Referente a los elementos que pueden formar parte del programa de la asignatura, en el bloque 3. Programa de Formación, se hace referencia explícitamente al Programa de Formación, Dimensión Práctica del Programa de Formación y Planificación docente.
En el bloque 4. Desarrollo de la enseñanza, se hace referencia a la Metodología Docente, el Trabajo de los Alumnos, la Evaluación de los Aprendizajes, la Orientación y Tutoría y la Coordinación de la enseñanza. De la misma manera se encuentran características de excelencia fuera de estos puntos que se cree deben formar parte del programa universitario.
En el tercer apartado se efectúa una exposición de los procedimientos, las tareas a realizar y los productos a obtener que conlleva a la realización de un proceso de autorregulación desde la perspectiva metodológica. Constituye, de alguna forma, el capítulo que nos informa sobre el “modus operandi” de la evaluación.
En el apartado cuarto se presenta un Protocolo del Autoinforme que deberán elaborar los Comités de Evaluación una vez que hayan concluido su trabajo. La finalidad del mismo es orientar su elaboración y contribuir a la normalización de este informe, con el fin de facilitar su análisis e incrementar su utilización posterior.
En el apartado siguiente, el quinto, se incluyen una serie de tablas, para recoger datos estadísticos que se consideran básicos a la hora de recabar evidencias y construir indicadores de rendimiento. Estas tablas no han sufrido alteraciones significativas respecto a las incluidas en las versiones anteriores, ya que “no nos parece oportuno modificarlas cuando aún no se han explotado adecuadamente las anteriores”(Ibid, 2004: 8).
Los tres apartados anteriores dan la perspectiva operativa de este documento ya que no se basa únicamente en una concepción teórica, sino que su fin último es que se lleve a cabo la evaluación, y da los recursos necesarios tanto para una evaluación, como las pautas necesarias para la comprensión, reflexión y debate, sobre esta evaluación.
En el último apartado se adjunta un Glosario de los términos más comunes utilizados en el ámbito de la evaluación institucional precisando, en cada caso, la definición o supuesto desde el que se considera o utilizan en esta Guía, y algunas referencias sobre Guías de evaluación y otros documentos de interés
Esta idea de confeccionar un glosario favorece la sincronía de todos los agentes evaluadores ya que permite minimizar las dificultades de evaluación derivadas de los elementos polisémicos (o simplemente de la disparidad de puntos de vista) que los términos utilizados suscitan.
Por otro lado la inclusión de referencias bibliográficas (o mejor dicho referencias www), da una idea de la consistencia teórica del documento así como son una guía para posibles ampliaciones o aclaraciones de conceptos. Comentario / valoración del estudio
Como fuentes de documentación, el programa de la asignatura aparece como un instrumento muy útil para recoger información, entre muchos otros elementos a tener presentes.
Sería necio pensar que este es el documento definitivo en el ámbito de la evaluación universitaria, pero si se debe pensar que actualmente sí que se cree que es el más completo ya que recoge todos los aprendizajes que se han ido acumulando desde 1993. Y no solo por el bagaje en conocimientos que aporta, si no también por el proceso metodológico que lleva a la confección del documento.
No obstante, de una u otra manera, casi la totalidad de los ítems que se presentan en este trabajo se han de tener presentes, tanto de una forma implícita como explícita, para confeccionar la programación anual de una asignatura.
Esta guía, tanto por su contenido como por la experiencia y conocimientos de los profesionales que la han realizado, se cree que es muy interesante y en palabras del profesor De Miguel, “es el resultado de una revisión de todo lo que se ha encontrado sobre la evaluación de las Titulaciones tanto en el ámbito nacional como Internacional”.
Se han encontrado igualmente publicaciones recientes que realizan evaluaciones de la docencia de profesorado o que bien realizan evaluaciones de la universidad en general, donde se pueden encontrar informaciones sobre la evaluación de la docencia y por supuesto se suele hacer alusión a los programas de las asignaturas.
Así artículos58 como los de Monreal “La tutoría como soporte de la educación” (2000) Hernández “Docencia e investigación superior” (RIE, 21, 2002); Tejedor “La evaluación institucional en el ámbito universitario” (REP, 1997); “Un modelo de evaluación del profesorado universitario” (RIE 21, 2003), publicaciones como las de Doménech (1999), Brown y Glasner (2003), Zabalza (2002, 2003) así como manuales de confección de Syllabus The Ohio State University o simplemente guías de confección de programas dados por diferentes departamentos de universidades españolas, han servido también
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Se quiere especificar que las citas aquí referidas, son solo algunos de los artículos consultados y que estos se explicitan aquí, como mera presentación o botón de muestra del tipo de bibliografía consultada. No son, ni con mucho, la totalidad de la bibliografía consultada ni siquiera se pueden clasificar como las más significativas. Son, reitero, una muestra.
para ver diferentes puntos de vista sobre qué elementos debe incluir una programación de una asignatura universitaria.
DESCRIPTORES DE EXPLICACIÓN DEL PROGRAMA UNIVERSITARIO
A la hora de hablar de cómo tiene que ser un programa universitario, no se puede olvidar, que este programa forma parte de una concreción de un currículum que da sentido a cada una de las acciones que el currículum implica. Para explicar el modelo de currículum universitario, se puede usar la estructura que Benedito, V. (1987) hace, como una propuesta de modelo de diseño curricular. En palabras de Benedito (1987, 136) “se trata de construir un modelo (...) que respetaría los modelos de racionalidad y finalidad de un currículum en el ámbito universitario y, sobre todo, que fuera un modelo puente entre el modelo tecnológico en su formulación flexible o clínica (Bunge, 1969) y un enfoque ecológico (Doyle,1978)”. El modelo del diseño que se propone es el del esquema que se presenta. (Esquema.7)