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CAPÍTULO DOS

B. RELACIONES GEOGRÁFICAS DEL SIGLO

En los años ochenta del siglo XVI las autoridades solicitaron información a los funcionarios locales de cada provincia mediante el llenado de: “Instrucción y memoria de las relaciones que se han de hacer para la descripción de las Indias, que con su majestad manda hacer, para el buen gobierno y ennoblecimiento dellas”.287 Las

respuestas dieron origen a las Relaciones geográficas del siglo XVI,288 preguntas y

respuestas enumeradas, de modo que se puedan consultar las respuestas de una misma pregunta. Las respuestas a la pregunta catorce refiere a “Cuyos [cuales] eran en tiempos de su gentilidad, y el señorío que sobre ellos tenían sus señores y lo que tributaban, y las adoraciones, ritos y costumbres, buenas o malas que tenían”.289

Las respuestas son diversas, unas más amplias, otras más escuetas, a pesar de que se pidió mediante una guía puntual. Los redactores igualmente son alcaldes, secretarios, auxiliares o personas que apoyaron la redacción de informes. Algunos están perdidos como el de la ciudad de Valladolid. Los pueblos son considerados pueblos sujetos y pueblos cabecera, se muestra una rica y diversa pertenencia de culturas como los p’urhepecha, chichimecas, cuicatecos y la presencia de nahua hablantes.

287 René Acuña. (Editor) Relaciones Geográficas. del siglo XVI: Michoacán, UNAM1987. 288Ibid.

127 Las respuestas dadas a la pregunta catorce se enmarcan dentro de esta variedad, pero para propósitos de nuestro estudio la mayoría coincide en las siguientes ideas:

“las adoraciones eran en muchas maneras, porque adoraban al SOL, y la LUNA, y a ídolos de piedra, de barro y de madera, de diversas hechuras y tamaños. Y dicen que entendían [que] había un DIOS PRINCIPAL que estaba en el cielo y lo había criado todo, y que ha de haber juicio final; y que el mundo tuvo principio, y que hizo Dios un hombre y una mujer de barro, y q[ue] se fueron a bañar y se deshicieron en el agua; y que los volvió hacer, de ceniza y [de] ciertos metales y los envió al río a bañar, y que no se deshicieron; y que aquellos empezó el mundo…” 290

La cita reconoce la existencia de “un DIOS PRINCIPAL que estaba en el cielo y lo había criado todo”. ¿Este DIOS PRINCIPAL no es acaso muy similar al Dios universal? ¿Cómo se llama este Dios en esta cultura? En el primer capítulo cuando se hizo el análisis de los vocabularios se reconoce la existencia de un dios Tucupacha. En la Relación de Michoacán se reconoce a Curicaveri como dios más importante. Lo anterior nos permite conjeturar que ese dios principal es Tucupcaha-curicaveri. Este es el creador de todo. Pero se nos presenta en la advocación femenina Cuerauahperi, y es la madre de todos los dioses, es la creadora de las cosas mundanas. La fusión de

Tucupacha-curicaveri e el que baja a la tierra mediante los rayos para impregnarse en

Parhaquahperi/Cuerauahperi convirtiéndose en ese ser gigantezco que está en el pensamiento antiguo y hace posible la creación de la especie humana, en ese sentido los

dos son creadores. Sólo de este modo comprendemos que Cuerauahperi es la entidad

creadora.

Los datos prueban que la adoración al sol y la luna no era exclusiva de la capital, sino en todos los pueblos sometidos a los uacusecha. Por ejemplo, en Ajuchiltán, poblado por cuitlatecos, se reconoce que además de adorar al sol, y a la luna, reconocían la existencia de un dios principal que estaba en el cielo y era el personaje que había creado todo, como ya se dijo. En otro lugar sabemos que el concepto de dios genérico es

Tucupacha y esperan un juicio final. Pero también la idea de la creación del ser humano al principio de barro y luego de ceniza y ciertos metales que cuando ya no se deshizo comenzó el poblamiento del mundo, así se justifica la creación del hombre. Habría que sopesar qué tanto se narran historias inculcadas por la nueva manera de creer (de la Biblia) o están presentando información mezclada entre las creencias nativas y

128 católicas, en la tradición mesoamericana se maneja este tipo de explicaciones. Si había un dios universal que estaba en el cielo y se le adjudicaba ser el creador de todo. ¿Qué es aquello que llegó del viejo mundo?

Tanto en las Relaciones Geográficas… como en la Relación de Michoacán se sabe la práctica de sangrarse el cuerpo, además alimenta lo de las “borracheras” o sea ingestión de productos naturales para transportarse a otras dimensiones.

“Los ritos eran tan diversos como las adoraciones por[que] dicen [que] sacaban sangre de todas las partes del cuerpo, hasta de la lengua. Horadábanse las orejas; echábanse en ríos hondos y estábanse allí metidos, y decían que de ahí salían valientes, unos, hechos tigres, se transformaban estas figuras como en España las brujas. Tenían muchos y diversos ayunos: de a dos, y cuatro y seis y más días, hasta diez y doce, y q[ue], con una hyerbas q[ue] se ponían en la boca, se estaban todo este tiempo elevados y como atónitos”.291

La cita anterior refiere que en Ajuchitlán hacían ritos parecidos a los de Tzintzuntzan, como el sangrarse las partes del cuerpo, se sumergían en los ríos, se transformaban en figuras, (compara como la brujas en España) y ayunaban por varios días y sobre todo se ponían una hierba en la boca, (no dice cual) para estar elevados o atónitos. Parte de las creencias que perviven hasta nuestros días en diferente medida. Por ejemplo los médicos tradicionales en sus diferentes ceremonias se obseva que se sangran el cuerpo, la sangre la ofrendan al fuego sagrado, cuando ingieren peyote y/o ayawaska ven visiones y están en una situación de mente alterada. Para lograr estas prácticas necesario es una concentración previa acompañado de ayunos.

Las ceremonias de guerra, el dar de comer a los dioses, el tributo de la leña como parte del primer mandamiento, los cautivos eran sacrificados en público y los obligaban a labrar sementeras para producir semilla que sirvieran en las ceremonias y las plegarias que hacían para antes de las guerras, el castigo a los holgazanes y vagabundos son narrados en la Relación de Michoacán.

Y dicen que adoraban ídolos de piedra y madera, a los c[ual[es ofrecían comidas y, si en las guerras prendían [a] alguna persona, los sacrificaban delante dellos y le rogaban les diese victoria contra sus enemigos; y que los chichimecas adoraban en el SOL. Y que, en el d[ic]ho tiempo, se ocupaban en labrar sus sementeras y en llevar cargas de leña a Patzcuaro y a

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Zinzonza, donde residía el s[eño]r, y, al que veían que era holgazán y vagabundo, lo mandaban matar”292

En Cuiseo de la Laguna los cúes funcionaban como lugares sagrados (templos) en donde ponían a sus dioses, que había sacerdotes destinados a tocar la curingua y el tambor casi del tamaño de un hombre hecho de cuero y cabeza de venado, la omnipresencia del sacerdote mayor que guiaba las ceremonias, las danzas como una ofrenda a los dioses, el compromiso de traer leña para los cúes, las mujeres llevaban muchas ofrendas, poniendo olores de incienso, etcétera. Se entiende que en Cuiseo de la Laguna nos presentan nada menos que un rito de preparación que duraba un año para poder casarse, era una preparación para comprender las implicaciones de la vida. Había grandes panes,293 queman olores y bailan, pero también es el sitio propicio para el

diálogo, todo lo anterior se hace teniendo en medio grandes lumbres. Varios temas narrados en la Relación de Michoacán y siguen presentes en estas fuentes.294

En Tzirapu (o Chilchota de la Cañada de los Once Pueblos) se reportó que “adoraban al diablo”. En este caso aplicamos la contra lectura para entender que había imágenes de dioses, pero los religiosos católicos no querían ver aquello y descalificaron la presencia de imágenes nativas llamándolo “diablo”,295 se comprende su mundo

cristiano. En la Cañada había lugares sagrados de ceremonias, los sacerdotes se comunicaban con el “Diablo” [Dios], hacían “parlamento” o sea entraban en consejo.296

En Alimanzi, Cuzcaquauhtla y Epatlan también los dioses son vistos como diablos; había días destinados en el calendario de eventos y los pueblos se juntaban para tales ritos. Asistían los caciques, principales y gente común, ocupaban el tabaco para llevar a cabo las ceremonias: se sangraban las partes del cuerpo y quemaban copal. Llevaban en andas a los señores de las provincias cuando se reunían en la cabecera del

292 “Provincia de Acambaro” en: René Acuña. (Editor) Relaciones Geográficas…p. 65

293 Esta tradición perdura hoy en nuestros días. Se entregan entre ocho a doce chúndes (canastos grandes)

de pan a los padres de la novia. Lógicamente las fuentes se refiere a los “panes” no de trigo, porque no lo había, sino de maíz, es decir, tamales.

294 “Relación de Cuiseo de la Laguna” en: René Acuña. (Editor) Relaciones Geográficas…p. 83.

295 Obsérvese que no hay un nombre para denominar al demonio o diablo en lengua p’urhepecha. Lo que

hace es negar lo bueno. Ambaquiti significa “bueno” y No ambaquiti significa “No bueno”. El

Diccionario Grande p. 266 registra la palabra Yquimengari para Diablo, pero esta palabra también se asocia con bravo, enojado.

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Yrechequa. También se quema la andumuqua para olerlo y con ello transportarse o entrar en un estado alterado de la mente.297En Pátzcuaro nos presentan ídolos de piedras

y la descripción de cómo se hacían las ceremonias donde los cautivos eran sacrificados para ofrecer la sangre rociándola al cielo.298

Para los pobladores del Yrechequa había el concepto de dios –tucupacha- que estaba en el cielo, y era el creador de todas las cosas, adoraban al Sol y a él le rezaban y veneraban. Los humanos tenían por dioses a figuras zoomorfas y antropomorfas hechos de distintos materiales, dichas imágenes se hallaban en lo alto de los templos; a ellos les hacían múltiples ceremonias y ritos en los días de fiesta en donde tocaban instrumentos de madera hueca que sonaba como metal, tambores de cuero de venado y trompetas hechas de hueso de animal. Danzaban al ritmo de la música no sin antes ingerir hierbas que adormecen, seguramente como auxiliar para estar con la mente alterada, sacrifican a los cautivos en guerras y hacían plegarias y peticiones a sus dioses para que les dieran victoria. Ahí las mujeres no bailaban pero ofrecían comidas a los sacerdotes para que la ceremonia durara días, labrar las tierras y hacer sementeras les era recordado con frecuencia. Estas regiones estaban en contacto con la capital Tzintzuntzan donde reconocía que estaba el señor, se castigaba a los vagabundos lo que significa que la holgazanería era mal vista.

Todas las demás Relaciones (“Relación de Tancítaro y su partido”, la “Relación de Tinguindin”, la “Relación de Tiripitio” “Relación de la villa de Zacatula”, “Periban

y sus Sujetos”, “Tarecuato y sus sujetos”, “Chocandiran” y la “Relación de Jiquilpan y su partido”) narran más o menos en los mismos términos las adoraciones, ritos y sacrificios que hacían.

Las descripciones reportadas o bien ocultan o dejan la información tal cual se debe, a nuestro juicio, al carácter religioso o no del escribano. Vieron ceremonias, ritos y prácticas de la religiosidad nativa que a sus ojos eran producto de la intervención del demonio. Indica que en la década de los ochenta del siglo XVI o bien eran recuerdos de

297 “Relación de Alimanzi, Cuzcaquauhtla y Epatlan” en: René Acuña. (Editor) Relaciones

Geográficas…Pp. 148-149.

298 “Relación de la ciudad de Pátzcuaro” en: René Acuña. (Editor) Relaciones Geográficas…p. 200. En

estas Relaciones Geográficas… hay rica información sobre adoraciones de otros pueblos que tienen que ver con las creencias p’urhepecha porque además tributaban a Yrecha, por ejemplo en la “Relación de Querétaro” donde habitaron los Otomíes y los de la costa michoacana como “Relación de parte de la Provincia de motín que es en la costa de la Mar del Sur en esta Nueva España” y la Relación de Necotlan” y la “Relación de Taimeo”. Estos lugares no son propiamente p’urhepecha aunque tributaban al Yrecha. La respuesta a la pregunta 14, y la información es parcial como por ejemplo la “Relación de Sinagua” y la “Relación de Sirandaro”.

131 creencias antiguas o se continuaba practicando sus propias creencias, sus ritos y ceremonias en las diferentes áreas de la provincia. Lo más probable es que la práctica haya sido clandestina, pues se sabe que los religiosos europeos al educar a los hijos de nobles implicaba: evangelización, castellanización y alfabetización, en el fondo estaban entrenando a los propios hijos de nobles para que denunciaran las prácticas “idolátricas” de sus propios padres.

Tucupacha-Curícaveri está presente en todas las provincias, más importante es que estaba en la mente de la gente; así lo reflejan los informantes y los datos coincidentes con la información que arroja la Relación de Michoacán. Si en los ochenta ocurrían estas prácticas es fácil pensar que eran más evidentes durante la evangelización temprana y aún más en la época prehispánica. Lo que dice de una unidad de prácticas religiosas en casi todo el territorio del Yrechequa. Aspecto que volveré a tratar más adelante.