desarrollo temático
6.2 recomendaciones académicas
1. Ser disciplinado para destinar tiempo de
manera individual con el fin de realizar
lecturas y hacer pausas, para tomar no- tas, referencia y tomar apuntes.
2. Disponer de un PC que le permita nave-
gar online de manera rápida y sin difi- cultad.
3. Tener a mano diccionario para indagar términos no conocidos.
4. Ser constante en el proceso de interac- ción con el tutor.
5. Permanente ingreso a la plataforma. 6. Combinar el trabajo individual con tra-
bajo en grupo a partir de crear grupos con estudiantes en lo posible de otras regiones y de diversos contextos.
7. Ser consciente que su trabajo de inves- tigación puede ser orientado desde la línea de didáctica.
8. Identificar situaciones que requieren
atención y siempre trabajar con la mis- ma problemática intentando dedicarles una cantidad de tiempo determinado. 9. Ingresar con constancia a plataforma
para entregar a tiempo las actividades solicitadas.
10. No olvidar que se hace profesional en la medida que crece en conocimiento, responsabilidad y genera cambios en el contexto.
unidad 3: CurríCulo, didáCtiCa y diseño di-
dáCtiCo
CurríCulo y didáCtiCa
1. Contextualización histórica sobre el de- sarrollo curricular
Los egipcios, babilonios, hindúes, chinos y muchas otras civilizaciones antiguas del cer- cano y lejano Oriente construyeron comple-
jas y eficientes formas de educación antes
que los griegos. Sin embargo, es la Grecia clásica la que recoge todo el acervo cultural de los pueblos precedentes, y genera a partir
de sus filósofos más representativos: Aristó-
teles, Sócrates y Platón, métodos específicos
para guiar a los sujetos.
Con Aristóteles se entiende un método téc- nico por objetivos y metas para dirigir la enseñanza, y la labor del maestro en tanto organiza la formación, que va de generación en generación de manera estática y se rela- ciona con el mundo sensible. Con Sócrates,
se puede visualizar la flexibilidad y apertura
de un maestro que guía activamente a sus aprendices a intuir la solución a problemas y el proceso para llegar al conocimiento, des- de la dialéctica. Con Platón, el maestro está implicado en el método para hacer que el sujeto acceda a la cultura, a los valores, a la
creatividad, la reflexión y la crítica, a partir
del contexto.
En Roma, la educación adopta el modelo de educación en relación a la cultura, para crear física y moralmente a los niños, para que fueran habilitados a insertarse en el mundo adulto, primero desde la familia, y luego en la etapa escolar. En el Renacimiento la edu- cación es más popular y democrática. El termino currículo fue empleado por la co-
munidad religiosa de los Jesuitas a mediados del siglo XVI – con la acepción de discipli- na, que se comprende en ese tiempo como la organización sistemática y secuenciada de legados académicos. En el siglo XVII, se sentarían las bases para abordar los saberes propios que darían lugar a la Revolución In- dustrial, y a las transformaciones económi- cas y políticas de las naciones.
En la modernidad, el currículo se va a de- terminar por los principios de la Filosofía, la Psicología y la Pedagogía; como disciplinas que instituirán los saberes sobre los aprendi- ces, que más adelante, permitirán el desarro- llo de las Ciencias Sociales como disciplinas
científicas independientes.
El desarrollo curricular tendrá su máximo esplendor durante el siglo XX con la psi-
cología experimental y la filosofía educati- va, que nutrirán la teoría educativa con los patrones de evolución interdisciplinar, mul- tidisciplinar y transdisciplinar, para mos- trar que la realidad se nutre de las ciencias exactas y humanas, para verla en su holisti- cidad. Actualmente, los debates curriculares se centran en las funciones de la enseñanza, el rol del maestro y los procesos educativos en correspondencia con los retos de nuestras sociedades.
2. Teoría Curricular: definición y tipolo- gías
La palabra currículum viene de la voz latina curso o carrera (algo que progresa). El currí- culo se puede entender como un conjunto de actividades y experiencias que se diseñan, ejecutan y evalúan en función de unos ob- jetivos, que responden a una selección de cultura dinámica y pública, de acuerdo al
desarrollo sociocultural de los sujetos.
El currículo educativo, en esta perspectiva orienta el accionar escolar, el cual ha de ser tejido con la familia, el contexto y la singu- laridad de los sujetos, para poder lograr la transmisión de un corpus cultural y social. Dussel (2010, p. 4) explica que el currícu- lum constituye un documento público que expresa acuerdos sociales sobre lo que debe transmitirse a las nuevas generaciones en el espacio escolar. Los acuerdos pueden ser más o menos consensuados, más amplios o más restringidos, pero en cualquier caso tie- nen un carácter público que trasciende lo que cada institución o docente puede resol- ver por sí mismo.
En este sentido, esta selección cultural ma-
nifiesta cuáles son los saberes y la organi- zación de estos, las experiencias, relaciones y vínculos con la realidad que propone el espacio escolar para hacerlos comunicables y orientar la acción y el rumbo del trabajo pedagógico de los docentes. El currículum no es
sólo un listado de experiencias y contenidos que deben saber los alumnos, sino también (y algunos dicen que sobre todo) “un modo de regular y legislar la vida de los docentes” (idem). El currículum establece sentidos de la acción escolar y autoriza voces y discursos. Al establecer qué se enseña, y cómo se enseña (en asig- naturas, en espacios-talleres, en áreas, etc.), plantea una organización de la escuela, de sus horarios y de su distribución de tareas que afecta toda la vida de la institución. Por eso es un buen mapa de lo que es la escuela. (Dussel, 2010, p. 5).
CurríCulo entre la PalaBra y la aCCión
De la misma manera, Sacristán (1991) ex- presa que el currículo es puente entre la teo- ría y la acción, entre intenciones o proyecto y realidad. De hecho, el currículo se expresa en la práctica y guía la planeación de las ac-
tividades escolares. Algunas clases de currí- culo que podemos encontrar son:
Currículo informal
Currículo formal u oficial
Currículo operacional Currículo oculto Currículo nulo Extra currículo
El currículo informal está caracterizado por la transmisión oral y por imitación de costum- bres, formas de trabajo y procedimientos para solucionar problemas cotidianos; este modelo es propio de culturas originales, y su dinámica es la oralidad que transita de gene- ración en generación.
El currículo formal o explícito es el tejido de planes, programas, medios, actividades y materiales didácticos sugeridos, guías curri- culares y objetivos que el sistema educativo se propone alcanzar, implicando una rela- ción entre la teoría y la praxis.
El currículo operacional o currículo pertinente,
se manifiesta en la aplicación de las teorías
y la puesta en marcha del currículo formal a través del desempeño. En otras palabras, esta tipología es el que se lleva a cabo real- mente en las instituciones.
La intencionalidad que permanentemente se da entre la teoría y la práctica determina lo que se denomina como el currículo oculto o selección de cultura encubierta. Está confor- mado por valores, experiencias, discursos y prácticas no reconocidas abiertamente. Del currículo oculto hacen parte las conductas
y actitudes, generalmente inconscientes y opuestas a las intenciones del currículo for- mal; este se expresa por medio de los lengua- jes gestual, verbal o escrito, no institucionali- zado o legitimado por el sistema escolar. Aquellos intereses, expectativas, experien- cias, actividades y temas que siendo parte del currículo no son manifestados, enseñados o no tienen aplicabilidad ni utilidad aparente,
se consideran como inútiles y superficiales, y
hacen parte del currículo nulo.
El extra currículo se compone por las activida- des planeadas por fuera del currículo formal que parten de las necesidades e intereses de estudiantes y maestros.
3. El currículo visto desde la gestión edu- cativa
La gestión educativa se concibe como un proceso de liderazgo compartido (MEN, 2007) desde el cual se trazan rutas de acción estratégica dirigidas a incidir en las prácticas de los actores escolares para lograr modos de hacer las cosas de manera diferente, renova- da y/o enriquecida, y conllevar al mejora- miento de la calidad educativa en general de los procesos pedagógicos, administrativos, académicos y de convivencia instituciona-
les, haciendo de estos procesos más eficaces,
equitativos, pertinentes y relevantes en la ac- ción educativa.
El currículo actualmente se considera como un proceso de gestión educativa que se ca-
racteriza por identificar situaciones de riesgo
y posibilidades reales que permitan anali- zar, situar y resolver las problemáticas de los contextos educativos en función de las nece- sidades y diversidades de las poblaciones, sus demandas de aprendizaje y múltiples posi- bilidades de proyección social. En este senti-
do, se hace indispensable la planeación par- ticipativa y evaluación continua, con miras a generar una cultura curricular basada en la investigación e innovación de las prácticas pedagógicas.
Para lograr procesos óptimos de gestión edu- cativa dentro del currículo es necesario:
Planificar las labores educativas tanto
de estudiantes como maestros
Revisar los planes de estudio en función del proyecto educativo
Desarrollar un trabajo colaborativo y en equipo
Libertad en la toma de decisiones
Prácticas docentes flexibles y abiertas
Evaluar para el mejoramiento continuo Participación social responsable
Involucrar a todos los actores educativos
La gestión educativa aplicada al currículo se ha planteado desde la teoría de sistemas, para demostrar cómo esta selección cultural es compleja, dinámica e interdependiente entre sus partes, objetivos e intenciones. La
teoría de sistemas es un enfoque científico
que da relevancia a la solución de proble- mas. Este enfoque considera el currículo como un sistema abierto inmerso en un con- texto global y local, en el cual pueden iden-
tificarse subsistemas, que son gestionados
En este sentido, se entiende en la gestión del currículo, algunos componentes fundamen- tales como los insumos, los procesos y los productos. Los insumos están conformados por los recursos humanos, recursos tecnoló- gicos y técnicos, y recursos físicos, los cuales en su conjunto entran al sistema. Proceso es la transformación de los insumos y producto es aquello que sale del sistema en forma de logros o alcances. Asimismo, la gestión im- prime a los procesos curriculares la retroali- mentación en forma de revisión constante y evaluación de cada uno de los componentes del sistema, para mantener el equilibrio en las relaciones.
4. Currículo y planeación estratégica
El currículo al ser el motor de los procesos educativos, remite a tener en cuenta varios factores para su planeación, que en palabras de López (1996) se expresan como:
Un proceso de elaboración permanente y colectiva.
Un proceso vinculante con la pertinen- cia social y académica a los sujetos y el entorno.
Un proceso participativo, flexible y
práctico.
Un proceso interdisciplinar y complejo.
Estratégicamente, la planeación curricular busca darle largo aliento a las dinámicas es- colares, para lo cual se requiere:
Reconocimiento de la filosofía institu- cional por parte de todos los actores es- colares.
Elaborar un diagnóstico institucional de necesidades.
Analizar el diagnóstico en relación con los propósitos misionales.
Formular los objetivos de formación académica y convivencial.
Identificar las metas estratégicas a nivel
convivencial y académico.
Seleccionar los contenidos y organizar- los.
Construir variadas estrategias de apren- dizaje para cada uno de los estamentos. Reconocer los procesos evaluativos
como fundamentales para el proceso e
identificar fines, estrategias y momentos
de la evaluación.
Socializar y retroalimentar en conjunto. La planeación estratégica del currículo ha de responder a las siguientes preguntas: