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proyección a futuro

In document La guía de la salsa (página 59-73)

Es prudente comenzar el cierre de esta tesis con un agradecimiento muy especial a la ciudad que me abrió lo ojos a una cultura musical que no conocía, y que espero en un futuro poder trabajar por ella.

Cali es una ciudad que se encuentra actualmente en un constante crecimiento y, como todo en el mundo y en la vida, tiene altas y bajas. El incremento turístico ha sido muy importante para la ciudad, ha permitido su desarrollo en el área del espectáculo y entretenimiento como nunca se había pensado, y no se puede obviar el incremento económico que ha tenido gracias al gran atractivo de la Salsa.

Los caleños debemos apropiarnos aun más de la salsa y extrapolar esa identidad salsera que sabemos que tenemos a nuestra relación interna entre ciudadanos. La salsa, como vimos al comienzo del documento, fue una herramienta social, de rebeldía y expresión además de un apoyo clave para la unificación del Spanish Harlem y del Barrio Obrero que creó comunidades desde sus inicios. Y eso es más que suficiente para justificar la unión caleña desde Cali y su relación con la Salsa. El proyecto editorial Cimarrón podría ser apenas un inicio de la afirmación de una cultura tangible de la Salsa en la ciudad, y una invitación que podría ser llevada a los que están al otro lado del océano, para darnos a conocer cómo una ciudad que vive 24/7 la Salsa.

Ahora bien, si es claro que mi producto tangible de tesis

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comunidad y la cultura musical que la une. Y que tiene el potencial de ser, de la mano de los patrocinadores, estrella que compartan los valores de la cooperativa, y de un equipo de diseño que no tiemble al momento de explorar color y lenguaje.

es la publicación y su propuesta de proceso replicable, es importante resaltar que el oro no esta en la pieza de papel como tal. El oro consta de la cooperativa Cimarrón, y cómo no, del desarrollo de dirección de arte que se le da a la creación de la revista.

La cooperativa Cimarrón, a mi visión personal, es la clave de la evolución cultural y ciudadana de Cali. Es la excusa perfecta para unir poderes. Poderes que lleva cada uno de los agentes turísticos de la ciudad. Desde los hostales, restaurantes y claro está, los lugares que llevan la Salsa en cada una de sus baldozas. Es lo que necesita Cali actualmente: dejar de jerarquizar algo que los representa a todos como ciudad, y crear una comunidad que tenga la música en el corazón. Realmente, el arte y la música son el medio perfecto para lograr cambios significativos en una sociedad tan dividida como lo es la de Cali.

Paralelamente e igual de importante es la dirección de arte de la revista Cimarrón. Es a mi definición, la traducción de un musical a papel. Cuenta con su escenografía de los discos y pistas de baile de los 70’s, un guion bien estructurado con un contexto claro y un lenguaje que alude al sabor y a la calidad en la que se está contando. Es un universo estético creado en los 70s y traído a conversar con lo actual, dándole brillo a los colores e importancia a lo clásico que permite que la salsa viva- Y como si fuera poco, una banda sonora que acompaña al usuario en su recorrido por la ciudad. Finalmente, el proyecto es el balance entre la

“Maldita sea, Cali es una ciudad que espera, pero no le abre las puertas a los desesperados.” Andrés Caicedo, Piel de verano. Esta reflexión se escribió el 22 de noviembre del 2019. Un día después del paro #21N.

El 21 de noviembre del 2019 sucedió lo histórico y esperado: una marcha pacífica en protesta social ante la inconformidad general con el gobierno. Me encantaría continuar esta reflexión con un patrón sobre cómo la salsa fue la voz de rebeldía, pero no. Mientras la mayoría del pueblo colombiano marchó con madurez y creatividad, no faltaron los malandros haciendo daños y las autoridades abusando de su poder, o eso fue lo que sucedió en Bogotá, la capital del país. En Cali fue otra historia.

En Cali, desde el inicio de la marcha fueron pocos los que no intentaron desmantelar la ciudad. En redes sociales se veían como a punta de fuerza bruta tumbaban los semáforos, las cámaras de vigilancia, y rompían vidrios. A medida que avanzaba el día y llegaba la noche, aumentaba la violencia y la ira de los encapuchados. Tanto, que se impuso toque de queda. Toque de queda que sirvió, en absoluto, para nada. Los vándalos siguieron haciendo de las suyas. En el sur de la ciudad, donde vive mi familia, empezaron a rondar las calles buscando, en todo el sentido de la

expresión: qué hay pa dañar. Se empezaron a traspasar propiedades privadas, a saquear comercios y a robar residencias personales. Si se han visto la película La Purga (2013) saben de lo que les hablo.

El miedo retumbaba en las calles de mi ciudad. El terror se apoderó de los caleños al ver que las autoridades no atendieron al llamado de emergencia. Empezaron a salir a las calles, se armaron de bates, palos de escoba y escopetas.

Y ¿a qué va todo esto? Al dolor tan profundo que siento en el alma por esa noche de terror. El llanto que se apodera de mí al ver los videos de mi tío y mi primo armados con bates parados en la portería esperando que lleguen los encapuchados para defenderse ellos mismos, porque las autoridades no llegaban. El fin del paro era buscar el cambio por medio de la paz y terminó en una noche de pánico y urgencia social en Cali. Va a que lastimosamente, lo que sucedió era una muerte anunciada. Fue una bomba social que finalmente explotó.

Con el corazón roto le digo querido lector, que Cali es más que salsa. Es una guerra entre estratos sociales la verraca.

Y es algo que los caleños sabemos y callamos. Los caleños de “bien”, los del Colombo, del Bolivar, del Francés, etc. Y es porque nunca nos tocó, o sí nos tocó, nos hicimos los guevones, porque no se ve bien

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callamos.

“Lo de Cali no tiene nada que ver con paro, marchas, izquierda o derecha. En Cali hay una bomba social y una cultura violenta. Hay peleas en La Feria, asonadas en Siloé, desmanes en partidos América vs Cali, y hasta en el Club Campestre se han tirado sillas y botellas.” (anónimo, 2019)

Esa cultura violenta es un resultado de falta de sentido de comunidad. Falta de cultura ciudadana. De empatía entre caleños. Allá las cosas son blancas o negras. Y como podemos ver, no es la primera vez y tampoco la única forma de violencia. La educación machista es ridícula, el sentido de pertenencia nulo, y las ganas de mejorar las llevan pocos, que a medias no logramos nada. ¡Por eso está tan jodida la ciudad! Por eso mi familia y las familias de muchos no pudieron dormir, porque los que estamos lejos sentimos tanta impotencia. Pero, realmente ¿quién va a hacer algo ahora?

De todos modos, esta reflexión quería terminarla con que sí. Sí empecé a querer un poco mi ciudad nativa y estoy feliz de entregarles mi proyecto. Pero no. Siendo completamente honesta, Cali no está preparada para mi proyecto. Primero tiene que empaparse en cultura ciudadana, unificarse y luchar por un bien común, con los medios dialógicos.

la salsa, y abrí otras por ese nuevo amor que encontré. Cali es mi ciudad y siempre lo será, y me encantaría poder generar un cambio desde la unidad y el amor a la salsa. Aún no sé cómo, pero sé que será mi siguiente proyecto. Porque desde el arte se pueden cambiar vidas y perspectivas.

Pero, por ahora, Cali no está lista para Cimarrón. Una parte de mí cree en las voces de quienes despertaron después de esa noche de terror con una noción de cambio, en que somos más los que queremos lo mejor para la ciudad y espero que usemos los medios correctos para lograrlo. Mientras tanto, nos queda crecer, comenzar a creer en que ahora somos una ciudad y tenemos que actuar acorde a eso. Nos queda madurar esa idea de que la superioridad económica nos hace más que los demás, o en su defecto, ser varón supone superioridad ante las mujeres.

Cimarrón desde un comienzo se planteó como una red de apoyo entre los lugares salseros. Lograr eso sería el inicio de unión y de lucha común. Es cierto, que muchas comunidades a nivel mundial se han transformado a partir del turismo, y han construido comunidad en virtud del beneficio compartido. Quizá Cimarrón sea la excusa perfecta para lograrlo en Cali, o quizá sea obviado y quede en el olvido.

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En todo caso, Cali es más que salsa. No podemos tapar una cosa con la otra. Cali, como yo, necesita sanar su pasado, para así empezar a trabajar por su presente y su futuro. Y somos todos los que tenemos que generar ese cambio. Porque un barco remado de solo un lado, anda en círculos.

Y por el lado de Cimarrón, para poderlo sacar al aire, se necesitaría evaluar el nivel de eficiencia y el impacto que tendría entre los visitantes y los mismos caleños. Evaluar si es posible la unión y el cambio desde la creación de una comunidad de turismo salsero. Y, ante todo, si dicha comunidad tiene la convicción de invitar al cambio al resto de la ciudad.

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Imagen 1: Fotógrafo no encontrado (1980). Venta de chontaduro en el centro de Santiago de Cali en la década de 1980. [Fotografía]. Recuperada de: https://twitter.com/ colombia_hist/status/1169588236986941441

Imagen 2: Fotógrafo no encontrado (fecha no encontrada). [Fotografía] Recuperada de: http://m.aldia.co/cooltura/10- canciones-del-joe-arroyo-para-celebrar-cumpleanos Imagen 4: Fotógrafo no encontrado (fecha no encontrada) [Fotografía] Recuperada de: https://co.pinterest.com/ pin/658721882976892870/

Imagen 5: Fania Records (1970). Carátula disco “El Barrio”. [Arte gráfico]. Recuperada de: https://www.fania.com/ products/sounds-from-the-spanish-harlem

Imagen 6: A. Caicedo (1969). El Pueblo de Cali Rechaza. [Arte gráfico]. Recuperada de:https://www.elpais.com.co/ entretenimiento/cultura/cuando-en-cali-se-censuro-la- salsa-de-richie-ray-y-bobby-cruz.html

Imagen 7: Biblioteca Departamental (1945). Parque del barrio Obrero. [Fotografía]. Recuperada de: https:// periodicozonac.com/feliz-cumpleanos-barrio-obrero/ Imagen 8: M.C. Orduz (2019). Aguaelulos. [Fotografía]. Imagen 9: D. Salcedo (2019). Qué decís? [Fotografía]. Recuperada de: https://www.instagram.com/p/ B1zDrMrALSjp6GUaHY14qRS-gVmqUX14Vp- vFQ0/?igshid=avhqxxphumpc

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Image 10: Artbo (2019). Programa VIP [Folleto]. Imagen 11: Feria del Millón (2019). Folleto informativo [Folleto]

Imagen 12: Delirio. Inauguración Ruta de la Salsa (2019). [Fotografía]. Recuperada de: https://www.instagram.com/p/ Bvp-ZdQncN6/?igshid=151169mpt9v79

Imagen 13: Sonolux. Carátula Orquesta Guayacan (1980). [Portada disco]. Recuperada de: http://gonikus.blogspot. com/2008/10/wilson-saoko-manyoma.html

Imagen 14: Discos Fuentes. Carátula Fruko y sus Tesos (1976). [Portada disco]. Recuperada de: https://es.wikipedia. org/wiki/Orquesta_Guayacán

Imagen 15: La Linterna. Ya que estamos aquí bailemos vé (2019). [Afiche].

Imagen 16: La Linterna. Cumpleaños Barrio Oberror (2019). [Afiche]

Imagen 17: M.C. Orduz. Clase de los martes en la Topa (2019) [Fotografía]

Imagen 18: J. P. Rueda para EL TIEMPO. Los caleños se movilizan desde diferentes puntos de la ciudad hacia el Centro Administrativo Municipal (CAM). [Fotografía] Recuperada de: https://www.eltiempo.com/colombia/ cali/en-cali-siga-en-vivo-el-paro-nacional-del-21-de-

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