El rendimiento escolar es una problemática que preocupa hondamente a estudiantes, padres, profesores y autoridades; y no solo en nuestro país, sino también en muchos países latinoamericanos y de otros continentes.
En el rendimiento escolar intervienen factores como el nivel intelectual, la personalidad, la motivación, las aptitudes, los intereses, los hábitos de estudio, la autoestima o la relación profesor-alumno; cuando se produce un desfase entre el rendimiento escolar y el rendimiento que se espera del estudiante, se habla de rendimiento discrepante; un rendimiento escolar insatisfactorio es aquel que se sitúa por debajo del rendimiento esperado. En ocasiones puede estar relacionado con los métodos didácticos. (Marti, 2003, p. 376).
En la actualidad existen diversas investigaciones que se dirigen a encontrar explicaciones del bajo rendimiento escolar, las cuales van desde estudios exploratorios, descriptivos y correlacionales hasta estudios explicativos.
1.2.2.1 Definición de rendimiento escolar.
Diversos autores coinciden al sostener que el rendimiento académico es el resultado del aprendizaje suscitado por la actividad didáctica del profesor y producido en el estudiante. Martínez-Otero (2007) afirma: “Desde un enfoque humanista, el rendimiento académico es “el producto que da el estudiante en los centros de enseñanza y que habitualmente se expresa a través de las calificaciones escolares” (p. 34).
1.2.2.2 Relación entre autoestima y rendimiento escolar.
Uno de los recursos internos sobre los cuales existe mayor consenso en cuanto a su relación con el rendimiento escolar es la autoestima de los estudiantes. La autoestima ha sido
definida, en general, como la valoración que las personas hacen de sí mismas, (Haeussler y Milicic, 1995), relacionada con el sentido de autorrespeto, identidad, seguridad y confianza, propósito y sentido de competencia. Así, no es raro que exista una fuerte asociación entre esta variable y el rendimiento escolar, si consideramos la importancia que pueden tener las experiencias escolares en la autovaloración de un estudiante y si tomamos en cuenta, por otro lado, que un estudiante con una alta autoestima tendrá una sensación de competencia, la cual le permitirá enfrentar los desafíos escolares con confianza y creatividad.
En la relación entre autoestima y rendimiento escolar influyen diversos factores y cada uno de los factores involucrados es a la vez causa y efecto, por ejemplo, la lentitud de un estudiante para aprender puede ser la causa de las bajas calificaciones y esto a su vez puede empobrecer el concepto de sí mismo; por lo que el bajo concepto de sí mismo puede ser a la vez causa de las bajas notas e incluso de la lentitud del estudiante para aprender.
Por lo general, los estudiantes con buen rendimiento escolar suelen desarrollar una autoestima positiva principalmente en su dimensión académica. Ellos tienden a confiar en sus capacidades y a sentirse autoeficaces, valiosos, siempre y cuando el medio en el que vivan no sea excesivamente crítico y exigente donde se los haga sentir que nunca han logrado lo suficiente y se les cree sentimientos de culpa por no haber logrado más.
La autoestima académica, es decir, como el estudiante se percibe a sí mismo en su vida escolar, pesa mucho dentro de la autoestima global. Tal es así que durante la etapa escolar, aquellos estudiantes con buen desempeño académico no suelen presentar problemas de autoestima, ya que, dados sus logros escolares y la importancia de estos, tienden a sentirse satisfechos con ellos mismos.
Cuando hay éxito escolar se producen imágenes positivas de uno mismo y viceversa, tener imágenes positivas de la propia persona mejora el rendimiento académico. Los estudiantes con bajo rendimiento escolar, por el contrario, tienden a presentar una baja motivación para
aprender, a esforzarse poco, a quedarse con una sensación de frustración por sus experiencias de fracaso, a sentirse poco eficaces y a evitar los desafíos escolares, ya que piensan que no les va ir bien. Estos estudiantes presentan con frecuencia una baja autoestima (Haeussler, Milicic, 2017).
La baja autoestima sería el elemento clave para que se desencadenen comportamientos como la falta de motivación en los estudiantes, bajo rendimiento escolar, el abuso de las drogas, el alcohol y el alto nivel de ausentismo escolar. Además personas con una baja autoestima tienen miedo a tomar decisiones por el temor al fracaso y la preocupación por lo que los otros puedan pensar.
1.2.2.3 Relación entre autoconcepto académico y rendimiento escolar.
Dentro de la investigación concerniente a la relación entre autoestima y rendimiento es el estudio del autoconcepto académico. Este constructo se ha definido como la parte del sí mismo que se relaciona más directamente con el rendimiento académico y que aparentemente sirve como un sistema de guía personal para dirigir el comportamiento en la escuela y que juega un rol fundamental en la determinación del rendimiento académico de estudiante. (Arancibia, Maltes y Alvarez, 1990, p. 15).
Existe gran cantidad de evidencia que indica una relación positiva entre los niveles de autoestima y autoconcepto y el rendimiento escolar. Aquellos estudiantes con mejor autoconcepto académico son quienes tienen también un mejor rendimiento escolar. Es posible que un desarrollo afectivo bueno eleve el rendimiento de los escolares, también es razonable pensar que un niño con un buen rendimiento tendrá más probabilidades de tener un autoconcepto elevado.
1.2.2.4. Influencia de la autoestima en el rendimiento escolar del adolescente.
Los estudios en relación al rendimiento escolar nos indican que éste es el resultado de la confluencia de diversos factores que inciden en el aprendizaje, tales como: La inteligencia general, los estilos cognitivos, la atención, la concentración, la memoria, el pensamiento, la motivación y la autoestima.
El adolescente con bajo rendimiento escolar presentaría déficit en una o más de las áreas que influyen en el aprendizaje.
Los adolescentes que tienen una alta autoestima aprenden más rápido, retienen la información por más tiempo, responden positivamente a los desafíos, poseen un grado de aceptación mayor frente a los demás y son capaces de responsabilizarse de sus actos, mientras que los adolescentes que tienen un concepto bajo de sí mismos, tenderían a dejar más tempranamente el colegio, estarían involucrados en las drogas y demostrarían una variedad de patrones de comportamiento defensivo (Ramírez, 2000).