La educación artística es área fundamental en la educación básica según lo contempla la ley 115 en su artículo 23 que la menciona como área obligatoria y fundamental. En ese sentido es posible afirmar que, desde la experiencia pedagógica como maestro en práctica en el Colegio María Cano, se ve la necesidad de un maestro de área que oriente la educación artística en todos los grados de educación básica y media.
Además de necesario es pertinente y aún más para los estudiantes de primaria que generalmente son los que no cuentan con el profesional licenciado en esta área, siendo así que la maestra de aula debe asumir la orientación de esta asignatura, aun cuando no tenga la formación para ello.
Cuando se dio inicio en el proceso de implementar ideas diferenciadoras en los estudiantes del curso primero del Colegio María Cano a través de este proyecto se pudo identificar varios momentos a lo largo del proceso realizado con los estudiantes
Durante un primer momento, que fue el acercamiento al grupo a partir de la observación, se pudo identificar una serie de actividades que son realizadas por
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la docente de manera diaria, generando en el grupo una rutina como lo es la oración, luego se reúne el grupo para hacer la lectura de un cuento de acuerdo al trabajo que se planea con los otros docentes de los otros grupos de primero, esta actividad es orientada por la docente donde la idea es que los estudiantes lean de manera rotativa hasta finalizar el cuento, luego la docente realiza una serie de preguntas donde los estudiantes van identificando personajes, lugares donde se desarrolla las acciones del cuento, y otras preguntas con referencia a éste, leer en voz alta diariamente es pertinente, porque invita a los estudiantes a enamorarse de la lectura motivándolos y generando en ellos una rutina en torno al placer de leer.
Luego de esta lectura los estudiantes se organizan en sus puestos de trabajo y allí es donde se da inicio a un proceso donde el tablero, el uso de guías, el trabajo en el cuaderno y la utilización de cartillas es predominante en el desarrollo de las clases en este grupo.
Teniendo en cuenta este desarrollo de clase, comprendí la pertinencia de iniciar un proceso para que las clases tomen un giro particular en el que la educación artística juegue un papel importante en los procesos cognitivos y psicomotrices de los estudiantes; ya que durante la observación se ve que algunos de los estudiantes presentan dificultades con los procesos de escritura, manipulación de elementos, motricidad fina, creatividad y expresividad en sus actividades académicas cotidianas.
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Durante el proceso de observación se evidenció que predominaba el trabajo con guías, dibujo libre y el uso de cartillas. Además la docente da una instrucción en el tablero y a partir de allí los estudiantes deben realizar el trabajo de manera independiente, se percibe la fatiga por parte de los estudiantes al realizar las actividades ya que siempre se presentan de la misma manera y no genera en ellos un interés y una concentración para realizar las actividades. En varias ocasiones estas actividades llevan a acciones de indisciplina y desorden por parte de los estudiantes ya que al realizar de manera desinteresada y rápida las actividades propuestas por la docente, algunos de los estudiantes se levantan del puesto formando desorden, molestando e incomodando a los otros estudiantes que se encuentran realizando las actividades propuestas.
Al plantear las actividades alrededor de la creación de mandalas desde el trabajo con diferentes técnicas artísticas, lo que se busca es generar un ambiente agradable en el que los estudiantes potencien su creatividad y así promover el desarrollo psicomotriz durante la clase de educación artística.
El trabajo con mandalas permite integrar de manera armónica técnicas artísticas como el dibujo, coloreado, la pintura dactilar, el collage y el tejido, integrándose plenamente con formas, figuras geométricas y trazos aleatorios que nacen de las proposiciones que plantean los estudiantes desde su imaginario y de cómo perciben la idea de mandala.
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A lo largo del proceso realizado con los estudiantes, se buscó que las actividades no se explicaran de forma magistral, sino que se generara una interacción mediada por la motivación y el acompañamiento constante durante la realización de las actividades propuestas, realizando junto con ellos los ejercicios creativos, con diversas acciones para presentar la clase. Además, se enriquece la clase por las propuestas conjuntas que surgen por parte de los actores involucrados en el proceso formativo, buscando así en los estudiantes la participación más activa, una disposición más amena, actitudes y emociones positivas frente a la clase y el interés por los temas y ejercicios de creación artística.
Durante la implementación se encontró que es poco el tiempo destinado para la realización de la clase lo que dificulta la continuidad, el acompañamiento y seguimiento de los procesos de la propuesta pedagógica; ya que se destinan 2 horas semanales para esta clase, de las cuales se dedica tiempo para actividades de concentración, socialización y disposición y atención.
De igual manera otra dificultad que se evidenció, es la de los conocimientos previos que tienen los estudiantes con respecto en temas específicos como, figuras geométricas, lateralidad, distribución espacial y uso adecuado de los
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materiales. Frente a dichas situaciones fue necesario hacer explicaciones a medida que se realizaba la actividad.
A partir de este proceso se puede reconocer la pertinencia y necesidad de un maestro con formación en educación artística que guie y oriente los procesos pedagógicos en esta área específica del conocimiento que explore y potencie las habilidades creativas y artísticas de los estudiantes, reconociendo así la importancia de esta área fundamental en la formación integral de los estudiantes.
En este sentido es pertinente resaltar los aportes de la educación artística, es así como se considera desde el MEN:
En consecuencia, las competencias asociadas a la Educación Artística son habilidades, conocimientos y actitudes que se relacionan en contextos particulares, y que deben tener unos dominios específicos. En este sentido, el conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes, comprensiones y disposiciones que son responsabilidad de las artes en la escuela permite identificar tres competencias de cuyo desarrollo se ocupa la Educación Artística:
1. Sensibilidad
2. Apreciación estética
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Teniendo en cuenta este planteamiento el docente de educación artística debe ser lo suficientemente idóneo para identificar, reconocer y potenciar estas competencias en los estudiantes encaminándolos a procesos que lleven a un desarrollo integral en ellos, contribuyendo desde su experiencia, conocimiento, aprendizaje a encaminar los procesos creativos a interpretar, orientar, entender las habilidades de cada individuo.
A lo largo del proceso realizado con los estudiantes del grado primero María Cano, se pudo notar el interés de los estudiantes por desarrollar las actividades planteadas ya que para ellos eran nuevos procesos que les fundaba muchas expectativas, emociones y hasta frustraciones por no poder lograr los objetivos planteados; es el caso de “Sofía”, quien trabaja muy bien con el color, el dibujo, la pintura, escribe de manera fluida, es muy buena con las matemáticas, la lectura, pero al momento de enfrentarse a la elaboración del mandala tejido presentó muchas dificultades con respecto al agarre de los palitos y al envolver la lana.
Durante ese primer momento con los materiales y la instrucción de cómo se va envolviendo la lana al ver que no podía lograr que el tejido quedara como debía quedar, dejó los materiales, se sentó en su puesto y se puso a llorar, luego que se desahogó, se logró que retomase nuevamente la actividad haciéndole entender que todo es un proceso, que hay que tener paciencia y
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estar en constante reflexión de las actividades que realizamos para poderlas entender y así siempre estar en constante mejora.
Finalmente logró comprender con más detenimiento el tejido, su ánimo subió nuevamente y de hecho se le veía explicándole con prodigiosa paciencia a los compañeritos que presentaban dificultades con el tejido.
Como este fueron diversos los casos que se fueron presentado a medida que se desarrollaban las actividades planteadas en las sesiones, los estudiantes se identificaban más con las diferentes técnicas artísticas con las que se podía identificar el gusto por realizarla, el interés que generaba en ellos el trabajo con el material, y que podían explotar su potencial creativo planteando así su propia mirada y entendimiento del mandala.
La experiencia pedagógica como maestro en formación me ha permitido afianzar los conocimientos y contrastarlos en un contexto real, además de reconocer la importancia de la interacción con los estudiantes y los docentes de aula para intercambiar saberes y explorar alternativas que permitan dinamizar mi práctica y tener como punto de partida la lectura del contexto y el reconocimiento de los diferentes procesos de aprendizaje de los estudiantes.
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