• No se han encontrado resultados

reexpresión de la información fi nanciera

Como ya vimos, el fenómeno infl acionario afecta en mayor o menor medida a todos los países del mundo, en muchos de los cuales se han llevado a cabo investigaciones para enfrentarlo. Respecto de la información fi nanciera, se han realizado una serie de propuestas tendientes al reconoci- miento de la infl ación. A partir de dichos estudios se propusieron métodos que a la fecha habían ganado relevancia, el de actualización por cambios en el nivel general de precios, mediante la aplicación del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y, actualmente, las unidades de inversión (UDIS) y el de costos específi cos o costos de reposición, el cual es derogado con la publicación de la NIF B-10, a partir del 1 de enero de 2008.

En México, la Comisión de Principios de Contabilidad del Instituto Mexicano de Contado- res Públicos (IMCP), en septiembre de 1969 en el Boletín B-2 de la Serie Azul, Revaluaciones de activo fi jo, con carácter de boletín provisional (que fi nalmente no fue aprobado), establecía que para que las revaluaciones fueran consideradas de acuerdo con los principios de contabilidad ge- neralmente aceptados, deberían reunir los siguientes requisitos:

a) La revaluación debía ser revelada adecuadamente en los estados fi nancieros.

b) El balance general debía mostrar separadamente los valores originales, depreciaciones y el monto de la revaluación; asimismo, el superávit por revaluación debía revelarse claramente en el capital.

c) La revaluación debía respaldarse en estudios y dictámenes de técnicos independientes. d) El superávit por revaluación no debía distribuirse, pero sí podía capitalizarse.

En septiembre de 1975 se publicaron, en la revista Contaduría pública, las conclusiones rela- tivas a la proporción para el ajuste de los estados fi nancieros por cambios en el nivel general de precios, a saber:

a) Reconocía que la infl ación afectaba signifi cativamente la información fi nanciera prepara- da sobre costos históricos.

b) Para lograr que los estados fi nancieros mostraran información razonablemente correcta en periodos de pronunciada infl ación, debían modifi carse todas las cifras con el fi n de que mostrase unidades monetarias del mismo poder adquisitivo.

c) Para cumplir con el principio de revelación sufi ciente debían presentarse conjuntamente los estados fi nancieros a valores históricos y actualizados.

En 1976, como consecuencia de la devaluación, se emitió una recomendación con respecto a la devaluación del peso y sobre la infl ación. Sobre la devaluación se recomendaba la revaluación de los activos no monetarios con las pérdidas cambiarias, con la limitación de que el nuevo valor calculado no fuese superior al de mercado. Acerca de la infl ación se recomendaba actualizar el activo fi jo y su depreciación por medio de revaluaciones o con base en el Índice de Precios al Consumidor, apoyándose en un estudio publicado en la revista Contaduría pública de septiembre

147

Reconocimiento de la infl ación: reexpresión de la información fi nanciera

de 1975. Además, para la valuación de inventarios se recomendaba la aplicación del método de últimas entradas, primeras salidas (UEPS).

En 1979 se publicó el Boletín B-7, Revelación de los efectos de la infl ación en la información fi nanciera, vigente hasta enero de 1980. En 1984 se publicó el Boletín B-10, Reconocimiento de los efectos de la infl ación en la información fi nanciera, vigente a partir de los ejercicios sociales con- cluidos al 31 de diciembre de 1984, que dejó sin efecto al Boletín B-7, cuyo objetivo era establecer las normas relativas a la valuación y presentación relevante de partidas, para lo cual establecía que los estados fi nancieros debían refl ejar adecuadamente los efectos de la infl ación en los siguientes renglones considerados altamente signifi cativos:

Inventario y costo de ventas. •

Inmuebles, maquinaria y equipo; depreciación acumulada y depreciación del periodo. •

Capital contable. •

Como consecuencia de la actualización surgieron nuevos conceptos: Resultado (efecto) por tenencia de activos no monetarios (RETANM). •

Costo integral de fi nanciamiento (CIF). •

Intereses. •

Efecto monetario. •

Efecto por posición monetaria. •

En octubre de 1985 se publicó el primer documento de adecuaciones, el cual impuso la ac- tualización de todas las partidas no monetarias. Así, en el balance general se debían actualizar todas las partidas no monetarias, incluyendo a las integrantes del capital contable. En el estado de resultados, los costos y gastos asociados con los activos no monetarios y, en su caso, los ingresos asociados con pasivos monetarios.

En noviembre de 1987 se publicó el segundo documento de adecuaciones que impuso el tra- tamiento del efecto monetario favorable, incorporándolo integralmente al resultado, así como la información complementaria relativa al costo histórico original en las partidas no monetarias y la actualización de información comparativa de la fecha del último estado fi nanciero comparado (circular 28 de enero de 1987).

En junio de 1989, el tercer documento de adecuaciones que reglamente la expresión de los estados fi nancieros en moneda de un mismo poder adquisitivo, obliga a presentar los conceptos del capital contable en el balance general e impone la comparabilidad temporal de los estados fi nancieros.

En marzo de 1992, el cuarto documento de adecuaciones impuso la revelación del grado de exposición de la empresa al riesgo cambiario.

En marzo de 1995, el quinto documento de adecuaciones, en vigor a partir del 1 de enero de 1996, proponía la desaparición del método de costos específi cos o de reposición para inventarios y costo de ventas, así como para maquinaria, y equipo y su correspondiente depreciación acumu- lada y del periodo; además, proponía sólo la aplicación del método de actualización por cambios en el nivel general de precios.

En septiembre de 1997 se emite el quinto documento de adecuaciones (modifi cado), en vigor a partir del 1 de enero de 1997, el cual confi rma como regla general para actualizar los activos no monetarios el método de ajustes por cambios en el nivel general de precios y restablece la opción de utilizar los costos de reposición para reconocer los efectos de la infl ación sobre los inventarios y el costo de ventas e indización específi ca para maquinaria, equipo de fabricación, cómputo y transporte, con sus depreciaciones respectivas.

Con fecha 19 de enero de 2001, la Comisión de Principios de Contabilidad (CPC) del IMCP comunica a la membrecía la necesidad y conveniencia de contar con un documento integrador y aprueba incorporar en el libro Principios de contabilidad generalmente aceptados, edición 2001, la

versión integrada del Boletín B-10, Reconocimiento de los efectos de la infl ación en la información fi nanciera (documento integrado), el cual deja sin efecto todos los anteriores.

Y así, el Consejo Emisor del CINIF acordó por unanimidad en julio de 2007 emitir la NIF B-10, Efectos de la infl ación, para su publicación en agosto de 2007 y entrada en vigor el 1 de enero de 2008, con el fi n de que la contabilidad fi nanciera, en su afán de satisfacer las necesidades de los usuarios, comunique información fi nanciera confi able, relevante, comprensible y comparable y, sobre todo, útil para la toma de decisiones. Esto es consecuencia de la globalización y la conver- gencia de las NIF nacionales con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), IFSR, por sus siglas en inglés.