• No se han encontrado resultados

Es importante realizar capacitación permanente al personal de la planta de tratamiento de agua potable por parte de la alcaldía municipal, sobre las condiciones del proceso y operación, con el fin de incrementar el desempeño en las actividades propias de la planta, optimizando el proceso y disminuyendo costos, obteniendo así mejores resultados en las características del recurso final. Además de evitar que las dosificaciones sean realizadas a consideración de los operarios, sino que por el contrario se presente una estandarización basada en las mediciones realizadas en el laboratorio de la planta de tratamiento de las concentraciones de los parámetros evaluados, teniendo en cuenta las condiciones del agua cruda.

Por otro lado, es necesario actualizar el catastro de redes por parte del Departamento de Planeación del municipio- el cual debe incluir las redes de distribución, infraestructura y

características de la red de cada sector (diámetro, profundidad, material, ubicación, entre otras) – con el fin de tener información completa, confiable y oportuna que permita tomar decisiones veraces en la gestión del sistema, reduciendo costos en su mantenimiento y operación, así mismo, ser una base para formular el plan maestro de acueducto del Municipio.

Respecto a los valores de fosfato obtenidos para el periodo de tiempo analizado, se hace necesario adoptar medidas que permitan controlar el nivel de este parámetro fisicoquímico tanto en la cuenca de la quebrada Padilla mediante el control de vertimientos por parte de Cortolima, como en los procesos de tratamiento para su remoción, mediante el uso de Cloruro Férrico o de Sulfato de Aluminio como coagulante, ya que presentan mejor desempeño en el tratamiento de agua potable disminuyendo costos de operación al requerir menor cantidad de producto químico. Así pues, el cloruro férrico es el coagulante que presenta mayor eficiencia al momento de la

remoción de fosfatos (80-90%), ya que los transforma en fosfatos férricos insolubles los cuales se precipitan y se sedimentan en el fondo de los tanques. Además de la elección correcta del coagulante, se recomienda mejorar ostensiblemente el proceso de la prueba de jarras, al ser esta una herramienta para la elección de la dosificación correcta de coagulante que se debe utilizar en el tratamiento.

Del mismo modo, es fundamental optimizar el funcionamiento del vertedero triangular localizado anterior a la planta de potabilización, con el fin de medir el caudal de entrada del mismo y realizar la mezcla rápida, manteniendo un nivel casi constante al evacuar las aguas en exceso generadas durante los eventos de máximas crecidas, conservando así el control del flujo en estructuras de caída y disipadores de energía.

Con base en lo anterior, se plantea el diseño de la canaleta Parshall, la cual se debe

implementar posterior a la captación del recurso, con el fin de que sirva como estructura de aforo al determinar el caudal real que ingresa a las etapas de tratamiento, así mismo, como alternativa al vertedero triangular ya existente; ya que la estructura en cuestión debido a su diseño impide la acumulación de sedimentos que puedan obstaculizar o alterar las mediciones a diferencia del vertedero, el cual permite el paso de material flotante arrastrado por el flujo.

Por último y con relación al diagnóstico llevado a cabo en la planta de tratamiento de agua potable del Municipio, se plantea el diseño de 2 unidades de tratamiento como complemento a las ya existentes, con el fin de suministrar el recurso en las mejores condiciones cumpliendo a cabalidad los estándares de agua potable establecidos en la resolución 2115 de 2007, las cuales se muestran a continuación.

Desarenador

Esta unidad tiene por objeto remover partículas suspendidas superiores a 2,0 mm a través del asentamiento por gravedad de las mismas sometidas a dos velocidades (de arrastre por la

velocidad del agua y de caída por su densidad), esto con el fin de evitar que se produzcan depósitos en la obras de conducción, proteger las bombas de la abrasión y evitar sobrecargas en las etapas posteriores del tratamiento. (Organización panamericana de la Salud, 2005)

Esta operación unitaria debe ser ubicada en el primer tramo de la aducción, lo más cerca posible a la captación del agua y tener una capacidad hidráulica igual al caudal máximo diario más las pérdidas que ocurran en el sistema y las necesidades de la planta de tratamiento, la velocidad horizontal máxima debe ser de 0.25 m/s y la eficiencia no puede ser menor al 75% la cual deberá ser verificada una vez por mes. Por tanto, sus dimensiones dependerán del caudal, de la distribución granulométrica de los sedimentos en suspensión que transporta la corriente natural y de la eficiencia de remoción. (Reglamento técnico del sector de agua potable y saneamiento basico, 2000)

Cabe resaltar que la empresa prestadora del servicio de acueducto del Municipio deberá conocer y revisar permanentemente las partículas suspendidas que son retenidas en el desarenador.

Entre los fines más importantes encomendados al proceso de desarenado, se destaca que impide problemas de abrasión en los equipos mecánicos al tratarse de compuestos de elevada dureza, aumentando con ellos la vida útil de las diferentes operaciones unitarias de la planta de tratamiento, así mismo eliminará deposiciones en canales y tuberías. (Sainz Sastre, 2005)

 Bandejas de aireación

Los análisis fisicoquímicos realizados en el periodo entre 2005 y 2014 presentaron en una cantidad considerable de meses, valores de color mayores a 15 UPC el cual es el máximo establecido por la normatividad sanitaria vigente (Decreto 475 de 1998 hasta 2007 y Resolución 2115 de 2007 hasta el presente), lo que representa un aspecto desagradable del agua potable para los consumidores, así como la presencia de sólidos y/o metales en el recurso.

Las bandejas de aireación, entonces, presentan una solución relativamente sencilla para la eliminación de la problemática mencionada anteriormente y además ostentan otras ventajas como la disminución del anhídrico carbónico y la oxidación del manganeso en el mismo proceso.

La aireación se realiza mediante la ubicación vertical de distintas bandejas por las cuales el agua gotea de forma descendente pasando a través de un lecho de un material adsorbente encargado de la remoción de los sólidos y metales. Como lecho de contacto se pueden utilizar diferentes materiales entre los que se destacan el carbón coque y el carbón activado, para este caso, se recomienda el carbón activado debido a su facilidad de obtención y a la alta remoción que presenta, sin embargo, el carbón coque también representa una opción como lecho filtrante.

Documento similar