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In document Diagnostico Por El Iris .Dr Vander (página 45-55)

En el iris" el $ígado est) representado por una *ona situada en la parte eterior del iris derec$o por de!ajo de la #ue corresponde a los pulmones y diafragma.

El $ígado tiene a su cargo importantísimas funcio% 5>

nes. 8as siguientes son las principalesG 2.K Almacena a*+cares en reserva para utili*arlos cuando el organismo tenga necesidad de energíaH 9.K Destruye los venenos #ue puedan eistir en el organismo" tanto si proceden del intestino como si se producen en otras partes del cuerpo. Adem)s" el $ígado es el productor de la !ilis #ue se vierte por medio de la vesícula !iliar y del conducto de la !ilis en el intestino" en donde contri!uye a la digesti&n de las grasas. -am!i'n el $ígado almacena diversas vitaminas" $ierro" etc'tera. Es muy importante el papel neutrali*ante o destructor de venenos #ue desempe,a el $ígado. El $ígado se ve muy frecuentemente o!ligado a soportar un eceso de tra!ajo" pues son muc$os los venenos #ue le llegan desde el intestino" venenos #ue tienen su origen en la alimentaci&n err&nea #ue se acostum!ra a seguir. El $ígado" sometido a un tra!ajo intenso y sin descanso suficiente" llega a enfermar. na de las primeras consecuencias de la llegada de grandes cantidades de sustancias perjudiciales al $ígado es la congesti&n del mismoH mediante el aumento de sangre" el $ígado pretende conseguir la

destrucci&n de dic$os venenos #ue llegan sin cesar. Cuando el $ígado" a pesar de sus esfuer*os" no es capa* de neutrali*ar los venenos #ue reci!e" entonces parte de los mismos pasan a la sangre y van a parar a diversos &rganos. 1ueden" en primer lugar" llegar al ri,on" #ue ante el aluvi&n de venenos" puede fallar y enfermar igualmente. El cora*&n puede llegar a de!ilitarse por las resistencias #ue tiene #ue vencer" tales como la congesti&n del $ígado y la del ri,on. El 55

 !a*o es un &rgano #ue tiene con el $ígado unas relaciones tan estrec$as" #ue es difícil encontrar una enfermedad del $ígado #ue no repercuta so!re el estado del !a*o y viceversa. El !a*o est) representado en el iris por una *ona situada en el iris i*#uierdo. 8os trastornos #ue puedan ocurrir en este &rgano aisladamente o" lo #ue es m)s frecuente" por su participaci&n en las enfermedades

del $ígado" se reflejan en dic$a *ona.

Con respecto a las causas de la mayor parte de las enfermedades del $ígado" la Medicina natural $a revelado #ue tienen su origen en los errores de la alimentaci&n corriente. Asimismo dic$a ciencia $a esta!lecido #ue no es posi!le suprimir de una manera racional y definitiva dic$as enfermedades si no es con la ayuda de un r'gimen alimenticio adecuado. Claro est) #ue estas cuestiones s&lo pueden tratarse ampliamente en li!ros especiales" como en nuestra o!ra (ígado. (ay #ue procurar ver en el iris" no s&lo el estado de dic$o &rgano" sino tam!i'n el de todos

a#uellos #ue pueden relacionarse con la enfermedad del mismo. 1or consiguiente" es conveniente vigilar el estado del !a*o" de los rí,ones e intestinos y del cora*&n.

E8 C@RAFN" 8A C/RC8AC/FN DE 8A SANBRE" 8@S RW@NES

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El cora*&n" los rí,ones y la piel" son &rganos íntimamente relacionados. El mal funcionamiento de uno

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cual#uiera de ellos" pronto repercute en los dem)s. -al es la ra*&n de reunirlos en este capítulo. El cora*&n" #ue es un &rgano +nico" aparece representado solamente en el iris i*#uierdo.

Así como la piel rodea y envuelve a nuestro cuerpo por completo" an)logamente la *ona #ue en el iris representa a la piel" tam!i'n rodea en forma de anillo el !orde del iris. V'anse las

ilustraciones correspondientes.

8a relaci&n entre estos &rganos se esta!lece mediante la red de arterias y conductos #ue se

etiende por todo el cuerpo. El cora*&n envía" a cada latido" una oleada de sangre a trav's de esta vasta y complicada red. Se comprende #ue cual#uier o!st)culo en cual#uier punto de este sistema dificulte el tra!ajo del cora*&n. /gualmente se producir) un trastorno en la circulaci&n cuando el cora*&n enferma o se de!ilita por cual#uier causa y no pueda" por lo tanto" impulsar

suficientemente la sangre circulante.

Como ejemplo del primer caso podemos citar las enfermedades del ri,on. Cuando en este &rgano se produce una enfermedad #ue o!struye sus conductos sanguíneos" como sucede en las

inflamaciones cr&nicas de los rí,ones o en la arteriosclerosis" la circulaci&n de la sangre

encontrar) en el ri,on un o!st)culo #ue o!ligar) al cora*&n a tra!ajar con eceso para vencerlo" lo #ue traer) como consecuencia su cansancio y de!ilidad.

Supongamos" por ejemplo" #ue enferme primero el cora*&n y no pueda impulsar con !astante fuer*a la

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sangre a trav's de las arterias del ri,onH en este caso no se filtra !ien la sangre" se produce poca orina y $ay" por consiguiente" retenci&n de lí#uidos en otras partes del cuerpo" produci'ndose $inc$a*ones llamadas edemas. 8os lugares en #ue m)s frecuentemente se acumulan los lí#uidos son los pies y las piernas. En estos enfermos los p)rpados aparecen frecuentemente $inc$ados por la ma,ana" al levantarse. 8os lí#uidos retenidos pueden" tam!i'n" acumularse en el vientre

;ascitis<" pudiendo llegar a a!ultarlo etraordinariamente.

Ia sa!emos las relaciones #ue eisten entre el cora*&n y los rí,ones y viceversa. Cuando en el iris veamos #ue la *ona del cora*&n nos indica #ue este &rgano est) enfermo" $emos de pensar en estas relaciones" lo #ue nos servir) para $acernos fijar la atenci&n en las funciones del ri,on #ue pueden estar tam!i'n alteradas.

Veamos a$ora las relaciones #ue $ay entre el cora*&n y la piel. Esta +ltima contiene" en su

espesor" millones de finísimos vasos de sangre" llamados capilares" #ue forman una tupida red" por intermedio de la cual se regula el calor del cuerpo y se eliminan parte de las sustancias de

desec$o. En una piel perfecta" los capilares ayudan con sus contracciones a $acer progresar la sangre.

1ero la piel" en la mayoría de las personas" est) m)s o menos degenerada. (emos eplicado ya en otros lugares #ue esto es en gran parte de!ido a la falta de estímulos naturales de #ue est)

necesitada la piel. -odos los &rganos" para conservarse sanos" necesitan 5

constantemente los estimulantes propios de su funci&n. 8a piel" cuando se mantiene preservada del contacto del sol" del aire y del agua" se atrofia y con el tiempo pierde la capacidad de

reaccionar normalmente ante los cam!ios de temperatura.

En una piel de esta índole los vasos de sangre est)n inactivos y el cora*&n necesita de todo su esfuer*o para vencer esta !arrera vascular. El m)s mínimo entorpecimiento a nivel de esta !arrera o!liga al cora*&n a $acer uso de todos sus recursos.

Este factor tan descuidado" pero tan importante" se muestra claramente cuando el cora*&n" los rí,ones o los pulmones enferman" pues entonces se produce un dese#uili!rio entre la capacidad del &rgano y el tra!ajo #ue tiene #ue reali*ar.

1or este $ec$o se eplica tam!i'n #ue muc$os enfermos #ue sufrían del cora*&n" de asma cardíaco o de congesti&n de los pulmones" se resta!le*can al mejorar la circulaci&n de la piel por medio de los !a,os derivativos. El resta!lecimiento de la actividad de los vasos de la piel o!tenido con estos !a,os" influye favora!lemente so!re el tra!ajo del cora*&n" $aciendo desaparecer los

entorpecimientos #ue $a!ían y #ue eran una de las principales causas de la enfermedad. Al $acer desaparecer la !arrera #ue suponen los millones de capilares inertes de una piel mal cuidada" se disminuye el intenso tra!ajo #ue pesa!a so!re el cora*&n. na ve* #ue el cora*&n tiene descanso" se fortaleceH puede cumplir mejor con su funci&n y desaparecen los a$ogos" aumenta la cantidad de orina y se suprimen las

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otras molestias #ue acompa,an a estos trastornos. (ay #ue advertir" de paso" #ue muc$as veces no son suficientes los !a,os derivativos por sí solos" para o!tener estos resultados" sino #ue se

necesita tam!i'n la cooperaci&n de un r'gimen alimenticio #ue contri!uya a facilitar la

circulaci&n y a disminuir la resistencia de la sangre. 8os alimentos naturales" adem)s de purificar la sangre la fluidifican y la $acen menos espesa" factores #ue influyen favoreciendo la circulaci&n sanguínea.

;V'ase nuestra o!ra El cora*&n. Sus enfermedades.<

 No $emos de olvidar a#uí #ue cuando la circulaci&n de la sangre por la piel no es todo lo en'rgica #ue se necesita para defender el cuerpo contra las inclemencias atmosf'ricas" como son las !ajas temperaturas y la $umedad" los &rganos internos sufren las consecuencias de esta falta de reacci&n de la piel. A esto se de!e #ue $aya tantas personas #ue se resfríen con una facilidad ineplica!le  para ellas" y #ue est'n tan epuestas a enfermedades de los !ron#uios" de los pulmones y de los

rí,ones.

En nuestros li!ros Artritismo y Reumatismo" $emos tratado con todo detalle la cuesti&n so!re el grado en #ue la $umedad y las temperaturas frías influyen en las personas de circulaci&n poco activa en la piel" en la aparici&n del reumatismo" gota" ci)tica" dolores reum)ticos" etc'tera" y c&mo la mejora de la circulaci&n en la piel contri!uye a evitar y suprimir estas dolencias. na relaci&n semejante a la #ue aca!amos de se,a%

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lar es la de los rí,ones con los capilares de la piel Eiste una dependencia" perfectamente demostrada" entre los capilares de la piel y los del ri,on" muc$o m)s íntima de lo #ue pudiera creerse. 8os capilares del ri,on responden" inmediatamente" a cual#uier ecitaci&n de los de la  piel. Recu'rdese #ue algunas enfermedades del ri,on como" por ejemplo" las inflamaciones o

nefritis" se de!en en gran parte al enfriamiento repentino e intenso de la superficie de la piel. Claro est) #ue estos enfriamientos tan intensos no se dan" en general" m)s #ue en las personas con deficiente reacci&n de la piel. 1ues !ien" cuando el frío $ace contraer los finísimos vasos de la  piel" los capilares del ri,on reaccionan y se estrec$an" $asta tal punto #ue #ueda detenida en !uena  parte la circulaci&n de la sangre en el ri,on. Al producirse esta falta s+!ita de sangre" se dificultan

los procesos vitales del ri,on y disminuyen sus defensas naturales. En este lugar de menor

resistencia pueden fijarse entonces los micro!ios #ue puedan $a!er en la corriente sanguínea. De esta manera se produce la nefritis. Durante las guerras" en las #ue los soldados $an de soportar a veces !ajas temperaturas y la $umedad de las trinc$eras" no es de etra,ar #ue se produ*can muc$os casos de inflamaci&n de los rí,ones" #ue reci!en el nom!re de nefritis de guerra" por las circunstancias en #ue aparecen.

Con la piel endurecida" curtida a todos los rigores atmosf'ricos" y la sangre limpia de toda impure*a" no se pueden producir las inflamaciones del ri,on de!idas a los descensos !ruscos de temperaturaH pues las

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defensas naturales pueden cumplir sin dificultad su cometido.

8a piel ofrece" adem)s" por otra parte" semejan*as en su funcionamiento con el ri,on" ya #ue am!os son &rganos de eliminaci&n de las sustancias de desec$o #ue se producen en el cuerpo" aun#ue la piel lo sea en muc$o menor grado. 1or eso se comprende #ue cuando los rí,ones enfermos no son suficientes para eliminar todas las sustancias perjudiciales" entonces parte de 'stas se dirijan $acia la piel" !uscando un lugar de salida por los orificios de las gl)ndulas del sudor y del se!o. 1ero sucede #ue al eliminarse estas sustancias en eceso por la piel" producen en 'sta irritaciones e inflamaciones. Es por esto #ue las enfermedades del intestino" $ígado y ri,on  pueden ser causa de enfermedades de la piel" como ec*emas" esco*ores" acn' y otras.

En las enfermedades infecciosas con fie!re" la piel act+a como &rgano regulador del calor y como cola!orador del ri,on en el tra!ajo de eliminar las toinas del cuerpo. Bracias al sudor #ue

 produce la fie!re" el organismo mantiene la temperatura en los límites compati!les con la vida"  pues con el sudor se pierde el eceso de calor al mismo tiempo #ue se eliminan muc$as sustancias

t&icas" con lo cual se evita #ue estos venenos ata#uen a los &rganos vitales" como son el cere!ro" el cora*&n" el $ígado y otros.

8os grandes y sorprendentes 'itos #ue la Medicina natural o!tiene en las enfermedades fe!riles graves" como el tifus" pulmonía" gripe" anginas malignas" paludismo" etc'tera" son en gran parte de!idos a #ue estos

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m'todos ayudan a la naturale*a" derivando los venenos de la enfermedad $acia los &rganos de eliminaci&n" #ue" como es sa!ido" son los rí,ones" los intestinos y la piel. De esta manera los &rganos no!les" pulmones" cere!ro" cora*&n" medula y nervios" #uedan li!res del peligro de las toinas. Así resguardados" estos &rganos pueden" mientras tanto" prepararse para defenderse cuando convenga.

Creemos #ue despu's de todo lo epuesto se $a!r)n comprendido las relaciones tan estrec$as #ue $ay entre los &rganos #ue a#uí $emos considerado. Muc$o m)s podríamos decir so!re este tema"  pero a#uí $emos de limitarnos a eplicar las relaciones #ue eisten entre el iris y los trastornos del

cora*&n" de los rí,ones y de la piel" reunidos todos" por el sistema circulatorio" en una unidad funcional.

C@RAFN" 18M@NES" R@N4/@S" BARBAN-A" ESFJAB@ I

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8os pulmones y los !ron#uios est)n representados en el iris por una *ona #ue guarda con las *onas de los otros &rganos las mismas relaciones #ue en el cuerpo tienen los pulmones y los !ron#uios con los dem)s &rganos. De conformidad con esto" los pulmones y los !ron#uios ocupan en el iris una *ona c'ntrica situada de!ajo de la *ona de la ca!e*a y por encima

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de los &rganos del vientre. 8a *ona de los pulmones est) situada $acia el !orde eterno del iris" mientras #ue la *ona de los !ron#uios est) m)s cercana a la pupila. 8a *ona de la tr)#uea est) colocada en el iris derec$o y la del es&fago en el i*#uierdo. 8a garganta est) representada en am!os iris.

A#uí $emos de referirnos a otra relaci&n importante del cora*&n" #ue es la #ue tiene con los  pulmones. Algunas enfermedades del pulm&n" #ue producen en 'ste estancamiento de la sangre"

suelen repercutir so!re el cora*&n" puesto #ue le o!ligan a verificar un tra!ajo superior al #ue reali*a ordinariamente para impulsar la sangre a trav's de los pulmones. A consecuencia de esto  puede producirse de!ilidad del cora*&n. Entre las enfermedades pulmonares #ue pueden repercutir

desfavora!lemente so!re el cora*&n $ay las !ron#uitis cr&nicas" la dilataci&n de los !ron#uios y las pulmonías graves #ue !lo#uean a una gran *ona del pulm&n.

 pulmones. Así una de!ilidad del cora*&n puede ser causa de congestiones en el pulm&n #ue dar)n lugar a ata#ues de a$ogo o asma del cora*&n.

8a normalidad de los pulmones y de los !ron#uios tam!i'n depende" en !uena parte" de la !uena o mala circulaci&n sanguínea de la piel. Cuando la piel al contacto de la $umedad o del frío no

reacciona de!idamente" mediante mayor actividad de la circulaci&n sanguínea #ue facilite el calor necesario para resistir 

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al descenso de temperatura" puede suceder #ue los pulmones enfermen a causa de los trastornos de la circulaci&n producidos por los cam!ios !ruscos de temperatura. Claro est) #ue esto sucede cuando los mismos pulmones y !ron#uios $an perdido su resistencia natural y se defienden mal contra los trastornos #ue los descensos de temperatura producen en la circulaci&n y contra las sustancias perjudiciales #ue con ocasi&n de dic$os trastornos se producen. (emos demostrado varias veces en nuestros li!ros #ue mediante el endurecimiento de la piel se evitan las

enfermedades de los pulmones y de los !ron#uios.

Muc$os enfermos #ue $an acudido a la Medicina natural !uscando soluci&n a graves

enfermedades #ue padecían" se $an visto sorprendidos despu's" no s&lo por $a!er vencido a su enfermedad" sino por $a!er o!servado #ue los resfriados #ue antes sufrían de cuando en cuando no volvían a reproducirse" sin $a!er tenido #ue $acer nada especial para conseguirlo. I es #ue los mismos agentes vitali*antes naturales #ue resolvieron su enfermedad" fortalecieron su aparato respiratorio de tal forma #ue los resfriados dejaron de repetirse.

8os !ron#uios y los pulmones pueden enfermar tam!i'n a consecuencia de trastornos del tu!o digestivo producidos por una alimentaci&n antinatural. 8as impure*as #ue se originan en el tu!o digestivo por causa de a#uellos alimentos malsanos llegan por la sangre a los !ron#uios e irritan la mucosa #ue los recu!reH 'sta reacciona entonces produciendo mucosida%

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des. 8a manifestaci&n eterna de este proceso #ue se reali*a en los !ron#uios puede ser una  !ron#uitis aguda o cr&nica" con su acompa,amiento de tos pertina* y esputos mucosos.

8as sustancias perjudiciales en eceso pueden perjudicar a muc$os y diversos &rganos. Es por esto #ue cuando vemos en el iris alg+n signo de enfermedad de los pulmones y de los !ron#uios" no $a!remos de olvidar el eamen de los dem)s &rganos relacionados con ellos.

CERER@" NERV/@S" /N-ES-/N@S I FRBAN@S BEN/-A8ES

El cere!ro est) representado en am!os iris por una *ona relativamente grande" como corresponde a un &rgano de tanta importancia. 8as enfermedades del cere!ro alteran la forma de la pupila o ni,a del ojo" y la longitud y disposici&n de las fi!ras del iris. En nuestro gra!ado representamos

reunidos el cere!ro" nervios" intestinos y los &rganos genitales del $om!re por los motivos #ue luego epondremos. El intestino de los enfermos y aun de los aparentemente sanos #ue siguen la alimentaci&n corriente en nuestras civili*aciones" resto de antiguas concepciones y viejos errores y prejuicios" es un verdadero centro de putrefacciones y fermentaciones anormales" origen de

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