hay en una boda! Y todavía no empezamos la ceremonia!
Capítulo 9