• No se han encontrado resultados

El tamaño de nuestra soledad

5. La rebelión de las palabras

Los retos de una nueva práctica transformadora, para la Cooperación y en general para todos los actores sociales, se extienden a la capacidad de renombrar el universo en reconstrucción, pensado desde una racionalidad y emoción diferentes. Se trata de promover un cambio de lenguaje acorde con los nuevos pensamientos, entendiendo que el lenguaje, como parte de la cultura, responde a un proceso de dominación: «los bienes culturales […] tienen cada uno un origen que no se podrá considerar sin horror. Deben su existencia no solo al esfuerzo de los grandes genios que los han creado, sino también a la servidumbre anónima de sus contemporáneos. Jamás se da un do- cumento de cultura sin que lo sea al mismo tiempo de la barbarie» (Benjamin, 1973). Las categorizaciones existentes deben ser repensadas, no solo las formas de denomi- nar la represión sino las formas de aludir a los procesos de resistencia y liberación,

que hoy por hoy parten de la visión de la dominación y su racionalidad cognitiva. No es una tarea superficial. Se parte de una propuesta política y de un planteamiento éti- co y solidario: la hegemonía en la visión de quienes hasta ahora contemplaban el mundo desde abajo.

El neoliberalismo y el pensamiento único «tiraron a la basura el visionario léxico-polí- tico de tres siglos» (Berger, 2010). Se hace necesario entonces asumir el carácter des- prestigiado y vacío de muchos conceptos, como «democracia, libertad, productivi- dad» (Berger, 2010). Palabras como género, desnudada de la visibilización de relaciones de opresión, interculturalidad cuando niega la discriminación y el racismo, haciendo énfasis en una pretendida o futura armonía; democracia cuando pierde el sentido original: del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

Es importante analizar de forma específica el concepto de desarrollo, vinculado a vi- siones desarrollistas, a consideraciones lineales del progreso y al hombre como cen- tro del proceso de vida. El concepto de desarrollo no logra explicar la emergencia de nuevos actores y pensamientos, la complejidad de otras propuestas de civilización, incluso cuando se matiza: el desarrollo humano que considera a las personas por en- cima de la naturaleza y por tanto puede avalar su explotación.

Huanacuni abunda en la necesidad de la superación de este concepto agotado: «En la cosmovisión de los pueblos originarios no se habla de desarrollo como condición previa para una vida deseable. Los modelos «procivilizatorios», desarrollistas y mo- dernistas hegemónicos, están llegando a un tope. El paradigma del desarrollo-consu- mismo ha producido el gravísimo calentamiento global y lleva a la autodestrucción de la vida en el planeta» (Huanacuni, 2010).

Por fin, Acosta invita a definir nuevos significantes y significados, más complejos y sobre todo más acordes con las nuevas propuestas: «El mundo ha empezado a hablar del desarrollo sostenible, desarrollo sustentable. Se habla de desarrollo armónico, desarrollo con identidad, pero no se está tocando el tema de fondo. Debemos construir colectivamente un nuevo régimen de desarrollo (pasando) del «desarrollo sustentable» y sus múltiples sinónimos, a una visión diferente, mucho más rica en contenidos y por cierto más compleja» (Acosta, 2009). Esta capacidad de superar marcos tradicionales de pensamiento constituye un reto de importancia vital para la investigación.

La rebelión de la política, de la sociedad, del orden material y simbólico, de la razón, se acompaña así de la rebelión de las palabras. No hay subversión posible si no abar- ca el pensamiento, sostiene la economista e investigadora mexicana Ana Esther Ce- ceña, a pesar de la dificultad de esta subversión: «La experiencia nos ha enseñado que las subversiones epistemológicas son siempre difíciles de hacer y de asir no solo por las barreras con que las circunda el pensamiento conservador sino porque, como corresponde, antes de ser atrapadas en los conceptos huyen provocando nuevas subversiones. De cualquier manera, la construcción de nuevos conceptos y nuevos

modos de mirar la vida es ineludible para permitirles salir de viejos encierros. No hay subversión posible si no abarca el pensamiento, si no inventa nuevos nombres y nue- vas metodologías, sino transforma el sentido cósmico y el sentido común que, como es evidente, se construyen en la interacción colectiva, haciendo y rehaciendo sociali- dad» (Ceceña, 2006).

Vivimos un tiempo de incertidumbre e ilusiones. Conocemos la complejidad de los procesos de transformación y los límites para avanzar hacia un horizonte poscapita- lista. Los actuales procesos de gobiernos progresistas en el Cono Sur son todavía re- beliones sociales y no revoluciones, según la categorización, fundamentada en la in- tensidad de los cambios, del economista argentino Claudio Katz. Al tiempo se desarrollan procesos políticos liberadores y transformadores, que son el punto de partida de una «sociedad sustentable en todos los ámbitos» (Acosta, 2009).

Vivimos un tiempo de sombras y cambios. La percepción del momento inmediato es de involución (neogolpismo, xenofobia, reconfiguración neoliberal) pero simultánea- mente las voces se llenan de palabras recuperadas: revolución, transgresión. Pala- bras como emancipación que, afirma Ceceña «parecía, en pleno auge del neolibera- lismo, un concepto en desuso que había quedado relegado al rincón de las nostalgias. No obstante, hoy reaparece cobrando nuevos sentidos y abriendo nuevas -y viejas- esperanzas, y, correlativamente, llamando a una sublevación del pensa- miento». La emancipación regresa a «la realidad imaginaria atisbando por las calles, por las selvas, por los poros de las burocracias, por los suspiros atrasados en el pen- samiento colonizado, domesticado y vencido, dando nuevo sentido a las relaciones humanas y las palabras». Concluye la autora: «Hablar de emancipación hoy es un sig- no revelador de que la vida trasmina todos los obstáculos» (Ceceña, 2006).

Se recuperan palabras como utopía, que la creencia en el mercado como regulador y planificador había vuelto inservible. Las nuevas utopías cruzan los caminos de la po- lítica pero también de la literatura y el arte, de la ficción y la realidad, en el entendido de que, en América Latina, han sido las y los escritores quienes han interpretado me- jor que nadie la realidad de los pueblos del continente: «Los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es dema- siado tarde para emprender la creación de […] una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tie- rra» (García Márquez, 2010).

El reto es, más que buscar respuestas, probablemente ya existentes, construir y utili- zar palabras y conceptos que, afirma Berger, «resuenen con la verdad». Se hace im- prescindible volver a pensar y volver a nombrar las esperanzas.

Bibliografía

ACOSTA, Alberto, La maldición de la abundancia. Quito: Comité Ecuménico de Proyec- tos y Ediciones Abya Yala, 2009.

ACOSTA, Alberto, «Hacia la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza. Reflexiones para la acción»,Revista de AFESE, Asociación de Empleados y Funcio- narios del Servicio Exterior Ecuatoriano, n.º 51 (2010).

BA TIUL, Máximo, VELÁSQUEZ, Amalia y PÉREZ, Diego, Movimiento o movimientos mayas en Guatemala: una aproximación. Guatemala: ensayo inédito, 2009. BENJAMIN, Walter, Tesis de filosofía de la historia.Madrid: Taurus, 2009. BERGER, John, Con la esperanza entre los dientes. Madrid: Alfaguara, 2010.

CECEÑA, Ana Esther, «Sujetizando el objeto de estudio, o de la subversión epistemo- lógica como emancipación» en Ceceña (comp.) Los desafíos de las emancipaciones en un contexto militarizado. Buenos Aires: CLACSO, 2006.

DE SOUSA SANTOS, Boaventura, «Hablamos del socialismo del Buen Vivir», Revista América Latina en Movimiento, n.º 452 (2010).

DE SOUSA SANTOS, Boaventura, Renovar la teoría crítica y reinventar la emancipa- ción social (encuentros en Buenos Aires). Buenos Aires: CLACSO, 2006.

ESPINOZA, Roberto, «Alternativas a la crisis de la modernidad/colonialidad», En Re- vista América Latina en Movimiento, n.º 453 (2010).

FUKUYAMA, Francis, El fin de la historia y el último hombre. Buenos Aires: Editorial Planeta, 1992.

GARCÍA MARQUEZ, Gabriel, Yo no vengo a decir un discurso. Santiago de Chile: Lite- ratura Mondadori, 1992.

HUANACUNI, Fernando, «Paradigma occidental y paradigma indígena originario», Re- vista América Latina en Movimiento, n.º 452 (2010).

KAPUSCINSKI, Ryszard, Los cinco sentidos del periodista, Madrid: Anagrama, 2002. KATZ, Claudio, Las disyuntivas de la izquierda en América Latina. Buenos Aires: Edi-

ciones Luxemburg, 2007.

NUIN, Susana, Dibujando fuera de los márgenes. Movimientos sociales en América Latina. Entrevista a Raúl Zibechi, Buenos Aires: La Crujía ediciones, 2008.

RAMONET, Ignacio, «El pensamiento único», Revista Le Monde Diplomatique, enero, 1995.

Aportes del institucionalismo radical