4.1 Molló-Queralbs
4.1.3 Rasgos morfológicos y formaciones superficiales
4.1.3.1 Rasgos morfológicos
Los principales rasgos morfológicos se describen en los siguientes apartados. 1) Relieve de Lomeríos (Figura 4.9): al Este de Camprodón y Sur de Rocabruna, sector SE del área de estudio. Lomas cónicas truncadas con alturas entre 500 y 1000 m.s.n.m., cuyo drenaje principal está constituido por las rieras de Salarsa, Beget y sus afluentes; en el destacan los picos del Castell de Rocabruna, Puig Cubil, Puig de Rocaquirol, Puig dels Arcons y Puig Xoriguer.
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Figura 4.9 Relieve de lomeríos al E de Camprodón y S de Rocabruna (ICC, 2010)
2) Sierras E-W (Figura 4.10): al sur del área de estudio, entre Camprodón, Ribes de Freser y Dòrria. Montañas con filos alargados en dirección E-W, con alturas entre 1.000 y 2.000 m.s.n.m., cuyos drenajes están representados por el Rigat, el Segadell, la riera d’Abella y sus afluentes. Los principales rasgos topográficos, en esta área, son: la Serra de Montgrony (al S de Planoles), Serra de Cunivella y Serra Cavallera (al S del eje Camprodón-Ribes de Freser), Serra de Sant Bernabé (entre Abella y Pardines), Serra de l’Estremera - Serra de la Baquerissa (entre Batet y el Puig de Dòrria).
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3) Sierras N-S y Línea de Crestas Pirenaicas (Figura 4.11): centro y norte del área, al norte del eje Molló-Queralbs hasta la frontera con Francia. Conjunto de montañas alargadas con filos orientados en dirección N-S, con alturas variando entre 1200 y 2900 m.s.n.m., cuyos drenajes están constituidos por el Freser, el Ter, el Ritort y sus afluentes. Algunos rasgos distintivos son: la Serra del Borrut-Embut (al E del Puigmal), Serrat de les Pedrisses (al E de Núria), Serra de la Canya – Serra de la Vaca (entre Pardines y el Pic de Freser), Serra del Catllar (al W de Setcases), las Serras del Feitús – Puig Sistra – Costabona, Serrat de Sant Joan (N de Espinavell) y Serrat de la Perdiu (N de Fabert). La línea de crestas de la zona axial pirenaica, incluye rasgos prominentes que de W a E son: Puig de Dòrria, Tossa del Pas dels Lladres, Puigmal, Cim de Finestrelles, Pic d’Eina, Pic de Noufonts, Pic de Noucreus, Pic de Freser, Bastiments, Pic de la Dona, Costabona y Montfalgars.
Figura 4.11 Relieve de sierras N-S y línea de crestas pirenaicas (ICC, 2010)
4) Valles Fluviales: La red de drenaje pertenece a la cuenca del río Ter que nace en el Pic de Bastiments, con aportes del río Freser en Ripoll. Otro río de
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importancia es el Ritort, que nace en Roques d’en Mercer. Estos drenajes, junto con la ribera del Feitús, presentan una orientación preferencial N-S, a excepción del Ter en el trayecto Sant Pau de Segùries – Ripoll. Otros drenajes de importancia, con orientación E-W, están conformados por el Rigart, el Segadell y la riera de Abella.
4.1.3.2 Formaciones superficiales
Los rasgos morfológicos descritos anteriormente corresponden al reflejo geológico del sustrato y a los agentes que han actuado sobre él. Así, el relieve de lomeríos se desarrolla sobre las rocas calcáreas del Terciario; las sierras E- W obedecen a la presencia de las estructuras asociadas al cabalgamiento de Ribes – Camprodón que afectan a las rocas detríticas del Ordovícico superior - Devónico, Silúrico y del Pérmico; las sierras N – S y líneas de crestas pirenaicas, se presentan en las rocas meta-sedimentarias del Cambro- Ordovícico y los gneises del Precámbrico; finalmente, sobre las unidades anteriores se desarrolla el drenaje, que de acuerdo a la acción de los agentes y procesos geomórficos da origen a los diferentes depósitos y formaciones superficiales.
De acuerdo a ITGE (1994), en el área se observan los procesos (modelados) y depósitos propios de las dinámicas: glacial, periglacial, fluvial, fluvio-torrencial y antrópicas; cuyas morfologías y formaciones superficiales se presentan en la Figura 4.12.
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Figura 4.12 Mapa geomorfológico y de formaciones superficiales del área Molló-Queralbs (ITGE, 1994)
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1) Modelados glacial y fluvioglacial. El modelado glacial se observa en los ríos
Núria, Freser y en un afluente del torrente Coma de la Vaca, al NE de la zona de estudio. Las cubetas de sobre-excavación, colmatadas por depósitos fluvio- torrenciales y lacustres, se observan en Núria, Coma de Freser y al pie de los circos glaciares como Bastiments y Nou Fonts. La acción de pulido y desgaste, generó morrenas de bloques métricos en una matriz arcillo-arenosa; estos depósitos aparecen colgados en las vertientes de valles como el del Freser. Como formas superficiales, se encuentran arcos morrénicos en la Llosa y morrenas laterales en el Costabona, el Freser y en la confluencia de la Coma d’Orri y el río Ter. En Setcases y Queralbs, se encuentran los restos morrénicos del Ter y Freser. Los depósitos glaciales, cerca de Queralbs, contienen bloques embebidos en matriz areno-limosa provenientes del desmantelamiento de terrazas fluvioglaciales anteriores. El sector más oriental afectado por la acción glacial, es el macizo de Costabona, con morrenas laterales hasta los 1.780 m de altura (ICC, 1994). Ejemplos de esta morfología glaciar se presenta en la Foto 4.1 y Foto 4.2.
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Foto 4.1. Valle glaciar de Coma de Vaca en la cabecera del río Freser. (Foto: J. Coorminas)
Foto 4.2 Valle glaciar (perfil transversal en artes) del Concrós, en la cuenca del río Ter. (Foto: J. Coorminas)
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Al N de Setcases, en el torrente de Carboner, se encuentran los depósitos fluvio-glaciales del Ter, constituidos por una base de lentes de arenas lavadas con bloques de hasta 2 m, arenas con un nivel carbonoso y, en el techo, lentes de arenas lavadas con cantos y bloques imbricados. La presencia de depósitos morrénicos, también se pueden observar en el sector de Setcases (Foto 4.3).
Foto 4.3 Depósito morrénico del glaciar del Concrós en lateral del sector de Setcases. (Foto: J. Corominas)
2) Modelado periglacial. Se explica por las condiciones climáticas y por la
litología (las rocas esquistosas son muy sensibles a la gelifracción y facilitan la acumulación de los productos generados). Este modelado es el responsable de los procesos de derrubios estratificados, MM, y canales y conos de derrubios. El modelado afectó las vertientes por encima de los 1.000 m. siendo más acentuado a partir de los 1.400 m. Este proceso igualmente es responsable de la acumulación de derrubios estratificados en las laderas de las montañas pirenaicas, alcanzando espesores promedio de 4 metros. Los MM se producen
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en esquistos meteorizados, entre los 1.700 y los 2.100 m, como el del Collet de les Barraques en las vecindades del barranco de la Estremera, en Ull de Ter y en las proximidades de Molló; entre 200 y 2500 m. En el Puig Sistré, se encuentran formas fósiles de MM. Los canales y conos de derrubios, solo se ven en las zonas bajas de los valles del Ter y del Freser; en las vertientes meridionales de los relieves devónicos, se localizan canales de avalanchas y conos de derrubios, además de canchales. Estas últimas se sitúan en la loma de Sant Amanç y en las vertientes septentrionales que desembocan al río Salarsa.
Los glaciales rocosos son comunes en cotas superiores a los 2.000 m. Están constituidos por acumulaciones de bloques con poca matriz y morfologías lobulares, los desarrollados en esquistos tiene un mayor contenido de finos en la matriz y presentan mayor cobertera herbácea. También se encuentran algunos restos morrénicos de pequeños glaciares de circo, como los de la cabecera de la Coma de la Vaca, Nou Fonts y Ull de Ter.
3) Modelado estructural. Las rocas Cambro-Ordovícicas presentan un
modelado suave, apenas afectadas por estructuras menores (pliegues y fallas), mientras que las rocas del Ordovícico superior definen alineaciones en el paisaje, con lomos alargados como expresión de la fuerte esquistosidad. El Silúrico desarrolla un rellano a media vertiente y una serie de pequeñas depresiones generadas por las aguas de escorrentía. El Devónico presenta una morfología escalonada en las vertientes meridionales, mientras que en las septentrionales se sitúan los deslizamientos de ladera de mayor magnitud. Las rocas Pérmicas, debido a la alternancia de materiales duros y blandos, generan vertientes e interfluvios escalonados; mientras que los sectores arcillosos
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presentan “badlands” locales. Las rocas Paleógenas, del flanco septentrional del sinclinal de Ripoll, generan vertientes escalonadas con desarrollo incipiente de bolas; mientras que el pronunciado buzamiento en la Formación de Corones, origina desplomes de fragmentos de capas como el del Puig de Corones.
4) Modelados fluvial y torrencial. El amplio valle del río Ter tiene curso
subsecuente con diferentes niveles de terrazas; sin embargo, en el sector Camprodón - Sant Pau de Segùries tiene carácter de antecedente. El río Freser, se comporta como subsecuente y su valle fluvial presenta gran encajamiento y escaso desarrollo de terrazas; sus cursos tributarios son torrenciales. Los depósitos del río Ter incluyen tres niveles de terrazas: el superior, que localmente alcanza 4 m. de espesor, está constituido por un paquete heterogéneo de gravas y arcillas arcósicas, con cantos de tamaño decimétrico; la terraza media, tiene un mayor contenido en finos y se observan capas de gravas con estructura interna, su potencia puede superar los 8 m.; la terraza baja, está constituida por gravas y el espesor suele estar entre 2 y 3 m. El Rigart, el Segadell y la Riera de Abella, son subsecuentes y su orientación E-W coincide con el cabalgamiento Ribes-Camprodón. El río Salarsa orientado E-W, con ligeros cambios de rumbo, es subsecuente y se caracteriza por valles estrechos, con presencia de terrazas y conos de deyección.
5) Modelado actual. Está representada por los procesos nivales, periglaciales,
fluviotorrenciales y por la actividad antrópica. Los procesos nivales y cársticos desarrollan formas de escorrentía, absorción y emisión sin desarrollo de formaciones superficiales. Hacia el sur, se han diferenciado algunos nichos de nivación y arroyada nival, como acción superficial de escorrentía. Los sistemas
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cársticos se sitúan en los relieves calcáreos de las sierras de Conivella y Cavallera y entre los 2.400 y 2.600 m. de altura. Dentro de las formas de infiltración se tienen las depresiones nivocársticas, pozos de nieve y dolinas; estas últimas se disponen con una orientación E-W y están localizadas en las vertientes septentrionales de las sierras de Conivella y Cavallera, en alturas superiores a 1.700 m. Las formas de emisión, están representadas por los lagos, con sustrato Silúrico impermeable.
Dentro de los procesos periglaciales están la solifluxión, la gelifluxión y la crioturbación. La solifluxión se presenta a partir de los 2000 m., donde el grado de humedad y el poco espesor de las formaciones superficiales hacen que estas sean fácilmente erosionables. La gelifluxión, representada por el desplazamiento grano a grano, se da en alturas superiores a los 2.000 m.; cuando este proceso se desarrolla asociado a la presencia de vegetación herbácea, que frena el desplazamiento, se produce en suelos con guirnaldas, muy extendidos en la Coma de la Vaca. La crioturbación, en los altiplanos situados entre 2.000 y 2.500 m., provistos de formación superficial y un manto vegetal continuo, produce césped almohadillado y ostiolos; estas formas se dan en zonas húmedas del Pla de la Coma Armada.
La dinámica fluviotorrencial produce encajamientos de 4 a 6 m de los principales cursos de agua, en las terrazas y en las formaciones superficiales periglaciales. En las vertientes, esta dinámica ha producido importantes abarrancamientos como el torrente de la Cassasa, causando que las aguas se carguen de sedimentos aumentando su densidad y su capacidad erosiva y de transporte; llevando consigo inundaciones muy importantes y con consecuencias catastróficas en los ríos Ter y Freser en las localidades de
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Ripoll, Campdevànol, Ribes de Freser y Camprodón, tanto en 1982 como en las famosas lluvias del mes de Octubre de 1940 (ITGE, 1994).
El desarrollo de la industria de armas, la agricultura y la ganadería conllevaron a la progresiva degradación de los bosques y a un aumento paulatino de la deforestación en la comarca del Ripollès. La deforestación y el sobrepastoreo han desmantelado la cubierta vegetal generando procesos de reptación en los depósitos cuaternarios de vertiente. De igual forma en la zona se dio una importante actividad minera (desde 1885 hasta los años 50`s) y de explotación de canteras, creando morfologías nuevas que rompen el perfil de equilibrio de las vertientes.