Y, en tercer lugar, Gorham's Cave que, estratigráficamente, se divide en seis fases La más baja a penas posee restos arqueológicos y además no está datada por lo
1.1.4.2. Recapitulación de los datos
Con los datos que acabamos de proporcionar, se pueden esbozar una serie de valoraciones en cada una de las zonas tratadas que nos permiten establecer variaciones dentro del territorio a lo largo del periodo comprendido entre las industrias de finales del Pleistoceno medio y superior.
En la zona de la Liguria:
Materias primas: escasez de sílex y otro tipo de rocas de buena calidad. Este
territorio se puede dividir en dos zonas. Por un lado, la región oriental en la que la materia prima dominante es la radiolarita, también conocida como jaspe, la cual se encuentra disponible a lo largo de toda la costa, caso del yacimiento de Bargone. Por su parte el sílex, aunque también aparece en los registros, es minoritario y captado en territorios más al sur, cerca de la Toscana. Por otro lado, en la parte occidental nos encontramos con un dominio de rocas de mala calidad como son el cuarzo, cuarcita o la caliza que son recolectadas todas ellas en las inmediaciones de los yacimientos. Casos observados por ejemplo en Grotte d’Arma delle Manie y Grotte de Santa Lucia superiore dónde hay un dominio de la caliza, seguida por la cuarcita o en Grotta del Colombo, Madonna dell’Arma y Fate dónde las rocas mayoritarias son las cuarcitas y los cuarzos con un porcentaje residual del sílex. Este último se encuentra con mejor disponibilidad en los yacimientos más occidentales, casos de los conjuntos de Balzi Rossi (Casino y Ciotti) dónde existen afloramientos en posición primaria a 1 km de distancia y en el que su uso se generaliza a lo largo de toda la secuencia.
Tecnología: desde el MIS 5, los sistemas de talla predominantes son los
discoides, casos como los de Madonna dell’Arma (VII) o Grotte de Santa Lucia superiore (C-F), seguidos en menor medida por los ortogonales y unipolares. El debitado Levallois aunque aparece, está poco representado en estas fases e irá en aumento a medida que se avance hacia el MIS 4 y 3. Factor que se observa a nivel interno en Grotte d’Arma delle Manie dónde se documenta en toda la secuencia en porcentajes bajos y que asciende hasta cotas que oscilan alrededor del 30-40% en los momentos finales. Tal y como hemos comentado, la presencia de este método, se vincula en gran parte al tipo de rocas disponibles, casos como los de las producciones Levallois de carácter alargado en microcuarzoarenitas en
el yacimiento de Abri Mochi (I) y en el nivel superficial de La Rosa, con gestiones tanto recurrentes centrípetas como preferenciales. En el nivel VII de Arma delle Manie la gestión Levallois se aplica además de en microcuarzoarenitas, en cuarzos y calizas. En los niveles Q, S y IV de Madonna dell’Arma la producción Levallois se realiza en cuarcitas, que resultan la materia prima dominante, algo que también se produce en la Grotta delle Fate o de Collombo, en este caso con presencia también de cuarzo. Mientras que en la Grotte del Principe es el gres la materia prima dominante, si bien se elige la cuarcita para la talla Levallois.
Tipología: entre los útiles documentados se observa una dualidad entre el grupo
de las raederas y los denticulados, siempre con un ligero predominio del primero frente al segundo, tal y como vemos en Madonna dell’Arma o en Arma delle Manie. Resulta interesante destacar como en el nivel IV de este segundo conjunto, datado en torno al MIS 4, existe una clara ruptura en la que desaparecen las raederas y aumentan considerablemente (hasta un 33%) los cuchillos de dorso junto con algunos taladros. Respecto al macroutillaje, suele estar poco representado, a excepción de algunos bifaces en Madonna dell’Arma y diversos útiles sobre canto, como choppers y chopping-tools, en los niveles D y E de Santa Lucia superiore.
En el sudeste francés:
Materias primas: la principal materia prima utilizada en esta zona es el sílex la
cual constituye desde los periodos más antiguos (MIS 9-7) casi la única roca utilizada en los distintos yacimientos. Además, se compone de unas cuantificaciones que la sitúan en más del 90% de lo restos, lo que deja en porcentajes meramente testimoniales a las otras litologías como pueden ser la cuarcita, cuarzo, basalto, caliza o el gres, en las que apenas llegan a suponer más del 5% del registro. Fundamentalmente, este factor se debe a la gran cantidad de afloramientos de esta materia prima, la cercanía a los que están de los asentamientos y la buena calidad que posee para la manufactura lítica, hecho que hace que no se utilicen prácticamente las otras rocas. La excepción a esta regla tan solo se puede citar en unos pocos yacimientos, como el de l'Abri des
Pêcheurs en el que el cuarzo es la roca mayoritaria, Saint-Marcel (niveles l, m, o, p y q) dónde dominan cuarzos y calizas, y en Tournal en el que las cuarcitas suponen más del 95%. Todo esto debido exclusivamente a la cercanía de unos pocos metros de las fuentes de abastecimiento de este tipo de rocas. En este sentido, se aprecia como las áreas de captación son mayoritariamente locales las cuales no suelen superar los 5 km de distancia respecto al emplazamiento. A pesar de ello, en una buena parte de los conjuntos se constata la presencia de materias primas de carácter alóctono de más de 50 km, casos como los de Payre, Le Figuier, Grotte Mandrin, Hortus o Baume Bonne.
Tecnología: durante las fases más antiguas, encuadradas dentro del Pleistoceno
medio (MIS 10 y 8), observamos como existe un dominio de las tallas de tipo discoide, en su variante unifacial y bifacial, y multifacial, sobre todo a partir de núcleos espesos y en los que la cantidad de soportes obtenidos suele ser baja, es decir, la productividad se reduce a la explotación de unas pocas lascas de cada núcleo. Los soportes presentan unas morfologías cortas, espesas, raramente alargadas, y frecuentemente corticales. El façonnage se limita a la obtención de un macroutillaje centrado en la obtención de bifaces con tamaños muy variados y útiles sobre canto a modo de choppers y chopping-tools. Estos casos se documentan en los niveles basales de Baume Bonne y Orgnac 3. Posteriormente, entre los MIS 6 y 8, nos encontramos con una continuidad en las tallas anteriormente comentadas, mayoritariamente las discoide unifaciales, pero con la diferencia de que aparecen las producciones de tipo Levallois. Normalmente, éstas se realizarán a partir de lascas-núcleo con gestiones de tipo unipolar y, en menor medida, centrípeta. Los soportes obtenidos tendrán una mayor variedad ya que no solo aparecerán aquellos cortos y espesos de tallas discoide sino que tenderán a ser más planos, alargados y desbordantes, típico de producciones Levallois. También se denota un cierto descenso del macroutillaje. Cuestiones que quedan reflejadas en el registro de los yacimientos de la Grotte d'Aldène, los niveles inferiores de Payre, Bau l'Aubesier y Lazaret. En los momentos finales del Pleistoceno medio, destacar la introducción de nuevos sistemas de talla, tales como el unipolar, convergente o el kombewa, soportes similares al periodo anterior pero con una mayor tendencia al alargamiento y un mayor descenso del
façonnage, tal y como vemos en Baume Bonne o en Payre. Con el inicio del
periodo würmiense, la situación va a tener pocos cambios ya que parece existir una cierta continuidad y una práctica ausencia de ruptura en los aspectos técnicos de toda esta zona. Unos cambios que serán más evidentes a partir de la llegada del MIS 4 y que abarcarán hasta el MIS 3. Los sistemas de talla más empleados serán el discoide y el Levallois, sobre todo en el primer caso con la originalidad de presentar una variabilidad interna muy marcada, tanto los planos y delgados de explotación unifacial hasta los de morfología globular de sección bipiramidal y de marcada espesor; en ambos casos, con extracciones de tipo centrípeto y cordal. Ejemplos que vemos en Saint-Marcel, Le Figuier, Les Canalettes, Payre, Abri des Pêcheurs o Ioton. Otros modos de producción documentados en esta misma región son los Levallois en sus variantes recurrentes centrípetas y/o unipolares, tal y como vemos en Maras, Baume des Peyrards, La Combette, Ranc Pointu, Moula o también el caso de Tournal en el que la materia prima sobre la que se aplican estos criterios es la cuarcita. Y aquellas en las que se constata una importante presencia laminar de hojas fruto de tallas de tipo Levallois unipolar cuyos ejemplos estarían en Nerón, Mandrin, Moula, Ranc Pointu o Maras. En menor medida, también conviene destacar las producciones de pequeñas lascas atestiguadas en Ranc de l'Arc, Baume d'Oullins o Ramandils.
Tipología: atendiendo a las cronologías más antiguas marcadas por los conjuntos
de Baumme Bonne, Organc 3 y Aldène, observamos como el utillaje dominante está formado por el grupo de las raederas que oscila con unos valores de alrededor del 70%. Dentro de cada conjunto se observa como hay una tendencia paulatina hacia el aumento de este tipo de útil vinculado sobre todo con la producción y estandarización del utillaje sobre lasca. Respecto al grupo de los macroútiles, suelen ser minoritarios, con cuantificaciones que no suelen superar el 5% y compuestos por bifaces de morfologías variadas y cantos tallados. Entre el MIS 6 y el 8, queda reflejado como continúan dominando las raederas, muchas de las cuales se confeccionan a partir de retoques escaleriformes y sobreelevados, algunas de las cuales son inversas, junto con otro grupo de útiles que estaría formado por las muescas, denticulados y las puntas de Tayac. Los
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útiles sobre canto son choppers, chopping-tools y diferentes morfologías de bifaces entre los que destacan los lanceolados, amigdaloides y naviformes. Con la llegada del interglaciar Riss-Würm y los inicios de la época würmiense, se observa como empieza a descender el macroutillaje que pasará a poseer unas cuantificaciones meramente testimoniales. Los valores de las raederas y denticulados continúan siendo los principales, viéndose aumentado con mayor fuerza los morfotipos convergentes destinados a las actividades de cacería, es decir, todo tipo de puntas musterienses y Levallois, y de raederas desviadas y convergentes, caso el de Payre el mejor ejemplo que refleja este hecho. Finalmente, los conjuntos más recientes van a poseer unos valores cuantitativos similares a los comentados salvo con la diferencia de que buena parte de las raederas o denticulados, unos u otros mayoritarios dependiendo del yacimiento tratado, van a estar confeccionados principalmente sobre soportes de morfología Levallois, en muchos casos alargados y de tendencia laminar, con retoques simples y escasamente marcados, seguidos por los útiles del grupo del Paleolítico superior (raspadores, buriles y perforadores) y, marginalmente, los macroútiles, que descienden hasta su práctica desaparición.
En la zona catalano-aragonesa:
Materias primas: en los conjuntos más antiguos pertenecientes al Pleistoceno medio, la representación de las materias primas varía en función de la disponibilidad de rocas en el entorno más inmediato. Se observa como en función del tipo de materia prima pueden diferenciarse, por una parte, los relacionados con el río Ter dónde la materia prima más utilizada es el cuarzo seguido, según el yacimiento, por el pórfido o la corneana, mientras que, por otro lado, en los yacimientos vinculados a la cuenca del río Segre y sus afluentes se utiliza fundamentalmente la cuarcita, seguida por la comeana, arenisca o caliza. Los yacimientos de Vinyets o Cuesta de la Bajada son un caso aparte ya que están relacionados con afloramientos cercanos de sílex que es la materia primas más utilizada. En Puig d'En Roca Excavació y en Cau del Duc de Torroella del Montgrí la arenisca se utiliza preferentemente para configurar instrumentos sobre canto, mientras que el pórfido se selecciona sobre todo para
desarrollar procesos de explotación. En Nerets y Clot del Ballester la cuarcita se utiliza indistintamente en procesos de configuración y explotación, mientras que la cornean a solamente se utiliza para configurar instrumentos sobre canto. En Can Garriga o Mollet I se emplea el cuarzo como materia prima fundamental, pero se utilizan muchas materias primas diferentes en los procesos de explotación. A partir del inicio del Pleistoceno superior, en torno al MIS 5e-5a, se observa como continúa el mismo patrón comentado pero con la diferencia de que el aumento del porcentaje del sílex en los conjuntos se va a ir desarrollando hasta situarse como segunda litología más utilizada con cuantificaciones que variarán en torno al 10-20%, casos que se detectan en Cova 120, Can Albareda, Estret de Tragó o Teixoneres. Finalmente, en periodos más reciente del MIS 4 y el 3, en líneas generales, se observa ya un dominio del sílex en la mayor parte de los conjuntos, sobre todo en los más occidentales de la zona y vinculados al territorio aragonés, como son los casos de Las Fuentes de San Cristóbal, Moros de Gabasa o Toros de Cantavieja. En todos estos yacimientos, la fuentes de sílex se encuentran a pocos kilómetros del lugar. Por su parte, en la zona más oriental, se observa una dualidad de litologías dónde existirán unos conjuntos dónde el sílex también sea el mayoritario, tal y como vemos en Abric Romaní, Els Ermitons o Roca dels Bous (N10); mientras que en otros, los porcentajes serán mucho menores, constituyendo menos de la mitad del registro y en los que cuarcitas y cuarzos serán los dominantes, casos de l'Arbreda, Roca dels Bous o Cova Gran. También comenzarán a aparecer en los registros algunos tipos de sílex de carácter alóctono procedentes de distancias más alejadas ubicadas en torno a los 30-40 km de distancia.
Tecnología: en los yacimientos del Pleistoceno medio y el Pleistoceno superior inicial, observamos como existe una amplia variabilidad en los sistema de talla, como por ejemplo en Puig d'en Roca Excavació, Clot del Ballester o Mollet I dónde dominan las tallas unifaciales y bifaciales con dominio de la tallas centrípetas; núcleos unifaciales o bifaciales con talla lineal, ortogonal u opuesta, sin una estrategia preestablecida, tal y como ocurre en Vinyets, en Puig d'en Roca Excavació y en Can Garriga; tallas bifaciales, con preparación específica para obtener productos de morfología preconfigurada, casos de Nerets, Puig
d'Esclats, Clot de Ballester y en Cau del Duc de Torroella del Montgrí; o, estrategias trifaciales o multifaciales, con extracciones en las que predomina la ortogonalidad, frecuentes en Can Garriga, Puig d'en Roca Excavació o Cuesta de la Bajada. En este último, además destaca la aplicación de conceptos técnicos como la ramificación de las secuencias de producción y el reciclado de las lascas vía el reavivado de útiles y núcleos agotados. En este mismo periodo, también se documenta la presencia, aunque con cuantificaciones menores, del uso del método Levallois, tanto en sus variantes recurrentes centrípetas como preferenciales, en los yacimientos de Puig d'en Roca, Cau del Duc de Torroella del Montgrí, Puig d'Esclats, Nerets, Clot Ballester, La Noguera y Cuesta de la Bajada. A partir del MIS 4 y 3, se aprecia como esta diversidad técnica se reduce considerablemente hacia tallas de tipo más complejo, sobre todo en cuanto a la organización de la producción y al grado de anticipación y planificación se refiere, con un patrón general dominado por esquemas bifaciales centrípetos y discoides (Fuentes de San Cristóbal, Abric Romaní o Els Ermitons) a los que se asocia la generalización del método Levallois, sobre todo en su variante recurrente centrípeta (Roca dels Bous, Cova Gran, Arbreda, Teixoneres o Eudoviges). A pesar de ello, continúa la presencia de tallas de tipo más expeditivo, como son las gestiones poliédricas, longitudinales o radiales, y en las que el componente Levallois no deja de ser anecdótico y marginales, tal es el caso de Gabasa, Fuente del Trucho o Toros de Cantavieja.
Tipología: en líneas generales, puede decirse que la presencia de macroutillaje
está fuertemente arraigada durante todo el Pleistoceno medio. La mayoría de los yacimientos muestran una elevada proporción de útiles sobre canto, a excepción de Can Garriga y Vinyets en los que éstos no sobrepasan el 10%. Por su parte, en Nerets, Clot del Ballester y Puig d'Esclats prácticamente se iguala el número de cantos trabajados y de lascas retocadas. La representación de bifaces y hendedores relaciona muy estrechamente a Nerets (l0,3%) y Puig d'Esclats (8,9%). En Clot del Ballester y Cau del Duc de Torroella de Montgrí hay una presencia ligeramente menor de estos morfotipos (5% y 3,1% respectivamente). Puig d'En Roca tiene una escasa representación (menos del 2%), mientras que en Can Garriga y Vinyets no aparece ninguno de estos objetos, del mismo modo
que en Cuesta de la Bajada dónde son inexistentes los elementos configurados mediante façonnage y en el q ue abunda el utillaje confeccionado sobre lasca, concretamente raederas y denticulados. Este factor será el que se va a generalizar a partir del MIS 5 y que abarcará hasta el MIS 3 en el que los útiles compuestos sobre canto y grandes bloques va a ir disminuyendo paulatinamente a favor del utillaje sobre lasca caracterizado por presentar morfotipos variados desde raederas, dominantes en los conjuntos de l'Arbreda, Ermitons, Peña Miel, Eudoviges, Toros de Cantavieja o Gabasa, hasta denticulados, mayoritarios en Abric Romaní, Roca dels Bous, Cova Gran, Fuente del Trucho o Teixoneres. Todos ellos, seguidos en menor medida por el grupo del Paleolítico superior (raspadores, buriles o perforadores), y algunas puntas, tanto musterienses como Levallois.
En el País Valenciano:
Materias primas: las litologías más utilizadas en esta zona son el sílex, cuarcita, caliza y cuarzo pero con cuantificaciones que variarán, sobre todas aquellas diferentes al sílex, en cada uno de los conjuntos. El radio de abastecimiento de estas rocas es local oscilando entorno a los 5 km de distancia de los yacimientos. A pesar de ello, contamos con algunos ejemplos que nos remiten a la existencia de materias primas de larga distancia, como es el caso del Abrigo de la Quebrada dónde se documentan sílex que provienen de más de 100 km de distancia y que suponen alrededor del 5% de los materiales tallados. O, en el caso de Cova Negra dónde se documentan también tipos de sílex que parecen captarse en zonas situadas en torno a los 30 km de distancia. A nivel diacrónico, en las fases más antiguas documentadas en Bolomor XVII (MIS 9-7) se observa un claro dominio del sílex como recurso abiótico principal, superando el 60% de la industria. Le siguen cuarcitas y calizas con cuantificaciones que se sitúan en torno al 10-20% restante. En torno al MIS 6, documentando en Bolomor XII, la situación cambia ya que se produce un fuerte ascenso de la caliza (65%) que pasa a ser la dominante, frente a una menor proporción de sílex (30%) y la cuarcita (5%). Situación interesante pero que ha de tenerse en cuenta debido a la falta de otros registros de cronologías similares que permitan generalizar este
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proceso. De confirmarse la cronología similar que se propone para los niveles inferiores de Cova Negra, en este yacimiento no se observa un predominio de la caliza similar al de Bolomor, y ello a pesar de la escasa distancia que media entre los dos yacimientos. Con la llegada del interglaciar Riss-Würm (MIS 5e), la situación vuelve a la anteriormente descrita en los momentos más antiguos dónde el sílex vuelve a dominar holgadamente, tal y como vemos en Bolomor I, Tossal de la Font, Terrassa del Pont Nou, Cova del Corb y los niveles superiores de Cova Negra. En los momentos iniciales del Würm, parece que la situación se amplia ya que existen conjuntos en los que el sílex continúa dominando, tales son El Pinar, Terrassa del Pont Vell, Forcall la Rambla y el Millars, los niveles superiores de Cova Negra, Cova de les Calaveres o La Coca, junto con otros en los que las cuarcitas pasan a ser las mayoritarias en los materiales tallados, casos como los yacimientos al aire libre de Árguinas-Majadal y Hoya Albaida- Titonares. Estos dos últimos también han de tenerse en precaución debido a la