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CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

5.3. CARACTERÍSTICAS FUNDAMENTALES DE LA PROPUESTA

5.4.4. LAS REGLAS DE LA EDUCACIÓN DEL SIGLO

Los cambios del contenido y de las formas de aprendizaje actuales nos obligan a replantearnos la noción de alfabetización, que fue durante muchos siglos la meta principal de la educación primaria.

La noción tradicional de alfabetización (incluyendo la llamada alfabetización numérica) estaba basada en tres reglas de oro, la lectura, la escritura y la aritmética, además de exigir una buena caligrafía y la memorización de ciertos pasajes de los libros de texto o de libros de poesía clásica.

Hoy en día necesitamos diseñar con urgencia una nueva metodología de educación

que contemple la presencia contundente de un adecuado manual para ser utilizado por los maestros. Esta nueva metodología podría dividirse en tres componentes que se corresponden con las reglas de oro de la educación tradicional:

• [Lectura] – buscar información en textos escritos, observar, recabar y grabar; • [Escritura] – comunicarse en entornos hipermedia, utilizando distintos tipos

de información y de medios; y

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En suma, debemos redefinir de forma drástica tanto el contenido educativo como los procedimientos de aprendizaje. La nueva metodología evita cualquier tipo de regla inamovible y la memorización de hechos, y enfatiza la habilidad de descubrir hechos e imaginar opciones nuevas. Este nuevo modelo resalta la importancia de comprender e inventar reglas, plantearse problemas, y de que cada alumno planifique y diseñe sus propias actividades. El objetivo de este tipo de educación no es el mero manejo de la tecnología, sino el desarrollo personal junto con el de las habilidades necesarias para un pensamiento y un comportamiento elevados.

Un llamado a una nueva dimensión de la enseñanza

La sociedad moderna necesita de ciudadanos educados capacitados para tomar decisiones y ponerlas en práctica en un mundo en constante cambio. Los individuos, las estructuras organizativas como las empresas y los gobiernos, y las instituciones educativas deben prepararse para un aprendizaje durante toda la vida. El procesamiento y la comunicación de la información se están convirtiendo en una parte esencial de la vida cotidiana, y los ciudadanos y líderes del siglo XXI deberán comprender y dominar las más sofisticadas herramientas tecnológicas para poder manejar la creciente cantidad de información, datos y mensajes. La educación del futuro implica tomar medidas urgentes que permitan a los individuos resolver problemas inesperados y nuevos.

Estamos convencidos de que el aprendizaje a lo largo de toda la vida será el estado normal del hombre moderno.

Tal vez el mayor cambio en la educación pueda definirse como un desplazamiento del énfasis que antes recaía principalmente en la enseñanza hacia el aprendizaje. Esto no significa que el docente pase a ser menos importante que antes, sino que su papel será principalmente el de ayudar a los alumnos a convertirse en mejores estudiantes. De acuerdo a este nuevo modelo, los docentes ayudarán a crear vínculos más sólidos entre el objeto de estudio y la realidad concreta, colocando el objeto de estudio en un contexto más realista para el alumno. En muchos casos, esto implica la integración de diversas disciplinas y la colaboración entre distintas áreas temáticas.

76 • Tomar conciencia y colaborar

Hace ya varias décadas que los educadores del mundo entero vienen trabajando para adaptar los sistemas educativos a sus condiciones, aspiraciones y tradiciones específicas.

Estos educadores son conscientes de que sus esfuerzos en el ámbito local requieren del apoyo de la comunidad educativa mundial para poder llevarse a cabo con éxito. Esta toma de conciencia mundial se ha visto favorecida por el avance de las modernas tecnologías de la información y la comunicación.

Por lo tanto el presente manual ofrece un amplio espectro de materiales para crear nuevos sistemas educativos que permitan el intercambio y la interacción a distancia entre grupos de docentes y de alumnos geográficamente distantes. Estos materiales son flexibles y responden a las cambiantes necesidades de los alumnos de todas las edades.

Para poder enfrentar este desafío, a su vez, es necesaria la colaboración entre naciones, culturas e instituciones, y entre individuos y grupos que tradicionalmente han permanecido aislados. El correo electrónico, los sistemas de boletines electrónicos, las teleconferencias y las comunidades virtuales en la Red Mundial (WWW, por sus siglas en inglés) permiten una comunicación recíproca entre individuos y grupos con intereses comunes. Los investigadores en el campo de la educación pueden trabajar en colaboración con los docentes que dan clases de forma activa. Esta posibilidad de trabajar en equipo, más allá del lugar geográfico en el que se encuentre cada individuo, ha dotado a científicos, docentes y alumnos de una libertad anteriormente inimaginable para investigar y comprender ideas que podrían tener un fuerte impacto mundial.

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Como mencionó un sabio hace ya varios siglos, ni la mano ni el intelecto pueden, el uno sin el otro, hacer un trabajo. Es por eso que necesitamos herramientas. Desde el comienzo de la historia, los hombres han estado inventando y utilizando herramientas –hachas y martillos de piedra, ruedas de torneros, palancas y poleas– para procesar alimentos y materiales y para canalizar la energía necesaria para la supervivencia y el bienestar.

De igual forma, el ser humano ha utilizado herramientas para procesar y comunicar información. La invención del lenguaje permitió a nuestros antepasados más antiguos procesar y controlar sus pensamientos, sentimientos y comportamientos. La palabra puede considerarse como una herramienta para nuestra actividad mental, y el mayor representante de la actividad mental es, sin lugar a dudas, el aprendizaje.

Hasta hace pocos siglos, esta actividad se había manifestado casi únicamente a través de funciones orgánicas, mediante nuestra mente y nuestro cuerpo (por ejemplo, el habla), y utilizando apenas algunas herramientas y técnicas primitivas (por ejemplo, el lápiz o el ábaco).

La tecnología educativa de la mente

Pasemos ahora a examinar la tecnología educativa de la mente, o en otras palabras, a analizar qué implica el proceso de aprendizaje. En la mayoría de las actividades de aprendizaje, podemos reconocer las siguientes fases:

(a) Aceptar y analizar un problema.

(b) Asegurarse de que todavía no existe una solución conocida para ese problema. (c) Decidir crear un proyecto, y establecer las metas y objetivos del mismo; hacer un balance de nuestros recursos mentales y materiales.

(d) Descubrir que no estamos lo suficientemente equipados para lidiar con el problema de forma exitosa.

(e) Analizar qué conocimientos, habilidades o experiencia adicional debemos adquirir para llegar a la solución deseada.

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(f) Atravesar un proceso de investigación, aprendizaje y práctica de los nuevos conocimientos.

(g) Formular un conjunto de soluciones posibles (crear opciones, comparar alternativas y evaluarlas), y luego elegir la que parece ser la más adecuada.

(h) Imaginar qué pasaría si el plan diseñado fuera puesto en práctica.

¿Qué cambios se producirían en nuestro entorno inmediato y en el ámbito físico y sociocultural que nos rodea? ¿Qué consecuencias podría tener? ¿Cómo podríamos evitar o solucionar las consecuencias negativas?

(i) Reflexionar acerca de lo que hemos hecho: repetir mentalmente los caminos que tomamos y las acciones que pusimos en práctica; describir los puntos esenciales; decidir si sería posible utilizar los nuevos conocimientos, habilidades y experiencia para abordar otros problemas en el futuro.

El aprendizaje como forma de procesar información

Al procesar información ya sea de forma puramente orgánica o con la ayuda de algún instrumento sencillo o de un manual adecuado como en nuestro caso, el maestro o educador combina varios patrones utilizados en el pensamiento y la comunicación para recabar información, almacenarla, acceder a ella, clasificarla, asociarla y separarla, modificarla y transmitirla, con la invención, el diseño, la construcción y la manufacturación de un objeto tangible.

Cualquier proceso de aprendizaje comienza con una búsqueda y una evaluación de patrones –información organizada de forma coherente–, que favorezcan nuestra supervivencia, nuestra comodidad y el potencial oculto en nosotros. Incluso los niños pequeños exploran su entorno inmediato mediante el mecanismo del ensayo-error; imitan las acciones de los adultos (por ejemplo, sonreír) y analizan si algo es comestible, agradable, amistoso, hostil o útil como herramienta. El niño almacena en su memoria la información recabada, interpretada y evaluada mediante estos comportamientos exploradores e imitativos, y forma modelos mentales que podrá aplicar a sus acciones futuras –sean éstas físicas o intelectuales. Este proceso se aplica a cualquier tipo de aprendizaje.

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El manual de estrategias metodológicas creado es una herramienta que está directamente vinculado a la naturaleza del aprendizaje, por la simple razón de que el aprendizaje se basa, en buena medida, en el manejo de información. Escuchar, hablar, leer, escribir, evaluar, sintetizar y analizar, resolver problemas matemáticos y memorizar versos o las capitales de los países, son todos ejemplos de procesamiento de información “fuera” de la computadora.

El mencionado manual puede también utilizarse en otros tipos de procesamiento de información, anteriormente marginados en la enseñanza tradicional, pero que se están convirtiendo en una parte cada vez más importante de la educación, como la planificación de proyectos o la búsqueda de nueva información fuera de los textos escolares; así como para asistir al proceso de escritura (dibujar, construir). El uso de adecuado del manual también podría enriquecer la interacción entre alumnos y docentes en el contexto de otras actividades escolares (como el deporte, por ejemplo). Las dimensiones humanas del manual se manifiestan al brindar oportunidades de diálogo, interacción y sinergia entre un docente y un alumno o, en otras palabras, entre un Maestro y su Aprendiz.

Históricamente, el procesamiento y la comunicación de información han ocupado siempre un lugar preponderante en las actividades educativas. Esto se daba principalmente entre el docente y el alumno, contando apenas con un lápiz, papel y un pizarrón. Actualmente, las computadoras, con sus versátiles sensores, periféricos y extensiones, permiten a los docentes adentrarse en un modelo educativo mucho más sofisticado y flexible.

5.4.5. LA EDUCACIÓN EN TRANSICIÓN