DESARROLLO DE ÓVULOS
8. DISCUSIÓN GENERAL
8.1. INFLUENCIA DE LA POLINIZACIÓN EN EL PROCESO REPRODUCTIVO
8.2.2 Relaciones de (in)compatibilidad entre cultivares
hasta ahora.
8.2.2 Relaciones de (in)compatibilidad entre cultivares
El uso de marcadores moleculares ha permitido analizar y determinar el genotipo S de 115 cultivares, 97 de ellos identificados por primera vez en este trabajo (Capítulos 3, 4, 5, 6 y 7; Anexos 4 y 5), que incluyen la mayoría de los cultivados en la actualidad, algunos cultivares de reciente introducción y otros antiguos muy utilizados como parentales en programas de mejora, como genotipos de P. salicina (‘Abundance’, ‘Kelsey’) y de P. simonii (‘Simon’). Para la correcta identificación del genotipo S de los cultivares, se han establecido los tamaños de amplificación de 14 alelos de incompatibilidad distintos (SaSh, Sk, SoSs), cinco de los cuales han sido descritos por primera vez en esta tesis (So‐Ss) (Capítulos 3, 4, 5, 6 y 7). Esto se ha llevado a cabo mediante PCR y dos metodologías de detección diferentes: electroforesis en geles de agarosa y electroforesis capilar. El desarrollo de un método de detección mediante electroforesis capilar ha permitido una identificación más sensible y por tanto más eficaz del genotipo S. Esta metodología ha sido además ensayada con dos analizadores genéticos diferentes (Capítulo 5), lo que proporciona información de gran utilidad para estudios de identificación del genotipo S en este cultivo. La identificación del genotipo S de los cultivares ha permitido incluirlos en los grupos de incompatibilidad correspondientes y conocer las relaciones de incompatibilidad entre ellos (Anexos 4 y 5). En esta tesis se han descrito 14 nuevos grupos de incompatibilidad (VIII‐XXI) (Capítulos 4 y 5), que unidos a los siete descritos anteriormente (I‐VII) (Halász et al., 2007) hacen un total de 21 grupos de incompatibilidad (Anexos 4 y 5). Esta información conforma una herramienta muy útil en el cultivo del ciruelo japonés, ya que permite descartar cultivares polinizadores incompatibles en el diseño de plantaciones y la identificación de posibles problemas de incompatibilidad entre cultivares en plantaciones ya establecidas.
con los dos alelos S diferentes (Sapir et al., 2008a). En este trabajo, en algunos cruces semicompatibles como ‘Black Star’ (SeSf) x ‘Black Diamond’ (SeSh) y ‘Fortune’ (SbSc) x ‘Ambra’ (SbSo) se obtuvo aproximadamente la mitad de cuajado que en otros cruces compatibles realizados con los mismos parentales femeninos, ‘Black Star’ (SeSf) x ‘Larry Ann’ (SbSh) y ‘Fortune’ (SbSc) x ‘Black Diamond’ (SeSh). Sin embargo, en el cruce ‘Earliqueen’ (SeSh) x ‘Angeleno’ (ScSh) se obtuvo un cuajado superior al de ‘Earliqueen’ (SeSh) x ‘Ambra’ (SbSo), por lo que no se puede confirmar la relación entre semicompatibilidad y reducción de cuajado en todos los cultivares de ciruelo japonés.
El análisis molecular del genotipo S también ha permitido comprobar la identidad de diferentes accesiones del mismo cultivar pero de distinta procedencia. En 24 cultivares se analizó el genotipo S de al menos dos accesiones diferentes. En 19 de estos cultivares, las distintas accesiones presentaron el mismo genotipo S, pero en los otros cuatro (‘Golden Globe’, ‘Golden Plum’, ‘Kelsey’ y ‘Nubiana’) se detectaron genotipos diferentes en las distintas accesiones de cada cultivar (Capítulos 3, 4 y 5). También se identificaron discrepancias entre el genotipo S detectado en esta tesis y el descrito en otros trabajos para los cultivares Abundance (SaSk), Friar (SbSh) y Green Sun (SbSc) (Capítulos 3, 4 y 5), que no coincide con lo descrito por otros autores Abundance (SfSh; Beppu et al., 2003), Friar (ShSk; Halász et al., 2007) y Green Sun (ScSh; Halász et al., 2007)]. El hecho de que genotipos diferentes presenten la misma denominación puede deberse a errores en la denominación del material vegetal en las distintas plantaciones y colecciones analizadas o a la existencia de homonimias, genotipos diferentes con la misma denominación. Para esclarecer esta situación, sería necesario caracterizar el genotipo de estos cultivares en material vegetal de referencia. Sin embargo, el hecho de que más del 20 % de los cultivares analizados en condiciones reales de cultivo en esta tesis no estén bien identificados o presenten problemas de denominación indica que puede tratarse de una situación generalizada en el cultivo de ciruelo japonés, lo que tendría gran incidencia en la posible elección errónea de cultivares polinizadores.
8.3. OTROS FACTORES IMPLICADOS EN LA FALTA DE CUAJADO
8.3.1 Esterilidad femenina
Una vez identificada la polinización como factor determinante del cuajado (Capítulos 2, 3 y 4) y la incompatibilidad polen‐pistilo como la causa de la falta de cuajado en la mayoría de cultivares y situaciones analizados (Capítulos 4, 5 y 6), también se detectaron otras situaciones en las que se producían bajos o incluso nulos porcentajes de cuajado no asociados a problemas de polinización. El análisis al microscopio de flores de los cultivares afectados permitió descartar la viabilidad del polen y su transferencia como causas de la falta de cuajado. Igualmente, la observación del crecimiento de los tubos polínicos, junto con el análisis de PCR del genotipo S de estos cultivares y sus polinizadores, también permitió descartar la incompatibilidad polen‐pistilo como responsable de la falta de cuajado. Sin embargo, la observación del desarrollo de los óvulos al microscopio reveló una alta incidencia de la degeneración prematura de los dos óvulos presentes en cada flor como la causa de la falta de cuajado (Capítulos 6 y 7).
Esta circunstancia se observó en dos situaciones de falta de cuajado diferentes. Por un lado, en un grupo de cultivares en los que la degeneración de los óvulos fue causada por la emasculación de las flores llevada a cabo para realizar cruces, ya que en los mismos cruces realizados sobre flores sin emascular el cuajado alcanzó porcentajes normales, y mientras que la mayoría de flores emasculadas presentaron los dos óvulos degenerados, todas las flores no emasculadas tenían al menos un óvulo bien desarrollado (Capítulo 7).
Por otro lado, la degeneración prematura de óvulos también se observó en flores sin emascular de dos nuevos cultivares en una plantación comercial con un historial de bajos cuajados. La mayoría de flores de estos cultivares también presentaron los dos óvulos degenerados (Capítulo 6). Aunque no se pudieron