CAPÍTULO III. LA RECONFIGURACIÓN DE LA SEGURIDAD HEMISFÉRICA: ANÁLISIS
3.1 PROYECCIÓN E INFLUENCIA DE BRASIL COMO POTENCIA REGIONAL UNA
REGIONAL. UNA POLÍTICA EXTERIOR DE COOPERACIÓN
La idea de cambio en la política exterior también trajo como consecuencia el inicio de una etapa afirmativa de diálogo con EEUU. De hecho, Brasil se mostró dispuesto a ampliar sus responsabilidades internacionales, estimuló nuevas coaliciones con potencias regionales, asumió un fuerte protagonismo en las negociaciones comerciales globales, reafirmó sus ambiciones para obtener altos cargos en la burocracia internacional y otorgó una máxima prioridad a su candidatura para un lugar permanente en una eventual ampliación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.101 Brasil que se ha consolidado como una potencia media, actúa con los instrumentos del soft power (poder blando). Al mismo tiempo se proyecta como una potencia sudamericana con capacidad de definición y estabilización regional 102.
Todas las potencias medias intentan –mediante diferentes estrategias e instrumentos–
maximizar su influencia sobre países pequeños, minimizar la influencia de potencias grandes y evitar el surgimiento de otras potencias medias en la propia región. En el caso de Brasil, a través de su proyecto sudamericano, el país pretende influir en su vecindad integrada por potencias pequeñas, reducir el margen de maniobra de EE.UU. y evitar el
101 Comparar (irst, Mónica. Los desafíos de la política suramericana de Brasil . p.132- 133
Documento Electrónico.
102 Ver Gratius, Susanne. Brasil en las Américas: ¿Una potencia regional pacificadora? . p.32.
75 surgimiento de otras potencias regionales, tales como Argentina y Venezuela, mediante su inserción en instituciones colectivas en las que Brasil tiene un papel protagonista. Un Estado puede ser calificado como una potencia media en términos cuantitativos –por sus recursos materiales y condiciones naturales– o de calidad, analizando su influencia en el sistema internacional. Carsten Holbraad sitúa una potencia media entre dos polos opuestos. Según ello, una potencia media puede:
1. Ocupar una posición intermedia en la jerarquía internacional de Estados creando un cierto equilibrio sistémico a través del mantenimiento de la paz y la seguridad;
2. Estar situada en el centro de una región y servir de puente o mediadora entre países desarrollados y subdesarrollados;
3. Estar situada entre dos grandes centros de poder antagónicos y servir de mediadora;
4. Estar situada entre diferentes civilizaciones y promover el entendimiento entre ellas.103
Por su parte Lula se presentó dispuesto a adquirir responsabilidades internacionales y de riesgo institucional como ocurrió en Venezuela en diciembre de 2002 y agosto de 2004, en Bolivia en octubre de 2003, y en Ecuador en abril y mayo de 2005, profundizó los lazos interpartidarios con gobiernos estables de orientación centroizquierdista, entre los que se destacan los de Chile y Uruguay. En 2003, Brasil asumió el liderazgo en la conducción del «Grupo de Amigos de Venezuela», conformado también por la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), México, Chile, Colombia, España y Portugal 104. Lo que buscaba esta mediación era generar diálogos entre el gobierno de Chávez y los diversos grupos que se oponían a sus principios de izquierda para poder brindar una medida política que permitiera la no violación y preservación de los principios democráticos. Aunque no se obtuvieron resultados sobresalientes, es pertinente abonar que esta decisión ayudó a impedir el detrimento político en que venía Venezuela y así evitar una posible guerra civil,105 lo cual fortaleció la presencia de Brasil en el escenario
103 Ver Gratius, Susanne. Brasil en las Américas: ¿Una potencia regional pacificadora? p. .
Documento Electrónico.
104 Ver (irst, Mónica. Los desafíos de la política suramericana de Brasil . p.134. Documento
Electrónico
105 Comparar (irst, Mónica. Los desafíos de la política suramericana de Brasil . p.134.
76 internacional como un líder regional que busca espacios de concertación para debatir y definir políticas -que a pesar de ser domésticas- tenían efectos y consecuencias regionales para los intereses brasileños.
Del mismo modo, Brasil envió una señal a Colombia cuando manifestó su interés en contribuir, junto con las Naciones Unidas, a generar un diálogo entre las partes involucradas en el conflicto guerrillero. De igual forma, bajo ese contexto el futuro de la democracia en Bolivia se convirtió en materia de política exterior para Brasil: en 2003, los esfuerzos de mediación, coordinados con Argentina y Venezuela, buscaron contener los riesgos de una eclosión social que condujera a la guerra civil, la ruptura institucional y la fragmentación territorial. Además de cuidar sus intereses, la actuación de Brasil pretendió trasmitir alguna tranquilidad al gobierno de EEUU, que comenzó a observar con preocupación la realidad de aquel país y, en especial, las articulaciones entre los movimientos indígenas bolivianos y el gobierno de Chávez.106
Brasil se ha encargado en las dos últimas décadas de retomar los problemas regionales y ha intentado conducirlos por una línea que plantee soluciones mancomunadas con el fin de hacer prevalecer el tema de la seguridad de una manera cada vez más prioritaria. Debido a los diversos cambios ya expuestos y a la nueva concepción multidimensional que el mismo tema de seguridad expresa en la actualidad, Brasil ha venido aprovechando sus recursos económicos, energéticos, medio ambientales e incluso militares y estratégicos para ejercer una influencia política en las relaciones con sus vecinos regionales.
De acuerdo con la estrategia de política exterior que Brasil ha desarrollado en escenarios de integración y cooperación, también ha impulsado iniciativas institucionales que le han permitido debatir sobre la necesidad de contrarrestar las nuevas amenazas a la seguridad en pro de generar un orden político de acuerdo con los intereses nacionales de la región. De esta manera en 2008 Brasil promovió la creación de UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) y en el marco de éste último el CDS (Consejo de Defensa Suramericano), con el fin de ratificar la convivencia pacífica de los pueblos y la
106 Ver (irst, Mónica. Los desafíos de la política suramericana de Brasil . p.134. Documento
77 construcción de un futuro común en la región.107 De lo anterior se desprende que los planes de acción del CSD deberán regirse por los siguientes objetivos generales (Ver Anexo 1):
a) Consolidar Suramérica como una zona de paz, base para la estabilidad democrática y el desarrollo integral de nuestros pueblos, y como contribución a la paz mundial.
b) Construir una identidad suramericana en materia de defensa, que tome en cuenta las características subregionales y nacionales, y que contribuya al fortalecimiento de la unidad de América Latina y el Caribe, y
c) Generar consensos para fortalecer la cooperación regional en materia de defensa.108 En el marco de la Declaración de Santiago de Chile de marzo de 2009 con motivo de la primera reunión del CDS de UNASUR, la ministra y los ministros de defensa, acordaron impulsar el Consejo de Defensa Suramericano en el marco de la UNASUR a través de la ejecución del Plan de Acción 2009-2010, que desarrolla cuatro ejes o lineamientos que, a su vez, contienen una serie de iniciativas específicas:
1) Políticas de Defensa.
2) Cooperación militar, acciones humanitarias y operaciones de paz. 3) Industria y Tecnología de la Defensa.
4) Formación y Capacitación.109
Así mismo y en ese orden de ideas concuerdan que este Plan de Acción es una agenda amplia para la construcción común, gradual y flexible de la identidad suramericana de defensa 110.
Este interés de Brasil por generar mayores vínculos en temas de seguridad nacional e internacional y la gran relevancia que le da a Suramérica junto con sus niveles estratégicos de seguridad, contribuyen de manera determinante a generar espacios de concertación y reafirmar el liderazgo brasileño como potencia regional que influye determinadamente en la
107 Comparar Comunidad Andina. Declaración de Santiago de Chile . . Documento
Electrónico.
108Ver Comunidad Andina. Declaración de Santiago de Chile . Documento Electrónico. 109Ver Comunidad Andina. Declaración de Santiago de Chile . Documento Electrónico. 110 Ver Comunidad Andina. Declaración de Santiago de Chile . Documento Electrónico.
78 reconfiguración de la seguridad hemisférica, gracias al poyo regional y a su proyección como líder regional.