5 Comportamiento Académico
5.2 Rendimiento académico
Esta sección recoge los resultados obtenido al cruzar la información de la encuesta con las bases de datos de la Universidad sobre pérdida y cancelación de materias por parte de los estudiantes.
Como se puede ver en los gráficos siguientes el desempeño académico de los eafitenses es bastante bueno, el 80% de los estudiantes nunca ha perdido una materia. No obstante, esto contrasta con el 61% de los estudiantes que ha
Gráfico No. 17
Pérdida y cancelación de materias
Materias Pérdidas Materias Canceladas
Ninguna 80% 4-5 4% 2-3 6% 6 y más 2% 1 8% Ninguna 39% 1 17% 6 y más 13% 2-3 19% 4-5 12%
Fuente: Oficina de Planeación. Encuesta a Estudiantes de Pregrado, Universidad EAFIT, abril-agosto de 2006.
Como se ve en el cuadro 23, la cancelación de materias se convierte entonces en el mecanismo que utilizan los estudiantes para evitar perder materias, ya que es preferible cancelarla y volverla a repetir, en vez de arriesgarse a perderla y afectar con esto el promedio del semestre y posiblemente de la carrera. Sin embargo, hay estudiantes que prefieren no cancelar materias y tratar de ganarlas, aunque no siempre lo logran (ver la primera fila del cuadro 23). Aunque los estudiantes usan la cancelación de materias como una forma para evitar perder materias, hay una relación directa entre materias perdidas y canceladas, es decir, los estudiantes que más cancelan suelen ser también los que más materias pierden, y viceversa. Tan sólo un 34.7% de los eafitenses no ha cancelado ni perdido una materia en su vida estudiantil.
Cuadro No. 23
Materias Perdidas y Materias Canceladas Materias Pérdidas
Ninguna 1 2-3 4-5 6 y más Total Materias
Canceladas
No. % No. % No. % No. % No. % No. %
Ninguna 710 87.9 56 6.9 26 3.2 13 1.6 3 0.4 808 100.0 1 283 82.5 22 6.4 24 7.0 12 3.5 2 0.6 343 100.0 2-3 283 74.3 37 9.7 36 9.4 15 3.9 10 2.6 381 100.0 4-5 186 74.7 18 7.2 21 8.4 15 6.0 9 3.6 249 100.0 6 y más 176 65.9 28 10.5 19 7.1 19 7.1 25 9.4 267 100.0 Total 1638 80.0 161 7.9 126 6.2 74 3.6 49 2.4 2048 100.0
La distribución de estudiantes que ha perdido materias según la carrera que estudian es similar; en la mayoría de los casos, el porcentaje de estudiantes que nunca han perdido una materia se encuentra por encima del 80%. Vale la pena resaltar el caso de Ingeniería Física donde ningún estudiante, de los nueve que respondieron la encuesta, ha perdido materias (ver cuadro 60 en el anexo). El caso de Derecho por otra parte parece algo preocupante, ya que sólo el 39.4% de los estudiantes no han perdido materias, lo que representa un porcentaje bastante por debajo del promedio. En cuanto a la distribución de materias canceladas por programa académico (cuadro 61 en el anexo) se encuentra también un comportamiento similar al agregado.
Como era de esperarse, al analizar el comportamiento de la pérdida y cancelación de materias, según el semestre académico en que se encuentran los estudiantes, se puede ver que en ambos casos aumenta el número de estudiantes que pierden y cancelan materias a medida que avanzan en su carrera. Mientras en el primer semestre académico un 93.0% de los estudiantes no ha perdido ninguna materia, y un 63% no ha cancelado ninguna materia6, para el onceavo semestre estos porcentajes caen a 46.2% y 21.8% respectivamente (ver cuadros 62 y 63 en el anexo).
Buscando indagar y profundizar sobre los factores que afectan el desempeño académico de los estudiantes que los llevan a perder o cancelar materias, se tomó toda la información de la encuesta que a priori se pensó podría tener alguna relación con el rendimiento académico en la Universidad, y se hicieron pruebas de independencia para determinar realmente si había o no relación entre las variables incluidas en el análisis y el número de materias perdidas y canceladas por los estudiantes. Los resultados se presentan en el cuadro 24, allí las I indican que las variables no tienen relación con las cantidades de materias perdidas o canceladas; es decir, son independientes. En cambio, las D indican que hay una relación de dependencia entre la variable y las materias perdidas o canceladas, que puede ayudar a entender o explicar el por qué los estudiantes pierden o cancelan materias. En los cuadros 64 al 81 en el anexo se presenta en detalle la relación entre las variables del cuadro 24 y las materias perdidas y canceladas en donde los resultados muestran que hay una relación de dependencia estadística.
Es importante resaltar que el género de los estudiantes no tiene incidencia alguna sobre la pérdida o cancelación de materias. Por otra parte, el cuadro 24 muestra que hay una relación entre el consumo de las tres comidas diarias y el desempeño académico de los estudiantes; sin embargo, no hay relación entre el consumo de comida diaria y la cancelación de materias. Un 80.6% de quienes consumen las 3 comidas diarias no han perdido ninguna materia, mientras este porcentaje cae al 72.2% para los estudiantes que no comen las tres veces al día. En este caso una
mayor información nutricional, y ayuda a los estudiantes que por falta de recursos no pueden alimentarse bien, podría mejorar el desempeño de los estudiantes en la Universidad. Cuadro No. 24 Pruebas de Independencia Variables Materias Perdidas Materias Canceladas Materias Perdidas D* Género I I Carrera D* D*** Consumo de Comida D** I Consumo de Alcohol I D** Consumo de Cigarrillo D* D* Consumo de Droga D* D* Lugares que Frecuenta D* D* Colegio Mixto I D** Colegio Público o Privado I D***
Colegio Bilingüe I I Colegio Religioso I I Gastos Familiares I D*** Hábitos de Estudio D*** D* Hábitos de Lectura I D* Uso de Monitorías D** I Satisfacción con la Carrera I D* Actividad Laboral D* D*
Nota: I Variables independientes.
D* Variables dependientes al 99% de nivel de confianza. D** Variables dependientes al 95% de nivel de confianza. D*** Variables dependientes al 90% de nivel de confianza.
El consumo de alcohol, cigarrillos, drogas y los lugares que frecuentan tienen un efecto considerable sobre el rendimiento de los estudiantes, aunque el consumo de alcohol no muestra relación con la pérdida de materias. Los estudiantes que declaran un mayor consumo de alguna de estas sustancias, al igual que los estudiantes que pasan más tiempo por fuera de sus hogares presentan tasas más altas de pérdida y cancelación de materias.
Por otra parte, la historia académica de los estudiantes, medida a través del tipo de colegios de donde provienen, no tiene ninguna relación sobre qué estudiantes tienen un mejor desempeño (menor pérdida de materias) en la Universidad. No obstante, el hecho de haber salido de un colegio mixto, o de un colegio público o privado si guarda relación con la cantidad de materias que cancelan los estudiantes.
Los estudiantes que salen de colegio mixtos tienen mayores tasas de cancelación de materias, indicando una mejor preparación para entrar a la universidad de los estudiantes que asisten a colegios de un sólo género; pero es necesario explorar
más este tema para poder entender realmente cual es la relación entre estas dos variables7. Ahora el hecho de que los egresados de colegios privados cancelen más materias que los que salen de colegios públicos parece estar reflejando no la calidad de la educación pública frente a la privada y su efecto posterior en la universidad (no hay relación entre tipo de colegio y materias perdidas) sino más bien parece reflejar el poder adquisitivo de las familias y su capacidad de gasto, ya que son los estudiantes con mayores niveles de gastos los que asisten a colegios privados.
Como se puede ver en el cuadro 24, el gasto familiar tiene relación con la cancelación de materias más no con la perdida de materias. Esto se explica desde la óptica del estudiante que sabe que sus padres cuentan con los recursos para pagar de nuevo las materias que cancelan, frente a los estudiantes que no pueden darse el lujo de pagar dos o tres veces por ver la misma materia. En este caso el poder adquisitivo de las familias genera incentivos para que los estudiantes opten por cancelar materias en vez de hacer el esfuerzo de tratar de ganarlas.
En cuanto a los hábitos de estudio, de lectura y uso de las monitorías, se encuentra que hay una relación entre materias perdidas y la primera y la última variable. Es decir, los alumnos que sólo estudian para los exámenes y los que no asisten a las monitorías pierden más materias que aquellos que estudian todo el semestre (no sólo para los parciales) y que recurren a las monitorías para complementar su estudio. En el caso de la cancelación de materias, se encontró una relación con los hábitos de estudio (de igual forma con las materias perdidas) y con los hábitos de lectura, donde los estudiantes que leen antes de clase cancelan menos materias que los que leen después de clase, es decir, los que no van preparados a las clases.
La satisfacción que los eafitenses expresan con su carrera tiene relación con la cantidad de materias que cancelan mas no con las materias que pierden. Esto puede deberse a que los estudiantes reconocen que cuando pierden una materia ellos son los principales responsables y no el profesor, la carrera o la universidad y por lo tanto su satisfacción no se ve afectada. En cambio, la satisfacción sí se relaciona con las materias canceladas, en donde los estudiantes más insatisfechos tienden a cancelar más materias.
La última variable que está relacionada tanto con la cancelación como con la pérdida de materias es la actividad laboral de los estudiantes. Los estudiantes que sólo se dedican a estudiar presentan un menor número de pérdida y cancelación de materias, el 83.2% y el 43.6% de estos estudiante no han perdido ni cancelado ninguna materia, respectivamente. Los porcentajes de alumnos que estudian y
7 Steve Bradley y Jim Taylor encuentran evidencia que las escuelas secundarias de un solo sexo en Inglaterra alcanzan calificaciones significativamente más altas que las escuelas mixtas. Véase
trabajan que nunca han perdido materias (72.2%) y los que no han cancelado materias (30.8%) es significativamente inferior. Igual sucede con los estudiantes que estudian y buscan empleo.
Sin lugar a dudas, la actividad laboral -o de búsqueda de empleo- disminuye el rendimiento académico en la universidad, porque los estudiantes no tienen la misma disponibilidad de tiempo ni pueden dedicar el mismo esfuerzo al estudio que los alumnos que sólo se concentran en estudiar. Por lo tanto, a pesar de que estudiar y trabajar sea una excelente forma de vincularse al mundo laboral desde temprano, el efecto negativo que tiene sobre el desempeño académico debe ser tenido en cuenta a la hora de tomar la decisión de buscar o aceptar un trabajo. Todo lo anterior tiene un impacto sobre la vida estudiantil de los eafitenses que se ve reflejado en que un 16.4% de los encuestados han estado en semestre especial, cuando su desempeño académico cae por debajo de los estándares determinados por la Universidad.