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4. Marco Conceptual

4.2 Relación Lengua Cultura

Un error que se suele cometer al inicio del proceso de aprendizaje y enseñanza de una lengua, es asumir que únicamente con la gramática podremos establecer una correcta

comunicación, lo cual conlleva a dejar aspectos culturales de lado. Sin embargo, tal como menciona Gutiérrez A. (2002) el aprender una lengua implica aprender toda una serie de estrategias que se derivan de los parámetros culturales en los que se desarrolla. En pocas palabras para poder aprender correctamente una lengua hay que aprender a pensar como sus hablantes, y vivir en esa lengua y cultura. Teniendo en cuenta lo anterior y para poder comprender de mejor manera esta relación, empezaremos explicando cada concepto por aparte y finalmente qué implica la relación de lengua y cultura.

4.2.1 ¿Qué es cultura y qué es lengua?

Cuando pensamos en cultura, usualmente solemos relacionar este término con comunidad y sociedad, donde están presentes aquellos aspectos sociales tales como: tradiciones,

costumbres, creencias, gastronomía, fiestas, etc. Pfister Guenter citado por Rondón (2015) define cultura como "cualquier cosa y todo lo que la humanidad ha inventado y varía de país a país y de casa a casa”. El Diccionario de la lengua español (DEL) define cultura como “conjunto de

conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico” o “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.” Finalmente, por su parte Gutiérrez Rivero, A. (2002) cita a varios autores al

respecto:

Fernando Poyatos, considera cultura como hábitos compartidos de un grupo dentro de un marco geográfico determinado en los que incluyen elementos tales como los medios de comunicación, las relaciones sociales y las actividades cotidianas. Lourdes Miquel y Neus Sans citan algunas definiciones como la de Harris “conjunto aprendido/adquirido

socialmente de tradiciones, estilos de vida y de modos pautados y repetidos de pensar, sentir y actuar” y Porcher que afirma que la cultura es un modo de clasificación y la ficha de identidad de una sociedad, a lo que añaden ellas “una adhesión afectiva, un cúmulo de creencias que tienen fuerza de verdad y que marcan, en algún sentido, cada una de nuestras actuaciones como individuos miembros de una sociedad.

Todas estas definiciones tienen un punto en común, la sociedad. La cultura no podría existir sino hay un contacto con los demás. Adicional, podemos deducir que en esta interacción es

fundamental la comunicación, que los individuos puedan comunicarse y construir esta cultura de manera mutua.

Teniendo en cuenta lo mencionado con anterioridad, Dwight McDonald citado por

Domínguez, González, J., & Vázquez Barragán, A. (2008) menciona que la cultura puede dividirse en dos: la cultura alta y la cultura popular. De igual manera McDonald menciona que ambos tipos de cultura no pueden ser analizadas ni evaluadas de la misma manera, considerando que ambas abordan diferentes aspectos sociales. En primer lugar, la cultura alta se refiere al dominar

aspectos más complicados, como tocar un instrumento como el violín, o bailar ballet, aspectos que se relacionan con una clase social alta. Por otro lado, la cultura popular tal como su nombre lo dice, se refiere al dominar aspectos más comunes y populares, tales como bailar salsa o tocar guitarra, que a pesar de ser un instrumento musical como el violín, se relaciona más con la clase común y no tiene un significado relacionado con un estatus social reconocido, etc. Finalmente, a pesar de que ambos tipos de culturas se refieren a diferentes aspectos, el término de cultura en general, responde a dos funciones, tal como mencionan Domínguez, & Vázquez (2008). Primero el proveer un contexto social que nos relaciona, donde aspectos lingüísticos, físicos, y

psicológicos se encuentran. En segundo lugar el proporcionar la estructura, seguridad y estabilidad a nivel social. A pesar de todo esto, es importante mencionar que la dificultad de definir cultura, es que esta varía dependiendo del individuo y grupo social, por lo que dentro de un mismo país pueden existir diferentes culturas.

utilizamos para comunicarnos dentro de un grupo”. El concepto de Lengua tomo importancia gracias a Saussure, padre de la Lingüística estructuralista, quien dice que la lengua es el producto social de la facultad del lenguaje, es adquirido y convencional, por lo tanto, al ser social, la lengua se convierte en un tesoro que comparten los sujetos de una misma comunidad. Es importante diferenciar la lengua del habla, ya que esta última hace referencia a la manifestación individual, personal de cada individuo. Los integrantes de una sociedad usan la lengua para poder

comunicarse, y esta comunicación se hace presente mediante el habla o actos de habla. De igual manera cabe resaltar que la lengua para Saussure es una entidad idiomática histórica, por lo tanto carga con un peso histórico, tales como la lengua española, francesa, inglesa, etc. Aunque más adelante podemos ver un debate en el que la lengua se considera como un sistema que no es fijo, el cual va cambiando con el tiempo, por lo que se ve como elemento dinámico y creado teniendo en cuenta que al ser aprendida y adquirida por los integrantes de la sociedad, estos van

generando modificaciones con el paso del tiempo a la lengua misma.

Como en el concepto de cultura, se observó que se hablan de diferentes tipos de cultura, con la lengua pasa lo mismo. Los tipos de lengua más conocidos son: lengua materna o segunda lengua, natural o construida, o lengua viva o muerta. Según el Centro Virtual Cervantes

La lengua materna o L1 se entiende como la primera lengua que aprende un ser humano en su infancia y que normalmente deviene su instrumento natural de pensamiento y comunicación. Con el mismo sentido también se emplea lengua nativa y, con menor frecuencia, lengua natal.

Generalmente se dice que la lengua materna es la lengua que se adquiere de manera

inconsciente al ser la primera lengua aprendida y adquirida, generalmente por transmisión de la madre y por lo tanto es la lengua con la que el individuo se siente más cómodo a la hora de comunicarse. La segunda lengua por otro lado, ya se aprende de manera consciente, y usada generalmente como segunda opción. El Centro Virtual Cervantes de igual manera aclara que la lengua meta, terminó el cual engloba segunda lengua, o lengua meta, se refiere a la lengua que constituye el objeto de aprendizaje, sea en un contexto formal de aprendizaje o en uno natural.

Otro tipo de lengua es la lengua natural, esta es establecida según la práctica social a lo largo del tiempo. Por lo tanto es la lengua la que determina la configuración de los signos los cuales conforman el sistema de comunicación y su evolución puede llegar a verse influenciada por otras lenguas. Por otro lado, la lengua construida es el resultado de la creación de uno o varios individuos, quienes establecieron de manera consciente y deliberadamente las reglas y

estructura que regirán dicha lengua. Un ejemplo de lo anterior sería el Klingon, lengua

desarrollada por Marc Okrand para los estudios Paramount Pictures, como lengua vernácula de la raza klingon en el universo de Star Trek.

Finalmente tenemos las lenguas que se pueden clasificar según el uso y la importancia que tiene entre una comunidad de hablantes. En este sentido, se considerará una lengua como viva cuando es actualmente hablada por una comunidad de personas, que se utiliza de forma consistente en un grupo o comunidad lo suficientemente grande como para asegurar su evolución y transmisión a lo largo del tiempo, sin importar si es nativa o dominante, natural o construida. Mientras que la lengua muerta no es hablada en ningún país, nación o comunidad humana y ya no tiene hablantes, lo que impide mantener su continuidad. El latín es una lengua muerta, puesto que si bien existen documentos en ese idioma, y existen personas que lo pueden leer y

comprender, no tiene suficientes hablantes como para mantener su continuidad.

4.2.2 Lengua y cultura.

En el campo de la lingüística, se puede ver diferentes maneras en las cuales se estudian estos conceptos. Por un lado podemos ver como se ve desde la lingüística estructuralista, donde la lengua se ve como un sistema formal, donde se visibiliza una diferenciación de los elementos que lo forman, un sistema estructurado y se ve la importancia de la gramática, en la que esta es el pilar para poder entablar una comunicación. Por otro lado, otras disciplinas como la

sociolingüística y etnolingüística, tienen en cuenta el rol fundamental de la sociedad y su

interacción en la lengua, y como estos dos elementos se complementan el uno al otro. Un ejemplo de lo anterior es la dialectología, y un ejemplo de esto es el señor José Joaquín Montes Giraldo, quien ayudó a la creación y redacción del Atlas lingüístico-etnográfico de Colombia (ALEC) y mostró la variabilidad y variedad en la lengua, y como esta esta ligada con aspectos culturales y geográficos. Otro ejemplo de lo anterior es la sociolingüística, donde si vemos la sociolingüística variacionista, la cual busca las causas y motivaciones que expliquen los cambios en la lengua. Según Labov (1966), “no se puede comprender el cambio en el lenguaje fuera de la vida social de la comunidad”.

Por lo tanto, la relación lengua- cultura es fundamental para poder comunicarse y

como el siguiente testimonio que muestra un choque cultural de un extranjero al llegar a España-. Me han preguntado “¿Qué pasa?” y no se han esperado a escuchar mi respuesta; Me han invitado a una fiesta a las 9, yo he llegado a las 9 y me han mirado de una manera rara; La abuela de la familia donde vivo quiere que la tutee, eso es raro, ¿no?

Normalmente cuando una persona empieza a conocer una cultura nueva y diferente a la que conoce, tiende a interpretar las cosas desde su propia visión cultural, generando así un “efecto escaparate” en el que se tiene únicamente una visión superficial de la cultura ajena, y no se llega a verificar qué tan acertada o errónea es, tal como menciona Iglesias Casal (2000) en Gutiérrez (2002).

De igual manera Casal (2000) propone explotar estos patrones culturales como punto de partida para poder acceder a la lengua, de esta manera comprobar cómo estos patrones de comportamiento cultural, adquieren sentido dentro de un contexto determinado y poder reflexionar sobre la cultura propia. Es importante como menciona Óscar Cerrolaza no generar

universalismos en la propia cultura, es decir imponer una realidad cultural propia, o suponer que existen culturas mejores que otras, sino por el contrario, como menciona Moreno Garcia, llegar con una mente abierta. Hay que recordar que al ser individuos sociales, y tener contacto con otras personas, nuestras visión sobre la cultura va cambiando, y de igual manera al existir una

constante comunicación con otros individuos la lengua también va ir sufriendo ciertas

modificaciones. Por lo tanto, es importante recalcar que la lengua se aprende al usarla, al ponerla en práctica, y la cultura al observar y hacer parte de esta interacción. Entre ambas se construyen y se van creando y adquiriendo las capacidades o habilidades (para saber hacer-estar-aprender) tal como afirma Myriam D. Monserrat (2009: 4). en W.A (2015)

Asimismo, retomando un poco la teoría de McGill, citada por Franco Di Cinzia donde se sostiene que un aprendiz gradualmente va adoptando unos rasgos del comportamiento que caracterizan a los individuos de otro grupo lingüístico-cultural. Se trata del grupo de nativos de la lengua objeto [LO] de estudio. El éxito de la adquisición de la LO depende de la actitud del aprendiz hacia ese grupo, en el que este aprendizaje va ligado no únicamente en la gramática sino en la cultura misma como se mencionó con anterioridad. Y a pesar de que enseñar la cultura de un país por completo es imposible, se puede enseñar pequeñas muestras culturales que muestran la apropiación cultural y de la lengua en sí misma.

Finalmente, Gutiérrez (2002) nos indica que la mejor manera para poder enseñar el aspecto cultural y su conexión con la lengua a los extranjeros y aprendientes es hacerlo mediante el contraste con la cultura propia. De esta manera se genera una comparación crítica de ambas culturas mediante la práctica e interacción con la misma comunidad. De esta manera se llega al concepto de Competencia Comunicativa Intercultural, término que se trabajará de manera más profunda y detallada a continuación.

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