generadora de la transformación sociocultural
2.1. Responsabilidad Social Universitaria
La “misión social” a la que hace referencia R. Frondizi, expresada en la Reforma de Córdoba y que F. Vallaeys denomina el “tercer pilar”, al lado de la formación académica y la inves- tigación, es identificada hoy, en algunos ámbitos, como “Responsabilidad Social Univer- sitaria (RSU)”. Este concepto, derivado de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE), es relativamente novedoso en el campo de la Universidad. En la actualidad, se han incluido ciertos criterios en las organizaciones e instituciones, pretendiendo expresar con los mis- mos, la dimensión ética, que estuvo ausente en las concepciones tradicionales. Si bien, como dice F. Valleys “la universidad no es ni debe ser una empresa”(Vallaeys, s/d), la ética debe atravesar todos los estamentos y actores sociales, constituyendo un nuevo escena- rio que impregna de una manera diferente la vida académica en su conjunto.
Siguiendo a F. Valleys entendemos que, de la misma manera que la empresa superó la idea de filantropismo en materia de acción social, en el nuevo modelo de la Responsabilidad Social, la Universidad está obligada a superar el enfoque de “proyección social y extensión universitaria como apéndices -aunque bien intencionados- a su función central de forma-
misión ción estudiantil y producción de conocimientos, y asumirla como verdadera exigencia de
su misión social” (F. Valleys, 2006).
Entendemos que estos conceptos se profundizan, con la expresión de Zurita Chávez quien afirma que “...Una universidad socialmente responsable es la que se hace cargo de la his- toricidad de la comunidad a la que pertenece, de su entorno global, de sus tradiciones y de sus innovaciones, de su memoria, de su presente y de las tareas que tiene por delante”
(Zurita Chávez, 2006).
Del mismo modo, Universidad: Construye País, que agrupa varias Universidades chilenas, tiene muy claro que la RSU es una nueva concepción que atraviesa la totalidad de la Uni- versidad, que pasa por los cuatro procesos; formación e investigación, y también, partici- pación social y gestión institucional.
Esta exigencia, desde una visión holística, debe articular las diversas partes de la institu- ción en un proyecto de promoción social de principios éticos y de desarrollo social equi- tativo y sostenible.
Actualmente, existen en las Universidades propuestas de RS que progresivamente se van difundiendo dentro de la vida universitaria; hoy es común encontrar investigación interdisciplinaria o cátedras que dentro de sus proyectos pedagógicos incluyen acciones comunitarias y trabajan con metodologías de aprendizaje basadas en proyectos. Lo ob- servable es que dichas propuestas son aisladas, están desarticuladas y, en la mayoría de los casos, desconocidas por la totalidad de la comunidad universitaria y, lo que es peor, no constituyen una política institucional.
La definición de RSU que propone hoy Universidad: Construye País es la siguiente: “Es una política de calidad ética del desempeño de la comunidad universitaria (estudiantes, docentes y personal administrativo) a través de la gestión responsable de los impactos educativos, cognitivos, laborales y ambientales que la Universidad genera, en un diálogo participativo con la sociedad para mejorar la academia y promover el Desarrollo Humano Sostenible”. 1
misión
Como lo expresa Zurita Chávez (2006) “...la concreción de la responsabilidad social de las universidades en el siglo XXI va a depender, por un lado, de cómo se defina su misión y, por otro, de los problemas que enfrente la sociedad en la cual ellas operan”.
Esta misión permite percibir que la responsabilidad social universitaria abarca tanto fun- ciones exógenas como endógenas: por un lado, contribuye al desarrollo sustentable y al mejoramiento del conjunto de la sociedad y, por el otro, educa a los graduados como altamente calificados pero que sean, al mismo tiempo, ciudadanos responsables, capaces de satisfacer las necesidades de todos los sectores de la sociedad, haciendo respetar los derechos humanos, la paz, la justicia, valores que, en definitiva permiten diseñar y conso- lidar sociedades verdaderamente democráticas.
En esta misma dirección y, en concordancia con la Declaración Mundial sobre Educación Superior para el siglo XXI -ya citada- los académicos que participan del proyecto Univer- sidad Construye País, en la República de Chile, manifestaron visualizar una universidad socialmente responsable, encontrando ciertos ejes articuladores de las acciones. Entre ellos, la preservación y creación del capital social del saber y del pensamiento, mediante la reflexión y la investigación interdisciplinaria; la consideración de la Universidad como una comunidad real de aprendizaje y transmisión de conocimientos; el fortalecimiento de los vínculos entre académicos, estudiantes y funcionarios y la estimulación de la innova- ción curricular y los métodos de enseñanza y de aprendizaje; la formación de alta calidad, centrada en valores y que los actores universitarios defiendan y difundan activamente, abordando su profesión como una posibilidad de servicio a los demás.
Entre los aportes más significativos de esta Red se encuentra la propuesta de inclusión de un curriculum transversal que asuma con visión universal la realidad del país en toda su riqueza, y ofreciendo oportunidades a equipos de académicos y estudiantes para prestar servicios a personas y grupos que no pueden acceder a los beneficios del desarrollo. Hace hincapié en la formación permanente, a fin de lograr una actualización y perfeccio- namiento acorde a los cambios científicos y tecnológicos y educar para la ciudadanía y la participación activa en la sociedad. Aspira a una Universidad abierta al cambio y que “... valore e incorpore el conocimiento y experiencia del entorno; que también genere espa-
misión cios de debate en el seno de la institución, buscando, diciendo y actuando con la verdad”
(Jiménez, 2001).