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2. Los Artistas

2.3 Perspectiva de los artitas

2.3.2 Relación con las disqueras, los medios y las organizaciones

El artista aún cuando existe en la actualidad la figura del manager o agencia de management que se encarga de prácticamente todo lo que se refiere al artista, hay quienes tuvieron representante en su momento y ahora ya la experiencia les permite asumir la relación con medios, disqueras y organizaciones por su cuenta, pero otros tantos que son nuevos en el oficio, definitivamente deben tener esta asesoría y acompañamiento constante. Por lo tanto aún cuando los representantes de los artistas sean sus voceros en todos los escenarios, al ser figuras públicas, hay momentos en los que deben enfrentarse a cada uno de los actores que mencionamos, en varias oportunidades. No existe un orden establecido de con quien el artista debe entablar primero una relación, si con la disquera, los medios de comunicación o las organizaciones que protegerán sus derechos, tal vez se necesitan de todas a la vez, durante el proceso de ascenso en la carrera artística. Es por eso que cada uno tiene una experiencia, un camino y una fórmula diferente para llegar al éxito en este escenario tan competitivo.

Tal vez varios coinciden en que antes de tener una disquera y un manager es necesario que se escuche su música y sea reconocida poco a poco entre la gente y para esto es esencial los medios de comunicación en especial la radio. Como se mencionó anteriormente la manera más efectiva de darse a conocer y generar un voz a voz dentro del medio del espectáculo es tocando en bares donde asista gente de la farándula y los medios, como tuvieron la experiencia la mayoría de los artistas citados.

Todos ellos han tenido que tocar puertas en las disqueras para que estas faciliten y pongan sus sellos en sus producciones y tengan un respaldo. En los años cuarenta cuando Oscar Agudelo comenzaba su carrera, se unió a un dueto que ya tenía más reconocimiento que él como solista e intentó por medio de ellos y su amistad llegar a disqueras como Sonolux y Silver, sin obtener éxito, pero finalmente fue aceptado por Codiscos, en una audición con los ejecutivos de la disquera. Luego de su primer éxito, que aunque no fue de su autoría, fue su disco insignia “China hereje”, las disqueras comenzaron a disputárselo, ofreciéndole el doble de dinero por la exclusividad, en esa época era alrededor de ochenta pesos, lo que significaba

bastantes ganancias. En ese momento él no tenía manager y en realidad el cargo no existía como tal, el proceso para grabar un disco en los años cuarenta consistía en que un ejecutivo de la disquera, en este caso Sonolux, escogía el repertorio y el artista tenía la última palabra sobre el mismo.

Ese proceso continuó hasta los años setenta, Oscar Golden comenta que en esta década coincidencialmente tampoco tenía representante y llegó por sus medios a la disquera gracias a la popularidad de su género (la balada), y las relaciones con los medios de comunicación de la época. Las disqueras no tenían gran influencia en el aspecto monetario, tanto como ahora y asegura que algo que definitivamente jugó a su favor fue el género que interpretó, pues la balada tuvo la misma acogida que en su momento el bolero, que llegó y se quedo traspasando generaciones y quedándose como clásicos de la música. Y son estos clásicos lo que para él sostienen a las disqueras, lo que en la industria fonográfica se denomina música de catálogo, que en otras palabras es la música de una década hacia atrás y que en su momento fueron grandes éxitos, como lo son The Beatles, Rollings Stone, Elvis Presley, por mencionar algunos artistas internacionales.

Al pasar el tiempo y queriendo obtener más, sin invertir lo suficiente, las disqueras sin otra intención que su propio negocio, dificultan el acceso de los artistas hacia ellas, pues ya no graban a los artistas a los que desean firmar, esperan que el artista llegue con el trabajo prácticamente hecho, con maquetas o demos bien conformados y experiencia en el medio. Así son los casos de los artistas que desde Juan Consuegra, hasta Isa Catherine, han tenido que trabajar bastante antes de llegar a una disquera.

En el caso de Juan Consuegra, antes de llegar a la disquera tuvo que componer treinta temas aproximadamente, para luego descartar la mitad, pero antes debía grabar dos canciones para tocar puertas y como tenía pocos recursos económicos, recurrió a canjes con sus colegas para producir el sencillo. Intentó en Sony y Warner que en Colombia están representadas por KDiscos y no obtuvo respuesta. Su puerta se abrió finalmente cuando gracias a una colega comunicadora, mostró su material en la multinacional West Plus Entreteiment, empresa

española organizadora de eventos, y lo llamaron para firmar contrato de promoción para el disco, como editorial e intérprete.

Natalia Bedoya aunque lleva desde pequeña en el mundo del espectáculo y la música no ha tenido tanta suerte respecto a las disqueras. Ha grabado varios discos para proyectos independientes, en Colombia y Argentina, pero su acercamiento real con la industria musical lo logró cuando ganó el reality show “Popstars”, siendo Sony quien estuvo en frente del proyecto. En el primer disco, las canciones pertenecían a Kike Santander y otros compositores, por lo que la participación y opinión del grupo de jóvenes, fue nula, colocando únicamente su voz. Sin embargo, en el segundo disco fue más significativa, tanto en composiciones, como en arreglos y estilos, pero el proyecto no duró mucho, ya no había apoyo del canal de televisión que había liderado el Realty y la multinacional decidió apostar todo a otro género musical que estaba de moda, dejando el pop y grupos juveniles a un lado y dándole prioridad al vallenato, por lo que Natalia, paralelo a la actuación decide abrirse camino para su primer disco como solista, esperando que una disquera le abra las puertas, pero ya con varios elementos a favor, como el tener un productor de reconocimiento y trayectoria en el medio, Iván Benavides y un manager que aunque no se desempeña en el escenario musical sino actoral, quiere seguir apoyándola con sus contactos en la farándula en Latinoamérica y lograr su ascenso musical.

Si para los artistas jóvenes y con un género que se acomoda a los estándares de la música comercial ha sido difícil, para un músico de academia, con música opuesta a lo comercial es prácticamente imposible. Enrique Ardila, realizó su primer disco en el estudio de su apartamento, todo de manera independiente y financiado por los integrantes de su grupo Guaxaro. Para él al contrario de muchos artistas que quisieran trabajar en grandes estudios y que tuviera la oportunidad de hacerlo, Enrique prefiere trabajar “sin taxímetro” sin presiones de tiempo y dinero, pues opta por trabajar tranquilamente de manera independiente, debido que las disqueras no dan oportunidades para mostrar y desarrollar diferentes proyectos, intentando confiar más en el músico, y en el punto de vista artístico, más que del negocio. Pero Ardila es consciente que el objetivo de las disqueras es hacer dinero y no elevar la

cultura del país ni nada que se le parezca. Por eso para este grupo de músicos profesionales que interpretan bambucos y pasillos, la salida comercial es bastante compleja y más un cuando su producción fue “rudimentaria”, por lo que ni los medios, ni disqueras se arriesgan a este tipo de productos.

Es evidente entonces, que los géneros musicales marcan épocas, tendencias y el negocio del momento. Para las disqueras su ejercicio radica en generar música de moda o de época y todo lo que patrocinen con los estilos del momento les dará resultados. Rondón asegura que la música comercial se genera a partir de varias propuestas similares, con el fin que las disqueras apoyen algo que saben que va a funcionar, como la balada, que en los años sesenta y setenta era la música de moda y todos apostaban al mismo género, ahora el vallenato es a lo que le apuestan las disqueras con más certeza.

La relación de los artistas con los medios se da en varias etapas, pues quienes primero hacen contacto con los medios son los promotores de radio, jefes de prensa y managers que trabajen con el artista. Los promotores de radio son generalmente de la disquera a la cual pertenecen, los jefes de prensa y manager si pertenecen a un mismo grupo o staff24 del artista.

Sin embargo, estas nuevas figuras son bastante actuales y se crearon por la competencia en general del mercado artístico, pero desde los inicios de la radio, hasta los ochenta aproximadamente, en el caso de Colombia, los artistas eran quienes manejaban su imagen y relación con los medios, pero fueron las diferentes circunstancias las que hicieron que otro personaje los asesora y llevara por buen camino.

En el caso de Oscar Golden, afirma que era el mismo quien se inventaba los rumores frente a los medios para adquirir popularidad, como por ejemplo que le llegaban cien cartas de fans, cuando en realidad le llegaban diez; o cuando Oscar Agudelo gracias a su carisma había obtenido gran relación con los medios y en un desorden en su comportamiento en público, por alcohol, los mismos amigos periodistas y gente cercana lo aconsejaron que debía ser ejemplo por ser un personaje destacado y así reivindicarse con su público. Pero ahora son los manager

quienes inventan escenarios diferentes como estrategia para que su artista sea noticia, la gente lo vea, escuche y lea en los medios, sin importar si es en el aspecto musical, pues la mayoría de los medios que hablan del espectáculo se dedican a indagar sobre la vida privada de los artistas, más que en su música y sus nuevas propuestas.

Respecto a los medios, Rondón cree que estos no tienen nada que ver con los músicos, solo con los cantantes o artistas y la vida de los mismos, pero hay menos interés por conocer quienes están detrás de la figura a no ser que sean melómanos de la música. Los medios no tienen ingerencia con los músicos sino las disqueras, la publicidad o los jingles. Relata además, que anteriormente la televisión era uno de los medios más influyentes y con varios espacios musicales, había mucha música en vivo, pero eso ya no existe.

Sin embargo, para otros artistas el trabajo es directamente proporcional al proceso de escucha de un producto musical comercial, y además depende de este para sobresalir; Juan Consuegra explica el proceso de un artista en los medios, que es de lo que parten realmente para que su música llegué a su futuro público:

“Se escucha por primera vez la canción por radio, como el oído es frágil, se repite varias veces la canción para que pegue, seis veces al día aproximadamente; la gente empieza a tener de referencia la canción, la recuerda y cuando menos piensa, la está tarareando; luego aprecia la voz del cantante, ve el video clip o un comunicado en el periódico con foto incluida y reconoce visualmente al grupo; luego con la distribución del disco, lo encuentra en policarbonato; lo compra y lo agrega al iPod, empezando así, el proceso de apropiación de la música comercial de la mano con las nuevas tecnologías; la gente transforma la música y la trasporta a muy bajo costo y de eso es conciente la industria; la persona posteriormente quiere ver el artista en vivo y por esto la importancia de la tarima, dando un reconocimiento emotivo o una conmemoración… de ahí parte todo nuestro trabajo” .

Es sin lugar a dudas un pequeño resumen de lo que es el proceso de escucha y apropiación de la música desde el ámbito consumista, pero volviendo a los medios como dinamizadores de la industria, y no de caza talentos, son ellos quienes pueden dar vida a los artistas desconocidos, pero quieren igualmente productos garantizados, con respaldo de una

disquera, que les garantice que van a tener un impacto grande, razón por la cual las emisoras transmiten más tranquilos lo extranjero que lo nacional, como Robin Williams o Madonna que tienen un plan de mercadeo establecido desde su casa matriz y ha tenido éxito en otros lugares ( Roldón, 2007).

Por otra parte Natalia Bedoya, cree que la relación con los medios es trabajo del artista mismo, pues es quien debe estar atento para descubrir la fórmula correcta para acceder a ellos con impacto y credibilidad, pues aunque no aseguran el éxito si son parte fundamental del mismo y para esto hay que estar dispuestos y atentos a eventos sociales como fiestas y rumbas o eventos culturales como lanzamientos de películas, novelas, conciertos, etc., para que la reconozcan y haya una vigencia de su imagen así no sea la protagonista del vento como tal.

En resumen el artista debe llegar a los medios por su cuenta o el de su staff, pues tan solo los medios musicales alternativos o especializados están en búsqueda de nuevas tendencias y novedades musicales más académicas o de un grupo selecto de personas y géneros, tal como le sucedió a Guaxaro, que debido a la participación en eventos universitarios, logró el reconocimiento de programas especializados de emisoras no comerciales como la Radiodifusora Nacional; programa “Músicas del mundo” de la emisora Javeriana; Laúd estéreo de la Universidad Distrital; y Universidad Nacional, dando fe que la música alternativa si tiene un espacio en los medios de comunicación de una forma y camino diferente, aunque no niega querer estar en una emisora comercial, es conciente que es un arma de doble filo, pues se puede “quemar” su música rápidamente o tendrían que cambiar el formato y su idea es disfrutar un poco más de su estilo.

Respecto a las organizaciones Sayco – Sociedad de autores y compositores colombianos - y Acinpro - Asociación de gestión colectiva de derechos conexos - que aplica en este caso para los intérpretes, hay variedad de opiniones, pues para Gabriel Rondón, Jorge Villamil y Oscar Golden que han pertenecido a las juntas directivas de las mismas recientemente, su opinión es positiva y aseguran que el funcionamiento es el correspondiente

al objetivo de su creación, el de proteger y velar por los derechos de los autores e intérpretes, recaudando sus ganancias correspondientes a la ley.

Por su vinculación directa no especifican mucho en el tema, pero si hay una diferencia evidente entre las dos organizaciones, pues Acinpro se lleva mejor reconocimiento y reputación que Sayco, traducido a lo que reciben de recaudos semestrales. Agudelo por ejemplo manifestando el gran respaldo y apropiación que tiene por ambas, asegura que la diferencia económica es demasiado evidente pues mientras Acinpro le paga cada seis meses de tres a cinco millones de pesos, Sayco en ese mismo lapso de tiempo, no supera los ciento cuarenta mil pesos.

Por otra parte se sigue cuestionando el funcionamiento y proceder de las mismas, pero es muy posible que sea falta de conocimiento por lo que se encontró más adelante en el apartado de las organizaciones. Golden por ejemplo cree que Acinpro - Asociación de intérpretes y productores fonográficos – no debería estar dividida entre los intérpretes y productores fonográficos, por el cincuenta por ciento, “pues los productores deberían obtener el dinero por sus producciones físicas, cassettes, videos y discos, mientras que el intérprete debería obtener su dinero por la ejecución pública y la difusión en medios sonoros, pero los productores reciben aún en esos ámbitos”, él se lo cuestiona y deja la intervención sin concluir. No obstante, todos los artistas reconocen que gracias a las dos organizaciones, tienen salud, seguro de vida y demás gastos de calamidad familiar.

Los demás artistas entrevistados debido a su corta experiencia, en general no aplican para pertenecer a la asociación por los requisitos que estas requieren al inscribirlos, sin embargo, es evidente de igual manera la falta de información sobre el proceso y funcionamiento de las mismas, lo cual no genera mayor interés en los más jóvenes, pues tienen otras actividades que se complementan a nivel económico y de seguridad social en general.