CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO
1.3 Arquitectura y Participación Social
1.3.2 Arquitectura Participativa, definición
1.3.2.1 Referentes de Arquitectura y Participación
Para lograr este objetivo, Henry Sanoff implanta un modelo de programación arquitectónica que se basa en la integración de programación, evaluación y participación, con la finalidad de que la gente participe activamente en el proceso.62
La siguiente imagen muestra el modelo a seguir, el cual se encuentra subdividido en tres partes principales:
a. Investigación para el diseño b. Participación en el diseño c. Desarrollo del diseño.
37 La m etodol og ía se de sarr ol la de la si gui en te m an era :
Figura 38. Modelo de Programación de Henry Sanoff.
Fuente: Sanoff, Henry (2006). “Programación…” op. Cit. p.17
38
a.
Investigación para el diseño
Se definen las estrategias de planificación cliente/diseñador
Identifican los recursos de la comunidad
Repasa las necesidades de la comunidad (Uso de medios informáticos y tecnológicos)
Evalúa las instalaciones de la comunidad
Desarrolla base de datos
Fijar los objetivos de la comunidad (trabajo en taller)
b.
Participación en el diseño
Identifican las actividades (trabajo en taller)
Desarrollan las exigencias de la comunidad
c. Desarrollo del
diseño
Identificar los solares disponibles (trabajo en taller)
Evaluar las alternativas del solar
Generar las opciones de distribución del espacio
Generara las opciones de imagen
Debate comunitario
Esquemas de diseño
Es así como acertadamente Henry Sanoff define a la arquitectura participativa como una:
Actitud encaminada a promover cambios centrados en la creación y la gestión de entornos pensados para el hombre. Las actividades de la arquitectura participativa se
Cuadro 1: Modelo de Programación de Henry Sanoff.
39 basan en el principio siguiente: el entorno funciona mejor si las personas afectadas por sus cambios están activamente involucradas en su creación y gestión, en vez de ser tratados como consumidores pasivos.63
Lucien Kroll, (1927), arquitecto belga muy conocido por estos proyectos que involucran la participación de los futuros usuarios de los edificiosrefiriéndose a la arquitectura participativa manifiesta:
Una arquitectura compleja, diversa, que muestre sus contradicciones y sus arrepentimientos estimulará la creatividad aleatoria tanto durante su concepción como a lo largo de su uso. Será una arquitectura-tejido, sin límite rígido entre ésta y su contexto, entre hoy, ayer y mañana, entre sus autores y sus usuarios.64
Lo cual llevará a la arquitectura al nivel humano, democrático participativo, en donde la gente no se verá afectada por las decisiones de otros, sino, que podrá involucrarse directa y responsablemente.
Santiago de Molina, redactor de la revista “Ciudad Viva” presenta un breve e interesante análisis de una de las obras más importantes de Kroll es la facultad de medicina de la Universidad de Lovaina en Bélgica construida entre 1969 y 1974. 65
63SANOFF, HENRY (2006). “Programación…” op. Cit. p.48
64 Kroll, L. (2006). P2 Ecologías. Boletín CF+S, (32/33). Extraído de: http://habitat.aq.upm.es/boletin/n32/alkro.html 65Pioneros de la participación (2): Lucien Kroll « La Ciudad Viva. (s.f.). Extraído de:
http://www.laciudadviva.org/blogs/?p=10897 “No juntamos nuestras
ideas sino nuestros propósitos.
Y nos pusimos de acuerdo entonces
decidimos”
Popol Vuh, libro de los Mayas
Fuente:http://www.generonco nsulting.com
Figura 39. Henry Sanoff con un grupo de estudiantes de arquitectura.
Fuente: http://denizhasirci.blogspot.com/2013/04/henry-sanoff-visits- iaed-iue-for.html
40 Cuando a los estudiantes de medicina se les presentó un modelo de universidad para ellos “caduco”, exigieron que se contara con ellos incluso en la elección del arquitecto. Kroll señala que “se emplearon años discutiendo con los estudiantes” y comenta como desarrolló el proyecto: “Di a cada miembro del equipo un papel en el diseño de la propuesta. Luego designé una división topográfica, para evitar la homogeneidad y la
repetición(…). Por aquellos días estábamos empleando técnicas de participación, que luego se pudieron encontrar en el trabajo de psicólogos y sociólogos”.
Se formaron equipos de estudiantes y futuros inquilinos. Cuando los grupos perdían flexibilidad o aparecían disputas, se reorganizaban de manera que todo el mundo conociera los problemas del resto de los equipos y se llegaba a un principio de solución. Sólo entonces se dibujaron las plantas y las secciones. Prácticamente cuando la propia administración de la universidad había perdido la confianza en que todo llegara a buen puerto, se presentó el trabajo.
Un estudiante propuso demoler parte del edificio para realizar sus propias ideas. Hubo grupos que se organizaron de manera diferente. Un estudiante americano anunció su intención de construir su habitación con una altura libre de siete metros. Aparecieron otros grupos de gente ajena a la propia carrera de medicina: músicos, atletas, incluso jardineros que hicieron de las zonas verdes un huerto. Hubo alumnos de arquitectura que se habían matriculado en medicina para acceder a la posibilidad de desarrollar y habitar la residencia. Se llegó a instalar una cocina en el hall y un mercado de verduras…(4)
Figura 40. Facultad de Medicina de la Universidad de Lovaina, Bèlgica. Lucien Kroll
41 El resultado del proceso de participación “facilitado” por Kroll, no se generaba a partir de una propuesta que contemplase el futuro y su adaptabilidad, sino como un reflejo de una serie de tensiones siempre inminentes. La obra fue una solución temporal de todas las individualidades participantes, y por tanto, una invitación descarada a generar nuevos conflictos, más intensos y más amplios, para permitir la proliferación de la arquitectura a lo largo del tiempo.
Si para todo el siglo XX el trabajo diario del arquitecto fue mostrar cierta continuidad coherente con su obra o su trayectoria vital, el empleo de la estrategia de participación asumió que esto no tenía por qué ser cierto de modo absoluto. Desde el enfoque de Lucien Kroll aparecía como constante novedad las necesidades y opiniones reales de los habitantes como inexplorado dato de partida.66
Sin embargo, definir a la arquitectura como participativa parecería que se redundara en términos, pues la arquitectura no se la puede llamar como tal si la sociedad no tiene una real y significativa participación en ella, de lo contrario, solo sería una simple obra de arte, una escultura.