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II. – MITO Y CHAMANISMO EN LA CUENCA AMAZÓNICA DEL

6 Relatos míticos

1. Relatos de espiritualidad:

- El Tunchi: es el alma de las personas que han muerto:

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“Una vez, contaba un anciano de lo que vio, cuando volvía de la chacra a las seis de la tarde, ya oscureciendo: vi que, por delante de mí, cruzaba el camino un resplandor blanco con figura humana, un poco más adelante estaba a la orilla del camino junto a unos arbolitos que él movía, y cuando me acercaba junto a él, se sentía frío. El miedo me hizo correr. Supe que era el Tunchi. En una ocasión yo también experimenté algo parecido con el Tunchi en el interior de la selva.”

( Telmo Flores –San Rafael- )

- El Espíritu vive después de la muerte:

“Cierta vez, un anciano de noventa y cinco años vivía solo alejado del poblado, como era muy anciano los habitantes le propusieron vivir con ellos en una familia. A los seis meses de vivir en el poblado murió. Le velaron y al día siguiente lo enterraron con sus pertenencias (machete, comida y ropa). Al tercer día del entierro y en la casa en la que murió el anciano, se oían ruidos y pasos. La familia supo que era el espíritu del anciano”. (Verónica –San Rafael–)

- La Sirena:

“Contaba un anciano que: un día muy temprano salió a pescar al lago (cocha). De repente vio salir del agua a una mujer muy hermosa de pelo largo hasta la cintura. Cuando la observaba, se dio cuenta que su cuerpo era mitad mujer y mitad pez. La Sirena salió a la orilla, pero, cuando se dio cuenta que le observaban, se sumergió en el agua y desapareció. Y yo mismo, en una ocasión, vi a una Sirena en la orilla del Amazonas en una noche de luna llena que salí a pescar.” (Carlos Flores –San Rafael– )

- El Remocaspi:

“ Un campesino salió de madrugada monte adentro a cortar un árbol Remocaspi para hacer remos. Cuando encontró el árbol y se disponía a cortarlo, vio una cara que aparecía en el tronco. La cara le habló, diciéndole al campesino, que si no le cortaba le ayudaría en sus cosechas, en su vida y le haría vivir setenta años. El campesino aceptó el trato y no lo cortó. Los augurios prometidos por el espíritu del Remocaspi se cumplieron para el campesino”. (Carlos Flores)

“La hija de unos campesinos humildes que vivían en el río Yanayacu se adentraba en el monte todos los días, a las cuatro de la tarde y regresaba al atardecer. El padre de la muchacha sospechó del comportamiento de su hija y un día la siguió. Pudo ver cómo, cuando su hija llegaba hasta el lugar donde se encontraba un gran árbol de Renaco se detenía y silbaba, y que otro silbido le respondía de entre las raices del árbol. Al momento salía una enorme anaconda de ese rincón que se arrastraba hasta la campesina y al llegar a ella la rodeaba, de tal forma que su cabeza quedaba frente al rostro de la muchacha. Durante largo tiempo permanecían en esa posición como dos enamorados, mientras hacían el amor. Cuando el padre vio aquella escena corrió a la casa a por su arco y cuando regresó al lugar del encuentro disparó a la anaconda y la mató. La hija volvió a la casa aturdida y a las dos horas murió de pena”. (Carlos Flores).

- Relato de Yacumama:

“En su choza amazónica, a orillas del Ucayali, Jenaro vió que sus provisiones se acababan y salió al río a pescar, dejando a su hijo de siete años en la cabaña. Antes de alejarse silbó largo rato, pero la boa no quiso salir. Como el padre tardaba, el niño quiso salir de la choza, pero Jenaro le había cerrado la cancela. El niño, que algo malo intuía, gritó en lenguaje Conibo: ¡Yacumama, Yacumama! La boa de cinco metros salió del agua del río y acudió a la llamada del niño salvaje. La boa abrió la puerta y entró a la cabaña, enroscó al niño y lo elevó a lo alto, jugando. Pero de pronto algo atrajo la atención de la Yacumama, cuando de un salto entró un tigre en la choza. La boa primero preservó al niño en un rincón de la casa y después comenzó la lucha contra el tigre, La boa envolvió al tigre y le estrujó las costillas, pero éste desgarró a Yacumama y ambos murieron. Cuando el padre regresó, comprendió lo que había sucedido, abrazo al niño y acarició la cabeza de Yacumama muerta”. (Cuentos de la selva)

- Relato de el Montarasco y el Yashingo o Chullachaqui:

“ Cierto día un Montarasco salió a cazar con su hijo al monte para un mes. El padre salió a cazar y dejó al hijo en la choza. Al rato apareció el Yashingo, como si fuera el Montarasco, y llevó al niño a la quebrada a por agua. Cuando llegó el padre, vio que su hijo no estaba y entonces empezó a llamarle. El niño

reconoció el silbido de su padre, pero pensó, ¡cómo mi padre si está conmigo! Entonces recordó que su padre le habló en una ocasión del Yashingo y comprendió que estaba ante él. Entonces echó a correr y llegó hasta su padre. El niño contó lo sucedido y su padre le dijo, que se tenía que haber fijado en los pies del Yashingo, que tiene uno más corto que el otro. Para que el Yashingo no les molestara más quemaron hierbas secas del bosque durante la noche, hasta que se volvieron al poblado al día siguiente y antes de lo previsto”. (Carlos Flores San Rafael)

- Relato del Bufeo:

“La noche de la fiesta del día veinticuatro de junio, solsticio de Invierno, noche de San Juan, cuando los habitantes del poblado bailaban en la plaza al son del manguaré, apareció un señor alto de cabellos rubios y muy bien vestido con sombrero y reloj. Se acercó al grupo que danzaba y dirigiéndose a la muchacha más bella del poblado (morena de ojos negros y cabello hasta la cintura) le solicitó bailar con ella. La india, como poseída y enamorada de tan apuesto caballero, bailó con él durante toda la noche. Al terminar la fiesta los dos enamorados se dirigieron hacia el río. Un curioso que algo sospechaba les siguió los pasos. Cuando la pareja llegó a la orilla, el caballero la cogió de la cintura y elevándola se arrojó con ella al agua, surmergiéndose en la profundidad. El nativo que todo lo presenció esperó un buen rato. Al ver que la pareja no salía a la superficie, comprendió que aquel caballero era el Bufeo que se había transformado en hombre para raptar a la muchacha.” (Carlos Flores. San Rafael.)

- Relato de la sirena y el pescador:

“Al atardecer un pescador tendía sus redes en el río, de repente el agua se movía mucho, cuando de la profundidad surgió una mujer de pelo muy largo que llamaba al pescador. Asustado no atendió a la dulce invitación, cuando de pronto se sintió jalado por una fuerza extraña. Al instante vio como la mujer lo arrastró hasta la profundidad donde ella tenía su casita. Pasaron la noche juntos. A la mañana siguiente la señora dijo al pescador en que lugar habría de tender la red para conseguir una buena pesca. De repente, se vio de nuevo en su canoa, como si despertara de un maravilloso sueño. Recordó las palabras de la hermosa mujer, advirtiendo ahora en su recuerdo que la mitad de su cuerpo, de cintura para abajo,

era de pez y lanzó las redes en el lugar aconsejado. En poco rato llenó la canoa y regresó a casa.” (German - San Rafael).

2. Relatos de simbolismo religioso.

- Relato de un sueño:

“Un día fui a Caballocoha, ya en la frontera con Brasil y Colombia, y dormí en una casita que está junto a la laguna. Durante la noche, mientras dormía, me despertaron y apericieron en mi habitación los seres que dicen los lugareños que habitan en la laguna: se trataba de unos seres que son mitad caballo y mitad hombre y mitad caballo y mitad mujer. Yo, sin asustarme, encendí un cigarro y les hablé diciéndoles: ¡ quienes sois y qué quereis de mi !; y ellos respondieron: ¡ no te conocemos y no sabemos a qué has venido ¡ y yo les respondí: ¡no he venido a molestaros y no quiero nada de vosotros, dejadme en paz y marcharos ¡ Se marcharon y seguí durmiendo.” (Jorge Moss – Nauta)

- Relato de la Serpiente:

“Cuando un día volví al lugar donde nací y viví hasta mi madured, junto a un poblado internado en la Selva, entre Pebas y Caballococha, una mañana salí de madrugada para ir a otro poblado de indígenas que yo conocía, oculto en la selva profunda. Durante el trayecto y poco antes de llegar al pueblo salió de esntre unas rocas y maleza una Serpiente enorme con tres cabezas. Me asusté y me quedé impresionado, pero no me ocurrió nada. Después supe que la Serpiente vigilaba y guardaba aquel sendero, por si alguien con intenciones maléficas pretendía llegar al poblado.” (Melinton)

- Relato Cocama sobre la reencarnación:

“Cuenta la historia que cuando los Cocamas oyeron hablar en su lengua a un desconocido (quien la había aprendido de su madre) decían que reconocían en su voz el alma de un antepasado muerto, que había resucitado (reencarnado) en otras tierras. (Luis Silvano Ahuanari – Nauta)

- Relato Quechua sobre la vida después de la muerte:

“Los Quichuas del Napo dicen que, cuando se muere, el alma se encuentra frente a una escalera donde hay un perro gigante que sólo deja pasar a los buenos.

Si es malo tiene que ir al Mina Pacha(lugar del fuego) para quemarse. Una vez purificada el alma se presenta a Dios en el Hawa Pacha (cielo). (Jaime Regan)

- Relato de una experiencia de muerte cataléptica:

“Cuando me encontraba de parto, permanecí muerta durante más de dos horas y en ese tiempo tuve una experiencia: me encontré con dos caminos, uno luminoso y otro con espinas; me dirigí por el camino alumbrado, que a su vez se dividía en dos, uno hacia la derecha y otro a la izquierda; tomé el de la derecha y llegué hasta donde se encontraban Grandes chamanes Banco; el superior de ellos me habló para decirme que nadie le había llamado y que me regresara; en el camino de vuelta vi personas que sacaban la lengua y roían huesitos. Cuando recuperé el conocimiento, mi marido(que era chamán) estaba a mi lado y me dijo que durante todo el tiempo del viaje me había cuidado con tabaco y con ícaros, incluso que había acompañado. Me dijo, también, que si hubiera tomado el camino espinoso o, luego, el de la izquierda no hubiera vuelto a la vida y habría muerto.”

(Sra. Alicia, mamá de Melinton - Iquitos)

3. Relatos sobre el chamanismo:

- Descripción nativa del Chiric-sanango:

“El Chiric-sanango es uno de los mitos de la purga vegetal de la medicina de nuestra Cultura Cocama heredada de nuestros antepasados. El Chiric-sanango es un arbolito de tamaño pequeño, muy fuerte y con mucho poder. Sirve para el frío, dolores agudos, reumatismo, hechiceria y saladera. Principalmente se usa como dieta, durante dos años para ser chamán. Se toma puro, preparando la raíz cocinada en un poquito de agua, durante una dieta de 15 días. También se toma preparado con aguardiente en ayuno y sirve como purga vegetal y como medio de viajar al otro mundo donde contacto con los chamanes maestros; su efecto es parecido al de la Ayahuasca y a veces lo mezclo en la Purga.” (Julio - San Rafael)

- Relato sobre una curación chamánica:

“Me inicié en la Ciencia del chamanismo, que ahora sólo practico para mi uso personal con dietas del palo de Chuchuasi y con el que controlo los sueños, a

partir de un embrujo de amor que me hizo la hija de la señora de la pensión en la que vivía en Iquitos mientras estudiaba. Este acto de brujería consistía en que me lavaban la ropa con sangre de menstruación de la chiquita. De este atolladero me sacó un gran chamán que ya murió, el Sr. José(papá de melinton) y del que te cuento una curación extraordinaria a la que yo asistí y ayudé a su realización.

En una ocasión llegó a las manos de Don José un niño enfermo del - Mal del Río - . Hicimos una fuerte toma de Ayahuasca y el Maestro, mientras cantaba sus ícaros giraba sus manos alrededor del cuerpo del niño hasta extraer una masa negra que salió del cuerpo de este muchacho; después, girando la mano, logró hacer de esta masa una gran bola que acabó lanzando y despidiendo con mucha fuerza al aire. En ese momento el niño quedó sano. (Jorge Moss – Nauta)

- Relato de una iniciación chamánica:

“A mí me enseñó un maestro chamán que ya ha muerto y ahora es mi espíritu guía. Él me saco de la hechicería que yo sufría de joven: un embrujo de amor que me hizo una nativa del pueblo y de la que el chamán, el que después fue mi maestro, me libró con un cabello que pude conseguir de esta mujer. Después me quedé con él y me introdujo en la Ciencia del conocimiento. Me interné en el bosque a dietar y conocí el mundo de la Ayahuasca. La Ayahuasca es una planta sagrada que tiene madre o espíritu, a quien tienes que conocer y por quien tienes que ser aceptado para ser chamán . En el momento de la “mareación” es cuando se presenta la madre de la Ayahuasca. Después viene lo demás. Poco a poco puedes conocerlo todo sobre ti y sobre los demás. Contactas con tus Espíritus, los espíritus de la Naturaleza y con Dios. También hay peligros que te acechan en el viaje y a veces en estado normal, son los espíritus enemigos, pero hay que saber evitarlos.

Un buen chamán debe saber evitar el mal y hacer el bien, no hacer nunca mal a nadie y ayudar a la gente. Así lo quieren mis espíritus y la verdad de Dios. Tengo el deber de curar a la gente de mi poblado (comunidad) y ser un ejemplo para ellos, trabajando, cuidando de mi familia..., para que vean que haciendo el bien y evitando el mal, la envidia y los rencores se logra vivir en paz y en felicidad. Lo tenemos todo aquí en la selva, y no necesitamos más, pero no debemos descuidarlas enseñanzas para vivir en paz y felices. Continuamente yo les hablo de esto para que no se abandonen. Es mi compromiso con la Ciencia vegetal”

(Máximo - Chamán de San Rafael)

- Relato sobre los chamanes Guardianes:

“Al tiempo de morir mi marido y durante un sueño, me habló diciéndome: que me enviaba dos Guardianes, uno para que me cuidara y otro para que le avisara (a él) de su estado(de ella) de salud y cuando le llegara el momento de la muerte; que así él podría acudir cuando le necesitara y para acompañarle en el viaje definitivo de la muerte. Estos chamanes siempre están conmigo y sé que me protegen. En muchas ocasiones, en ruedas de Ayahuasca, hablo con mi marido, y él responde a lo que le pido. Mi hijo, al que yo he enseñado la Ciencia, también contacta con él, su padre. Ultimamente, dice mi hijo Melinton, habla mucho con él, porque también le protege, pues sigue siendo un Banco Superior.”