46 catalanas, así como el concurso en múltiples programas europeos
3. El parque tecnológico del Vallés y su entorno geográfico e industrial.
3.2. El proyecto urbanístico y la función inmobiliaria del parque.
En el proyecto urbanístico necesariamente debemos contemplar múltiples agentes públicos y privados como promotores del diseño en varias fases. El parque se enmarca en un proyecto de internacionalización de las relaciones económicas dentro de la red mundial de áreas metropolitanas. Comienza a construirse en 1986 sobre unos terrenos propiedad de la CMB, con un objetivo: localizar industrias de tecnología punta nacionales o internacionales.
1. Los principales promotores y accionistas podemos desglosarlos como sigue:
-Agencias de desarrollo económico. El CIDEM y una institución
dependiente del Ayuntamiento de Barcelona como es el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZF) que, además de realizar diferentes acciones de promoción industrial y gestionar uno de los mayores polígonos industriales del
Estado español, es el propietario de los terrenos.
-Las Administraciones locales como la mancomunidad de municipios del área metropolitana de Barcelona y los Ayuntamientos de Cerdanyola del Vallés, Sant Cugat del Vallés y Tarrasa.
-Centros de I+D como el Laboratorio General de Ensayos e Investigaciones, el Instituto Químico de Sarriá, el CSIC, la universidad de Barcelona, Autónoma y la Politécnica de Cataluña.
-Organismos de promoción tecnológica: Instituto Catalán de Tecnología, Fundación Progrés i Técnica.
-Escuelas de negocios como la Escuela Superior de Administración y
Dirección de Empresas (ESADE) y el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE).
Estamos, por tanto, ante una tipología de accionistas muy variada que responde al deseo de incorporar al proyecto el mayor número posible de instituciones relacionadas con el desarrollo industrial, con la tecnología, la asesoría, los servicios especializados para las empresas y el aporte de capitales. Todos estos agentes son los pricipales accionistas y promotores que, articulan e impulsan no sólo la ciudad de Cerdanyola como espacio de innovación, sino el área del Vallés y sus recursos.
2.La superficie inicial destinada para el parque es de 18,5 Ha. Esta reducida superficie contrasta si la comparamos con otros proyectos españoles, pero no les impide a los promotores desde un principio diversificar la oferta tanto en lo que respecta a suelo como a techo industrial. Las parcelas oscilan entre los 2000 m2 y los 30.000 m2, susceptibles de división interna. Ello permite una diversificación lo bastante flexible como para atraer una tipología de empresa pequeña y mediana, aunque también existen grandes parcelas para operaciones de gran envergadura situadas a lo largo de la autopista A-7. Así, en el área sur del parque, las 3,7 Ha están divididas en doce parcelas de 2000 m2, dentro de las cuales se han construido naves de 800m2, divididas en módulos de entre 100 m2 y 200 m2 (figura 2. 10).
3. Los principales elementos estructurantes del proyecto son: las Masías de Can Fatjó del Molí situadas en una zona agrícola transformada en área de servicios al sureste del municipio, el Parque Empresarial y el Centro de Empresas de Nuevas Tecnologías.
- El conjunto de masías. El parque se creó en una antigua zona agrícola de la
conjunto una vez remodelado y adaptado, acoge los servicios centrales, el auditorio, sala multiuso y diversas empresas de servicios internos.
Figura 2. 10.Distribución interior del parque tecnológico del Vallés.
- El desarrollo completo del parque tecnológico como espacio innovador se
contempló en dos fases con una inversión prevista de 2300 millones de pesetas. Si ya en 1987 el suelo industrial disponible era de 17,5 Ha destinadas a empresas, suelo residencial-hotelero, reserva del túnel de Horta, etc., en la segunda fase se amplió el suelo hasta 58,5 Ha. En 1990, el Instituto del Suelo Catalán, compró los terrenos circundantes y elaboró en colaboración con las demás administraciones implicadas un proyecto de ampliación, el cual tenía previsto alcanzar las 200 Ha. Según Rovira, F. (1991), en el momento de la firma, se advirtieron sensibles diferencias de enfoque entre los representantes de la Generalitat y del CZF, diferencias atribuibles a las diferentes vinculaciones políticas de los responsables del proyecto.
A los cuatro años de haberse firmado el proyecto inicial, la situación no había cambiado en exceso. Tras la ampliación de suelo y en la pugna por hacerse con una parcela, abandonan el proyecto empresas como Nissan-Motor Ibérica; la multinacional Square D, que pretendía invertir 1900 millones de pesetas; la empresa de electrónica industrial Novat, que pensaba invertir 350 millones, y la guipuzcoana Balzers Elay con un proyecto de 250 millones de pesetas para construir una planta dedicada exclusivamente a tecnología de alto vacío sobre 2500 m2.
Desde 1996 existe un Plan para todo el Centro Direccional, que de nuevo podría multiplicar la actual superficie, pues se pretende unir los municipios de Cerdanyola y San Cugat mediante una promoción de 2000 viviendas, nuevos transportes y equipamientos urbanos. Por tanto, esta zona además de tener localizados los grandes proyectos de empresas de servicios avanzados a la industria y los servicios administrativos y técnicos dirigidos a las empresas, por su
trayectoria y por las ampliaciones sucesivas,está destinada a convertirse en un medio de innovación industrial.
- El Centro de Empresas de Nuevas Tecnologías comenzó como un CEI
perteneciente a la red EBN europea. Por ahora, esta zona interna del parque se muestra como el verdadero catalizador de iniciativas del parque. Actúa como una incubadora semitutelada en un edificio construido sobre una parcela de 1 Ha con todos los servicios que requieren estos “microespacios para la innovación”. El total de superficie disponible para empresas es de 3620 m2; de ellos, 830 m2 están preparados para naves de manufactura ligera y el resto para oficinas o pequeños laboratorios. El resultado fmal es que, el centro ofrece locales adaptados a las necesidades de las empresas en superficies que oscilan desde despachos de 15 a 200 m2, hasta pequeñas naves de manufactura de 80 a 100 m2, con la posibilidad de aumentar o disminuir la superficie ocupada por cada empresa, lo que permite adaptar las necesidades a los niveles cambiantes de actividad.
En realidad, el centro funciona como una marca comercial que defme una de las actividades especificas de la sociedad Parc Tecnológic del Vallés, S.A, o si se prefiere la promoción de nuevas miciativas empresariales en el campo de las nuevas tecnologías mediante un programa para crear tejido industrial, actuando en tres niveles: de la idea al proyecto (evaluación, formación), del proyecto a la empresa (servicios, alquiler de locales), y de la empresa al tejido (soporte técnico,
contactos).