CLASES DE VERSOS
EL OCTOSÍLABO
35 Rengifo, A rte poética española, cap IX En este sentido se expresa decididamente S G Morley, A note on th e Spanish octosyllable, MLN,
XLI, 1926, págs. 182-184.
» Estos ejemplos, escogidos por E. Martínez Tom er {E l ritm o interno
en el verso de rom ance, «Bulletin of the Juan Luis Vives Scholarship Trust», II, Londres, abril 1946, págs. 14 y sigs.), se citan según M. Pidal,
R om ancero I, pág. 91. Julio Saavedra Molina (E l octosílabo castellano, AUCh, CU, 1944, págs. 65-229; y también como libro, Santiago de Chile, 1945) ofrece abundante material documenta) en su estudio de conjunto.
57 «Estudios Hispánicos. Homenaje a Archer M. Huntington», Welles- ley, Mass., 1952, págs. 435-455.
58 Como expusimos antes en la pág. 28, el segundo pie no tiene que iniciarse por un manifiesto acento en el período rítmico.
oo óo oo óo El aroma de su nombre, el recuerdo de sus ojos,
[...]
(M. Machado, La lluvia)
Si se tienen en cuenta los posibles acentos de palabra, el tipo trocaico tiene treinta y una variantes.
Como form a especial de este tipo mencionaremos los octo sílabos con cesura. En general suelen ser muy raros, y se intro dujeron tras el ejemplo de la poesía A Matilde, de E spronceda59. Para resaltar' la intención de esta disposición del verso, Espron ceda los adorna con rim a interior:
Amorosa blanca vi ola pura y sota en el pensil, embalsama regal oda la alborada del abril.
2) El tipo dactilico se caracteriza po r su acento rítm ico en la prim era sílaba, y la tercera resulta entonces átona. El período rítm ico, que comprende seis sílabas, consta de dos dáctilos:
óoo óoo óo
Vuélveme, vuélveme, moro
(Zorrilla)
Son posibles doce variantes prosódicas.
3) Es característico de los dos tipos mixtos el acento rít mico en la segunda sílaba; este acento relega la prim era sílaba a anacrusis e inicia, al mismo tiempo, un período rítm ico de cinco sílabas. Las diferencias entre ambos tipos se dan por la sucesión de los pies de verso en el interior del período r ít mico:
Tipo mixto A: troqueo + dáctilo:
o óo óoo óo Allí la altiva palmera
(Zorrilla)
Clases de versos: el octosílabo 105 Tipo mixto B: dáctilo + troqueo:
o óoo óo óo Y dándole su caballo
(Zorrilla)
Los tipos mixtos (A y B) conocen diecinueve variantes prosó dicas en total. Los mencionados tipos fundam entales y sus va riantes pueden em plearse librem ente en una m ism a poesía, y asi se logra una gran variedad rítm ica y de m atización expre siva; y pocas veces se dan poesías escritas enteram ente en un solo tipo rítmico. La form a norm al es, pues, el octosílabo poli- rrítm ico, con la combinación libre de los distintos tipos funda m entales, dentro de la serie de estos versos. E sta libertad resulta posible p o r el hecho de que los períodos rítm icos en cada uno de esto.s tipos fundam entales tienen aproxim adam ente la m ism a d u ració n 60, y esto ha quedado com probado con expe riencias realizadas midiendo estos versos.
Dem ostraremos la disposición polirrítm ica de los tres tipos fundam entales con ejem plos de un rom ance de Góngora:
Cuatro o seis desnudos hombros oo óo óo óo = trocaico De dos escollos o tres o óo óoo ó = mixto A
Hurtan poco sitio ál mar, oo óo óo ó = trocaico Y mucho agradable en él. 0 óoo óo ó = mixto B
Cuánto lo sienten las ondas óoo óoo óo = dactilico Batido lo dice el pie, o óoo óo ó - mixto B Que pólvora de las piedras o óoo oo óo = mixto B La agua repetida es. oo óo óo ó = trocaico
[...]
(Góngora, BAE, XXXII, pág. 510)
Cada uno de los tres tipos fundam entales tiene una facultad expresiva propia, y esto hace que resulte adecuado p a ra deter m inadas funciones. El octosílabo trocaico presenta una dispo sición sim étrica; su período rítm ico com prende sólo cuatro sílabas, y es, por tanto, el m ás corto; su ritm o es lento y equi-
W M. J. Canellada de Zamora, N otas de m étrica* R itm o en unos ver sos de rom ance, NRFH, VII, 1953, págs, 88-94,
Manual de versificación española librado. Por eso sirve p ara las narraciones, con tal que no sean relaciones emotivas, y p ara los tenias líricos. El tipo dactilico, en cambio, empieza con un acento rítm ico en la prim era sílaba, y en su período rítm ico se acumulan seis sílabas; da la im pre sión de energía e inquietud y se emplea p ara situaciones agi tadas, exclamaciones enfáticas, gradaciones emotivas, expresar órdenes y en circunstancias similares. Los tipos mixtos son m ás flexibles, y sirven, sobre todo, p ara el diálogo; así ocurre con las series de largos parlam entos en octosílabos del teatro, nacional. Claro que lo dicho son sólo orientaciones generales, y los estudios sistemáticos que relacionan la disposición rítm ica y el contenido están todavía en sus com ienzos61.
El empleo de los distintos tipos, sin embargo, no siem pre está determinado por la tendencia hacia la variedad, ni tampoco p o r el contenido; como dem ostrarem os en el resum en histó rico, el octosílabo tiene una historia larga y variada, en cuyo transcurso cada época prefiere una u o tra form a como fun dam ental.
En lo que respecta a la frecuencia de uso, el tipo trocaico ocupa casi siempre el prim er lugar dentro del empleo p o lirrít mico, desde finales del siglo x m hasta el Renacimiento. A bas tan te distancia le sigue, en prim er lugar, el tipo mixto (con sus dos variantes); luego, el dactilico, que en conjunto no alcanza el porcentaje del tipo trocaico en las poesías polirrítm icas en octosílabos. Debido a este predominio, el tipo trocaico recibe adem ás los nom bres de octosílabo trocaico, trovadoresco e italiano; las dos últim as denominaciones aluden al influjo de modelos extranjeros. En Alemania se conoce este tipo bajo el nom bre de spanische Trochaen y Romanzenvers.
Resum en histórico: Como fundam ento latino del octosílabo español se considera el tetrám etro trocaico
Resultados de investigaciones, referencias y sugestiones en Frank O. Reed, The Calderonian octosytlabte, «Univ. of Vv'isconsin Studies in Lan- guage and Literature», Madison, Wisc., 1924, págs. 73-98. T. Navarro, Et octosílabo y sus m odalidades, ob. cit., págs. 441 y sigs.; M étrica, pág. 47 y en varios lugares. Comp. también E. Martínez Torner, ob. cit., págs. 14 y sigs.
Clases de versos: el octosílabo 107 pasando este verso de la estru ctu ra cuantitati va a la rítm ica, y usado en la recitación musical, se caracteriza p o r un acento fijo en la séptim a sílaba de cada hem istiquio. En este caso es poco im portante si se parte de la form a cataiéctica62 o a c a t a l é c t i c a p o r q u e el paso de la una a la o tra se realiza de m anera natural, especialm ente en el canto, acentuando en cada caso las sílabas de las palabras proparoxítonas al térm ino del verso:
a) b)
Apparebit repentina dies magna dómini [o dominí]
(Monumenta Germaniae Histórica, Poetae aevi Carolini, IV, fase. II, pág. 507)
De esta m anera, el segundo hem istiquio de la variante cata iéctica, que en un principio, según la m anera de contar las sílabas en español, pudo ser (a) un hexasílabo con term inación esdrújula, se convierte (b) en octosílabo agudo. Esta particula ridad acentual de la variante cataiéctica parece p ersistir , en la predilección de los rom ances m ás antiguos p o r la asonancia agu da; aun en el caso de que no hubiera existido en latín la varian te plena o acataléctica, prefiguradora del octosílabo llano, la form a paroxítona del octosílabo hubiera podido desarrollarse de m anera directa de la form a aguda.
El empleo del tetrám etro trocaico en canciones satíricas de los soldados rom anos dem uestra que este verso era popular ya en los tiempos clásicos. Desde San Agustín aparece en la poesía litúrgica, y está abundantem ente documentado en la li tera tu ra medieval latina tam bién en E sp a ñ a 65. Hay, p o r tanto, razones para entender que este verso influyó en la poesía en lengua vulgar.
62 Esto es, incompleto en el último pie de verso: Pange lingua gloriosi