Conflicto con Iberdrola en Oaxaca
6.1. Proyecto transnacional eólico en el istmo de tehuantePec
el capítulo presente está dedicado a evaluar los proyectos eólicos que la mul- tinacional iberdrola está desarrollando en el sur de méxico, en el estado de oaxaca, y más concretamente en el denominado istmo de tehuantepec. la documentación recopilada en torno a la presencia de la corporación en la región y las entrevistas que realizamos in situ durante la segunda quincena de marzo de 2012, nos han permitido recabar información sumamente valiosa, a partir de la cual hemos podido realizar un análisis de los principales impactos que está provocando la transnacional en este territorio, los cuales vamos a presentar a continuación.
antes de comenzar a identificar los impactos provocados, consideramos nece- saria una breve descripción del territorio y sobre todo una caracterización del proyecto eólico transnacional que se está implantando a lo largo de todo el istmo. el istmo de tehuantepec es una región del sur de méxico, situada a lo largo de los estados de oaxaca, tabasco, Veracruz y chiapas. es la franja más estrecha del país, donde los océanos atlántico y Pacífico prácticamente se unen y uno de los territorios de la república con mayor presencia indígena (zapote- cos, zoques, huaves…). según Bettina cruz (2012), históricamente ha sido un lugar muy codiciado debido a su ubicación, ya que permite una comunicación rápida entre dos océanos, convirtiéndose en una zona muy estratégica para el comercio desde la época de la colonia.
aunque es un territorio rico en recursos petroleros, la mayoría de sus habitantes se dedican a la agricultura y al comercio, siendo Juchitán de Zaragoza la ciudad más importante en términos comerciales. el istmo es considerado un lugar privilegiado mundialmente en cuanto a sus condiciones de viento y a escala nacional es el territorio que mayor potencial ofrece para el aprovechamiento de la energía eólica. Por ello, en los años ochenta se realizó un estudio a pro- fundidad sobre el potencial eólico, financiado con recursos de la agencia de los estados unidos para el desarrollo internacional, más conocida como usaid y el Programa de las naciones unidas para el desarrollo (Pnud). el resultado fue la elaboración del “atlas eólico del estado de oaxaca” (orozco, 2009).
en los años noventa, en el marco de la ya citada reforma legal de 1992 que da paso a la privatización del subsector de generación eléctrica, comienza a diseñarse el plan de desembarco de las multinacionales en un megaproyecto eólico de grandes dimensiones en el sur del país. el proyecto va a ser finan- ciado por el “Banco mundial y el Banco interamericano de desarrollo (Bid)” y toma fuerza desde el año 2004 en adelante, con el incremento de la inversión extranjera (castillo, 2011). cruz (2012) asegura que en esa década, las empresas diseñaron el plan para “repartirse nuestras tierras”, “sin informarnos y sin contar con nosotros”. esto se pudo viabilizar de manera más sencilla gracias a otra reforma legal de gran trascendencia —la del artículo 27 de la constitución—, que también se aprobó en los años noventa y que permitió la mercantilización de la tierra y la consecuente privatización de muchos terrenos comunales y ejidales en toda la república (Fte, 2012: 4).
las multinacionales españolas están liderando este megaproyecto eólico, destacándose iberdrola, unión Fenosa, acciona, Gamesa y renovalia energy (Fte, 2012: 1). según alejandro Velasco, director de energías renovables de la secretaría de turismo y desarrollo económico del gobierno del estado de oaxaca, para inicios de 2012 estaban operando nueve parques en la región, a los que habría que sumar cinco más que se pondrían en operación a lo largo del año. estos 14 parques en su conjunto tendrán alrededor de 1.095 mega- vatios de capacidad instalada y han supuesto una inversión, según fuentes oficiales, de aproximadamente 2.283 millones de dólares (reve, 2012). a esto habría que añadir que en total, están programados cerca de una treintena de parques en toda oaxaca (Fte, 2012: 1), la mayoría de ellos bajo control de empresas extranjeras.
iberdrola, hasta el momento, es propietario de tres parques en el istmo: el parque de la Ventosa, con una capacidad instalada de 80 megavatios (mW) y situado cerca del municipio de Juchitán de Zaragoza; el parque Bii nee stipa, de 21 mW y ubicado en el espinal; y finalmente el más reciente parque la Venta iii, que tiene una potencia de 102 mW y se encuentra en el municipio santo domingo ingenio. el parque de la Ventosa fue el primer proyecto eólico multinacional en méxico y se inauguró en el año 2009. dos años después, en 2011, iberdrola compró a Gamesa el parque Bii nee stipa y en marzo de 2012 se puso en marcha la Venta iii. en todos estos emprendimientos otra multi- nacional con sede en la caV, Gamesa, ha sido la encargada de suministrar los aerogeneradores (iberdrola, 2012c). iberdrola ingeniería, por su parte, construyó el parque la Venta ii por encargo de la comisión Federal de electricidad (cFe), que fue inaugurado en el año 2006 y a fines de 2010 anunció que la habían adjudicado la construcción del parque eólico Piedra larga, que tendrá una po- tencia de 228 mW y estará ubicado en el término municipal de unión hidalgo, también en oaxaca.
Para este trabajo, su socio principal es Global energy services méxico (Ges), (iberdrola, 2010), que es una prolongación de Global energy services, una cor- poración de servicios de ingeniería que también tiene sede en Bilbao y que opera en más de 17 países41.
una característica relevante del megaproyecto eólico en el istmo de tehuantepec es que una parte importante de los parques que conforman el corredor están destinados a proyectos denominados de “autoabastecimiento”, es decir, a lo que antes hemos definido como emprendimientos privados donde diversas empresas se agrupan para generar electricidad destinada a sus plantas industriales. no se produce electricidad para la población sino para las propias empresas. la multinacional española acciona, por ejemplo, construyó el parque eólico eurus en oaxaca, con una potencia de 250 mW, lo que le convierte en el mayor del istmo. este parque se puso en marcha en el año 2010 y está des- tinado a proveer de energía eléctrica a la multinacional cementera mexicana cemex, según datos de la propia compañía (acciona, 2012). la transnacional Bimbo, por su parte, en sociedad con la empresa española renovalia, inició en 2010 la construcción de un parque eólico en hidalgo (oaxaca), “para abastecer de energía eléctrica al 100% a sus plantas en el país” (el economista, 2010).
Bettina cruz (2012), líder indígena de oaxaca y una de las personas más repre- sentativas del movimiento popular del istmo contra el proyecto transnacional eólico, señala que desde el principio, la llegada de las empresas estuvo asociada al “despojo de tierras campesinas” y a diversos impactos, que les llevaron a to- mar la decisión de conformar un grupo de resistencia. al principio comenzamos a “dar talleres sobre lo que implicaba el proyecto” y las consecuencias graves para nuestro entorno. Posteriormente, “a medida que los campesinos se nos acercaban para pedirnos ayuda y veíamos con más claridad lo desventajosos que eran los contratos que les había hecho firmar”, se empezaron a dar cuenta “que había que organizarse”. se formó en esa época el Frente de defensa de la tierra y el territorio y más adelante surgió la asamblea de Juchitán de Zaragoza. Poco después surgió la asamblea de los Pueblos del istmo en defensa de la tierra y el territorio, que es la organización que hoy día agrupa a diferentes grupos que luchan contra el megaproyecto empresarial.