Una pregunta que muchos chicos sacan a relucir en la sección de
Consultorio es "¿Qué le digo a una chica? Hablo durante un rato y luego me quedo ahí con la mente en blanco sin saber que hacer".
Hemos abordado diferentes formas de crear atracción como el humor chulo, explicar las cosas de forma emocional, mostrar desinterés activo…pero no hemos hablado de un recurso con el que todo buen seductor debería contar y es el hecho de ir haciéndose poco a poco un repertorio.
Cuando sales con seductores naturales lo primero que te sorprende aparte de su morro es la velocidad e ingenio con la que responden a las chicas. Parece que tienen un repertorio confeccionado a base de mucha práctica y que tienen siempre la mejor frase en el momento más oportuno, y lo cierto es que…es exactamente así.
Por que cuando llevas un tiempo rondando chicas con un seductor curtido empiezas a ver que repiten ciertas cosas: frases de entrada, anécdotas, juegos e incluso excusas para sacar a las chicas del grupo cuando perciben que estarán receptivas para pasar a cosas más serias.
A base de mucha práctica cualquiera puede hacer lo mismo. Yo de hecho tengo mi propio repertorio que voy usando y renovando periódicamente. A veces por ejemplo entro a un grupo de chicas comentando algo del lugar o del momento –que es para mí la forma más sencilla de obtener atención y una respuesta inmediata-.
Les digo algo como “que peligro tenéis juntas, a ver ¿Quién de vosotras
es la líder?, ¡seguro que tu!”Y señalo a la que me parece más tímida.” Y
lo cierto es que suele darme muy buenos resultados. Es decir, se trata de algo que he dicho como cientos de veces y que digo con un tono simpático y juguetón y que me permite enganchar otros ases que tengo en la manga dependiendo de cómo respondan.
Y vosotros podéis hacer lo mismo, aquí y ahora que no estáis delante de una chica y tenéis tiempo suficiente para empezar a preparar vuestro repertorio. Todo buen repertorio debería tener:
Frases de entrada:
Da igual la que utilicéis, pero sobre todo sed originales –aunque no demasiado, no queremos parecer frikis-.
Pedir una opinión sobre un tema que cree polémica entre las chicas, hacer un comentario sobre su comportamiento o sobre el lugar…No es tan importante el qué si no ¡que lo hagáis y no os paséis la noche
pensando dudando y de aguantacubatas!.
Si en esa ocasión os sentís lanzados ¿Por qué no ser directos? ¿Qué tal un “hola, hace rato que te veo por aquí y me preguntaba si además de guapa eres simpática…”. Fijaos que no le estamos preguntando por su nombre, si no sobre su forma de ser, estamos demostrando que tenemos interés
genuino por su persona y sobre todo que tenemos tablas y que buscas “algo” y no eres el tipo de chico que cae en el SMA.
Anécdotas con gancho:
No hace falta que viváis a tope, fijaos en cualquier mologuista y tomad ejemplo en que no es lo que dicen si no cómo lo dicen: utilizando pausas, interpretando a los personajes de sus historias con diferentes tonos de voz y gestos…
Anotad cualquier anécdota simpática y corta e id adornándola, exagerad y recurrid a la hipérbole:por ejemplo no digáis que hacía calor, ¡decid que hacía tanto calor que las ranas iban con cantimplora y cintas de aeróbic en la cabeza!.
La gracia de una historia no está nunca en su desenlace si no en todo el proceso, en la intriga y tensión que seas capaz de crear.
Poned a prueba las anécdotas con amigos y familiares e id percibiendo que partes tienen más o menos éxito, y cambiad aquello que sea menos
interesante. En realidad la historia tiene que basarse en cosas que te hallan pasado a ti o a alguien que conozcas –eso es FUNDAMENTAL porque de lo contrario parecerás un actor contando algo falso o peor aún un ligón de discoteca de esos que cuentan el mismo rollo a todo el mundo.
Ya le dedicaremos próximamente un post a como crear y explicar correctamente una anécdota para cautivar al público femenino, pero de momento ves siempre con los oídos inquietos al tanto de pequeñas grandes historias que suceden a tu alrededor.
Frases de humor chulo:
El humor chulo tiene un poder incalculable en la seducción como ya hemos hablado en innumerables ocasiones, pero funciona mejor en pequeñas dosis.
A lo largo del tiempo uno puede acumular cientos de salidas ingeniosas que mezclen humor y chulería, puedes inspirarte en amigos, películas,
videojuegos…las buenas frases nunca pasan de moda y son el comodín perfecto que soltar cuando una chica se está poniendo demasiado seria o ves peligro que empiece a verte como “demasiado buen tipo”.
Excusas para sacarla de su grupo:
Si no sacas a la chica del grupo ¡no habrá nada más que una bonita conversación que no va a ningún sitio! Si quieres beso o algo más no lo tendrás con sus amigos/as delante, así que yo que tu iría pensando en excusas para que ella te acompañe a otro sitio.
La más recurrida es “voy a pedir algo a la barra ¿te vienes?” y una vez allí evitar volver de nuevo con el resto, pero hay infinidad de otras posibilidades que puedes utilizar.
Juegos, tests, adivinanzas:
Algún tipo de juego o test psicológico puede levantar una conversación abotargada y hacer que tu objetivo se relaje y al mismo tiempo sea más participativa pero ¡ojo! Esta debe ser tu última baza antes de rendirte, despedirte y probar con otra chica y el motivo es sencillo: es demasiado esfuerzo para alguien que acabas de conocer.
Ojo, no digo que no funcione, de hecho ¡funciona a las mil maravillas! Pero siempre teniendo en cuenta dos factores: hacerlo cuando ya has aislado a la chica del grupo y sobre todo no pasarse y evitar cosas demasiado complejas para el nivel intelectual de la chica.
Precaución: nada de esto está para sustituir una genuina y fluida
conversación “normal” entre dos personas que se están conociendo, si no que está para darte confianza y tener las espaldas cubiertas la próxima vez que hables a una chica.
En la segunda parte del post hablaremos sobre un termino similar –pero no igual- que son las rutinas y porque os desaconsejo utilizarlas. Mientras tanto ¿Cuál es vuestro repertorio particular?