DE LA ZONA INTANGIBLE DEL PARQUE NACIONAL SIERRA DEL LACANDON, PETEN”
8. RESULTADOS Y DISCUSION
Identificar el patrón de actividad del Tapir (Tapirus bairdii) en la zona intangible del Parque Nacional Sierra del Lacandón
El esfuerzo total de muestreo fue de 510 noches/ trampa. Las cámaras estuvieron activas durante 60 días, en un periodo de 30 días por localidad y se abarcó un área aproximada de 201,1713 km2. A partir de esto se capturaron 61 fotografías de tapir, evidenciando la presencia de tapir dentro del PNSL (Anexo 4)
23 Las estaciones de muestreo con presencia de tapir fueron las estaciones 1, 5, 9,11 y 15 (Tabla 1). Las cámaras que registraron la presencia de tapir se encuentran ubicadas en cercanía de cuerpos de agua y en una estratificación de bosque alto mediano. (Anexo 5)
Tabla 1. Ubicación de trampas cámara con fotocapturas de tapir.
Cámara Localidad Estratificación Ubicación Fotocapturas
1 Texcoco-Piedras Negras Bosque alto mediano en colinas Orillas del rio Usumacinta 7 5 Texcoco-Piedras Negras Bosque alto mediano en planicies Camino a Piedras Negras 1 9 Texcoco-Piedras Negras Bosque alto mediano en planicies En la aguada camino a Texcoco 2
11 Argueta-Lacandona Bosque alto mediano en colinas Orillas del rio Usumacinta 45
15 ArguetaLacandona Bosque alto mediano en planicies Cerca de riachuelo 6
Las dos estaciones con mayor número de fotocapturas (Estación 1 y 11), son estaciones aledañas al rio Usumacinta; la estación 15 está cercana a un riachuelo y la estación 9 está cercana a una aguada. Esto concuerda con el argumento que la presencia de tapir está asociada a cuerpos de agua ya que son fundamentales para esta especie, depende de ellos como recurso y fuente de protección ante depredadores. Por lo general defeca en cuerpos de agua o en sus causes, y son utilizados como sitios de descanso durante las horas más calurosas (Ceballos y Oliva 2005; Mendoza y Carbajal 2011; Naranjo y Cruz 1998).
Debido a error mecánico no se obtuvieron fechas ni horas en que las fotografías fueron capturadas, sin embargo, a criterio de los investigadores se diferenció entre jornada diurna y no diurna con base en la intensidad de luz del fondo. No se encontró ninguna fotografía en jornada diurna, por lo que nuestros resultados no corroboran que el tapir centroamericano dentro del PNSL permanezca activo tanto durante la jornada diurna como nocturna.
24 El comportamiento no diurno encontrado durante el estudio sugiere que el tapir dentro del PNSL es menos activo durante el día. Esto concuerda con lo reportado en el estudio de abundancia de jaguares y presas asociadas al fototrampeo en el sector oeste al Parque Nacional Mirador- Rio Azul de la Reserva Biosfera Maya, ubican al tapir centroamericano dentro de la fauna asociada al fototrampeo y registran un patrón diario de actividad principalmente nocturno, presentando actividad entre las 20:01 -22 hrs (Moreira et al 2011).
Foester y Vaughan (2002), por medio de la utilización de radiotelemetría, señalan que el comportamiento nocturno podría ser una adaptación para evitar los periodos más calurosos del día, ya que animales de gran tamaño tienen mayor dificultad para disipar el exceso de calor debido a su baja superficie en relación a su volumen.
En otras especies de tapir como el Tapirus terrestris también se reporta que la actividad diurna disminuye con el aumento de temperatura durante la época seca mientras que durante la época de invierno los tapires permanecen activos durante el día y la noche (Oliveira Santos et al 2010).
La temperatura podría ser un factor que determina que el tapir dentro del PNSL no sea activo durante el día tomando en cuenta que el presente estudio se llevo en época seca cuando las temperaturas son más elevadas.
Para el comportamiento no diurno Griffiths y Van Schaik (1993) sugieren que los animales abandonan el área y cambian sus patrones de actividad convirtiéndose más nocturnos o arbóreos, o simplemente evitando el uso de senderos debido al tránsito humano y sus actividades en un área natural, y esto podría afectar el comportamiento y ecología de la fauna residente.
González- Maya et al (2009) en la Región de Talamanca en Costa Rica verifican la preferencia del Tapirus bairdii a sitios con poca presencia humana y muy aislados, registran sus patrones de actividad más frecuentes por la noche alrededor de las 19:00 y 20:00 horas y 23:00 a 00:00 horas.
25 Se argumenta que el comportamiento de los tapires está influenciado por la presión de cacería, evitando la jornada diurna en regiones donde son frecuentemente cazados (Eisenberg y Redford 1999). La cacería es una actividad frecuente en áreas silvestres del Neotrópico con el fin de obtener carne, pieles, productos medicinales u ornamentales (Naranjo 2004).
En la Selva Lacandona, Chiapas, la cacería de subsistencia aún es practicada. Sin embargo los animales frecuentemente cazados son aquellos comunes en el área y con tasas reproductivas altas. Entre estos destacan representantes de la familia Cuniculidae, Cervidae, Dasypodidae, Tasyassuidae, Cracidae y Psittacidae (Naranjo et al 2004). Sin embargo se reportan algunas capturas de tapir y jaguar por parte de los cazadores (Naranjo 2001).
Soto (2003) determina que el impacto de la cacería de subsistencia de una comunidad en el área de influencia del PNSL es de bajo impacto, y los tapires no figuran dentro de las diez especies con mayor frecuencia de captura por los cazadores. No obstante, la presencia humana podría estar afectando los patrones conductuales del tapir dentro del PNSL.
Dentro de las fotocapturas obtenidas en el presente estudio, se logra observar que a pesar de ser una zona núcleo, que cuenta con protección legal y en la que solamente permite actividades compatibles con la conservación existe tránsito de personas invasoras.
Determinar la estructura poblacional del Tapir en la zona intangible del Parque Nacional Sierra del Lacandón
Del 100% de las fotografías, el 83.60% permitieron realizar la identificación de los individuos, el restante 16.39 % no fue considerado para la identificación debido a que no se observaba el cuerpo completo de los individuos o la fotografía no permitía diferenciar cicatrices o manchas particulares (Tabla 2).
26 Tabla 2. Fotocapturas obtenidas durante el periodo de Febrero a Abril del 2011.
Estación de muestreo Fotocapturas Útiles No Útiles
1 7 6 1 5 1 1 0 9 2 2 0 11 45 36 9 15 6 6 0 Total 61 51 10 % 100 83.6 16.39
Se logro identificar a 10 individuos, con base al patrón de sus cicatrices y los pliegues de la nuca, tomando en cuenta el mismo flanco y el ángulo de la fotografía. (Tabla 3) (Anexo 6-14).
Tabla 3. Criterios para diferenciar entre individuos.
Individuo Nombre Característica para identificación
1 Iker Enfermedad en la piel, cicatrices y heridas abiertas. 2 Gonzo Línea de cicatrices en punto en torso, lado izquierdo
3 Pik Distancia entre cámaras
4 Nusk Pliegues de la nuca en forma de Y
5 Uri Pliegue de la nuca profundas
6 Tina
Cicatrices en forma de tela de araña en parte trasera izq y cicatriz en forma de JC en lado derecho y cicatrices en pata izquierda
7 Rocky Pliegues de la nuca en forma de guante con cuernos 8 Ariela Pliegues de la nuca en forma de A, sin cicatrices en cuerpo
9 Vinka Distancia entre cámaras
10 Enya Juvenil, distancia entre cámaras
Otro criterio utilizado para diferenciar entre los individuos, fue la distancia entre las trampas con fotocapturas de tapir (Tabla 4); ya que se encontraban a mayores distancias de 3 km y se estima que el tapir centroamericano tiene un ámbito hogareño de 1.25 km2 (Foerster y Vaughan 2002).
27 Tabla 4. Distancias entre sitios de muestreo.
De Cámara A Cámara Distancia (km) 1 9 3.82km 1 11 4.69 1 15 7.08 1 5 7.77 5 9 7.13 5 15 10.81 5 11 12.4 9 11 6.61 9 15 4.08 11 15 7.36
El 90% (n =9) de los individuos fueron categorizados como adultos debido a su tamaño y la ausencia de machas o puntos y un 10% (n=1) se categorizó como juvenil ya que estaba acompañada por la madre, no presentaba líneas o puntos, y de manera evidente presentaba un tamaño mucho menor, sin embargo no se registran crías. (Tabla 5)(Gráfica 1)
Tabla 5. Individuos de tapir obtenidos mediante fototrampeo en zona intangible del PNSL. Tapir Cámara Nombre Edad Sexo Fotocapturas
TM1 1 Iker Adulto Macho 1
TM2 1 Gonzo Adulto Macho 5
TI3 5 Pike Adulto Indefinido 1
TI4 9 Nusk Adulto Indefinido 1
TI5 9 Uri Adulto Indefinido 1
TH6 11 Tina Adulto Hembra 19
TM7 11 Rocky Adulto Macho 15
TH8 11 Ariela Adulto Hembra 8
TH9 15 Vinka Adulto Hembra 6
28 Grafico 1. Porcentaje de las categorías de edad.
Los resultados obtenidos en el presente estudio se asemejan a lo encontrado por Naranjo y Bodmer (2002) en la Selva Lacandona, Chiapas a partir de observaciones directas estiman proporciones de adultos mayores que proporciones de juveniles y crías (adultos 78.9%, juveniles 15.8% y crías 5.3%); proponen que estas proporciones parecen normales ya que la estructura de edad en poblaciones de tapir, poco o no cazados, presentan una proporción grande de adultos, mientras que los juveniles y crías representan pequeñas porciones. Naranjo (2001) también encuentra una proporción mayor de adultos en la Biosfera Montes Azules de 82.3% adultos, 11.8% juveniles y 5.9 % crías y argumenta que es sumamente complicado obtener una estimación confiable de estos atributos en especies tan difíciles de observar como los tapires.
Lo encontrado en el presente estudio podría ser debido a la baja tasa reproductiva de los tapires, así como la mortalidad en crías podría ser mayor durante el primer año de vida a causa de depredadores como el jaguar o el puma (Brooks 1999).
Se encontraron tres hembras adultas (30%), tres machos adultos (30%), una hembra juvenil (10%), y tres individuos adultos a los cuales no se logro determinar el sexo (30%). Con una proporción de sexos de 3 machos: 4hembras.
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
Cria Juvenil Adulto
Por ce n taje d e in d iv id u o s Categorias de edad
29 Esto concuerda con el estudio realizado en La Selva Lacandona, Chiapas por Naranjo (2001), quien registra una proporción mayor de hembras que machos en una razón de 5machos:8 hembras en una muestra de 17 individuos. Sin embargo para el presente estudio es difícil obtener una estimación confiable con tan pocos individuos.
En la estación de muestreo 11, se registró una pareja de adultos (Rocky y Tina) (Anexo15), probablemente en estado reproductivo y una hembra adulta (Ariela), acompañada de un individuo que no logro identificarse (Anexo 16). En la estación de muestreo 15 se registra una pareja de madre y cría (Vinka y Enya) (Anexo 14), y el resto fueron individuos solitarios. Terwilliger (1978), reporta que aunque los tapires no son muy gregarios, la interacción social entre tapires no se da solamente entre madre y cría o en época de apareamiento, mientras que otros estudios sugieren que estos son animales solitarios a excepción de las hembras con su cría (Nowalk 1999), por lo que se sugieren estudios de la estructura social dentro del PNSL.
Durante el análisis se identificó un individuo adulto el cual presentaba algún tipo de enfermedad en la piel que no logro identificarse (Anexo 6). Podría tratarse de alguna infección causada por ácaros por lo que es necesario realizar estudios específicos con tapires, para identificar la salud de los individuos, así como la fuente de la enfermedad ya que la aparición de patologías de origen infeccioso están estrechamente relacionados a la perdida de la biodiversidad por factores antropogénicos, esto debido a la destrucción de hábitats naturales, trafico de fauna, y pérdida de la diversidad genética (Monsalve et al 2009).
Los tapires son hospederos significativos de los ácaros neotropicales ya que la riqueza de ácaros es mayor en tapires que en cualquier otro vertebrado neotropical. Existe un reporte de 27 especies de garrapatas que infectan a los tapires del Nuevo Mundo. Dentro de las garrapatas reportadas 18 especies pertenecen al género Amblyomma y otras 7 representan al género Ixodes, Haemaphysalis, Dermacentor y Rhipicephalus. De las cuales 13 son reportadas para Tapirus bairdii. (Labruna y Guglieelmone 2009).
30 Aldan et al (2006) identifican en Tapirus bairdii ácaros de la familia Ixodidae, específicamente Dermacentor halli, Dermacentor latus, Amblyomma cajannense, Amblyomma coelebs, Amblyomma ovale, Anocentor nitens e Ixodes bicornis.
9. CONCLUSIONES
En el Parque Nacional Sierra del Lacandón: - Hay presencia de Tapirus bairdii
- Las estaciones aledañas a cuerpos de agua registran más fotocapturas de tapir. - En época seca el tapir centroamericano es menos activo durante el día.
- La estructura poblacional está compuesta principalmente por individuos adultos (90%) y los juveniles representaron el 10% y no se obtuvo registro de crías.
- Se encontró una pareja de adultos que podría estar reproduciéndose. 10. RECOMENDACIONES
- Realizar estudios enfocados principalmente a tapir, colocando las estaciones de trampas cámara a distancias de 1 km tomando en cuenta que el ámbito hogareño del tapir es de 1.25 km2 y prolongar el tiempo del estudio.
- Realizar estudios poblacionales de tapir, utilizando para esto cámaras fotográficas digitales, ya que la tecnología digital es más efectiva. Así como realizar estudios de la estructura social de los tapires presentes en el PNSL.
- En futuros estudios se debería considerar el potencial impacto de las enfermedades y parásitos de los animales domésticos que tienen sobre la especie y visceversa. - Realizar estudios de impacto de cacería en las poblaciones de tapir dentro del
PNSL.
- En base a los resultados obtenidos se recomienda ubicar al tapir dentro de los elementos naturales de conservación para el PNSL, ya que podría estar amenazado.
31 11. ANEXOS
Anexo1. Mapa del Parque Nacional Sierra del Lacandón, Petén.