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rasa del pasado? A propósito de la historia y los historiadores México: Siglo

In document Revista ILLAPA nº 4, jul., 2009. (página 80-83)

veintiuno editores S.A., 1977. 222

Lucien Febvre. Combates por la historia. Barcelona: Editorial Planeta – De Agostini S.A., 1986, pp. 29-30.

223 Marc Bloch. Introducción a la historia…, pp. 30-31. 224

Fernand Braudel. Las ambiciones de la historia. Barcelona: Editorial Crítica, 2002.

proceso continuo de interacciones entre el historiador y los hechos, un diálogo sin fin entre el presente y el pasado.‖225

En conclusión, la historia no es solamente el estudio del pasado, sino del presente de los hombres y de la lucha constante de su porvenir, además, el historiador no es un ratón de bibliotecas y archivos encerrado en su mundo y en sus problemas personales, es un agente de cambio comprometido y formador de conciencia social en la sociedad.

¿Para qué sirve la historia? La historia sirve para crear una conciencia histórica crítica y totalmente social, un análisis relacionado con las inquietudes y las urgencias de su tiempo, que estudie el pasado no solamente como una acción para el conocimiento y el estímulo intelectual de cada uno de nosotros, sino en la búsqueda de una verdadera y real transformación de la sociedad humana. Y ¿Por qué el historiador debe pensar que con su disciplina debe y puede cambiar la sociedad? La historia no puede atribuirse solamente una reflexión y comprensión de la sociedad, no puede adquirir un carácter contemplativo y claramente conservador o reformista, no es suficiente con difundir la historia, es necesario explicarlo y hacerlo comprensible a los hombres, incentivarles a reflexionar su propia existencia y sus problemas, en otras palabras, propiciar un debate sobre la realidad de las sociedades y buscar la formación de una identidad en común que permita apostar seriamente por una transformación social de la vida de los hombres y del desarrollo histórico mundial.

Sobre estas premisas debe recordarse que el historiador es y debe ser un profesional comprometido y sin grandes alardes de superioridad y holganza económica. Todos nosotros sabemos que no nos haremos ricos con nuestra carrera, que debemos hacer un voto de pobreza y mentalizarnos bien que nuestra disciplina no es una forma de llenarnos los bolsillos y ganar riquezas y disfrutar del boato y las pomposidades, si pensamos eso lo único que haremos en la vida es ir de fracaso en fracaso sin ver nunca la utilidad de nuestro oficio y, por lo tanto, de nuestra propia existencia.

Si la historia es el estudio razonado de las sociedades en el tiempo que utilizan unas determinadas fuentes para reconstruir la realidad humana y que siempre está problematizando con la objetividad del historiador y el objeto de estudio, debe la historia

225

Edward. Carr. ¿Qué es la historia? Barcelona: Editorial Seix Barral, S.A., 1972, p. 40.

confluir en el análisis global de la realidad y, necesariamente, reflexionar sobre los hombres en sus múltiples manifestaciones, en sus singularidades y rasgos comunes, y a través de los aportes de las ciencias sociales. La historia no posee el monopolio del conocimiento, no es el oráculo que predice el porvenir ni el milagro que acaba con todas las catástrofes sociales, humildemente es la herramienta ideológica que sirve para pensar una parte de la vida y la realidad humana y apostar así por el cambio social.

Estos argumentos preliminares, pero de suma importancia, permiten focalizar mejor la interrogante principal de este ensayo: ¿Por qué leer libros de historia en el Perú? Óscar Wilde señaló: ―Los libros que el mundo llama inmorales son los libros que muestran al mundo su propia vergüenza.‖ Esta frase con un significado crítico y hasta subversivo, deja entrever que son los libros los elementos para la creación de la conciencia social para el cambio, pero a su vez pueden convertirse en piezas ideológicas de control de las sociedades.

Es preciso antes de determinar ¿por qué es importante leer libros de historia?, averiguar que se está investigando y publicando de la historia en el Perú. Saber cuáles son los intereses que toda creación intelectual ambiciona y desea lograr en los hombres. Porque el conocimiento de la realidad social interesa al poder político y no es solamente un ejercicio científico sin vinculación política.

Julio Aróstegui, en La investigación histórica: Teoría y método, señaló claramente que el problema de la formación del historiador en España y, en cierta forma, en el mundo hispanoamericano no estaba en priorizar la enseñanza de las asignaturas de lo que sucedió en la historia, sino en las materias que permiten que el historiador aprenda a reconstruir la historia.

―La función básica de la formación de un historiador es la de inculcar en éste no, en modo alguno, el conocimiento de lo que sucedió en la historia, eso está en los libros… sino cómo se construye el discurso historiográfico desde la investigación de aquella. La enseñanza de las prácticas de tipo científico se basa en eso: conocer la química es saber cómo son los procesos químicos, no qué productos químicos existen. Es el curso del aprendizaje de las técnicas de construcción del discurso histórico como se aprende ese

discurso, y no al revés; deben aprenderse, ciertamente, los hechos, pero sobre todo cómo se establecen los hechos.‖ 226

Es decir, Aróstegui puntualizaba su crítica a la función equivocada que se le atribuía a la educación de un historiador en aprender solamente lo que dicen los libros y no cómo se elaboró el discurso que se encuentran precisamente en esos libros.

En el Perú esas dificultades son notorias y realmente abismales, porque no existe una política seria de investigación científica y mucho menos de apoyo económico, los esfuerzos cuando los tenemos a pesar de ser meritorios, casi siempre son intentos individuales. En general se prioriza en formar ¿historiadores? lectores sólo de separatas y libros, y no historiadores investigadores que aporten al cambio de la sociedad. No existe, al menos en la gran mayoría, una pasión por la historia producto de la investigación meditada y reflexiva, parece solamente que estos futuros ¿historiadores? pretenden aprender y sobrevivir del conocimiento que ya existe de la realidad, se convierten en voceros de las viejas tesis y las novedosas tendencias de la historia.

Por lo tanto, considero que debemos, en primer lugar, propugnar una disciplina realmente científica y moderna, que forme historiadores concientes de su propia ciencia y creadores de nuevos conocimientos, en segundo lugar, que esa formación y ese conocimiento aporte a la realidad de la sociedad y a la transformación social del mundo. Así, la historia tiene que ser una radiografía de lo humano y el historiador un comprometido social.

Finalmente, después de buscar la solución a estas dificultades, recién podemos preguntarnos ¿por qué debemos leer libros de historia en el Perú? Debemos leer libros de historia para conocer nuestra propia vida, para conocernos como seres humanos que existimos en una realidad concreta y que vivimos, pensamos y hacemos nuestra historia. Debemos leer libros de historia para educarnos y formar nuestra conciencia crítica y nuestra identidad personal y nacional, para respetarnos como somos y para entender a los demás a pesar de las diferencias y los intereses diferentes que podamos tener. Debemos leer libros de historia para conocer la realidad y buscar a partir de esa constatación objetivos colectivos entre los hombres para el cambio social. Debemos leer libros de

226

Julio Aróstegui. La investigación histórica: Teoría y método. Barcelona: Editorial Crítica, 2001, p. 40.

historia para acabar con el ―hombre viejo‖ sumiso y sin ideas ni motivaciones por el cambio real, por el contrario, la lectura de los libros de historia debe motivarnos a buscar al ―hombre nuevo‖ que necesita la sociedad, al agente del cambio de las estructuras sociales y de la igualdad en las oportunidades sin prejuicios y razones superfluas de exclusión social.

Extiéndase claramente que la historia no es el estudio de las cosas muertas, es la investigación de la realidad, la historia no es una descripción simple y aburrida del mundo que ya no existe, sino es la interpretación de las sociedades en su desarrollo temporal. No importa lo minúsculo sino tiene una relación con lo colectivo y el interés global. La historia es la ciencia de los hombres en el proceso y desarrollo social, es la búsqueda de una vida distinta, sin discursos ni utopías imposibles de realizar, es humildemente la ciencia que explica nuestra existencia y que se preocupa por nuestros problemas. Por ello, debemos leer libros de historia y tenemos que pensar y hacer la nueva historia, para acabar así con las mentiras y los mitos históricos que envenenan nuestro espíritu y matan nuestra vocación intelectual y el compromiso con la sociedad.

COLECCIÓN HISTORIA DE LA PRENSA PERUANA, Nº 1, octubre 2007, 80 pp. Sociedad colonial y vida cotidiana en Lima a través de las

páginas de El Investigador [del Perú], 1813-1814.

Daniel Morán

CONTENIDO

Presentación del Dr. Waldemar Espinoza Soriano: La prensa escrita: Valiosa fuente histórica

Introducción Capítulo 1

LA PRENSA CONSTITUCIONALISTA LIMEÑA Y EL INVESTIGADOR

1. Contexto histórico 2. Breve reflexión bibliográfica 3. El Investigador: Características particulares

Capítulo 2

SOCIEDAD COLONIAL Y VIDA COTIDIANA EN LIMA A TRAVÉS DE EL INVESTIGADOR

1. Sociedad colonial y prensa escrita: Consideraciones generales 2. Formando opinión y creando ciudadanos

3. Fenómeno religioso y anticlericalismo 4. Delincuencia y violencia urbana

5. Higiene y ornato en la ciudad 6. Otros temas diversos

Capítulo 3 REFLEXIONES FINALES

Fuentes y bibliografía Anexos documentales

Algunos rasgos de los héroes o íconos culturales musicales; Kurt Cobain y el movimiento grunge.227

Frank David Huamaní Paliza228 [email protected]

Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima.

Sumilla

Esta investigación tiene como objetivo básico señalar algunos rasgos esenciales de los héroes o íconos culturales musicales, prestando mayor importancia a Kurt Cobain y el movimiento grunge en los últimos dos décadas del siglo XX. El estudio de los iconos culturales o héroes urbanos de un determinado o específico grupo social es uno de los temas menos abordados en los estudios latinoamericanos, ya que en esta parte del continente y de Europa se han abocado más al estudios de los hombres destacados y sobresalientes que ayudaron a crear gestas o manifestaciones culturales que validaban o legitimaban una nación (en el Perú un claro ejemplo son Simón Bolívar, Francisco Miranda, Winston Churchill, Hipólito Unanue, Raúl Porras Barrenechea, Daniel Alcides Carrión, etc.)229.

227

Este ensayo dedicado a toda mi familia, a mis amigos del INC, a mis compañeros de la USMP y de la UNE, a la familia Dueñas Castro y en especial a mi gran amiga Jenny Dueñas. Un agradecimiento a Giorgio Guibovich, Daniel Morán y Carlota Casalino por darme luces al respecto, un agradecimiento especial a quien en vida fue Kurt Cobain por haber hecho que mire la vida de otra manera y sobre todo por sus letras y melodías. 228

Licenciado en Historia por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (2009); Bachiller en Educación por la misma universidad (2009). Actualmente es investigador del Instituto Nacional de Cultura (Oficina de Estudios sobre Paisaje Cultural); y estudia la Maestría en Ciencias de la Educación en la UNE y la Maestría en Gestión Cultural, Patrimonio y Turismo en la Universidad San Martín de Porres. Ha publicado el libro Lima

a través de la prensa (2008), y varios trabajos sobre el rock y también de la

historia de Arequipa en el siglo XIX. 229

Un ejemplo de ello serían los estudios de la Doctora Carlota Casalino sobre la formación de héroes y personalidades tanto de Hipólito Unanue

El tema de los iconos culturales de los diversos movimientos juveniles, culturales o alternativos es amplio, diverso y peculiar, un ejemplo de eso sería en Jamaica la figura de Bob Marley230 que no fue el primero ni el mejor en tocar música Reggae, pero es considerado el gurú de dicho movimiento juvenil que lleva la denominación de Movimiento Rastafari, que entre otras cosas plantea al emperador de Etiopia Haile Selassie como la encarnación de Dios, la supremacía de la raza negra sobre las demás, el consumo ritual y sagrada de la marihuana y la intima y estrecha relación con la naturaleza231.

La pregunta que se nos viene es ¿Cómo se forma los iconos o héroes culturales-musicales en los diversos movimientos sociales- culturales? (llámese punk, grunge, reggae, etc.), para ello mencionaremos rápidamente a los 3 héroes o iconos culturales de dichas corrientes musicales:

In document Revista ILLAPA nº 4, jul., 2009. (página 80-83)