3. Marco teórico
3.3 Desarrollo Humano Socialmente Responsable
3.3.1 De las Responsabilidades sociales
El mercado y la libre empresa de nuestros días imponen una necesidad absoluta de competencia reputacional. De ahí, que las técnicas administrativas, gerenciales y comunicacionales actúan como motores diarios del posicionamiento empresarial. De otro lado, la concurrencia de crisis alimentaria, salubre y ambiental en la que vive una buena parte del mundo, han movilizado de manera paralela en la competencia, una pregunta adicional para los ejecutivos de hoy: ¿cómo hacerse responsables de los impactos socio-ambientales directos e indirectos de su operación? Los más aventajados han logrado sacar provecho de tal pregunta, y otros, continúan
en la filantropía de buenas acciones y sensibles comerciales. Podría frente al escenario de los asuntos sociales como responsabilidad corporativa, pensarse que el reto empresarial más importante de nuestros días, debería ser la transformación de la estrategia, de tal suerte que pasemos de la responsabilidad social corporativa (RSC) a la Integración Social Corporativa (ISC), en los términos de Porter y Kramer (2006).
En Strategy Synthesis, (Wit & Meyer, 2010), logran establecer la relación entre los factores para la consonancia externa y la consonancia interna, que, en pocas palabras, miden la armonía y ajuste de aquello que internamente se hace y lo que externamente se requiere, esto en el marco de la estrategia corporativa. Nótese como la Integración Social Corporativa se vuelve ese click en la articulación de lo interno y lo externo, en suma, del cumplimiento de una estrategia ordenada, planificada y diseñada para generar reales ventajas competitivas. Así, la real transformación de la estrategia es la transformación hacia la Integración Social Competitiva, en razón de que la sociedad es el medio y fin de cualquier objetivo organizacional.
Se nos presentan hoy herramientas invaluables para la consolidación estratégica. Ejemplo de ello, pudiera ser el diagrama de la ontología de modelos de negocio propuesta por Osterwalder, o el cuadro de mando integral como un sistema de administración estratégica. Uno y otro, tiene su centro de valor en la innovación para hacer realidad la estrategia, de igual forma, ninguno se aparta del ambiente que circunda el desarrollo de esos objetivos, y no pierden de foco, la necesidad de la estrategia como mapa de ruta al éxito. Como vemos, técnicas contemporáneas de administración enseñan el cómo, pero queda en el entretejido de los poderes empresariales, marcarse como estrategia definitiva, permanente e ineludible el impacto positivo sobre la sociedad que las sostiene, cuestión que implica no solo responsabilizarse, sino integrarse a la construcción social de los países. Pudiera ser que aún con la obviedad que supone la generación y reproducción de empleos decentes, en la escena actual y por lo relatado hasta ahora, es necesario incluso, que la integración social corporativa tome como bandera el trabajo decente, y lo vuelva si quiere, ventaja competitiva del negocio.
Plantear el reto de unir esfuerzos para hacer de la integración social corporativa el centro de la estrategia, podría entenderse en un primer momento, como la perturbación del core del negocio, o la distorsión del objetivo de los stakeholders. Sin embargo, de lo que hablamos es de la integración de prácticas hacia afuera y hacia el interior, que permitan leer la necesidad social
como un reto empresarial, de tal forma que en relaciones gana-gana se cumpla de manera sincrónica la estrategia competitiva y la integración social corporativa. Ello tampoco significa pasar de ser empresas a fundaciones y ONG´s de ayuda social, sino comprender que la sociedad es quien consume empresas que necesita para vivir y transformar su entorno, sor artífices de la dignidad humana que trabaja con ellas y consume con ellas. Porter y Kramer (2006) afirman que “cuando las prácticas de cadena de valor y las inversiones en el contexto competitivo son plenamente integradas, la Responsabilidad Social Corporativa se vuelve difícil de distinguir de las operaciones diarias de la empresa” (p.13).
A continuación se presentan estrategias que permitan hacer de la responsabilidad social corporativa un centro de negocio, ventaja competitiva, y que la misma responda socialmente a la generación y reproducción de trabajo decente.
a) Interpretación de la Visión: Comprometer a los colaboradores como primeros beneficiarios de la responsabilidad social empresarial, a través de la garantía de condiciones decentes en sus trabajos.
b) Comunicación y unión: La responsabilidad social empresarial a través de planes de comunicación se convierte en aliada para el cumplimiento de la estrategia, y por tanto divulga políticas que establecen el trabajo decente.
c) Planificación de negocios: Es necesario en este proceso integrar aquellos planes estratégicos que la sociedad, bien sea local, nacional o internacional, se plantea en sus órganos de representación o institucionalidad. Serán fundamentales los planes de desarrollo, los retos del milenio, las políticas internacionales en materia de trabajo y medio ambiente, entre otras.
d) Retroalimentación y aprendizaje: Seguirá siendo la dinámica de aprendizaje y mejora continua el motor de los nuevos retos que socialmente se demandan, y que empresarialmente se responden.
Esta revisión nos permite considerar que, al ser la responsabilidad social corporativa, entendida como una integración social corporativa se realizan diferentes aportes de impacto social al mundo de hoy, y en particular, al mundo del trabajo. Mediante ésta estrategia, no será lo mismo administrar con el core del negocio, que con el core social del negocio. Los profesionales del desarrollo humano organizacional, enfrentan retos desde la organización y desde la lectura social
del entorno, que implica preguntarse por las personas como eje central de la sociedad y de la organización, y de cómo ellas, de manera permanente la transforman, para lo cual, competencias de aprendizaje continuo, tolerancia al cambio y responsabilidad social, serán las nuevas demandas de los líderes de este impulso estratégico en el que la sociedad marca la pauta del desarrollo organizacional.
3.3.2 El futuro retador del Desarrollo Humano en la organización y sus líderes.