• No se han encontrado resultados

En el informe del Presidente al Consejo de Administración de 14 de agosto de 194150 se hace una previsión de futuros colegios en función del número,

capacidad y emplazamiento, haciendo tres grupos generales de huérfanos:

1º Huérfanos de edad inferior a 8 años.

50

2º Huérfanos comprendidos entre los 8 y los 13 años. 3º Huérfanos mayores de 13 años.

Para el primer grupo se habrían de construir dos Casas-Cuna en lugares que dispongan de circulación férrea, aunque este detalle no habrá que olvidarlo para ningún Colegio, ya que hay que proporcionar todas las comodidades posibles para los desplazamientos.

Como lugares, se sugiere Córdoba y Valladolid o Medina del Campo; “el

primero para los niños hasta los 5 años, por ser el clima más cálido y el segundo para los comprendidos entre los 5 y 8 años”.51

El número de huérfanos de esas edades era de 652 y la capacidad de cada colegio piensan en 500 plazas cada uno de ellos.

Para los grupos segundo y tercero hay que partir de la base de que “la

coeducación, ha quedado, por fortuna, prohibida, y por tanto, habremos de separar en absoluto los sexos” 52 teniendo que proyectar y construir los futuros Internados independientemente para alumnos y para alumnas.

En el caso del segundo grupo van a ser necesarios 6 Colegios, a los que denominan Sucursales. Uno ya está funcionando en Torremolinos, los otros podrían estar situados en las siguientes regiones:

Valenciana

Catalana (terreno ya cedido por el Dr. Moragas en Santa María de Barberá) Vascongada Montañesa y 51 Ibíd. p. 6 52 Ibíd. p. 6

Gallega

Los tres primeros, emplazados en el Mediterráneo, de clima más benigno serán destinados a las alumnas, y los del Norte, “de más duras condiciones

climatológica, a los alumnos”. 53

Es conveniente que todos sean en lugares marítimos, para facilitar el intercambio de los huérfanos de los Colegios Centrales para “la toma de baños

de mar”. 54

La capacidad de estos Colegios será de 400 plazas cada uno, excediendo un poco de las necesidades del momento, si bien es preferible para no entorpecer el ingreso de nuevos huérfanos de estas edades, que en estos momentos es de 1.012 niños y 1.000 niñas.

Para el tercer grupo se precisa la construcción de un nuevo Colegio Central, de forma que el actual, una vez ampliado, será destinado para las alumnas y el nuevo se construiría con las características apropiadas a las enseñanzas a impartir para los alumnos. El emplazamiento ideal sería cercano al existente con el fin de reducir gastos.

La capacidad estará en función de los Colegios Sucursales, en la proporción de cuatro a cinco,55 “ya que cada Colegio Central, ha de absorber a todos los

53

Carpeta Año 1941 Doc. 4/1941 p. 6

54 Ibíd. p. 6 55

La proporción se debe a que los alumnos están cinco años (de 8 a 13) en los Colegios Sucursales y cuatro en los Centrales (de 14 a 18), quedando determinado por la fórmula siguiente:3 Colegios Sucursales x 400 alumnos cada uno = 1.2004 1.200 x 4 4.800 960 alumnos. 5 5 5Con este resultado se ve la necesidad de elevar un piso el actual Colegio, sin tener que hacer otro tipo de modificaciones.

alumnos de los tres Colegios Sucursales que a cada sexo corresponden” 56

Como complemento a todos éstos, se preveía la construcción de “Colegio

Sanatorio-Preventorio” para aquellos huérfanos que se encontraran con una

salud precaria, a fin de someterles con independencia a un régimen adecuado para la rápida recuperación de la salud perdida. Su capacidad sería reducida, no superior a cien plazas. Su situación geográfica: lugar de fáciles comunicaciones, que tenga estación férrea y de condiciones climatológicas excelentes: la sierra de Guadarrama podría ser un punto adecuado.

La organización general en relación con los alumnos sería la siguiente:

• Ingresarían en la primera casa-cuna (p. ej. Córdoba) en la que estarían hasta los cinco años, solamente jugando y sometidos a escrupulosas prácticas higiénicas, a fin de formarles cuerpos fuertes, que sirvan de base para evitarles posibles complicaciones futuras en su desarrollo y para dotarles también de energías necesarias que les permita el rendimiento debido en sus estudios posteriores.

• De ahí pasarán a la casa-cuna número dos (Valladolid) en la que permanecerán tres años, donde aprenderían las primeras letras como obligación suave y sosegada, observando las posibles preferencias y casos de precocidad.

• A los ocho años pasarían a los Colegios-Sucursales donde se les daría, con energía intensa, la instrucción primaria como base firme de la posterior enseñanza superior.

Las alumnas y alumnos superdotados podrían empezar a cursar el Bachillerato, para que cuando pasen a los Colegios Centrales tengan

56

ya aprobado el Bachiller Elemental y en los cuatro años restantes, antes de cumplir los 18 años, fecha de su baja en los colegios, puedan terminarlo.

• En los Colegios Centrales, los alumnos estarían destinados a la enseñanza superior (Bachillerato, Talleres o preparación para Oficinas o carreras cortas) según las fichas escolares y los exámenes de aptitud. Estos estudios se realizarían con absoluta intensidad, de modo que el que demuestre incompetencia o falta de aplicación, sería eliminado de esos estudios y destinado a otros en ellos que puede desarrollar toda su actividad.

Según estas directrices, las madres o tutores no podrían intervenir en la vida de los Colegios, ya que los alumnos son entregados a los mismos en toda plenitud, y es a la institución a quien corresponde destinar al huérfano a unos estudios u otros, por tener mayores elementos de juicio, y “con eliminación

completa de sentimentalismos o preferencias absurdas que para él serían, más tarde, funestas”. 57

Estos estudios superiores habrían de completarse con enseñanzas prácticas, dotando al Colegio de todos los elementos modernos precisos, con excursiones científicas y las subsiguientes memorias de los alumnos con el fin de celebrar disertaciones y conferencias para acostumbrarles a hablar bien en público y a escribir artículos en el Boletín, etc.

Habrán de estar acostumbrados, desde su ingreso y siempre, a sanas prácticas morales, cumpliendo sus obligaciones “-no hipócritamente-, con amor a

57

nuestra gran Patria”.58

A los superdotados se les concederá becas para completar sus estudios superiores, quedando en régimen de “semilibertad en la residencia” o enviados a “otros centros científicos de España o del extranjero”.59

El personal educativo será elegido de entre los alumnos (ambos sexos) titulados, ya que se ha observado el notable rendimiento que esta práctica ha tenido en el Colegio de Málaga, y entre el personal funcionario activo de la Red Nacional, pretendiendo convertir así, los Colegios, en verdaderas Universidades Ferroviarias, con dotación de todos los elementos precisos y con personal docente de capacidad verdaderamente extraordinaria.

Pretendían también hacer granjas y huertas con el doble fin de reducir gastos y servir de enseñanza a los alumnos, en la forma que el Consejo determinara. Igualmente se proyecta y se plasma en este documento la realización de una película, documentada, de la vida de “nuestros Colegios” y como colofón una impresionante concentración de todos los alumnos de Madrid, con desfile por sus calles.

58

Ibíd. p. 9

CAPÍTULO TERCERO: PERIODO DE 1942-1993

SUBCAPÍTULO TERCERO: INAUGURACIÓN DE COLEGIOS 1942-1968 3.1. DECRETO 10 ABRIL 1942 DE AFILIACIÓN OBLIGATORIA AL CHF

En el año 1942 hay que hacer referencia a la fecha de 10 de abril, que fue cuando se firmó el Decreto del Ministerio de Obras Públicas en el que se reflejaba la obligatoriedad de contribuir al sostenimiento de los Colegios de Huérfanos.

Recordemos que hasta este momento el ser socio era de carácter voluntario, pero la situación de antes de la guerra a después de ella había cambiado mucho, así en el año 1935 había unos 35.000 asociados, 1.600 huérfanos y 800 plazas en los colegios de Madrid y Torremolinos, con unos ingresos de más de un millón de pesetas, mientras que en el año 1939 los asociados habían descendido a 18.000, los huérfanos aumentaron a 4.000 y el número de plazas en los colegios seguía siendo el mismo (800 plazas), si bien los ingresos también habían bajado del millón de pesetas.

Con esta nueva situación económica se pudo reorganizar el Colegio de Torremolinos y terminar las obras del Central (Madrid). A una residencia aneja a éste, trajeron a un grupo de alumnas mayores del de Torremolinos, con el fin de que prepararan oposiciones. Las ocho que se pudieron presentar, por edad, obtuvieron plaza en el Instituto Nacional de Previsión.

A la vez se retoma el tema de futuros Colegios y se habla del próximo verano (1943) para poner las primeras piedras en alguno de ellos. En estos momentos la realidad era ésta:

construcción de los colegios proyectados en Madrid, Alicante, Vacarisas (Barcelona), León, Villagarcía de Arosa (Pontevedra), Palencia, Medina del Campo (Valladolid), Ávila, y Dos Hermanas (Sevilla)

Las condiciones establecidas eran: proximidad a centro urbano, facilidad de comunicación por ferrocarril y carretera, existencia bastante de agua y luz y extensión no inferior a 50.000 metros cuadrados, y favorables en cuanto al clima, sanidad, abastos, etc.

Se presentan los planos de Colegios, algunos de los cuales, como veremos más adelante, no se llegarían a construir.

Foto: Planos Colegio de Alicante

Foto: Planos Colegio de Palencia

BOCHF 2ª Época Año 1, Madrid, Julio, Agosto y Septbre. de 1943 Núm. 3, p.5

Foto: Planos Colegio de León

Foto: Planos Colegio de Vacarisas

BOCHF 2ª Época Año 1, Madrid, Julio, Agosto y Septbre. de 1943 Núm. 3, p.7

Los expedientes ya terminados corresponden a Villagarcía de Arosa, Alicante, Palencia y Vacarisas. Los restantes aún no terminados pero cumplen con aquellas condiciones.

En septiembre de 1943 ya ingresan alumnos al Colegio Central, después de su reconstrucción total con talleres de aprendizaje, aulas de Física, Química y Horno para fabricación de pan.

El estado, deficiente en extremo, de instrucción en que los alumnos nuevos llegaban transformó en absoluto el plan pedagógico establecido, obligando a un agrupamiento contrario a lo previsto, con la consiguiente perturbación, a lo que se unían casos de mal comportamiento, que rápidamente fueron atajados, ambas cosas se consideraron secuelas inevitables a los graves trastornos del periodo 1936/39 por lo que se preveía que el curso escolar no sería brillante.

En la Asamblea de Delegados celebrada en Madrid los días 23, 24 y 25 de julio de 1944 se toma en consideración la propuesta de la Zona de Irún para la adquisición de terrenos en Fuenterrabía para la construcción del Colegio del Norte, cuyas características principales a destacar son:

Terreno enclavado en la Campiña de Fuenterrabía. Tiene un frente de 175 metros con una avenida. Superficie total de 40.000 a 42.000 metros cuadrados. Red general de agua potable a lo largo de toda la avenida. Terrenos de huerta y cultivo rústico.

Situación en ligero declive con fachada al S.E. Distancia a la playa: 600 metros.

Distancia a la población y tranvía: 800 metros. Precio total : 160.000 pesetas.

En este año, 1944, se habla de que el número de huérfanos asciende a 5.000 y por eso vuelven a plasmar en el documento titulado: ACCIÓN ENÉRGICA E INMEDIATA, otro ambicioso proyecto cuya distribución quedaba de la siguiente forma:60

- 2 colegios maternales. El de Dos Hermanas (Sevilla) con capacidad

para 400 huérfanos de edades entre 3 y 6 años, y el de Palencia con 600 plazas para edades entre 6 y 8 años. Los dos para niños y niñas.

- 6 colegios para enseñanza media (300 huérfanos cada uno)

- 3 colegios para niños: • León

• Fuenterrabía

• Villagarcía de Arosa

- 3 colegios para niñas:

• Torremolinos • Alicante • Vacarisas

Y los Colegios Centrales de Madrid, uno para niños y otro para niñas, con capacidad de 900 cada uno.

Teniendo en cuenta además a aquellos huérfanos con edad cumplida que siendo becarios cobrarían la pensión y podrían residir en España o en el extranjero.

Habría que añadir el preventorio de Ávila con capacidad para 200 huérfanos.

Se propone la instalación de un nuevo internado de niñas en Madrid, ya que han quedado instaladas (previa autorización superior) 150 de edades 8, 9 y 10 años y estas últimas rebasan la edad.

Los llamamientos se hacen a alumnos de ambos sexos por partes iguales. Se sigue hablando de posibles emplazamientos para los Colegios Sucursales,

por ejemplo en la zona Norte, además de Fuenterrabía proponen también Jaca, este último con una explicación más o menos exhaustiva de la situación, características, climatología, etc.

Y en verano de 1945 vuelven a dar el emplazamiento, definitivo en ese momento pero no así en el futuro, de los Colegios a construir:61

Colegios infantiles: Dos Hermanas (Sevilla) y León.

Colegios medios: Palencia, Villagarcía de Arosa (Pontevedra), Fuenterrabía (Guipúzcoa), Alicante, Vacarisas (Barcelona) y Ávila (preventorio).

El rendimiento escolar de los internados en el año 1944 ha crecido notablemente. Incluso con las dificultades habidas para el total desarrollo de las diferentes enseñanzas establecidas de antiguo, retraso educativo con el que llegan los alumnos como consecuencia de la guerra pasada, etc., pero tanto el personal como los alumnos han sabido/podido vencer esos obstáculos y obtener resultados que se pueden dar como buenos.

Mención especial merece el internado de alumnas mayores (Es un internado pequeño situado dentro del Colegio de Madrid y dedicado a las opositoras) que obtuvieron un resultado absoluto con colocación de todas las alumnas del primer grupo enviado desde el Internado de Torremolinos.

Paulatinamente irán ampliando la enseñanza, una vez que los alumnos vayan consiguiendo una base sólida y firme.