Por lo general, la reacción del tejido huésped contra el organismo es idéntica en todos los tipos de actinomicetoma; es un granuloma. Existen unas zonas de leucocitos polimorfonucleares y estas células pueden observarse ocasionalmente dentro de los gránulos. Esta zona es ancha en los actinomicetomas, particularmente en las especies A. pelletieri y Nocardia, en comparación con la de eumicetoma, que es delgada (Mahgoub y Murray, 1973). La acumulación de estas células dentro y alrededor de los gránulos del micetoma y de los tractos fistulosos, se debe a la producción de sustancias quimiostáticas por los agentes del micetoma (Yousif y Hay, 1987). En la medida en que la enfermedad avanza,
emerge una mezcla de células y encapsulan los gránulos. Estas son: linfocitos, células plasmáticas, histiocitos, células mononucleares pequeñas y grandes, células epiteloides en empalizada y, ocasionalmente, cuerpos eosinofílicos de Russell-Fuchs (Mahgoub y Murray, 1973). Se observan células gigantes en los eumicetomas y éstas pueden contener fragmentos de material fúngico. Existe una densa reacción tisular en el área afectada, que es a menudo altamente vascular e infiltrada con células plasmáticas, linfocitos y macrófagos. La fibrosis, usualmente extensa, ocurre alrededor de los gránulos y puede inducir tumefacción y deformación, lo que es más predominante con el tratamiento médico. Normalmente, el tejido fibroso contiene espacios linfáticos y los vasos sanguíneos pueden presentar evidencia de endarteritis y periarteritis. Según la reacción del tejido huésped, la lesión puede
clasificarse en tres tipos (Fahal et al 1995). (1) Reacción Tipo I
En la reacción Tipo I están rodeados por una capa de leucocitos polimorfonucleares. Los neutrófilos, que se encuentran más adentro, están más adheridos a la superficie del grano. En ocasiones, éstos invaden la sustancia del grano y, como consecuencia, ocasionan su fragmentación.
La hifa y la sustancia cementante desaparecen y sólo quedan remanentes de cemento de color marrón pigmentado.
Fuera de la zona de los neutrófilos, existe tejido tisular granulado, que contiene macrófagos, linfocitos, células plasmáticas y escasos neutrófilos. Las células mononucleares incrementan su número hacia la periferia de la lesión. Muchos de los macrófagos tienen gran cantidad de citoplasma vacuolado. Algunos macrófagos están compuestos por restos de fagocitina nuclear y de neutrófilos. Los macrófagos vacuolados dan una respuesta positiva para lípidos, y a menudo se observan los cuerpos de Russell. Las vénulas y los capilares están rodeados por capas de fibrina, organizadas en forma concéntrica, lo que les da una apariencia de capas de cebolla. El área más externa de la lesión, está compuesta de tejido fibroso. Las arteriolas muestran su capa muscular hipertrofiada. La íntima se engruesa y el edema y el lumen se disminuyen, los nervios muestran edema y algunas veces un infiltrado de células mononucleares. Muchas de las glándulas sudoríparas muestran hipertrofia e hiperplasia.
El estudio ultraestructural de la reacción Tipo I, muestra que los leucocitos polimorfonucleares están en posición cercana a la superficie del grano. Los núcleos están en la parte del citoplasma alejada del grano, mientras que los gránulos se acumulan sobre el lado granuloso del citoplasma. Los gránulos frecuentemente se descargan en la superficie del grano. Los neutrófilos a veces penetran y descargan sus gránulos en la sustancia del grano. La inmunoglobulina G puede ser hallada en la superficie del grano, en el área ocupada por el fenómeno de Splendore-Hoeppli. La reacción Tipo I es la más común en las lesiones de micetoma.
(2) Reacción Tipo II
Los neutrófilos desaparecen y son reemplazados por macrófagos y células gigantes multinucleadas. Estas últimas rodean el material granulado. Están compuestas por sustancias de cemento pigmentado; sin embargo, ocasionalmente se identifican hifas. Otras células inflamatorias y cambios histológicos son iguales a los de la reacción Tipo I.
(3) Reacción Tipo III
En esta etapa existe la formación de un granuloma epiteloide bien organizado, con células gigantes de Langhans. En ocasiones, el centro del granuloma contiene restos de material bacteriano, pero en algunos no se logró identificar material. Los cambios inflamatorios e histológicos son iguales a los descritos para ambos tipos de reacción (Tipo I y II). No es común encontrar una reacción pura Tipo I ó Tipo II.
No existe una asociación estadísticamente significativa entre el tipo de grano, la reacción tisular, la presencia del fenómeno de Splendore-Hoeppli, la presencia de ADN alrededor del grano y los cambios vasculares. Tampoco existe correlación entre las características clínicas y los diferentes cambios histológicos.
En la reacción Tipo I, los neutrófilos están adheridos y se desgranan en la superficie del grano, provocando la desintegración de la matriz del grano y la destrucción de la hifa. La morfología de la
adherencia, vista a través del microscopio electrónico, es una adherencia-inmune y aparenta ser una célula dependiente de los anticuerpos, mediada por la citoxicidad (ADCC), en la cual el neutrófilo, y posteriormente los macrófagos, están sujetos al grano por IgG. La presencia del IgG en la superficie del grano y la morfología de la adherencia de la célula al grano concuerdan con esto. Sin embargo, no se puede excluir una interacción no específica entre los neutrófilos y la colonia. Siguiendo la estela de los neutrófilos, los macrófagos y las células gigantes aparecen y forman la base de la reacción Tipo II. Eliminan el grano fragmentado y los neutrófilos muertos. En la reacción Tipo III, está presente un granuloma epiteloide discreto bien desarrollado, con células gigantes de Langhans. Este granuloma se
desarrolla en relación al antígeno bacteriano. Esto se confirma por el hecho de que, en ocasiones, en alguna etapa del desarrollo de los granulomas, pueden observarse restos del grano, incluyendo pigmentos. Es muy probable que esto represente una reacción retardada de tipo hipersensible. Este tipo
de reacción no es tan común como las de los Tipos I y II. Los tres tipos de reacción tisular que se observan en el micetoma, pueden verse en las lesiones tuberculosas clásicas. Independientemente de todas estas reacciones huéspedes, los gránulos no son totalmente destruidos. La respuesta inmuno- inflamatoria puede lograr destruir los gránulos viejos, mientras que los nuevos continúan desarrollándose. En realidad, gran parte de la reacción pareciera estar asociada con la eliminación total de los gránulos, acompañada por reacciones Tipo I y Tipo II en la misma lesión. Es posible que las células gigantes de reacción Tipo II, las cuales parecen contener hifa viable, puedan dar continuidad a la infección (Nasher et al 1987). El mecanismo de curación del micetoma no está muy claro aún, debido a que la mayoría de los pacientes con micetoma acuden al centro hospitalario cuando ya los síntomas de la enfermedad están muy avanzados. Se desconoce si ocurre una cura que sane completamente la lesión por sí sola. El incremento de la reacción de hipersensibilidad de tipo retardado, puede ayudar a sanar la infección.