3. MARCO TEÓRICO
3.3 PROYECTO EDUCATIVO SAMARITANO (PES):
Interpretando la Pedagogía de Jesús a través del evangelio, y específicamente el principio de Compasión – Misericordia plasmado en la parábola del buen Samaritano, CONACED plantea, en sus reflexiones e intenciones por hacer realidad la propuesta pastoral de la Arquidiócesis, el Proyecto Educativo Samaritano fundamentado en cinco acciones concretas implicadas en este principio:
1. Hacernos conscientes del acontecer de Dios como gratuidad en la Comunidad Educativa escolar.
2. Interiorizar el sufrimiento de la Comunidad Educativa escolar hasta llevarlo a nuestras entrañas: Ver sus heridas en el ser, saber, tener, poder, hacer.
Dejarnos mover y conmover. Salir de nosotros mismos a favor del que sufre nos impulsa a sentir su dolor en lo más profundo de su corazón.
3. Reaccionar ante el sufrimiento de los miembros de la Comunidad Educativa escolar ayudando a curar sus heridas: Con la mediación del conocimiento de las Ciencias Naturales, Humanas y Sociales según el Proyecto de Dios; con unas prácticas de enseñanza-aprendizaje mediados por la Pedagogía de Jesús y con un ambiente escolar dinamizado por la Espiritualidad Samaritana.
4. Enfrentar las causas del sufrimiento en la Comunidad Educativa escolar HACIENDO MISERICORDIA no obras de Misericordia, Lo cual implica: Conocer, analizar, discutir, discernir, interpretar, argumentar, proponer estrategias que ayuden desde la academia a enfrentar las causas que generan sufrimiento.
5. Cargar con el sufrimiento de los miembros de la Comunidad Educativa escolar responsabilizándonos de un acompañamiento permanente: emplear el conocimiento académico para sanar; los procesos de enseñanza-aprendizaje para sanar, para humanizarnos y del ambiente escolar para liberarnos de toda explotación y opresión
A partir de lo anterior, CONACED propone que el Proyecto Educativo Institucional en un colegio que adopte la Espiritualidad Samaritana, debe estructurarse desde tres grandes componentes, a saber:
1. Componente Epistemológico: que implica el acompañamiento en la construcción de conocimiento académico en las diferentes áreas del saber (ciencias naturales, ciencias humanas y ciencias sociales), con un enfoque humanizador.
2. Componente Pedagógico: centrado en la Pedagogía de Jesús la cual se fundamenta en tres acciones básicas del comportamiento humano, trasmitidas
por Jesús en la parábola del buen Samaritano; estas son: VIO, SE COMPADECIÓ Y ACTUÓ. Con base en esto, CONACED propone la “Metodología de la Samaritanidad”, sintetizada en la figura 1.
METODOLOGÍA DE LA SAMARITANIDAD ESPIRITUALIDAD SAMARITANA 1. ESCUCHAR – VER D I I N S T C E E R R P N R I E R T A R 3. RESPONDER ACTUAR 4. E V A L U A R Valoración de los procesos de: • Humanización de Sentido del conocimiento académico • De las prácticas de enseñanza – aprendizaje.
• Del ambiente escolar
Diagnosticar necesidades, problemas, heridas y Sufrimientos que deshumanizan:
• El sentido del conocimiento. • Las prácticas de enseñanza – aprendizaje. • El ambiente escolar del contexto educativo
Confrontar los diagnósticos de nuestro contexto
educativo con las Mediaciones y finalidades que propone el Proyecto Educativo Samaritano
Poner en diálogo Evangelio, ciencia y saberes para La construcción de Vida Plena y Abundante para todos, generando:
• Proyectos de integración curricular.
• Articulación de los principio metodológicos de la pedagogía de Jesús.
• Sanas relaciones interpersonales en la comunidad educativa escolar.
Figura 1. Metodología de la Samaritanidad
3. Componente de Ambiente Escolar: acompañamiento en el proceso de enseñanza-aprendizaje que pone a funcionar el corazón desde la Pedagogía de Jesús para producir vida plena y abundante (Espiritualidad Samaritana). Los tres anteriores componentes definen la Espiritualidad del Educador Samaritano (véase figura 2), que se hace realidad a través de su acción pedagógica
mediante una metodología especial que involucra cuatro etapas: escuchar-ver, Discernir-interpretar, responder-actuar y Evaluar.
ESPIRITUALIDAD DEL EDUCADOR SAMARITANO ESCUCHAR - VER RESPONDER - ACTUAR COMPONENTE EPISTEMOLÓGIO: Acompañamiento en la construcción de conocimiento
académico en las diferentes áreas del saber, con enfoque
humanizador.
COMPONENTE PEDAGÓGICO: Acompañamiento de la Comunidad Educativa Escolar
que camina desde la Espiritualidad Samaritana para
poner en diálogo: FE, CIENCIA Y VIDA
COMPONENTE DE AMBIENTE ESCOLAR:
Acompañamiento en el proceso de enseñanza- aprendizaje que pone a funcionar el corazón desde la Pedagogía de Jesús para producir vida plena y
abundante ESPIRITUALIDAD DEL EDUCADOR SAMARITANO E V AL UAR DIS CE RNIR - INT E RP RE T AR
Figura 2. Espiritualidad del Educador Samaritano
El proyecto educativo samaritano se convierte en un importante marco de referencia para la construcción de proyectos educativos fundamentados en valores cristiano-católicos cuya finalidad es evangelizar en perspectiva del Reino y del Evangelio por medio de lo específico de toda institución educativa: lo académico, lo curricular y lo disciplinar (las ciencias).
El Colegio Bolívar, como institución educativa católica, evangeliza a través de su Proyecto educativo, inspirado por la visión cristiana del hombre, de la sociedad y del mundo, que propende por la formación integral de las personas, que en la cotidianidad del ambiente escolar comparten la vida; se ha comprometido en el desarrollo de una cultura del mejoramiento continuo, propiciando las posibilidades de acción para hacer que el servicio educativo impartido, sea en verdad de alta calidad. En virtud de lo anterior se requiere contar con un sistema de gestión de la calidad con enfoque antropológico, adaptando la norma ISO a la naturaleza e identidad institucional. Como aporte a este sistema, y atendiendo a las necesidades más urgentes, desarrollaremos un modelo de gestión del talento humano inspirado en la antropología cristiana, la pedagogía de Jesús a través de la parábola del buen samaritano y el proyecto educativo samaritano.
Ser misionero es atender, como el buen Samaritano, las necesidades de todos, especialmente de los más pobres y necesitados, porque quien ama con el corazón de Cristo no busca el propio interés, sino únicamente la gloria del Padre y el bien del prójimo. Este es el secreto de la fecundidad apostólica de la acción misionera, que supera las fronteras y las culturas, llega a los pueblos y se difunde hasta los confines extremos del mundo.
S.S. Benedicto XVI, DOMUND (2006).