6. PROPUESTAS DE DESARROLLO TERRITORIAL
6.1. PROPUESTAS PARTICIPATIVAS PARA LA SOSTENIBILIDAD LOCAL
Con base en la caracterización veredal presentada en anexo (2) del presente trabajo (metodología Bonza, 2007 y Baptiste & Rincon 2006) y producto del trabajo de campo participativo con expertos en agrobiodiversidad campesinos, profesores y representantes de ong´s, (ver resultados caracterización de los recorridos veredales anexo 2), consideramos pertinente proponer el manejo autónomo de la reserva forestal central en el municipio, teniendo en cuenta la necesidad de proteger y restaurar los bosques protectores de la RFC especialmente en la alta montaña de Calarcá, hoy afectada por obras de infraestructura –túnel La Línea, trabajos de exploración y explotación mina La Colosa- y ampliación de cultivos forestales industriales destinados a la producción de
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celulosa, que han arrasado la cobertura vegetal de bosques nativos en una gran extensión y han afectado fuentes de agua especialmente la quebrada El Salado que abastece el acueducto de Calarcá. Elementos sobre los que se debe plantear el reordenamiento territorial en el municipio inmerso en procesos de asociatividad veredal de la alta montaña con los municipios vecinos para la consolidación de provincia y líder en el fortalecimiento de la ecorregión eje cafetero.El avance hacia la constitución de región depende del fortalecimiento de agendas público- comunidad rural y urbano para la consolidación de territorios sostenibles garantes de derechos colectivos y una agenda y gestión ambiental basadas en la protección ambiental, el respeto a los procesos de descentralización y autonomía local en la administración y manejo de la biodiversidad. Para el manejo de los bienes públicos -especialmente agua, bosques, recursos genéticos y conocimientos tradicionales asociados- la gestión ambiental pública debe abogar por el fortalecimiento de la participación social en la planificación del territorio y en el conocimiento y toma de decisiones relacionadas con proyectos formulados desde el ejecutivo nacional o mediante exigencias externas, que pueden poner en peligro la sostenibilidad del desarrollo local en sus aspectos culturales, sociales, ecológicos y económicos para el municipio y región.
Producto de las visitas y recorridos participativos con líderes de las comunidades rurales y académicas del municipio de Calarcá, y mediante la aplicación de las metodologías para identificar el estado de los bosques y reserva forestal central de Calarcá, definir la estructura ecológica principal, incorporar la riqueza en biodiversidad en el PBOT (Bonza, 2007, Baptiste & Rincon, 2006), encontramos que el ordenamiento en el municipio debe tener como ejes:
La protección de la reserva forestal y bosques de palma de cera en alta montaña, los nacimientos de agua y reservas hídricas de las quebradas La Gata o El Salado de donde se abastece el municipio de Calarcá, y la defensa del río Santo Domingo y protección de las subcuencas de las quebradas Quebradanegra, La Sonadora y El Cofre, de cara a los procesos de privatización y expropiación de bienes públicos –fuentes, infraestructura- especialmente frente a los decretos del plan departamental de aguas que no tiene en cuenta lo rural, lo que amerita la formulación de un plan integral del manejo de la cuenca.
La alta montaña de la zona andina por ser área de páramos, captación de recursos hídricos y de biodiversidad es considerada región estratégica de importancia mundial, y debería ocupar un lugar central en las preocupaciones del concejo y autoridades del municipio de Calarcá y agenda ambiental de la región. En este sentido se destacan las luchas de los movimientos sociales campesinos y urbanos de Calarcá en la defensa del patrimonio público, la tierra y la naturaleza y las denuncias ejemplares que desde la Fundación Cosmos se realizan en la defensa de la quebrada El Salado por los efectos del túnel la línea, el reconocimiento de riesgos asociados al volcán El Machín y las repercusiones de los actuales trabajos de exploración y explotación de la mina La Colosa y la expansión de los cultivos de cartón colombia en la alta montaña de Calarcá.
Es importante que la agenda pública ambiental contenga un plan de prevención de riesgos sísmicos y catastróficos y una agenda ética de límites al poder público en materia de obras de infraestructura, transgénicos y químicos, monocultivos para biocombustibles y celulosa y expansión del turismo, en territorio cuyos suelos han sido declarados frágiles (Igac, 2005) y donde se registran periódicamente movimientos sísmicos de importancia. Es bueno recordar que hace solo once años se registró un terremoto que afectó a más del cincuenta por ciento del territorio del
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departamento del Quindío, especialmente a los municipios de Calarcá, Pijao, Armenia y La Tebaida.En los planes de manejo que se adopten es importante contar con el apoyo de expertos locales campesinos y de la facultad de biología y el grupo de maestría en biodiversidad de la Universidad del Quindío, quienes han realizado estudios para el ordenamiento y manejo sostenible de la reserva forestal y la palma de cera del Quindío, árbol emblemático nacional, que se encuentra en peligro de extinción por los macroproyectos ejecutados actualmente en los límites con el departamento del Tolima y Salento -exploracion mina La Colosa, túnel La Línea, proyectos de represas-, además de la expansión de cultivos forestales comerciales para la producción de celulosa en la alta montaña. La defensa del cerro Peñas Blancas (Corregimiento de La Virginia), en su doble condición de reserva forestal sede de relictos de bosques nativos y patrimonio cultural indígena Pijao, frente a procesos de expansión del turismo y obras de infraestructura en zonas de alta fragilidad ambiental, cultural y sísmica.
Afectaciones de la subcuenca de la quebrada El Cofre en la vereda de La Virginia son materia de noticia nacional de manera frecuente por los derrumbes que causan estragos en este eje ambiental y afectan de manera ostensible a la economía campesina de las veredas santo domingo alto y bajo del corregimiento de la Virginia.
La defensa de la cultura campesina y urbana eje del desarrollo local, poseedores de una historia de lucha por la tierra y la defensa del patrimonio cultural y económico representado en la naturaleza y en la herencia indígena Pijao y Quimbaya, la sabiduría tradicional de los campesinos y campesinas en el manejo de las plantas y diseño de paisaje vivos de la cultura cafetera (conocimientos, prácticas y manifestaciones culturales que forman parte del patrimonio material e inmaterial campesino ), que hoy reclaman justicia representada en el derecho al territorio, a la tierra y los saberes, para garantizar condiciones de vida digna y lograr consolidar un desarrollo humano rural sustentable.
Las comunidades campesinas asociadas en las escuelas agroecológicas del Quindío y el Eje Cafetero impulsan el renacimiento de los cafetales de sombrío, exentos de químicos, el cual tiene un gran potencial como producto nacional y de exportación bajo el sello verde de Cafés de alta montaña, protectores de la biodiversidad.
La institucionalidad calarqueña cafetera tiene una tradición de más de sesenta años y en su lucha por autonomía gremial, aboga por lograr incentivos y regalías por producción de café, fondos de crédito blandos para la producción y comercialización. La cooperativa de cafeteros y sus asociados productores de la economía cafetera, han logrado posicionar los cafés suaves de alta montaña de los municipios de Calarcá, Génova, Pijao, y Córdoba en los mercados nacionales y mundiales, con dificultades enormes especialmente por la falta de apoyo e incentivos de los gobiernos nacional, regional y local, reflejados en pérdida de competitividad frente a los países productores del grano cuyos gobiernos han privilegiado el apoyo a la economía cafetera.
Para enfrentar lo que se ha denominado como la “década perdida del café” o “década perdida para el desarrollo humano en la región”, es necesario volver la mirada al campo, a la soberanía
alimentaria, a la protección de semillas y conocimientos campesinos calarqueños asociados al manejo de agroecobosques, guaduales y cafetales de sombrío mediante la concepción de
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transmisión de conocimientos de campesino a campesino, escuelas propias y ordenamientos veredales asociativos en la defensa del territorio, el agua y el manejo de los bienes comunes.Como se observa en los anexos sobre biodiversidad del eje cafetero y de las veredas visitadas en la zona rural de Calarcá, el potencial en biodiversidad es enorme (anexo 4).
La riqueza de ecosistemas, especies, suelos, paisajes, sumado a los conocimientos y experiencia amorosa de construcción del territorio por parte de los campesinos y campesinas de Calarcá, hacen pensar en las posibilidades de consolidar modelos locales de desarrollo territorial basados en la cultura, para concretar el sueño de un desarrollo alternativo equitativo, en paz, garante de derechos colectivos de los ciudadanos rurales y urbanos del municipio y asociaciones veredales y una agenda ambiental pública local y regional pública orientada a garantizar la sostenibilidad –cultural, ecológica, social y económica- para la vida de todos los seres vivos presentes y futuros y las posibilidades de enfrentar los retos globales de seguridad alimentaria, cambio climático, gestión integral del agua y ética ambiental, a partir de agenda de tecnociencia propias y concepción del
desarrollo que supere el énfasis del crecimiento económico y la competitividad de la actual “agenda ambiental comercial”.
Con base en las anteriores consideraciones, en el presente trabajo se intenta proponer un modelo de desarrollo local para la sostenibilidad, basado en el pbot de Calarcá, el plan departamental de biodiversidad, los trabajos realizados en territorio quindiano sobre producción y manejo de bienes comunes en condiciones de sostenibilidad (Cárdenas, 2009, IAVH, 2005), y especialmente en las agendas locales desarrolladas por la comunidades y movimientos sociales campesinos y grupos de ong´s de educación y ambiente, en la defensa del territorio de derechos colectivos -a la tierra, a la conservación de la naturaleza, a la reforma agraria, agua-, en la defensa de la agroecología y una educación pertinente basada en la historia y las potencialidades de la agrobiodiversidad como esenciales para garantizar calidad de vida y efectividad de derechos para las comunidades urbanas y rurales del municipio de Calarcá.
Las figuras adecuadas para el fortalecimiento del desarrollo local en Calarcá, inscritas en modelos de manejo adaptativo que concilien conservación y producción campesina sostenible, definidas en el marco jurídico previsto en la Constitución política de 1991, ley 2 de 1959, el código de recursos naturales renovables, Ley 99 de 1993 y la ley 160 de 1994, pueden ser los siguientes:
Consolidación de distrito de manejo integrado DMI, distritos de conservación de suelos DCS –para restauración de la reserva forestal, los bosques de palma de cera en la alta montaña y biodiversidad, ordenamiento de cuencas, fuentes hídricas y zona de páramo (figura 4).
El CRNR y el Decreto 1974 permite en los distritos de manejo integrado DMI actividades económicas controladas asociadas a actividades de investigación, educación y recreación. Se definen los DMI como el espacio de biosfera que se delimita con el objeto de ordenar, planificar y regular el uso y manejo de los recursos naturales renovables y las actividades económicas que allí se desarrollan, dentro de los criterios del desarrollo sostenible. Y se definen como categorías de ordenamiento las de preservación, protección, producción y recuperación.
Corresponde a la corporación autónoma regional del Quindio CRQ elaborar el estudio preliminar y el acuerdo de declaratoria del DMI, el cual debe ser aprobado por el MAVDT, así mismo debe contar con un plan de manejo diseñado de manera participativa con comunidades y autoridades locales de conformidad con el PBOT y aprobado por CRQ y MAVDT:
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El PBOT de Calarcá prescribe la necesidad de suscribir un nuevo pacto social donde lo rural se armoniza con lo ambiental, el patrimonio público y los bienes sociales, a través del imperativo de garantizar seguridad alimentaria y elevar el nivel de calidad de vida y productividad de la economía campesina. También la urgencia de establecer planes de reforma agraria que sea viable desde el punto de vista económico y social así como la transformación de agricultura convencional por agricultura orgánica para evitar la contaminación de suelos, agua y ecosistemas.Para el territorio de Quebradanegra y Guayaquil en límites con Córdoba, prevé el PBOT la necesidad de definición de políticas de reforma agraria y soberanía alimentaria compatibles con la conservación, para lo cual la figura definida en la Ley 160 de 1994 y decreto 1777 de 1996, es la apropiada, toda vez que las zonas de reserva campesina están orientadas bajo principios de sostenibilidad ambiental, seguridad alimentaria y empleo campesino, como condiciones esenciales
para “el logro de la paz y la justicia social en dichas zonas”.
El artículo 2º de la ley define los objetivos de las ZRC como los orientados a crear condiciones para la consolidación del desarrollo humano sostenible, de ordenamiento territorial y de gestión política para el desarrollo rural integral, así como para fortalecer los espacios de concertación social, política, ambiental y cultural entre el Estado y las comunidades rurales en instancias de planificación y decisión local y regional.
La figura de las ZRC es compatible con la restauración y recuperación de los suelos de la reserva forestal (art. 2), y con la posibilidad de desarrollar modelos de sistemas productivos compatibles con el ordenamiento ambiental en zonas de amortiguación del sistema de parques nacionales naturales (parágrafo art. 1).
También en los territorios de la economía campesina se pueden constituir zonas de reservas de la sociedad civil definidas por el artículo 109 de la ley 99 de 1993, mediante trabajo conjunto del
estado con los particulares, “con el objeto de conservar una muestra de los ecosistemas naturales en
predios que estén dedicados a la conservación y producción bajo criterios sostenibles”. Se destacan
los derechos a la participación de los propietarios de estos predios, en los procesos relacionados con la planeación del desarrollo en el área de influencia de la reserva, a la consulta previa del Estado cuando se proyecten inversiones en dichas zonas y participar en los incentivos del Estado incluidos los económicos para el adecuado uso y manejo y aprovechamiento del ambiente y recuperación de ecosistemas.
Con la figura de las reservas, la ley pretendió definir una política de titulación de tierra para conservación en ecosistemas estratégicos con comunidades rurales, y se prevé el establecimiento de líneas de crédito blando para desarrollar planes de manejo que incluye conservación de bosques, revegetalización y sistemas sostenibles de producción, educación y protección ambiental.
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Figura 4, Mapa delimitación zonas para manejo adaptativo del territorio, conservación y producción sostenible: DMI – ZRC –DCS Red de reservas de la sociedad civil y Aicas. Dibujo Nyria Bonza, Cartografía base PBOT Calarcá 2005También se estableció la posibilidad de establecer tasas y sobretasas regionales para la protección del recurso hídrico, para revertirlas en incentivos para quienes generen, regulen y descontaminen el agua.
La protección de cuencas debe tener un plan de ordenación en el marco del Pbot y la definición de la estructura ecológica municipal, y patrimonio de biodiversidad para garantizar el uso coordinado del suelo, agua, flora y fauna (Decreto 2857 de 1981 y metodología de Baptiste & Rincón, 2006). Los distritos de conservación de suelos (DCS) se definen como áreas para ser sometidas al manejo especial orientada a la recuperación de los suelos alterados o degradados, o a la prevención de
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fenómenos que causen alteración en áreas especialmente vulnerables por sus condiciones físicas o climáticas o por la clase de uso que en ellas se desarrolle. La CRQ es la entidad encargada de la delimitación, reserva o sustracción del DCS y el MAVDT la encargada de la reglamentación. También existe la posibilidad de definir áreas especiales para la protección del paisaje y el paisaje cultural (con base en la ley de patrimonio cultural y Decreto 2811 de 1974 -CRNR), especialmente para establecer límites a las autoridades en materia de construcción de obras de infraestructura, fijar limites urbanísticos y establecer un procedimiento de actividades que vayan en contra de la protección de dichos bienes materiales e inmateriales. Apropiadas figuras para el territorio cultural de Peñas blancas y el Jardín Botánico del Quindío (La Bella) sede de banco genético y conocimientos tradicionales del municipio de Calarcá.Una vez conocidos los resultados del trabajo de campo, los líderes campesinos y profesores y estudiantes participantes, de las veredas de Santo Domingo Alto y Bajo y Planadas, y la riqueza en especies promisorias, y preocupados frente al crecimiento de proyectos de monocultivos, obras de infraestructura, y desastres por derrumbes en La quebrada El Cofre, revisaron las propuestas para privilegiar un desarrollo local autónomo, sin turismo masivo que afecte la cultura y la vida campesina, un territorio rico en biodiversidad y con la garantía de conservación de vida.
Consultaron la posibilidad de encontrar actividades para que los ciudadanos de estas veredas pudieran proteger el territorio bajo figuras jurídicas y técnicas adecuadas. La prioridad para los campesinos es la tierra, el derecho al territorio y a la soberanía alimentaria. También identificaron la necesidad de generar ingresos adicionales para la economía familiar.
Una de las actividades identificadas fue el avistamiento de aves que ha cobrado impulso en los últimos años en el corregimiento de La Virginia –bajo la iniciativa del profesor Liberto Zuluaga del Colegio Jesús María Morales y profesores y padres de familia-, que hoy construyen rutas y diseños de caminos con fines educativos y pedagógicos de reconocimiento del territorio rural. Este colegio se encuentra en zona aledaña al cerro de Peñas Blancas y en línea recta a unos 15 kilómetros se encuentra el jardín botánico del Quindío en la vereda La Bella.
Los campesinos, campesinas y profesores de las veredas de Santo Domingo alto y bajo y Planadas han planteado la necesidad de cuidar el patrimonio cultural de Peñas Blancas a través de la consolidación de rutas de educación y recreación hacia el jardín botánico de Calarcá, aprovechando la experiencia de profesores y estudiantes de colegios y trabajar conjuntamente con los responsables del presente trabajo de grado el diseño de rutas para el avistamiento de aves, cuya riqueza en evidente en la zona de estudio.
Colombia es uno de los países en el mundo con mayor diversidad de aves. En la zona de estudio se tiene evidencia de la riqueza en aves asociadas a bosques, cafetales de sombrío y guaduales (530 especies) y se considera la actividad de avistamiento, no depredadora y sostenible ecológicamente, a más de dar la posibilidad de manejo conservacionista y autónomo del territorio por parte de los dueños de fincas campesinas y predios por donde pasan las rutas de aves y generación de ingresos para las comunidades campesinas encargadas de crear conciencia para ciudadanos del área urbana sobre conocimiento y conservación de biodiversidad.
En criterio del biólogo participante en este trabajo y experto en aves, para garantizar la sostenibilidad ecológica de estos dos pequeños parches de bosques nativos, es necesario garantizar la conectividad del Jardín Botánico del Quindío en jurisdicción de La Bella y el cerro tutelar de
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Peñas Blancas en el corregimiento de La Virginia, a través de herramientas del paisaje tales como corredor construido por las comunidades campesinas en asocio con dueños de predios a través de cercas vivas de especies nativas y diseño de espacios para la recreación en LaVirginia.En anexo se presentan los inventarios de especies de aves, construída con apoyo de Edmundo Hernández, ornitólogo calarqueño con conocimiento, caminante de la reserva forestal y alta montaña y los listados de aves proporcionados por la CRQ. Así mismo el diseño de la ruta de aves Planadas-La Virginia-Peñas Blancas-Jardín Botánico, con una propuesta de manejo participativo de estudiantes, profesores y campesinas y campesinos, que sirva para crear conciencia a los calarqueños sobre la importancia de reconocer, proteger y hacer un uso sostenible de la biodiversidad, y en segundo lugar para evitar la construcción de megaobras o proyectos de impacto turístico en zonas de vida y producción de la economía campesina. Y finalmente la propuesta para consolidar dos áreas de protección de aves, AICAS, que a su vez estén conectadas con las Aicas en el departamento (anexo4).
Para la consolidación de la estructura ecológica municipal, es necesario articular el ordenamiento